¡Regresé!
La verdad es que extrañaba publicar aquí, eché de menos este espacio. Aunque figure como "Completo", ya que los fic en si no estan en orden cronologico, hasta que yo no ponga que tal capítulo es el último no terminare el fic.
No tengo un número de capítulos aproximado si se preguntan, todavía me siguen brotando ideas, otras desecho, otras combino o separo. Es impredecible.
Sacando mi explicación que nadie pidió. Naruto es de Kishimoto.
Corto y perfecto
"Y ven pronto que esto está siendo demasiado perfecto, y a lo mejor no me lo creo hasta que vuelvas a besarme". Carlos Miguel Cortéz.
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Para comodidad de su columna, en lugar de sentarse, ella apoyaba su espalda en el tronco. Con las piernas juntas y extendidas; y la postura erguida formaba una perfecta L.
En su regazo descansaba un shinobi extranjero, siendo más específicos, de la Aldea aliada de Konoha, Suna.
Las cajas de bentos vacías eran la prueba irrefutable de su discreto almuerzo. Mientras ocurría la digestión, la tranquilidad del día los complacía.
Los muslos de Tenten no eran precisamente suaves para reposar la cabeza; sus piernas, unos de sus mejores atributos, estaban muy tonificados. Pero no había otro mejor lugar.
Kankuro despertando de su mini siesta suspiró, nuevamente complacido, mientras la experta en armas le estaba acariciando la cabeza. Recordó que ella lo había comparado con un gato por su capucha y rasgos faciales.
Tenten notó que, en efecto, había dormido 15 minutos. Nunca tomaba siestas, de hecho, contados shinobis lo hacían. Pero luego de pasar una semana apretada, él necesitaba unos minutos para posar la cabeza, y para su asombro, unos miserables minutos lo dejaban renovado.
Buscando algo que hacer limitada por el marionetista, sacó dos kunai que tenía a su disposición, más otro que obtuvo del porta kunai de Kankuro.
Observó su alrededor. Su puntería prodigiosa podía desaparecer si no la entrenaba constantemente. Calculó la distancia, apuntó y los lanzó. Él escuchó como cada kunai se clavaba en un objeto.
No le fue difícil predecir el siguiente movimiento de Tenten.
—No soy tu esclavo, perezosa —dijo cerrando los ojos de nuevo, dejando en claro su búsqueda primordial de tranquilidad.
Ella chasqueó la lengua, pero cuando quiso levantarse, tres hilos de chakra sujetaban los kunai y se los devolvían.
Ella sonrío—¡Muchas gracias Kankuro-sama! ¡Usted es el mejor! —alabó con mucha sobreactuación— ¿Cómo podría agradecerle?
Kankuro se incorporó, sentado en el regazo de ella, se acercó un poco—Déjame pensar... —expresó, fingiendo analizar la propuesta.
En un rato él debía irse de Konoha.
—Piensa demasiado —ni bien terminó la frase, cortó de sopetón la distancia.
Ella mañana entrenaba con su equipo.
Aprovechar el tiempo no era sugerencia.
La idea surgió de una conversación con Shirae, en teoría yo pienso que tanto Tenten como Kankuro vivirían cada uno por su lado pero aprovecharían verse en algunas ocasiones.
