Los personajes no me pertenecen, le pertenecen a la grandiosa Amano, asi como los oc´s a sus respectivas dueñas.


En una habitación del hospital un joven de cabellos castaños se encontraba descansando, había pasado una semana desde el accidente y el joven había tenido que ser sedado, debido a extraños ataques de pánico, que parecían ser calmados ante la voz del extraño infante que acompañaba al grupo del chico.

En ese momento un joven de cabellos plata entraba para ver al joven durmiente, entró y se sentó en su lugar, mientras intentaba que las lágrimas no salieran, el miedo de aquellos minutos, la muerte temporaria, pero muerte al fin de su cielo era algo cruel. Algo que desde el evento del futuro sabia que seria muy duro para todos.

Dos horas despues aparecia un joven castaño, quien sonreía, mas no lo hacía completamente.

-Vete a descansar Gokudera

-Cualquier cosa, avisas Yamamoto

Exclamó el joven de cabellos platas para salir de la habitación.

Yamamoto miro al castaño y después como la enfermera entraba checaba los signos del castaño y salía.

Solo el susurro del nombre era lo que rodeaba aquella habitación.

Todos los guardianes hacían su guardia, Hibari iba parte de la noche y a la mitad de la misma era relevado por Mukuro.

A todos les tocó ver las crisis de su querido cielo, a quien no podía ayudar, ante el miedo de la voz de su amigo.

Yamamoto Tsuyoshi era un asesino natural, observó el cambio de su heredero ante el peculiar grupo que había a su alrededor, mismo que giraba entorno del joven castaño. Asi como tambien sabia de las ansias de sangre de su hijo por encontrar a los que habían dañado al castaño.

En una ocasión había ido a ver a su hijo al hospital, estando presente vio una de las crisis del durmiente, y logro entender algo dicho entre gritos de miedo y peticiones de ayuda, quería que algo se alejara de él, que lo dejaran regresar con los suyos.

Observó a su hijo regresar con un ánimo decaído, simplemente llegó y se sentó con una mirada perdida. Todo seguía igual.

-Takeshi-llamo provocando que su hijo lo mirara-¿qué harán cuando Tsunayoshi despierte?

-¿Eh?

-¿Que haran?-cuestiono mirando la confusión de su hijo-después de un tiempo en el hospital yo quisiera estar en otro lugar que no fuera mi casa, algun lugar tranquilo

-Bueno-comenzó mientras se rascaba la nuca-no lo se, no lo hemos pensado

-¿A dónde le gustaría ir?

-La playa-respondió sin pensarlo-la última vez que fuimos a la playa él no lo disfruto-recordó el asunto en Mafialand-creo que le gustaría

-Bueno deberían planear la salida a la playa

-No sabemos cuando despertara, además tal vez deba tener que estar en reposo

-El esta bien, el reposo sera minimo-respondió mientras preparaba un poco de sushi-solo necesita salir de su mente

-¿Salir de su mente?

-Está atrapado en su mente, necesita salir, me sorprende que no lo haya hecho tomando en cuenta que están con él, a menos…¿lo han llamado?-cuestionó mirando a su hijo quien lo miraba confundido-¿cuál es su comportamiento en su habitación?

-Bueno es un hospital y si Hibari nos escucha haciendo ruido nos morderá hasta la muerte

-Eso lo explica todo

-No lo entiendo viejo, explicate

-Como te lo mencione, el chico está atrapado en su muerte, algo me dice que cree estar entre la vida y la muerte, y cuando despierta al no tener nada que le diga que está con los vivos, que está con ustedes, el despierta con miedo por que no sabe que ya está con ustedes, no sabe que ya regreso

-No lo hemos llamado-respondió mirando a su padre, quien con seriedad asintió, comprendiendo la situación-mañana es sábado hablaré con los chicos para ponernos de acuerdo en la salida

al día siguiente al ser fin de semana y no tener ningún motivo de separarse de su amigo.

Yamamoto llegó con una sonrisa, misma que llegaba a sus ojos, como lo esperaba en la habitación ya estaban todos.

-Hey chicos-exclamó saludandolos, medito un momento antes de sacar el tema de la salida a la playa-un amigo de mi padre dice que nos presta su casa que se encuentra en la costa para la salida

-¿salida?-cuestiono Chrome mirando al beisbolista

-Sip, la salida a la playa cuando Tsuna salga del hospital

-Oye friki del béisbol- exclamó Gokudera llamándolo por su apodo después de un tiempo-deja que el décimo despierte, para preparar algo

-Creo que lo mejor es preparar todo, para que una vez que Tsuna este dado de alta podamos hacerlo sin ningún retraso ¿o tu que opinas chiquitin?

Reborn quien estaba cerca de Tsuna escuchó las palabras del guardián, noto que este había recuperado parte de su actitud normal, con un extraño brillo en los ojos.

-Me parece una buena idea-exclamó como respuesta-seria una salida interesante, toda la familia ira-exclamó dando a conocer así la orden para los dos guardianes más problemáticos-hay que preparar todo, así como los eventos que haremos

-Bueno, Tsuna no podrá participar en todos los eventos-exclamó la madre del castaño

-Es cierto, el décimo estara recuperandose, asi que yo como su mano derecha será quien ocupe su lugar, en los mismos

-El jefe puede ser el juez de los eventos

-Si Sawada será un juez EXTREMO

-Quieres callarte cabeza de césped

-¿como me llamaste cabeza de pulpo?

-Herbívoros por perturbar su paz, los morderé hasta la muerte

-Kfu, kfu, kfu la alondra esta molesta

Reborn estaba por detener al grupo, al que se había unido Lambo, cuando noto que la mano tensa de su alumno se relajaba, así que los dejó comportarse como si el chico estuviera despierto, eso ayudaba al joven.

Tsuna se hallaba sentado en algún lugar de ese pasillo, varias veces creía despertar, pero no lo sabía, aunque su intuición le decía que estaba, que podía despertar en cualquier comento, pero tenía miedo de despertar en un lugar donde sus amigos no estuvieran, donde en su lugar estuviera Primo y los demás líderes.

Estaba solo y aterrado, de pronto frente a él la llama roja de la tormenta y la azul de la lluvia se mostraron, estaban hablando lo nombraron, poco a poco las llamas de los demás aparecen, hablaban de algo que no estaba seguro, pero todo parecía ser un evento estilo Vongola, una sonrisa tímida aparece, en esos momentos un evento estilo Vongola con sus amigos, con todos ellos, era lo que necesitaba.

De pronto las llamas comenzaron a moverse.

-Hey esperen-exclamó mientras se levantaba y seguía las llamas, tal vez ellos no le escuchaban, pero el si.

Estaban planeando una salida a la playa, iba haber eventos al estilo Vongola, sushi por parte de Yamamoto, pasteles hechos por las chicas y algo de comida por parte de su madre, también de cosas que los niños harían en la playa.

-Solo necesitamos que despiertes Tsuna, solo debes despertar para que lo hagamos realidad

La llama amarilla en forma de chupete fue quien le habló directamente

-Despertar-susurro, mientras cerraba los ojos-solo debo despertar, solo debo despertar…

Abrió los ojos encontrándose con un techo blanco, miró a su alrededor para descubrir una habitación de hospital, estaba en un hospital.

Estaba vivo

-Doctor, doctor el chico despertó.

El grito de la enfermera lo sacó de sus pensamientos y después el doctor apareció, examinando que no hubiera daño después de lo sucedido.

En la escuela, el comité disciplinario había llamado a Gokudera, Yamamoto, Hana, Kyoko y Ryohei, el motivo era simple: Tsunayoshi había despertado.

Los gritos que se escuchaban en el pasillo sacaron una sonrisa en el castaño, quien ya estaba acompañado ya por su madre, hermanos y tutor

-¡Tsuna/Décimo/jefe/Sawada!

Fue el grito que se escuchó y al poco rato se vio atrapado entre los brazos de sus guardianes, quienes derramaron algunas lágrimas ante la presencia de su cielo despierto

-Me alegra verlos chicos

-A nosotros también jefe

-¿que ha dicho el doctor, décimo?

-Que estoy bien, pero debo estar una semana más en observación-exclamó con un puchero, provocando sonrisas en los presentes-Reborn me dijo de una salida ¿de qué trata?

Así los chicos comenzaron a hablar sobre el viaje y que se hará dos semanas después, ya que el hombre que les prestaría la casa, la utilizaría en ese lugar, además de que Hibari estaba haciendo unos cambios en la escuela que durarán dos semanas.

A Tsuna no le importó aquello, siempre y cuando pudiera realizarse la salida todo estaba bien.

Cuando la hora de visita término, solo se quedaron Tsuna y Reborn.

-Reborn

-Dime

-Creo que mi mama esta enferma-exclamó mirando a su tutor-puedes convencerla de que se haga un chequeo

-Descuida Tsuna, me haré cargo

-Gracias Reborn.

El chico cerró los ojos para descansar, siendo cuidado por esa noche por su tutor.

Durante la semana en el hospital uno de sus amigos estaba con él, ayudándole a recuperar el tiempo en la escuela, platicando con él y cuando este estaba durmiendo vigilando su respiración.

En la noche escuchaba el himno de la escuela que era cantado por Hibird, aquello significaba que Hibari estaba cerca y no se iba hasta verlo completamente dormido, acción que imitaba Mukuro, quien con sus ilusiones le evitaba pesadillas.

Habían dado la orden de que nadie fuera de la familia y amigos, podía acercarse al joven, el médico y dos enfermeras eran las únicas que podían entrar. Aquello lo sabía debido a que le habían comentado de un joven que había intentado verlo, pero debido a la orden era imposible que le viera.

Tsuna sospechaba quien era. Lamentablemente no podía acercarse ya que sus amigos en la escuela no lo dejaban en ningún momento, así como en cada esquina podía apreciar integrantes del comité disciplinario y mucho menos le dejaban acercarse a la área donde había sido su accidente, mismo que estaba cerrado debido a una construcción.

"Pero un dia, dicha disciplina se quebró, el orgullo que Hibari sentía por su propia escuela también."

Aquellas palabras le recordaron el por qué el cambio en la escuela en ese momento, mismo que nadie dentro de la escuela entendía, sólo la décima generación.

Uno de los patios desaparecia para darle un nuevo gimnasio a la escuela.

El sol brillaba entre las nubes, el sonido de las aves se escuchaba y el aroma salado se sentía.

Estaban por fin en la playa.

Durante aquel fin de semana se divirtió con sus amigos, sirvió de juez en los eventos propuestos por Reborn, disfruto de la comida de su madre, de los postres hecho por las chicas. De tiempo de calidad con sus amigos y sus hermanitos.

La salida estaba siendo realmente una gran distracción después de lo sucedido, había noches en las que no podía dormir recordando aquellos eventos después de su muerte, por lo que los había escrito con la intención de desahogarse.

-Yo Tsuna vamos a nadar un rato-llamo Yamamoto

-Vamos

-Entendido-exclamó hibari mientras colgaba, a su lado Mukuro y Reborn se hallaban, eran de esos momentos extraños donde los enemigos hacen una tregua por un fin mayor-Los herbívoros están fuera de la escuela y esperan nuestro regreso

-Kfu, Kfu Kfu, conoceran el infierno de propia mano.

Reborn no dijo nada solo oculto su mirada, en su bolsillo una carta que había interceptado para Tsuna.

"Sawada.

Lamento mucho lo que te hice, estaba desesperado ante la necesidad del dinero; mi madre esta enferma, necesita una operación pero el seguro de mi padre no cubre la operación. La oferta que me hicieron junto a Mochida y a Hiragizawa era buena, dinero gratis...

Lo necesitaba.

Pero me acobarde cuando dejaste de quejarte, me aterre al verte lleno de sangre y al saber que había muerto por unos minutos.

No acepte el dinero que Rogelio Nero me daba, era dinero con sangre.

Cuando supe de tu recuperación, quise ir a disculparme, pero me fue imposible, estas muy bien protegido.

Acepto mi culpa y el castigo que tus amigos quieran darme.

Solo espero tu perdón.

Atte. Takeru"

-Tsuna no debe enterarse-exclamó el asesino provocando un asentimiento de los más fuertes de la generación-ahora vamos a divertirnos sino sospechara.

Mientras Tsuna jugaba con sus amigos en la orilla, noto algo cerca, por lo que se detuvo y observó a alguien que reconoció.

-Primo

El fundador de Vongola lo miraba con una sonrisa, miró hacia su izquierda y observó a un grupo de chicas jugando con el agua.

A pesar de nunca verles las caras, reconoció a las desconocidas, que al sentirse observadas voltearon para sonreirle y saludar

-Tsuna

-Décimo-llamo Gokudera a lo que Tsuna desvió la mirada a su guardianes y al regresar la mirada ya no había nadie-¿todo bien?

-Si no se preocupen, vamos a continuar.

"Hasta su verdadera hora, Décimo"

Mientras en Namimori, Takeru se encontraba en el hospital junto a su padre, esperando que la operación de su madre terminara, un desconocido había llegado indicando que la operacion y recuperacion para su madre había sido pagado por un miembro de Vongola Corp. Además de que él tenía una beca para estudiar lo que quería. Cuando su padre preguntó quién había sido, Takeru supo que había obtenido el perdón de su compañero.

"El decimo Vongola"

Mientras en Italia, Rogelio Nero tenía un golpe de estado, siendo asesinado por algunos de sus propios hombres, que estaban hartos de algunos de sus movimientos.

El nuevo líder, años después tendría una alianza con Vongola...


Se acabo, no se si haga un epilogo o lo deje asi, cualquier cosa es bien recibido.

Ahora me dedicare a Ilusion de un sueño, espero que les guste.