¡Dos capítulos en dos días para que me perdonen por la tardanza! :3
Moe, su amiga de la infancia, se alejaba ahora caminando con el alien que le había robado su primer beso, el que había sido su enemigo, el que había dado su vida para salvarla, Kisshu. Era de no creer. ¿Por qué rayos había aceptado salir con Moe, si ni siquiera la conocía? Encima, teniendo en frente suyo a Ichigo.
La pelirrosa los espiaba celosamente desde atrás de un arbusto junto con Miwa. A medida que la pareja avanzaba unos cincuenta metros, las dos chicas hacían lo mismo. La situación no cambió mucho por los siguientes quince minutos: Moe caminaba mirando hacia abajo con las manos entrelazadas en la espalda; estaba súper nerviosa, a diferencia de Kisshu quien movía los brazos mientras hablaba y se reía.
Un rato después (lo que pareció años para la ex Mew Mew), su amiga y su -ex- archienemigo entraron a una cafetería. Ichigo y Miwa cruzaron miradas haciéndose la misma pregunta en sus cabezas: "¿y ahora qué?" Decidieron entonces espiar desde atrás de un árbol que no llegaba a cubrirlas completamente.
Todo iba normal. Un mozo los atendió, ellos pidieron sus cafés y poco después se los sirvieron. La rubia parecía un poco más relajada, y frecuentemente se reía de los comentarios que hacía el adolescente. Desde el punto de vista de las dos amigas, se veía únicamente la cara de Moe y el alien se encontraba de espaldas a ellas.
"Ugh. Mírenlos, tan juntos y divertidos. ¡Si tan solo Moe supiera la amenaza que fue ese estúpido Cyniclon hace cuatro años! Estoy segura que ahora no estaría allí sentada y riéndose tan tranquilame-" ¡UN MOMENTO! ¿ESTABA KISSHU AGARRANDO LA MANO DE MOE? SÍ. ESAS ERAN SUS MANOS. AHORA MOE SE ESTABA SONROJANDO RÁPIDAMENTE MIENTRAS LO MIRABA TÍMIDAMENTE. MOE ASINTIÓ. ¿EH? ¿POR QUÉ HABÍA ASENTIDO? Y SI KISSHU LE HABÍA PREGUNTADO SI… SI… ¡NO! NO PODÍA SER… ¿o sí?
La pelirrosa no aguantó la frustración de no saber qué estaba pasando y lanzó un chillido levantando rápidamente los brazos en ademán de llamar la atención de su amiga. Miwa entró en pánico junto con Ichigo pero rápidamente se estabilizó e intentó calmar a su amiga, pero era demasiado tarde. ¡Su amiga del pelo color caramelo las estaba mirando! ¡Ahora Kisshu también! Ichigo echó a correr y la otra adolescente la siguió por detrás, sin éxito claramente, ya que Ichigo conservaba parte de sus genes gatunos, y estos eran los que incluían la velocidad, la agilidad y el amor por el pescado. Por suerte no eran los de volverse un gato o mostrar sus negras orejas y cola.
-ooo-
Eran las 4.30 p.m. ya, por lo que era casi tiempo de partir hacia el café. Ichigo había estado acostada en su cama desde que corrió hasta su casa y se desplomó, después del "incidente". No podía entender por qué estaba tan preocupada; después de todo ella seguía enamorada de Masaya, y estaba más que claro que él era su "one and only", como solía escuchar en las canciones, a pesar de que estuviera muy, muy lejos. Fue entonces cuando la pelirrosa releyó el mensaje de su ex novio.
"Cuando termine mi estadía en Inglaterra, voy a volver por ti; pero si en ese tiempo conoces a alguien, bien… no te sientas mal por mí, y haz lo que sea mejor para ti". "Haz lo que sea mejor para ti" leyó una y otra vez la adolescente, un poco confundida. Definitivamente lo mejor para ella era esperarlo… es que es tan difícil pasar tanto tiempo sin el amor de tu vida. Lo necesitaba junto a ella.
Ichigo volvió a mirar el reloj; las agujas marcaban las 4.45 p.m. ¡Rayos! Se le había hecho tarde -de nuevo-. Se secó las dos lágrimas que se habían quedado estancadas a mitad de sus mejillas y partió hacia el café, esperando que el buen tiempo le alegrara un poco el ánimo.
-ooo-
La ex líder Mew Mew cerró las puertas del café a su espalda para encontrarse con… ¿nadie? ¿Dónde estaban todos? ¿Acaso nadie la regañaría por llegar tarde (de nuevo)? La pelirrosa dejó su mochila arriba de una mesa y asomó la nariz por la cocina. Nadie. Sin embargo, había una torta a medio cocinar en el horno. "Mmmh… ¿se la abrán olvidado aquí adentro?" pensó, pero luego notó que no había humo por ningún lado, por lo que debería haber alguien cerca.
-¿Hola? –Llamó inútilmente Ichigo, ya que nadie contestó. Entonces decidió llamar a alguna de las chicas. Probó con Lettuce: nada. Probó entonces con Mint: nada. Probó con Zakuro: tampoco. Era inútil llamar a Pudding, ya que no tenía celular. Frunció el ceño y marcó de mala gana el número de Ryou. Nada.
Ichigo ya estaba por dar la vuelta cuando escuchó un sonido, algo así como "pssst" que venía de la puerta que daba a la base secreta del café, donde solían reunirse para debatir temas relacionados con los Cyniclones, hace cuatro años.
-¿Mmmh? –La adolescente volteó hacia la puerta para encontrar mitad de la cara de Mint, debido a que la otra parte estaba escondida detrás de la puerta de madera.
-Aquí, lenta. Ven rápido. –Siseó la ex Mew Mew azul. Ichigo estaba acostumbrada a tales apodos y además estaba bastante confundida como para contestar, así que solo asintió y la acompañó escaleras abajo.
Lo que vio la sorprendió solo por un momento. Reunidos en una gran mesa redonda estaban todas sus compañeras Mew, Ryou, Keiichiro y dos personas que no logró reconocer desde atrás… ¡pero claro! Eran Pai, quien conservaba el mismo peinado de antes, y Taruto, que había reemplazado sus dos colitas por una sola. ¿Cómo no se dio cuenta antes? Pai y Ryou debían estar discutiendo sobre el trabajo para el alien, y claro que Taruto también debía estar, y también las Mews, y ella, y… bueno. Todos saben quién, aunque para su sorpresa no estaba.
Todos movieron la cabeza para mirar a Mint e Ichigo y la volvieron a enderezar rápidamente, salvo Taruto, quien para variar le sacó la lengua a su antigua enemiga rosa. Ella contestó con el mismo gesto.
-Llegas tarde. –Escupió Ryou de mala gana. –Siéntate. –Ordenó. ¿Qué pensaba? ¿Que acaso ella era un robot al que podía dar órdenes sin más? Odiaba esa actitud de su jefe, pero después de todo tenía razón… había llegado tarde; y siempre lo hacía.
-Mew Ichigo. –Dijo Pai con la cara completamente seria como siempre. –Luego hablaremos contigo personalmente, ya que todos han escuchado la histori-
-No hace falta, Pai –interrumpió Ichigo -, ya lo sé. Desafortunadamente me encontré con tu hermano, el que no está aquí. Ah, y puedes llamarme Ichigo. –Aclaró dulcemente esbozando una sonrisa.
-Uhm… de acuerdo… -contestó Pai casi sin voz; parecía incómodo con el cambio. Ryou estaba a punto de continuar hablando cuando apareció cierto alien de pelo verde en un extremo de la sala. Ichigo se estremeció y apartó la mirada.
-¡Kisshu-chan! –Gritó con emoción Pudding, quien estaba realmente feliz de ver a los aliens de nuevo y estaba sentada al lado de su "amigo", Taru-Taru. Kisshu pareció algo sorprendido pero luego rió por lo bajo y saludó: "Nos encontramos de nuevo, Mew Mews." Las chicas contestaron con una pequeña sonrisa –salvo Pudding que se había levantado y ahora conducía a Kisshu del brazo hacia la mesa- y salvo Ichigo, quien ni siquiera lo miró. El adolescente aún estaba vestido con la ropa del colegio.
-Siéntate. –Dijo Pai fríamente. "Parece que se va a llevar muy bien con Ryou" pensó Ichigo.
La charla duró alrededor de una hora. Los tópicos fueron: el viaje de los Cyniclones a la Tierra, los berrinches que hacían Taruto y Kisshu mientras se encontraban en su planeta, el colegio al que habían entrado los mismos, lo bien que sabía la torta que preparó Keiichiro -que debía ser la que estaba horneándose- y el trabajo que había concedido Ryou a Pai en la cocina. Al parecer se le daba muy bien eso de mezclar los ingredientes que estén a mano y crear un plato delicioso. Además, Taruto había pedido trabajar ahí también (seguramente por Pudding pero no fue lo suficientemente valiente para decirlo), y Ryou le contestó que podría ejercer un servicio de delivery ya que bastante gente quería ordenar tortas a domicilio. De cualquier manera tuvo que recordarle que no podría teletransportarse ni volar, por lo que se las tendría que arreglar con una bicicleta.
El jefe del café se encontraba a punto de dar la mano a Taruto –a Pai ya se la había dado- cuando Kisshu se paró y dijo firmemente:
-Un momento. Shirogane Ryou, déjame trabajar a mí también. ¡Por favor! Ni siquiera será a cambio de dinero. Lo haré gratis. Después de todo, me aburriré mucho si solo me acuesto en mi cama a leer revistas humanas todos los días. –Soltó Kisshu con una expresión seria. Pocas veces las chicas lo habían visto con esa cara; estaba hablando en serio.
-Bien… creo que podría hacerte un lugar entre las chicas, claro si te gustaría ser mesero. Creo que serviría bastante incluir un mozo –dijo Ryou haciendo hincapié en que se refería a hombre y no a mujer. Kisshu se limitó a asentir. Con eso, la reunión había terminado y el día de trabajo también, ya que habían cerrado el café para que los aliens pudieran acomodarse y regresar al día siguiente. Entonces los aliens desaparecieron luego de saludar a todos con la mano, y los demás subieron las escaleras, se cambiaron e hicieron su camino a casa.
-ooo-
"Hufffmm…" suspiró Ichigo mientras miraba las fotos de Masaya que tenía guardadas en el celular. Daba vueltas en la cama: boca arriba, boca abajo, de un costado, del otro; siempre con el celular frente a sus ojos.
-Ugh, ¿ese es el idiota que supuestamente es mejor que yo? –Dijo Kisshu frunciendo el ceño, que por alguna razón se encontraba arrodillado al lado de Ichigo.
-¡AAAAAAAAAAAHHHHHHH! –Gritó Ichigo saltando fuera de la cama y mirando al alien con los ojos abiertos como platos. Ya no estaba tan acostumbrada a ese tipo de sustos. Por suerte sus padres no estaban en la casa. -¡KISSHU, SAL DE MI CUARTO YA! –Chilló.
-Qué aburrida eres, gatita. –El alien se paró y deambuló por la habitación como buscando algo con las manos en la espalda e ignorando completamente la orden de la pelirrosa. -¿Sabes? Me divertí mucho con tu amiga hoy, son seres interesantes; digo, los humanos. Podría estar equivocándome, pero creo que ya soy bastante popular en ese "instituto" tuyo. –Hizo una pausa y miró a Ichigo con una sonrisa juguetona. Luego volvió a mirar alrededor. –Lástima que las pobres no entienden que yo ya tengo los ojos puestos en una sola… -Ronrroneó seductivamente.
-Moe. –Respondió secamente Ichigo aún en el piso, mientras lo seguía con la mirada. La sorprendió bastante el hecho de que el alien la miró con cara de confusión y echó a reír a carcajadas.
-Ichigo, ¡qué tonta eres! –Pudo decir finalmente entre risas el peliverde mientras se secaba unas lágrimas de la risa que estaban a punto de brotar. –No hay manera de que me guste una tonta humana común y corriente como esa. No está a mi altura. –Dijo con aire de superioridad mientras sostenía su sonrisa juguetona y caminaba hacia Ichigo, quien comenzaba a intentar alejarse.
-Entonces, ¿por qué saliste con ella hoy?... –Contestó tímidamente bajando la mirada y sonrojándose levemente, lo que le fascinó al alien quien esbozó una sonrisa.
-De verdad eres tonta… -Kisshu se agachó frente a Ichigo y la miró con deseo. Sí, terribles deseos de tirarla a la cama salvajemente y abalanzarse sobre ella, pero intentó contenerse. –La amiga de Momomiya Ichigo me invita a salir frente a ella; solo un idiota rechazaría la invitación. Era perfecto para ponerte celosa, y se ve que lo conseguí… ¡hasta nos seguiste! ¡Ichigo! Volví sabiendo que no te resistirías a mí otra vez, pero no pensé que el sentimiento fuera tan fuerte. Si quieres, puedo saciar tu sed de acostarn—
-¡KISSHU! –Gritó la adolescente mientras su cara se volvía completamente roja. Tomó aire y continuó: -T-Te vi tomarla de las manos… -Dijo por lo bajo Ichigo.
-Le estaba diciendo lo que ya sabes. Que no hay otra para mí. Le dije que solo salí con ella para poder acercarme más a ti, y que no me interesaba en absoluto pero que sin embargo era una chica muy bonita y que encontraría a alguien mejor. Aunque claramente, ¿alguien mejor que yo? No lo creo. –Dijo riéndose Kisshu. –Descuida gatita, me estuve guardando todo este tiempo especialmente para ti. –Ronrroneó en el oído de la pelirrosa antes de desvanecerse en el aire.
Síiii, cómo me gusta esta pareja. Me está gustando el hecho de que se vean en el colegio y en el café. ¿Qué les parece a ustedes? Siéntanse libres de hacer recomendaciones, y desde ya gracias a los que siguen los capítulos a pesar de la tardanza. Como me gusta mucho dibujar, intentaré hacer alguna imagen de estos dos futuros tórtolos. Creo que no se me da mal el dibujo animé, pero estos dos... por alguna razón, siempre me costaron. Debe ser porque Kisshu es mi personaje favorito de todos los animés que vi hasta ahora, y no quedo conforme a menos que me quede idéntico al estilo de la dibujante. De cualquier manera, haré lo que pueda :3 ¡Próximamente subiré el séptimo capítulo!
