Disclaimer: Los personajes de Naruto y el mundo creado en el le pertenecen a Masashi Kishimoto, yo solo los uso con el mero afán de entretener y sin ánimo de lucro.
MI ESPOSA SE CONVIRTIÓ EN UNA NIÑA
5 CAPÍTULO
UN MAL DÍA
Para Sasuke Uchiha lo más importante en su vida es su familia, en especial su hermano Itachi, él siempre lo ha comprendido mejor que nadie. Por eso no podía negarse cuando le había pedido a él y no a Shisui que lo ayudará, ya que su hermano constantemente acudía a su primo en vez de él que es su hermano.
Se sentía feliz y honrado de saber que su hermano confiara y se apoyará en el pues nunca le pedía ayuda para nada pero ahora era diferente.
Sin embargo su cara de alegría cambio a una de decepción cuando Itachi le dijo que lo que necesitaba era que cuidará a su pequeña esposa debido que lo habían mandado a llamar a los cuarteles ANBU y no sabía cuanto demoraría en desocuparse.
-"Entonces lo que realmente quería es un niñero." -Pensó el Uchiha menor todo cabizbajo.
No obstante Itachi al ver la cara de decepción de Sasuke se apresuró a desvanecer ese pensamiento.
-Sasuke.
-Hmph. -Cuando le contestaba de esa forma es porque se encontraba realmente molesto.
-Se que estas pensando que te pedí tu ayuda solo con el propósito de que seas el niñero de Hinata-san pero no es así. -Le había atinado perfectamente a lo que pensaba el azabache menor.
-¡Ah! No. -Lo dijo todo sarcástico mientras entrecerraba los ojos, sus labios formaban un mohín y entre cruzaba los brazos.
Al azabache mayor ese comportamiento sólo le pareció muy divertido y adorable de parte de Sasuke no obstante no era el momento para admirar a su pequeño hermano, ya tendría otro instante para hacer eso.
-Sasuke. -Llamó su atención. -Debes entender que aunque Hinata-san sea mi esposa no significa que halla dejado de ser parte del Clan Hyüga y por lo tanto debes comprender que en la situación actual que se encuentra podrían querer aprovecharse con el objetivo de secuestrarla por su Byakugan. -Se paró firme viendo a su hermano con seriedad. -Así que quiero saber si podía poner su seguridad en tus manos.
Su rosto se suavizó mientras miraba a su hermano entre sorprendido y feliz, claro que su felicidad no tenia nada que ver con el hecho de proteger a la niña de ojos perlados sino el que su nii-san confiara en él para una misión tan importante. Porque así lo veía, como una misión. Además que lo eligiera a él en vez de Shisui lo alegraba puesto que eso solo podía significar que lo estaba reconociendo como un igual, no que Itachi lo viera inferior ni nada por el estilo claro esta sino que comenzaba a darse cuenta que no era más un niño que tenia que cuidar… ahora ya lo estaba viendo como un adulto en que podía confiarse y apoyarse si es que lo necesitará.
-No te preocupes nii-san, no le pasará nada. ¡Yo la protegeré con mi vida! -Contestó todo emocionado y con firmeza.
Lo malo es que por la emoción del momento se había olvidado que hoy en la mañana tenía entrenamiento con su equipo y no sabía como hacer con la situación actual en la que se encontraba.
De verdad que no tenía que juntarse con el dobe de Naruto, se le estaban pegando sus mañas porque el no es así, siempre hacia todo bien y jamás se le olvidaba nada. Naruto es el despistado, él no.
-Tsk. -Dio un pequeño chasquido con la lengua.
Suspiro con resignación y decidió que lo mejor es ir hablar con su equipo y decirles que no podía entrenar, ya que su prioridad es cuidar a la Hyüga porque por nada en el mundo le iba a fallar a Itachi cuando le había encomendado una gran responsabilidad, ya que en cambio entrenar lo podía hacer cualquier otra día y tampoco es que lo necesitará tanto, ya era bastante fuerte en comparación a otros ninjas de su edad.
Miró a la pequeña esposa de su hermano que seguía dibujando desde que el se fue hace unos 10 minutos y después se giro a ver el reloj en la pared que le indicaba que ya se le estaba haciendo tarde para ir con su equipo, se habían citado a las ocho de la mañana y solo faltaba media hora para ir.
-"Kakashi siempre llegaba tarde, por una vez que llegara tarde no pasaba nada." -Pensó con más tranquilidad.
Cogió la mochila que Itachi le había preparado a la pequeña niña por si no llegaba a dormir y tuviera que llevarla con el a la casa de sus padres, le puso una chompa lila por el frío que estaba haciendo y salió de la casa del azabache mayor con el fin de dirigirse a los campos de entrenamientos donde lo espera su equipo.
Iban en silencio y tranquilos por las calles de la aldea y eso le gustaba, la Hyüga no era como esos niños latosos y mimados sin embargo las tontas voces de sus proclamadas fangirls lo tenían que irritar diciendo tantas estupideces como: Sasuke-kun es un lindo onii-chan kya, yo también quiero caminar a tu lado Sasuke-kun kya, déjame tomar tu mano kya y entre otras cuantas estupideces que siempre terminaban con la misma maldita palabra. Ese famoso kya que decían ya lo tenía arto, no entendía que significa esa tonta palabra; acaso se mordieron la lengua, les duele algo o simplemente son estúpidas y por eso pronuncian palabras tontas y sin sentido. Porque no podían ya dejarlo en paz. Y lo peor de todo es que venía hacia ellos la persona que más lo irritaba porque con solo verla su humor cambiaba drásticamente.
-Uchiha. -Dijo cada sílaba de manera tosca y es que el azabache la ponía de muy mal humor.
-Hyüga. -Está mocosa siempre lo irritaba más que sus tontas proclamadas fangirls.
Ese era un saludo bastante normal entre ellos y es que desde que se conocieron en el compromiso de sus hermanos ellos se comenzaron a llevar mal, y nadie sabía porque de tal comportamiento.
La actual pareja Uchiha Hyüga intentó solucionar la hostilidad en que se hablaban y se miraban puesto que desde el momento en que ellos se casaron se habían vuelto familia y no era bueno que la futura líder del Clan Hyüga y el hijo menor del líder del Clan Uchiha tuvieran enfrentamientos ya que eso seria muy mal visto por la aldea además que ellos querían que sus hermanos se llevarán bien. Por todo los medios posibles quisieron solucionar el problema o el malentendido que había entre ellos pero fue en vano, ninguno quiso dar su brazo a torcer así que al final siguieron igual.
El ambiente se había puesto bastante frío y tenso, el azabache y la castaña estaban teniendo un enfrentamiento de miradas en que el perdedor era el que desviaba primero la mirada.
Aunque no era un enfrentamiento oficial como tal sin embargo ellos siempre lo hacían, se podía decir que lo habían vuelto una rutina entre ellos.
Hinata veía la interacción entre ambos con mucho atención, aunque no estaban hablando parecían que se comunicarán con solo verse y a ella eso le pareció maravilloso y asombroso; se preguntaba si ella podía hacer lo mismo. Deseaba saber como es que lo hacían.
-Hanabi-neesan -Dijo la pequeña niña con su voz infantil y dulce llamando la atención de la joven de cabello castaño.
Cuando escucho a su hermana llamarla desvío su mirada en automático, no le importó perder contra el Uchiha ni nada por el estilo.
Es que desde que la peliazul fue promovida a jōnin no pasaba mucho tiempo con ella, también se debía a que tenía que compartirla con su cuñado y por eso quería aprovechar estar con ella el mayor tiempo posible, ahora que podía.
-Nee-san… te extrañaba tanto pero sabes no es mi culpa no poder venir a visitarte es que oto-san no me dejaba salir, me tenía ocupada con asuntos del clan. -Se había agachado para estar a la altura de su hermana y así poder abrazarla tanto como quería no obstante su pequeña muestra de amor (así lo veía Hanabi) fue interrumpida por una pequeña risa que le parecía bastante fea y desagradable. -¿Qué le sucede Uchiha? ¡Ah!, ya lo entiendo es que esta celoso. -Y no era pregunta sino una afirmación.
-"Obvio que el Uchiha estaba celoso ya que ella si podía estar con su hermana mientras que el no podía estar con su hermano."
La miró de mala gana por eso comentario nada acertado ya que el nunca estaría celoso de nadie y peor de una mocosa engreída, esos comportamientos se los dejaba a personas como Naruto.
-Nunca.
-Enserio… mi error entonces. -Lo dijo media sarcástica mientras en su labios se dibujaba una media sonrisa.
-¿Qué es lo gracioso? -Pregunto un Sasuke todo enojado, ya que no le gustaba ser la burla de nadie y en especial de mocosas consentidas y con aires de superioridad.
-Usted.
-¿Yo? ¿Por qué? -Sentenció con aura de molestia a la castaña.
-Umm… -Debía dejar de discutir con el Uchiha sin embargo no era su culpa, el es él idiota que comenzó todo… pero… por su nee-san iba a dejar de pelear con ese tonto. Suspiro con pesar y miró al azabache apaciblemente. -No… era nada.
-¡Habla Hyüga! -Aunque no hablaba fuertemente pues no quería llamar la atención de los aldeanos que transitaban tranquilamente las calles de la aldea igual su voz se escuchaba autoritaria.
Tras que trataba de llevarse bien con el… bueno no bien de que fueran a volverse amigos ni nada por el estilo pero ella estaba intentado no discutir… todo por su nee-san que se lo había pedido.
No obstante Hanabi no iba permitir que un tonto chico con aires de superioridad la mandara para nada; entonces prefirió no prestarle atención y se concentró en su hermana, bueno desde el principio había venido a ver a su nee-san sino que la educación y los modales que había recibido desde pequeña eran mas fuerte y no podía ser descortés con nadie aunque se tratase de Sasuke Uchiha, por eso lo saludó.
Sasuke se encontraba más que furioso ya que Hanabi lo estaba ignorando por completo.
-"Que se creía esa mocosa para ignorarlo pero no iba permitir eso" -Pues el es un Uchiha y uno con un gran orgullo que no iba a dejar que ninguna persona en especial una Hyüga lo pisoteara.
-Hyüg... -No termino de llamarla porque fue interrumpido de golpe por un muchacho de cabello largo y castaño.
Estaba cansado, llevaba un buen rato buscando a su prima menor por todos lados ya que Hiashi-sama le había ordenado buscarla lo antes posible.
-Hanabi-sama. -Decía un Neji todo cansado y agitado por estar buscando a la muchacha. Su prima menor podía ser bastante escurridiza a veces.
-Hola Neji. -Sonreía toda nerviosa porque se había salido de la mansión sin el permiso de su padre y seguro que cuando llegara la regañaría, pero es que tenía tantas ganas de ver a su hermana.
-Hiashi-sama la requiere de inmediato en su oficina.
-Pero yo quiero estar un rato mas con nee-san… -Lo dijo con un tono triste y medio infantil.
El genio Hyüga por estar buscando a la joven de cabello castaño no se había percatado de la presencia del Uchiha y de la niña de ojos perlados.
Se agacho para estar su altura para saludarla.
-Hinata-sama. -Pronunció su nombre con respeto y elegancia digno de la familia Hyüga. -¿Sucede algo? -Pregunto extrañado por el comportamiento de la menor, que no dejaba de mirarlo hasta el punto que forzaba sus ojitos asiendo que su pequeña nariz se arrugara; así estuvieron unos segundos hasta que la menor agacho la cabeza en muestra de decepción.
-¿Por qué no funciona?
-¿Qué cosa? -contestaron los tres.
-Es… que yo quería…
-Dígame Hinata-sama lo que usted quiera yo se lo comprare.
-No es necesario Neji, ¡yo se lo comprare!
-Hanabi-sama… usted no trajo su bolsa. -Avergonzada giro el rostro mientras Sasuke la veía con un aire de superioridad y burlesco, no obstante para Hanabi no paso desapercibido lo que hacía el azabache y a raíz de eso comenzaron de nuevo a mirarse mal y discutir.
-Neji-niisan.
-Dígame.
-Es que yo quería intentar lo que estaban haciendo Hanabi-neesan y Sasuke-san.
Al escuchar lo que dijo la menor se levantó de golpe, camino hasta el Uchiha, lo tomo de la camisa con su mano derecha mientras llevaba chakra a su mano izquierda dispuesto a atacarlo en cualquier momento entre tanto su línea sucesoria se activaba y todo eso lo hizo tan rápido que Sasuke no se percato por estar discutiendo con Hanabi.
-¿QUÉ LE HICISTE A HANABI-SAMA?
-¿Qué te pasa Hyüga? -Se soltó con rudeza del agarre de Neji, activo su Sharingan y se ponía en forma defensiva.
Los aldeanos miraban el enfrentamiento con asombro porque era raro ver alterado a alguien como Neji Hyüga, normalmente es un muchacho que resolvía las cosas hablando, no con peleas sino era necesario, pero verlo furioso significaba que había pasado algo grave. Hasta Hanabi se quedo sorprendida por su comportamiento
-Neji, ¿qué pasa?. -Hanabi se paró delante de su primo para detener el enfrentamiento.
-Hanabi-sama, ¿qué le hizo el Uchiha?
-¿Él? -Neji asintió entre tanto Hanabi se sentía ofendida por lo que dijo su primo. Como podía creer que el Uchiha le pudiera hacer algo y no porque el fuera un caballero sino porque ella simplemente no se lo permitiría.
-Estas loco Hyüga, porque me metería con esta mocosa. -Los aldeanos veían con asombro la manera en que trataba Sasuke a Hanabi siendo ella la próxima cabeza del Clan Hyüga era irrespetuoso esa manera en que se refería a ella.
-Ten un poco de respeto en como te refieres a la futura líder del Clan Hyüga.
-Yo hablo como se me de la gana.
Neji no iba a dejar pasar esa falta de respeto hacia su prima menor, cuando se disponía a golpear al azabache con su Puño Suave, la voz de Hanabi lo detuvo.
-Neji basta. -Hablo fuerte y claro como toda líder debería ser.
-Hai Hanabi-sama. -Regreso a su postura normal.
Hanabi es una chica bastante inteligente. Tener una pelea en frente de tantas personas podía darse a malos entendidos ya que podrían creer que hay una mala relación entre los clanes.
La gente estaba murmurando sobre lo que estaba pasando. Si hubieran peleado se habría formado problemas graves entre los clanes.
Se agacho para estar a la altura de la menor mientras sacaba algo de su bolsillo y se lo ponía en el cabello.
-Nee-san… te queda muy lindo. -Le coloco un prendedor en forma de una flor de lila que era simplemente hermoso además que le combinaba con la chompa de color lila.
-Gracias. -Abrazo a Hanabi como símbolo de agradecimiento.
-Le queda muy bien Hinata-sama.
-Nee-san cuídate mucho, después vendré a verte.
-Hai. -Contestó sonriente.
-Uchiha. -Lo llamo. -Cuidela.
-Tks. -No entendía a esa mocosa primero lo trataba mal y después toda educadamente.
-Neji. -El muchacho asintió a su llamado. -Nos vamos… oto-san me debe estar esperando.
Mientras la de cabello castaño comenzaba a caminar a los territorios Hyüga, el joven de ojos perlas se despedía de la menor.
-Hinata-sama cuidese… -Volteo su rostro al Uchiha presente. -Espero que la cuide bien. -Siguió a su prima menor a los territorios Hyüga.
Sasuke estaba mas que arto de todos los Hyüga por hoy, tan refinados que se creían pero hay estaban dándole problemas.
-Tks.
Sino fuera porque su nii-san se lo pidió, no cuidaría a la pequeña Hyüga.
-Nii-san...
