¡Hola a todos! Una disculpa por la tardanza, pero la uni en serio me está matando. Gracias por sus reviews 💕


Anteriormente en MAELT…

"Encontré a Isabella, pero Damon, ella se casa mañana" miles de emociones pasaron a través de él, pero las apartó, no podía concentrarse en eso. "¿Dónde?" preguntó simplemente.

"Forks, Washington" dijo su hermano "ven rápido" fue lo último que escuchó antes de colgar. Con una nueva esperanza surgiendo en su corazón y más decidido que nunca a recuperarla, tomó las llaves de su auto y se dirigió hacia la puerta.


Comportamiento Perturbador

"No lo sé, Damon" dijo Stefan por milésima vez ante el bombardeo de preguntas de su hermano, su voz sonaba cansada a través del altavoz del teléfono.

El reloj marcaba las cuatro de la mañana con 16 minutos. Habían pasado unas cuantas horas desde que había recibido la noticia y prácticamente saltó a su auto, sin importarle las protestas de Elena de detenerse a evaluar la situación. Sabía que estaría muy enfadada con él, pero nada le importaba más que llegar a Isabella.

"Pero Klaus dijo que no era posible" insistió Damon en una conversación sin fin. Su pie sobre el acelerador, tentándolo a conducir incluso más rápido, pues ya iba ligeramente sobre la velocidad permitida y rayando lo ilegal. Un suspiro cansado fue su única respuesta y él sabía que estaba siendo irracional, pero su nerviosismo no lo dejaba actuar de otra forma.

"Isabella no tuvo hijos y esa es la única forma de que funcione la sangre Petrova, con descendientes" prosiguió Damon con un ligero toque de locura, al parecer era la única forma en que su mente procesaba todo esto.

"Damon… quizás deberíamos descansar un poco. No es bueno para ti manejar toda la noche sin dormir" le sugirió Stefan, aunque en el fondo sabía que sería inútil.

"Puedes dormir, te veré mañana. He esperado demasiado." contestó sin enojo y colgando justo después. Ignoró las llamadas de su hermano, enfocándose en el camino solitario y preparándose para lo mucho que estaba a punto de cambiar su vida.

•••

Damon apagó el motor, había llegado. Su corazón latía con emoción y sus piernas temblaban con miedo mientras salía del carro. Era un lugar hermoso, había que admitir; una gran casa oculta en medio de un bosque de ensueño, lleno de flores de miles de colores y tamaños. Damon no sabía sus nombres pero sabía que Isabella estaría encantada.

Pensar en ella lo regresó a la realidad y se apresuró por un largo camino de rocas y flores blancas. Podía oír murmullos de muchas personas que se acallaron con el comenzar de una melodía. Entre más se acercaba, un olor extraño como a madera quemada lo inundó. No sabía qué o quién era, pero definitivamente no era humano.

La música se detuvo al mismo tiempo que él entraba. Había filas de sillas a cada lado de un corto pasillo, todo decorado exageradamente de lazos y flores blancas. Pero los ojos de Damon se centraron en una delgada figura al final del pasillo. Isabella.

Damon perdió la respiración.

Y con ella, todos sus pensamientos coherentes. Por un instante solo existía ella, su inocente fragilidad combinada con la mayor determinación y valentía que él había conocido y amado. Ya nada tenía importancia, todo el dolor de los últimos años se había esfumado y ni siquiera le importaba cómo había sucedido; incluso se preguntaba si había muerto y estaba en el cielo.

Lo único que deseaba era correr hacia ella, pero la boda seguía en marcha y nadie parecía notar su presencia. Así que con la voz llena de incertidumbre, pronunció las palabras que sin saberlo, cambiarían el destino de todos los presentes.

"¡Paren! Isabella, no puedes casarte… tú perteneces a mí"

Un sonido de sorpresa recorrió el lugar y todos los presentes se voltearon hacia él. Y luego, los ojos de Bella se encontraron con los suyos.

•••

Bella seguía observándolo, al igual que él a ella. Parecía que estaban en un trance interminable. Era alto, delgado pero en forma; vestía unos pantalones negros ajustados solo lo suficiente sobre sus largas piernas, una simple camiseta gris oscuro por debajo de una chamarra de cuero negra también. Su atuendo oscuro contrastaba con el alrededor blanco y colorido, así como con su piel blanca. Su cabello oscuro caía en mechones que llegaban por debajo de sus cejas, enmarcando unos de los ojos azules más hermosos que había visto Bella en toda su vida. Miles de emociones parecían cruzar por ellos.

Era un completo extraño, interrumpiendo su perfecto día y sin embargo, ella no tenía miedo, ni se sentía enojada. Se sentía intrigada, quería hablar con el, conocerlo, preguntarle cosas y no sabía por qué. Una sensación indescriptible la inundó, un sentimiento de que algo grande estaba sucediendo, algo que ella debería conocer pero se encontraba enterrado en lo más profundo de su mente sin poder alcanzarlo.

"Bella, ¿Quién es?", la dolida voz de Edward la sacó de sus enmarañados pensamientos. A decir verdad, ni siquiera se había percatado de él. Se giró a verlo, su postura era tensa, sus manos en puños, ira apenas contenida.

"No lo sé" fueron las únicas palabras que pudieron salir de sus labios. "¿Estás segura? Él parece conocerte a ti" insistió Edward.

"Dije que no" le respondió un poco enojada, con quién no estaba tan segura. Devolvió la vista al extraño de la entrada, quién hizo una expresión de dolor, tal y como si los hubiera estado escuchando. Pero era imposible oírlos sobre los murmullos sin tener oído vampírico.

Los invitados se miraban entre sí, desconcertados, murmurando en tonos tristes, enojados y hasta alegres. Bella quería desaparecer de la faz de la tierra, más aún cuando escuchó a alguien poner en duda su fidelidad. Carlisle y Esme empezaron a hablar con los invitados más cercanos, pidiendo disculpas y asegurando que las cosas estaban bien, un contratiempo habían dicho. Siguiendo sus indicaciones, Alice y Rosalie comenzaron a hacer lo mismo hasta que cada invitado se marchó, quedando así pospuesta la ceremonia.

El misterioso hombre no se movió, ignorando a todo aquel que pasaba junto a él. Los padres de Bella se acercaron, obstruyéndole la vista y pidiéndole explicaciones. Una vez más deseó desaparecer, pero no siempre se obtiene lo que se pide, así que después de suplicarles que confiaran en ella y prometer que les explicaría todo una vez que ella misma lo entendiera, se marcharon también.

Cuando no quedaba nadie más que Bella, los Cullen y el extraño, este se acercó a ella lentamente. Instintivamente, Edward se paró frente a ella, con el resto de sus hermanos a los lados formando una barrera vampírica de protección que la hizo estremecer al recordarle un juego de béisbol muy lejano ya. La atmósfera era asfixiante y nadie se atrevía a hablar.

Carlisle, siempre el mediador, camino hasta situarse entre su familia y el extraño, su postura ligeramente tensa pero no agresiva, levantando las manos para calmar a todos los presentes, a la vez que un aura de calma proveniente de Jasper los inundaba.

"Mi nombre es Carlisle, esta es mi familia", le dijo calmadamente y señalándoles con la cabeza. "Me gustaría que habláramos tranquilamente para entender esta situación".

"Si, bueno, a mí me gustaría saber por qué mi novia se va a casar con él" le respondió son un toque sarcástico mientras señalaba a Edward, "calmadamente, por supuesto" rió falsamente.

"¿Novia?" le interrumpió Edward. "Bella es mi prometida, nos amamos y nos vamos a casar" su voz era desafiante, su mandíbula tan tensa para no dejar escapar gruñidos parecía tallada en granito.

"Verás, ahí es donde te equivocas, ella me ama a mí y te lo puedo probar" alardeó con una sonrisa amenazante, pero que de alguna forma no asustaba a Bella.

Luego, todo pasó muy rápido, Edward se abalanzó hacia el extraño, los intentos de Carlisle, Jasper y Emmett por detenerlo fueron en vano. La fuerza de ese hombre no sería suficiente para sobrevivir el ataque de un vampiro enojado y Bella se encontró deseando que no le sucediera nada. El miedo la invadió y corrió hacia enfrente.

"¡No!" un grito que al principio no reconoció como propio hizo eco en el lugar, al mismo tiempo que Edward se daba la vuelta desconcertado. El lugar que antes había sido ocupado por el extraño estaba ahora vacío.

"Eso fue patético" comentó con gracia una voz desde unos metros atrás. Todos se giraron para encontrar al extraño sentado en una silla de al frente. Se veía muy satisfecho consigo mismo y la mente humana de Bella estaba teniendo problemas siguiéndole el paso a los últimos sucesos, no cabía duda que un humano no sería capaz de moverse a esa velocidad, entonces era algo más. Sin embargo lo único que le parecía importante es que no fue dañado.

"De acuerdo, todos calmados" dijo Carlisle e inmediatamente bajaron las posturas defensivas ante la voz de su padre, "Que tal si hablamos con tranquilidad adentro?" sugirió.

"Con todo gustó" acordó inocentemente el extraño de ojos azules, "si la fiera es controlada" remarcó viendo a Edward, quién le respondió con un gruñido.

Caminaron lentamente al interior de la casa, cada uno tratando de ocultar su postura defensiva y lista para atacar. La mente de Bella era un ansioso enrollo de preguntas y sentimientos. Al entrar, cada quien tomó su respectivo lugar en la amplia sala blanca, Edward tomó a Bella de la mano y la sentó junto a él en un gesto claramente posesivo que por alguna razón la molestó.

El hombre de pelo negro se paró unos segundos en el umbral, indeciso. Pasó la mano por la puerta como si temiera algún tipo de trampa o campo invisible y luego hizo lo mismo con el pie. Finalmente alzó la vista con curiosidad y cruzó la puerta, quedándose de pie junto a ella y negándose a sentar.

"¿Te importaría decirnos quién eres? ¿Qué haces aquí?" habló Carlisle desde el sofá.

"¿Qué hago aquí? Me parece que esa parte ya la dejé en claro, vine porque mi novia, Isabella se va a casar y no es conmigo" respondió hablando con lentitud, como explicándole a un niño.

"¿Por qué me llamas así?" le preguntó Bella esta vez, eco de una de sus más importantes preguntas debido a su aversión a que la llamaran de esa forma. Era la primera vez que se dirigía al extraño y podía sentir a todos en la habitación centrados en ella.

"Si la conocieras como tú dices, sabrías que odia que la llamen Isabella, su nombre es Bella" interfirió Edward antes que qué él pudiera responder. Y tenía razón, Bella siempre había preferido la corta versión de su nombre y se preguntó si tal vez este hombre se había confundido de Isabella, otra que se parecía a ella y también era novia de alguien sobrenatural pero que no se estaba casando en este momento.

"Nunca te gustó Bella, te recordaba a tu infancia" el extraño le respondió directamente, viéndola a los ojos con tanta sinceridad que ella casi le cree.

"¡Basta con esta basura del misterio! Dinos cómo la conoces y quién o qué eres" estalló Rosalie inclinándose para levantarse hasta que Emmett la sujetó del brazo.

El desconocido levantó las manos en un gesto de rendirse y finalmente avanzó hasta sentarse en el sillón que se le había ofrecido. Paso la mano por las suaves curvas de su cabello negro con nerviosismo y alzó la vista con determinación. "Bien, les diré todo, pero agradecería que me devuelvan la cortesía" murmuró.

"Es lo justo" dijo Carlisle a lo que todos asintieron.

"Conocí a Isabella Petrova hace más de 120 años, una hermosa vampiresa que me robó el corazón. Estuve a punto de pedirle matrimonio pero su hermana Katherine la apartó de mi hasta que ayer mi hermano me dijo que la encontró a un día de su boda y aquí estamos" dijo con una falsa tranquilidad, "mi nombre es Damon Salvatore y soy un vampiro, así como se que ustedes tampoco son humanos" termino con una sonrisa amenazante.

Las expresiones de los presentes cambiaron de mil formas y Bella sentía que su mente iba a estallar. Pero debajo de todo el estupor, estaba una pequeña pero creciente e innegable sensación de que ella definitivamente conocía a Damon Salvatore.


Fecha de actualización: 2/noviembre/2018, feliz día de muertos 💀

Q&A

¿tienes los mismos planes?

Antes que nada, me alegra que recuerdes la historia, qué buena memoria. Desafortunadamente la mía no es tan buena, y si no tuviera los capítulos anteriores guardados, no recordaría absolutamente nada. Con el pasar de los años mi visión del mundo cambió, además de que estoy estudiando psicología. Al escribir uso como base los capítulos que ya existían y voy cambiando como mejor me parece. En general me gustaría dejar la historia lo más parecido posible, ya que fue esa historia la que les llamó la atención, como dije al principio, trato de cambiar solo las cosas que no encajaban como fechas y eso.

¿cómo va a cambiar?

Bueno, está pregunta se relaciona directamente con la anterior. Además de pequeños cambios en fechas y acontecimientos no les puedo decir mucho, tengan paciencia, sé que han esperado muuuuuucho tiempo, pero realmente no puedo esperar a que lean qué pasa después de dónde se quedaron.

¿Bella es reencarnación de la hermana de Katherine?

Bueno, no sé si hayas leído MAELT antes de la reedición, dónde ya había dado la respuesta a esa pregunta. Si no, déjame decirte que de eso precisamente se tratan los primeros capítulos de la historia, así que no te daré spoilers, lo siento.

Esas son sus preguntas del capítulo 2, recuerden que pueden preguntar lo que sea y les contestaré al final del próximo capítulo.

¿Qué les pareció? Espero sus comentarios ❤️

N.