Se encuentran con la tumba de los guardianes de la niebla.
De rodilla lee el nombre de ambos relucientes en el frío mármol, Chrome Nagi Dokuro y Mukuro Rokudo. La idea de una cruel broma por parte del sádico Mukuro se desvaneció.
Los tributos que dejan son flores para la única mujer del grupo y dulces mientras que para el chico una miniatura de su tridente forman las esferas que le están acompañando durante esa cruel travesía.
-Que….- más la pregunta muere en sus labios no sabe cómo continuar, pero sus acompañantes saben lo que desea saber.
"La tragedia le llegó a la tímida guardiana, un mes después de tu desaparición.
Recuerda Tsunayoshi Sawada, que la libertad de Mukuro Rokudo era por ti, el décimo Vongola, cualquier falla por parte de él, tú pagarás las consecuencias. Sin ti, él debía volver a la prisión.
Reborn se movió, más la enfermedad de tu madre, la actitud de guardián de la tormenta, y otras situaciones, no logró lo que más deseabas joven cielo. Mukuro volvería a su prisión.
En el hogar de aquello jovenes, Vendice llegó por el guardián de la niebla, él no regresaría a la prisión, no sin pelear.
La pelea fue poderosa, pero eran varios contra el chico, sus otros compañeros a excepción de Chrome habían caído ya en la inconsciencia.
-!Vete Nagi¡
-No lo dejaré Mukuro
Sus palabras, promesas silenciosas de no separarse, misma que en algún momento lo habían hecho con aquel que se había ido. Fue el triste tributo de aquel dia.
Derribados ambos, los guardianes de aquel cruel lugar toman la decisión de lanzar un golpe, un solo golpe para que dejara al chico en mal estado, y así poder llevárselo, la cadena fue lanzada sin ningun problema, mas ante la visión del caído y de quienes lo querían capturar se abrió con sorpresa.
La joven, en su último intento de salvar a su maestro, se atravesó y la cruel navaja la hirió.
El cansancio de ambos, la pérdida de poder, la desesperación se hizo presente en el lugar.
Negando lo visto, Mukuro intentó ayudar a su amiga, a su hermana, se acercó a ella y suplicando ayuda, que le fue negada, la tranquila sonrisa en aquel joven rostro fue la forma en que se despidió.
El más frío de los guardianes estaba en shock, aquello no podía ser posible, el dolor que estaba experimentado no era igual al que le había provocado la infame famiglia Estraeno, no, ese dolor que sentía solo era comparado con la de aquella tarde en el hospital.
No sintió cuando fue apresado, ni siquiera cuando le quitaron el cuerpo de la chica y le dejaron en el suelo, no sintió nada.
Solo sentia el dolor de la perdida, él había perdido a su hermanita, su hermanita, su estrella había muerto protegiendo, la había perdido tal y como perdió a su hermanito, su cielo y en ambos no pudo hacer nada por protegerlos, cuando lo había jurado en silencio.
No hubo duelo para el joven, solo el dolor y asi fue llevado a las profundidades de la prisión.
Cuando Reborn y los demás llegaron, solo vieron a tres jóvenes llorando, gritando con dolor y en medio de ellos a la joven guardiana.
Reborn oculto su mirada e hizo varias llamadas entre ellas a Nono, intentaría liberar a Mukuro.
Las reuniones se llevaron a cabo, solo los mas cercanos a quien en vida había sido el candidato a Décimo, apoyaron la noción de libertad del joven Mukuro, pero las demás famiglias conscientes de la sangrienta historia del joven, del odio hacia la mafia.
Decisión un anime, que fue dada a conocer a los guardianes de la leyes de la mafia.
Mukuro Rokudo, ejecutor de la familia Estraeno y muchas otras, quien portó de forma temporal el título de guardián de la niebla en la décima generación Vongola, único en sostenerle un batalla a la nube viajera, fue ejecutado un mes y dos semanas después del entierro del joven Sawada y dos semanas después de la muerte de su hermana de llama, Chrome.
En una de las últimas reuniones entre los sobrevivientes y Reborn, hablan de que ambas nieblas sean enterradas junto al cielo, decisión que todos aceptan.
Así Reborn recuperó el cuerpo del chico, para así iniciar con aquella triste tradición, donde todos al llegar al sueño de la muerte, serian enterrados junto a su gran amigo.
-Gracias por su...tu amistad Tsuna
-Gracias…
El silencio los rodea y Tsuna no puede evitar pensar en sus dos guardianes, ellos tenían una vida por delante, no seguirle.
Se abraza a sí mismo, intentando que el dolor y la tristeza desaparecieran, más era imposible, ambas sensaciones se mantenian.
-Hay que continuar-exclamó Reborn
-Sí-susurra Lambo
-El,debe estar esperándonos
Son las palabras del antiguo guardián del sol, quien inicia a caminar hacia la siguiente
-¿El?¿De quien hablan?-cuestionó mirando a sus acompañantes, mientras dos de ellas le ayudan
-¿Quien de tus guardianes faltan?
-Falta..
Más las palabras mueren al llegar frente, al lugar que esperaba ver desde un inicio, su tumba.
Una tumba de mármol naranja, con letras de color oro, su nombre y las fechas que le corresponden.
-El único omnívoro que he conocido y al que he respetado.
-Hibari...
Aquellas palabras le hicieron ver de donde provenía la voz, cuando lo hizo, sus ojos que estaban aún cubiertos de lágrimas, se llenaron de nuevo, al ver a su guardián más fuerte.
-Hi...Hibari...
Lo se me quieren matar, les recomiendo leer el quinto capitulo, estaba segura que los habia subido, lo siento.
