Disclaimer: Todo el universo de Cazadores de Sombras pertenece a su creadora Cassadra Clare.
Palabras: 274.
Variable: Naranja (creatividad)
N/A: Esta historia podría ocurrir durante El señor de las sombras (Cazadores de sombras: Renacimiento #2), pero realmente no posee verdaderos spoilers, sino hipótesis absurdas.
Este fic participa en el Minireto #1: "Junio Colorido" del foro Un Pequeño Rincón.
trastornada
[clary & sebastian & jace]
Clary observó el lienzo en blanco y sus dedos manchados de sangre. Sabía que no era real, que seguramente estaría de nuevo presa de una horrible pesadilla de la que temía no despertar jamás, pero, a diferencia de las otras veces, donde sentía que su corazón se le salía del pecho, no estaba aterrorizada.
¿De qué serviría?
—Estás muerta, hermanita.
No, aún no lo estaba.
Con pasos decididos, sabiendo que todo era fruto de su subconsciente, se acercó hasta el lienzo y utilizó sus manos para dar forma a esa imagen retorcida que descansaba en lo más hondo de su mente desde hacía una eternidad.
Había llegado el momento de dejarlo salir.
El momento de darle vida a lo que nunca debió tenerla.
—Eso es, traeme de vuelta.
Un susurro en su corazón. Manos frías que abrazaron su cuerpo.
Clary sonrió. No había vida en sus ojos verdes, mientras que los de Sebastian estaban cargados de promesas oscuras y, por cada pincelada, por cada roce en el lienzo con su sangre, de un poco más de vida.
Sebastian iba a resurgir de sus cenizas.
Clary se despertó con un grito encerrado en su garganta. Jace, que estaba haciendo guardia, corrió a su lado, con un cuchillo en la mano y a punto de enfrentarse a cualquier cosa que hubiera osado tocar a su compañera.
—¿Clary? —preguntó, asustado, al ver las manos de la pelirroja manchadas de sangre—. ¿Qué ha pasado?
—Sebastian.
Un pájaro trinó en la distancia y la música de las hadas, la misma que había estado sonando toda la noche, se intensificó.
La Corte Noseelie no era lugar para humanos trastornados.
fin.
