Capítulo 5: Contra Calavera

Merodeando en el mar, Sesshomaru busca al temible Calavera, y poco después encuentra su nave y ordena a los tripulantes que vayan a sus puestos y que se preparen para el combate:

-Rin, ve a mi camarote y ocúltate, no quiero que te pase nada malo-Le ordena a la joven.

-Está bien-Dijo la joven.

Mientras se acercan, el capitán enemigo murmura riendo vanidosamente sobre la cubierta de popa:

-Es la hora de tu fin, Sesshomaru y sea que lo que lleves a bordo será mío.

Cuando ambas naves se encuentran, ambos bandos están en sus puestos, listos para recibir las órdenes de sus jefes; aunque Rin está un poco temerosa y ansiosa por la batalla.

Al ponerse en posición, ambos bajeles abren fuego; y bajo las órdenes de sus capitanes, los artilleros hacen sonar las piezas de artillería.

Desde su escondite, Rin se tapa los odios de los tremendos cañonazos que producen ambas naves y desea que no le pase nada, incluso a Sesshomaru.

Por varios minutos, ambos barcos andan intercambiando disparos, provocando bajas y destrozos, pero ninguno de sus jefes quiere darse por vencido, pues están dispuestos a luchar a muerte.

Llega el momento en que Calavera ordena acercarse al barco enemigo y lanzar los rezones para el abordaje, mientras que los de Sesshomaru disparan con pistolas y mosquetes abatiendo a varios que abordan su nave.

Y ahí, los temibles piratas del bajel con mascaron de cráneo se lanzan con furia a la fragata del hombre de cabellos platinados, del cual sus tripulantes sacan sus armas blancas para defenderse.

En la cubierta de la fragata, ambos bandos combaten fieramente con todo tipo de armas, mientras que Sesshomaru y sus mejores hombres combaten valientemente, y el jefe de cabello platinado no deja títere con cabeza, ya que cualquiera que se le oponga no escapaba de sus feroces ataques, algo que espantaba al enemigo.

En la cubierta de popa, Calavera enfrentaba a sus contrincantes, y lo mismo que su rival, no los dejaba con vida, y así hacían el contramaestre Dawson, sus dos oficiales Pete y George, y sus tres hombres que no hacían más que masacrar a sus oponentes.

Pero Sesshomaru no iba a dejar que su enemigo le venciera y decide abordar el bajel enemigo, atropellando y abatiendo enemigos. Tras el iban Yaken y cuatro de sus hombres como Gerrit, Cees, Jelle y Jaap para ayudarlo.

Cuando salta hacia la cubierta enemiga, abate a varios oponentes con sus temibles sablazos y así avanzando hacia la cubierta de popa, en donde lo esperaba su rival.

Su contramaestre barbado y sus acompañantes dieron muerte al fornido Dawson y al trio, aunque no fue fácil porque daban tremendos ataques con sus espadas y dagas; mientras que Yaken se ocupó de los dos oficiales Pete y George, que aunque lo atacaban con sus espadas, logro golpearlos con un mosquete para después darles muerte al lanzarles una dagas.

Estando cara a cara, Sesshomaru enfrento a su enemigo, hasta que con un puñetazo le da en la cara a su contrincante y le rompe la máscara: descubre que es un hombre con mostachos gruesos y con un parche en el ojo izquierdo:

-Aunque no tenga la máscara, acabare contigo-Le dijo.

Aunque ataco ferozmente, Sesshomaru le corta la hoja de su espada y lo atraviesa por el vientre, y poco después cae muerto.

Los piratas ven a su capitán muerto y se rinden incondicionalmente, mientras que los bucaneros levantan sus armas en señal de victoria.

Al escuchar todo calmo, Rin sale de su escondite y se entera que Sesshomaru salió triunfante y al verla le dice:

-He acabado con mi enemigo, pero solo falta uno.

Los victoriosos bucaneros saquean la fragata, abandonan a los vencidos en chalanas y hunden el bajel; mientras que los tripulantes de Sesshomaru disfrutan los botines del pirata fallecido:

-Ha pagado por sus maldades-Dijo Rin.