Leyendo los datos personales de Shikadai, me encontré con algo interesante. Prácticamente ese dato fue crucial para el desarrollo de esta viñeta.
Naruto es de Kishimoto
Manipulación y venganza
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Kankuro ojeaba la hoja que llevaba consigo, una lista de víveres que debía conseguir. También estaba Shikadai, que no ocultaba su fastidio. La hoja mencionaba muchas cosas, las cuales tendrían que cargar, generando un esfuerzo importante y problemático para el pequeño Nara.
Al entrar a la tienda, su tío agarró una gran canasta y le dio la bendita hoja a él. Por lo que él se encargaría de agarrar los productos, los cuales estaban escritos con la prolija y linda letra de su tía.
El pequeño se mostró conforme, era mejor que llevar la canasta. Al mirar detenidamente la lista, notó que las cantidades de productos eran bastante grandes para solo dos personas. La nota indicaba, por ejemplo, una cantidad de carne para por lo menos 10 personas.
Kankuro deduciendo su incógnita, le aclaró—Los Kazekages no tienen tiempo para ir a una tienda.
—Ya lo había deducido, tío Kankuro —dijo Shikadai casi reprendiéndolo con su tono, por decir algo que no merecía explicarse por ser tan obvio. Llamarlo "Tío Kankuro" con ese tono despectivo hizo que el susodicho apretara con fuerza los dientes.
Se sintió más furioso al recordar la cara de gusto del mocoso, cuando él no tuvo más remedio que acceder ante la amenaza de su sobrino. Unos conocidos ojos verdes lleno de altanería y satisfacción por tener control absoluto lo hicieron llegar a una conclusión: el ADN de su hermana estaba presente en él, más de lo que había imaginado.
Para cuando puso las bolsas de compras en la mesa tenia muchas ganas de matar a su propia sangre.
Tenten lo miro curiosa—¿Y Shikadai? —preguntó. No estaba loca, recordaba que el pequeño Nara había pedido acompañar a Kankuro. Ella los había visto marchar juntos.
—Quería ver a Gaara —dijo intento no sonar molesto. El niño estaba haciendo lo que quería y él se sentía frustrado por no poder hacer nada para ponerle un freno. Cuando pudiera se iba a vengar.
—El marionetista se volvió marioneta ¿Quién lo diría? —dijo divertida Tenten—Solo falta que te atrape en su Kagemane no jutsu.
El la miro desconcertado, ¿ella lo sabía? seguramente, pero ¿qué sabía? ¿Que Shikadai lo había extorsionado? muy probable, ¿sabia con qué lo había amenazado? Sí, de eso no dudaba. Era Tenten después de todo.
—Lo sabias y te hiciste la desentendida —dijo desconcertado. Había sido manipulado, una ironía para alguien como él. Ahora tenia ganas de cometer un femicidio.
—Te comiste mi chocolate. Merecías sufrir un poco. Aunque lo que le espera a Shikadai es peor —dijo con un brillo maquiavélico en los ojos.
—¿Por extorsionarme? —Preguntó más relajado. Ella negó lentamente con la cabeza.
—Se fue contigo porque no quería ordenar su tablero de Shogi.
—Es tan vago como astuto.
—Pero sigue siendo un niño.
—Tenten, no podemos traumarlo todavía, Temari me mataría.
—¡No me refiero a eso, pervertido! —dijo indignada, dándole un golpe en el hombro.
—¿Entonces?
Ella procedió a mostrarle una hojas verdes, Kankuro las miro como si fueran excremento. Cuando le reveló su plan, casi sintió lastima por lo que le esperaba a Shikadai. Quizá Tenten no era tan autoritaria y aterradora como Temari, pero su sobrino cometió el grave error de subestimarla. Si se lo proponía, ella podía ser su peor pesadilla.
Dos días después, se podía escuchar en el desierto de Suna un "Que fastidio" del hijo de Shikamaru. Ya que, en medio de la infinita nada, sin nada comestible, él y sus escoltas solo tenían píldoras de soldado de espinaca.
Resulta que a Shikadai y a Kankuro no les gusta la espinaca, es su comida menos favorita. No los entiendo xD, me encanta la espinaca, viva Popeye(?
