Sherlock continuó besando a John, comenzó a depositar suaves lamidas y chupetones por el cuello del rubio, arrancándole suspiros. John sentía la tentación de hacerlo suyo de una vez por todas, el detective no tenía idea que podía volverlo loco con unos simples besos, se repetía a sí mismo que debía ser paciente, Sherlock era inexperto en esos temas, no quería incomodarlo y menos forzarlo a nada, pero cuando el rizado comenzó a juguetear con los primeros botones de su camisa roja tentado a desabrocharla, John Watson pensó que no resistiría más, inconscientemente comenzó a mover sus caderas contra el más alto y Sherlock dejó escapar un jadeo ahogado, se separó de John para tomar aire con los ojos fuertemente cerrados -debemos….parar John -dijo finalmente intentando volver en sí-

La respiración alterada de John le impedía comunicarse con normalidad, sabía que debían parar, iban demasiado rápido, pero su lado más instintivo pensaba que existían pocas oportunidades en las que podía estar así con Sherlock…en ese momento se percató de la dureza que crecía en el pantalón de Holmes, no pudo evitar bajar la mirada para comprender que el rizado estaba tan excitado como él, Sherlock apartó la vista avergonzado, se concentró en repiqueteo constante del fuego de la chimenea, finalmente dijo-necesito una ducha helada- con la intención de incorporarse.

John lo miró divertido, solo Sherlock Holmes podía arruinar ese tipo de momentos diciendo que necesitaba una ducha helada para bajar su excitación- ¿de verdad quieres parar?- preguntó el doctor algo dudoso, manteniendo su mirada fija en las dilatadas pupilas del moreno.

Sherlock abrió la boca, pero no supo que decir, esto jamás le pasaba, él siempre sabía como salir airoso de las situaciones incómodas, con algún comentario incisivo que dejaba derrotado a su oponente. Solo John lo ponía en jaque con estas cosas que aún no comprendía del todo. Las palabras de John resonaban hondo en su cabeza ¿Quería parar? …claro que no, el contacto físico con Watson se sentía sorprendentemente bien, cada roce de su piel, sentía una extraña necesidad por recorrerlo entero, cada lunar, cada detalle, deseaba memorizar cada parte de su cuerpo…-supongo, que…lo correcto es parar- dijo algo inseguro, su cerebro intentaba buscar alguna excusa por la que detenerse, todo iba muy rápido…pero conocía a John desde hace años, era la persona en la que más confiaba, estaban solos y cómodos en el apartamento, sin que nadie los interrumpiera, finalmente se rindió…John tenía razón.

- Sherlock dices que prefieres tomar una ducha fría, ¿eso es correcto? Es de noche, hace frío, los cambios bruscos de temperatura te provocarán un resfrío-Sherlock se lo pensó un momento, bueno John tenía un punto, no quería agarrar un resfriado, entonces sintió una dolorosa punzada, su miembro seguía demandando atención y la prisión del pantalón no ayudaba, arrugó la nariz, que molesto era ser un humano en estos momentos, ¡malditas necesidades primarias! Pensó. De pronto la mano de John se posó sobre el pantalón del detective comenzando a hacer rítmicos movimientos sobre la tela.

-ahh…John-gimió Sherlock por lo bajo echando la cabeza hacia atrás, dirigió una de sus manos con la intención de detener al rubio, pero se sentía tan malditamente bien, que finalmente terminó por descartar esa variable. Se mordió el labio inferior intentando detener los gemidos que amenazaban por escapar de sus labios

-dime Sherlock ¿Aun quieres que me detenga? -

-mmm…no- dijo el detective entre jadeos- quiero…vamos a mi cuarto- dijo finalmente. John lo miró algo sorprendido, y sonrió. Ambos se dirigieron hacia la habitación de Sherlock, John lo observó detenidamente, apoyándose en la punta de sus pies para depositar un beso tranquilizador en los labios del detective

-Sherlock, no haremos nada que no quieras, te prometo que no te sentirás obligado a nada, podemos detenernos si te sientes incómodo ¿está bien? - Sherlock apretó los labios y le regaló una sutil sonrisa correspondiendo al beso del doctor Watson.

Comenzaron a desvestirse, o al menos John comenzó a desvestir a Sherlock, quien quedó solo en bóxer negros, John lo observaba atento, ¿cómo podía ser tan malditamente perfecto? Su pálida piel sin ninguna imperfección y músculos marcados en el pecho y abdomen por el esfuerzo físico de perseguir criminales por años. Sherlock por su parte parecía algo intimidado por la mirada de Watson- me está examinando doctor? - Dijo finalmente para romper el hielo con su clásica expresión algo altanera enarcando una ceja. John detuvo su exploración y sonrió mirando al piso-

-Eres…muy hermoso- dijo finalmente

Sherlock se removió algo incómodo- vamos John, no es la primera vez que me ves así, cuando los hombres de mi hermano me secuestraron y me llevaron al palacio de Buckingham no llevaba ni ropa interior-dijo con una sonrisa ladina recordando los buenos tiempos.

John no pudo evitar emitir una sonora carcajada, acababa de venir a su memoria la imagen de Sherlock envuelto en una sábana sentado en uno de los costosos sillones del palacio- el cenicero…-dijo divertido

Sherlock también sonrió-pues al parecer la reina aún no descubre que le robé uno de sus ceniceros-presumió

¡Incluso en estos momentos no dejas de presumir Sherlock Holmes! -le amonestó Watson

-soy un presumido John…es lo que hacemos- dijo el atrayendo a Watson a su regazo.

John movió la cabeza negando y susurró-eres incorregible…-comenzó a besarlo nuevamente, Sherlock terminó abriendo su camisa roja completamente acariciando el pecho descubierto de John quien comenzó a descender una mano por el abdomen del rizado hasta introducirla dentro de su bóxer.

-Sherlock cerró los ojos y arrugó el ceño- ohhhh- gimió entre jadeos, John disfrutaba de esa privilegiada visión, Sherlock tenía una expresión tan erótica, un intenso deseo se apoderó de él, quería escucharlo gemir y gritar su nombre, quería sacarlo de su estado natural de autocontrol…detuvo los movimientos de su mano y comenzó a dejar un rastro de besos desde su cuello hasta su estómago, dirigió sus ojos hacia el rostro de Sherlock quien lo miraba con la respiración desbocada, y finalmente bajó su bóxer- ¿John? ¿Qué estás…? Pero no tuvo tiempo de continuar, el aliento de John golpeó la punta de su miembro, Sherlock se retorció entre las sábanas, de todas las torturas que había recibido esta era la peor…

-¿Quieres que me detenga Sherlock? - Dijo y acto seguido dio una lamida en la punta del miembro del detective, sherlock gimió audiblemente.

-no…-

-no te ves muy convencido- dijo John fingiendo duda.

-solo…sigue de una vez…no me hagas repetirlo-se quejó Holmes.

John sonrió complacido, comenzando a introducir el miembro de Holmes en su boca, jamás había hecho esto antes, pero estaba dispuesto a dar lo mejor de sí para darle el mayor placer posible a ese hombre, quería regalarle la mejor noche de su vida…comenzó a succionar lentamente

Sherlock jadeaba y emitiendo gemidos erráticos, todo le daba vueltas, creía que se desmayaría, solo podía sentir…oleadas de placer siendo expulsadas por su cerebro hacia cada parte de su cuerpo, concentrándose en su miembro. John había aumentado el ritmo, su lengua presionaba la punta de su miembro de vez en cuando, haciendo movimientos circulares…- ah John…por favor…por favor no pares- decía levantando la pelvis para sentir esa humedad más profundo. De pronto comenzó a sentir una sensación parecida a intensos choques eléctricos que se concentraban en su abdomen- John…algo…algo está pasando- gimió excitado. John comenzó a masturbarlo rápidamente hasta que Sherlock llegó a su climax entre intensos espasmos y gemidos.

Pasaron los minutos sin que el detective emitiera ningún sonido…hasta que finalmente abrió los ojos, con la mirada perdida, se aclaró la garganta, recuperando la compostura, finalmente dijo -eso ha sido… muy interesante, pero creo que he tenido suficiente por hoy…-

John rompió a reír- eres tan políticamente correcto para hablar de tus sensaciones, ¿nunca habías tenido un orgasmo?-

Sherlock frunció el entrecejo, se veía cansado- bueno, conozco la teoría, los cambios que experimenta el cuerpo durante el proceso, pero…jamás lo había experimentado en la práctica…-

-Pues es bueno probar cosas nuevas… ¿no crees? -

Sherlock se acomodó y comenzó a limpiarse -…si, lo es…ahora entiendo porque la gente pierde la cabeza por el sexo-

-Es la sensación más intensa que podemos experimentar los seres humanos sherlock, es normal que las personas quieran sentirlo…-

Sherlock lo observó juntando sus manos bajo su mentón -…hazlo de una vez –

-¿Hacer qué?-

-Preguntar…quieres preguntar algo-

Como siempre Sherlock leía sus expresiones -Pues…también es mi primera vez con un hombre…- admitió John algo avergonzado

Aja…- Sherlock ya lo sabía, John siempre se había declarado abiertamente heterosexual.

-Y quería saber…bueno, quiero saber si te ha gustado…-

Sherlock sonrió, y miró dulcemente a John… -pues ni la adrenalina que he sentido al resolver el más complejo de mis casos se compara con lo que me acabas de provocar- admitió Sherlock. Tenía las mejillas levemente sonrojadas, se veía adorable.

John sonrió, miró el reloj, eran las 2 de la mañana debían dormir, reponer energías- bueno, me voy, buenas noches Sherlock- dijo depositando un beso en la frente y levantándose de la cama con la intención de subir a su cuarto.

-¿a dónde vas?- Preguntó el detective algo vacilante

Pues a dormir

Ah…bueno- dijo Sherlock con desgana

¿Qué pasa?

Nada.

-¿Acaso quieres que me quede? Bromeó el doctor, pero su sonrisa se borró al instante ya que Sherlock lo miraba con seriedad - ¿es enserio? Sherlock pues…si tú quieres…yo…-

Sherlock entrecerró los ojos como si estuviera pensándolo…finalmente dijo- si quieres puedes tomar el lado del rincón- y acto seguido se volteó y arropó con la intención de dormir.

John rodó los ojos, típico de Sherlock…le costaba tanto pedir lo que quería, siempre con indirectas, haciendo que él tomara la iniciativa. John se puso pijama, apagó la luz y fue a su rincón designado. -buenas noches- susurró. Estaba por conciliar el sueño cuando Sherlock habló de pronto sobresaltándolo.

- ¿Desde cuándo? -preguntó el rizado en la penumbra

-Desde cuando qué- dijo John somnoliento

- ¿Desde cuándo sientes "eso" por mí?

John abrió los ojos repentinamente, el detective tenía que preguntar estas cosas justo ahora…los colores se le subieron hasta las mejillas- pues…no lo sé Sherlock, ya duerme-.

-mientes- dijo Sherlock desconfiado

- bien, tu ganas…desde…el caso de "la mujer"…ella te enviaba más de 50 mensajes por día, intentó invitarte a "cenar" cientos de veces, me molestaba que te coqueteara, y que tu mostraras cierto interés por ella, no sabía por qué, pero me hervía la sangre cada vez que ella estaba cerca de ti…y desde ahí comencé a cuestionarme por qué me afectaba tanto, entonces simplemente lo supe- dijo John, agradecía no ver a Sherlock, era mucho más fácil hablar en la oscuridad, sin ver sus intensos ojos clavados en él.

Sherlock escuchaba atentamente la confesión de su compañero de cama, cuando éste finalizó se quedó pensando en todas las señales que le había dado John. Cuando el doctor contaba el número de mensajes al día que le enviaba la mujer a su móvil con ese tono tan sugerente, cuando él demostró cierta admiración hacia la astucia de Adler y John celoso dijo "Hamish, por si buscan nombre para el bebé", cuando John increpó a Adler porque estaba fingiendo su muerte y creía que le había roto el corazón a Sherlock…los recuerdos se enlazaron en su mente como piezas de un rompecabezas-como no lo noté-dijo para sí mismo-era tan claro…-

John rio por lo bajo- tu nunca notas ese tipo de cosas…tiene que ver con sentimientos, te cuesta identificarlos-

Sherlock sonrió con picardía…-vaya, así que desde el caso de la mujer…eso realmente es bastante tiempo John…-

El aludido se removió molesto en la cama- ¡ya supéralo Sherlock! ¡duérmete de una vez!

-mmm…está bien- Sherlock se acomodó, dando por terminada la conversación, los minutos pasaban en silencio hasta que el detective finalmente volvió a hablar- ¿John?

- ¿Ahora qué…? - respondió el rubio frustrado al no poder dormir en paz.

- a veces hablo dormido…-

- ¡Oh por dios santo! …- exclamó John.