Los personajes no me pertenecen, los usos para entretenimiento


El guardián más fuerte de la décima generación, Kyoya Hibari, el ex-prefecto de la escuela Nami.

A el nunca le gusto esta en grupo o manadas como él le llamaba, solo aceptó aquella que le daba retos, enemigos fuertes.

Aunque nunca lo admitiera todos y cada uno de aquel extraño grupo, se ganaron su respeto, pero había tres en especial, el cabeza de piña, su primer rival, el segundo el tutor de su compañero, aquel extraño bebe y por último aquel que debería ser su jefe, Tsunayoshi…

Tsuna miraba sorprendido a su guardián más fuerte, las esferas plateadas, tributo que no lograba comprender, eran liberados por aquel objeto…

-¿Como sucedió?

Susurro más la pregunta se escuchó como un grito

"Tu mejor que nadie conocía la sed de sangre de Hibari, misma que se apaciguó cuando fuiste elegido, los enemigos constantes y la determinación de ser mejor…

Su escuela siempre fue la mejor, la disciplina era increíble… pero un dia dicha disciplina se quebró, el orgullo que Hibari sentía por su propia escuela también.

El único herbívoro, más bien el único omnívoro que conocía, había muerto en su amada escuela, nunca se supo quien fue, aquello molestó más su orgullo.

La manada a la que pertenecía, se había roto, sin el principal pilar y cada uno tomó caminos distintos.

Cuando supo lo de Gokudera, no dudo en buscar a los idiotas y tomar la justicia en su mano, igual con la de Yamamoto.

Las muertes de las nieblas, eran imposibles de buscarles justicia, ya que estas habían sido bajo la justica de la mafia.

Su escuela y ciudad se volvieron la número uno en seguridad, nadie se opone a las leyes impuestas por el que fue nombrado el terror de Namimori.

Aquello fue debido a la sed de sangre que tenia, ya no había rivales a los cuales enfrentarse, así que su palabra se convirtió en ley.

De forma inconsciente se impuso un toque de queda.

Tres años después, algunos de los yakuzas de la ciudad se reunieron y lo citaron.

Fue una batalla cruel y violenta, mucho murieron, otros quedaron lisiados, todos por intentar enfrentarse a un carnívoro con mucha sed.

Pero entre la confusión, un piquete y dolor lo azotaron, pero aun así continuó peleando, después sus piernas se sintieron entumecidas, pero ni así cayó, hasta que su último rival cayó inconsciente. Se permitió descansar, llamó a su fiel mano derecha y cerró los ojos ante el cansancio.

cuando despertó lo hizo en el hospital, y después de reconocer el lugar, se deido a reconocer su cuerpo, como lo hacía en cada batalla…

Sus ojos dieron con una pregunta, fue lo que vio Kusakabe.

Kusakabe respirando de forma tranquilo, le indico lo dicho por el médico y que otros más repetirían.

Durante la batalla uno le había clavado una navaja en la columna, al haber continuado peleando con ella le provocó daño. Sus piernas estaban muertas.

Había posibilidad de una operación para recuperar la movilidad, pero él se negó a realizarse.

Cuando el pueblo se enteró de lo sucedido con el gran Hibari, la delincuencia creyó poder reclamar la ciudad.

Grave equivocación, el consejo disciplinario del colegio Nami, era fiel a su líder y ellos se habían convertido en la policía y los que se hicieron cargo cuando Hibari estaba en el hospital.

Hibari se dejó ver con su silla de ruedas demostrando que aun con esa dificultad podía ser el demonio.

La ciudad siguió siendo la más segura y Hibari tomó el puesto de director en el colegio, mismo que había sido modificado para la comodidad del ahora dueño de la ciudad."

Aún en esa silla de ruedas Hibari es la ley en este lugar-exclamaron en una sola voz

Y Tsuna miró a su amigo, el seguia vivo pero su vida estaba atada a ese objeto. Sabía que Hibari no le agradaba aquello

"Este es mi castigo por no cuidarte bien pequeño cielo"

Tsuna escuchó aquel susurro y simplemente se acercó pero detuvo su caminar.

-quiero irme

-aún falta una por visitar

Tsuna asintió ya con todo su espíritu quebrado, su intuición le indicaba que debía continuar aquel viaje para poder terminarlo. E ir a casa

Así siguió hasta que una llama naranja le llamó la atención

"Hasta que el último integrante de la décima generación muera en ese instante la llama se apagará"


Mi intencion es actualizar cada quince dias.

Esta historia ya va a terminar y por enden retomare la ilusion de un sueño, ya estoy editando los primeros capitulos.

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