Hola,

Aquí os traigo el séptimo capitulo, espero que os guste

Más comentarios abajo.

Este capitulo es para todos vosotros los que leeis la historia muchas gracias. Y gracias a la que dejó el reveiw que me hizo que publicara, le debeis este reveiw a ella.

Advertencia: El mundo de Harry Potter no me pertenece (lamentablemente)


Vuelta a casa

-Crees que deberíamos confiar en ese Edgecombe?

-Viene de una familia de traidores, quiere poner su pellejo a salvo.

-Pero es extraño, parece que Potter está perdiendo popularidad.

-Potter está rodeado de falsos amigos, a la que una amenaza se cierne sobre él vienen todos a nuestro lado con el rabo entre las piernas. -Se jactó Bellatrix

-Sin embargo me preocupa que el inútil ese sea un agente doble

-No te preocupes por eso, tengo planes.

-¿De qué clase?

Bellatrix esbozó una sonrisa.

Alguien le acariciaba suavemente la cara, pero Harry no supo quien era hasta que distinguió su aroma a flores. Sonrió con los ojos cerrados, ya que estaba demasiado cansado como para abrirlos y giró la cabeza, todavía haciéndose el dormido.

-Harry, cariño, vamos perdona por despertarte, pero llegarás tarde a recoger a Ted- le susurró Ginny al oído y acercó suavemente sus labios a la mejilla del chico dispuesta a darle un beso en la mejilla. De repente Harry volvió a girar la cabeza haciendo que los labios de ambos se encontraran, Ginny abrió los ojos sorprendida, pero se dejo llevar por el beso mientras Harry la empujaba para que cayera sobre su pecho desnudo.

-Anoche estabas tan adorable dormido en el sofá que no quise despertarte, te quité la camisa para que estuvieras más cómodo.- dijo ella jugueteando con su pelo

-Gracias Gin- murmuró Harry volviendo a besar sus labios

Pero fueron interrumpidos por un grito proveniente del jardín. Se levantaron rápidamente, asustados. Corrieron hacia el jardín y allí encontraron a su hija sentada en el suelo. Unas gruesas lágrimas caían por sus mejillas, estaba abrazando su rodilla, tenía el pantalón roto y manchado de sangre. Se había raspado la rodilla.

-¡Lily!- Grito Harry mientras se arrodillaba a su lado- ¿Qué te ha pasado?

-Me… Me he chocado contra una rama y me he caído de la escoba- dijo Lily entre sollozos

Sus padres suspiraron aliviados de que solo fuera eso. En ese momento, Albus y James llegaban corriendo también alertados por el llanto de su hermanita.

-¿Qué ha pasado?- inquirió el mayor

-Nada, Lily se ha caído de la escoba- dijo mientras Harry cogía a la niña en brazos

Se encaminaron juntos hacía casa para poder curar a la pequeña.

Harry la sentó sobre el mármol de la cocina y con un "Diffindo" rompió los pantalones de la niña, dejando la herida al descubierto. Ginny cogió un frasquito y le puso un poco de díctamo, de la herida salió un humo verde y para cuando desapareció la herida parecía ya tener varios días. La niña se frotó los ojos húmedos y volvió a abrazar a su padre, quien le acarició el pelo con cariño.

-Ya está pequeña, ya está.- la cogió en brazos y dio vueltas sobre sí mismo, provocando que Lily soltara una carcajada.

Después la dejó encima del sofá y reparó los pantalones que había seccionado minutos antes. Acarició suavemente la carita de Lily mojada por las lágrimas y le dio un beso en la mejilla. Le sonrió a su hija y ella no pudo evitar que se contagiara la sonrisa e su padre.

-Vamos peque haremos la comida para recibir a Ted- intervino Ginny- Harry, vas a llegar tarde.

-Voy- dijo el levantándose y encaminándose hacia las escaleras para cambiarse.

Cruzó disimuladamente la barrera del andén nueve y tres cuartos, y encontró la estación llena de gente, la locomotora escarlata todavía no había llegado pero empezaba a poder distinguirse en el horizonte.

-Mami, mami ¡Es Harry Potter! ¡He visto su foto en los libros de Adam!

-No le molestes- dijo una voz de señora a las espaldas de Harry

Harry se giró y le guiñó un ojo a la niña

Se acercó lentamente por detrás a su cuñado y le puso la mano en el hombro.

-¡Harry!- dijo Bill girándose y extendiendo la mano para saludarle

-¿Cómo estáis?

-Bien, aunque Fleur no ha podido venir ya que se ha quedado con el pequeño Louis que está enfermo- Harry le miró, preocupado- Nada grave, con unas pociones estará mejor pero de momento sigue en la cama.

-Oh, vaya lo siento.

-No pasa nada, y vosotros ¿cómo estáis?

-Bien todo bien, esta mañana Lily se ha caído de la escoba pero está perfectamente Los demás todo bien. ¿Has visto a George?

-Sí, aunque anoche cuando me enteré ya era muy tarde y mi padre me dijo que estaría durmiendo, así que he ido esta mañana

-¿Hay alguna novedad?

-Bueno, cuando estaba allí una enfermera le explico que ya estaba completamente curado pero que querían que se quedara en San Mungo por si le quedaba algún resto del veneno que estaba impregnado en el cuchillo.

Harry asintió y ambos se quedaron en silencio, observando como un pequeño punto en el horizonte se convertía poco a poco en la silueta de una majestuosa locomotora de vapor. Poco a poco entró en el andén y profirió un silbido que marcaba, para muchos, el principio del verano.

Ambos hombres alzaron la vista en busca de su ahijado y sus hijos, respectivamente. Esperaron un rato hasta que por fin apareció Louis, tras saludarlo y darle un abrazo Bill le preguntó:

-¿Dónde está tu hermana?

-No lo sé- respondió su hijo con una sonrisa picara

Cuando el andén se hubo vaciado casi por completo ambos jóvenes les saludaron por detrás. Se giraron y encontraron a Ted y a Victoire sonriéndoles, cogidos de la mano.

-¿Dónde…?- Empezó Harry pero reparo en la postura que mostraban y detuvo su pregunta.- Bueno Bill-dijo estrechándole la mano- debemos irnos. Cuidaos mucho y que se mejore Louis. Le revolvió con cariño el cabello al chico y besó la mano de la chica mientras ella sonreía, divertida.-Nos vemos pronto

-Nos vemos

-¿Qué pasa?

-Tenemos que hacer una visita antes de volver a casa


Se aparecieron en un solar con un gran lago y una casa empedrada.

-Esto es casa de mi abuela ¿Que hacemos aquí?

-He quedado aquí con alguien en unos minutos, pero antes tenemos que hablar.

Ted asintió

Harry sonrió sarcásticamente, sabiendo que no sería fácil.

-Tu abuela y yo, cuando tus padres murieron y nos hicimos cargo de ti, hicimios un acuerdo silencioso de respeto. Ella me culpaba por la muerte de tus padres y en cierta parte, tenía razón. No me lo dijo a la cara pero yo lo sentía. Nunca volví a entrar en su casa y sigo sin atreverme a mirarla a los ojos. Sin embargo era una mujer sola en el mundo asi que me propuse escribirle una vez al mes para comprobar que estaba bien. Sin embargo, con los años sus respuestas se volvieron cada vez más escuetas. Y nunca conseguí el propósito de mis cartas ya que si tenia un problema, no me lo contaba. Yo no le he caído bien nunca, y los años han alimentado ese rencor. No la culpes, ha pasado por la peor experiencia que existe como es perder a una hija, y es imposible superarlo. A veces culpar a otros ayuda. –Tomó aire- Todo esto se remonta a que ayer recibi una carta de tu abuela, en la que mencionaba que estaba enfermera sin darle importancia. Pero la letra era casi ilegible, le temblaba el pulso. Creo que está enferma Ted, es lo único me que cuadra. Por eso le he pedido a Neville que viniera.

Ted se quedó en silencio, intentando asimilar lo que le había revelado su padrino, pero antes de que pudiera responder se oyó un ¡crac!

-Hola, Nev, Gracias por venir.-dijo Harry dándole un abrazo

-De nada, hombre ¿Dónde…?

-Por esa puerta, Ted acompáñale y cuéntale todo a tu abuela.

Neville quedó algo sorprendido de que no los acompañara dentro pero siguió al ahijado de Harry hacia el interior de la casa.

Cuando ambos desaparecieron de la vista Harry se sentó en los peldaños que llevaban a la puerta y enterró la cara entre sus manos.


De repente una mano le apretó el hombro, Harry levantó la cabeza y se encontró con los ojos de Neville.

-¿Cómo está?- preguntó Harry con voz queda

-¿La verdad?- inquirió el otro

-La verdad

-Mal, es una señora mayor, y ha dejado extenderse mucho la enfermedad, no entiendo porque no fue al hospital antes. Para curarla tendríamos que atiborrarla a pociones y tendría que pasar lo que queda de vida en San Mungo. Además se niega a medicarse. No creo que le quede mucho, no tiene ganas de vivir, es borde. Yo creo que se odia. Lo siento Harry pero, para una paciente que no quiere curarse no hay cura.

Harry cerró los ojos y bajo la cabeza, apenado.

Después de que en doctor Longbottom la examinara y le hiciera unas preguntas Ted le contó todo lo que le había dicho Harry. Dromeda Tonks se había quedado en silencio

-Abuela…

-Vete- ordenó con voz fría

-Pero abuela, ya has oído lo que ha dicho el doctor ¿Por qué no se lo contaste a Harry o hiciste algo? ¿Por qué?

-Vete- tan solo respondió ella

Los ojos d Ted se inundaron en lágrimas, de rabia, de dolor, de incomprensión, y salió de la habitación apretando los dientes y luchando por evitar que las lágrimas se escurrieran por sus mejillas. Llegó hasta el umbral de la puerta y se detuvo allí. Cuando su padrino levantó la mirada hacia allí sus brillantes ojos se encontraron con los suyos, anegados en lágrimas.

-Ted…ven- pidió Harry

Ted se acercó titubeante, sin apartar los ojos de los de su padrino. Estos estaban llenos de preocupación, y de culpa. Se paró a un paso de él, y se quedó en silencio, con un nudo en la garganta. Harry le observó y avanzó el paso que les separaba para darle un abrazo. En ese momento Ted no pudo aguantar más y rompió a llorar.


Hasta aquí el séptimo capítulo, mi correctora está de vacaciones así que probablemente tengáis mas reproches que de costumbre. Me disculpo por la falta de acentos y demás faltas de ortografía y/o gramática. Si encontrais la ultima parte del capitulo incomprensible, lo siento es lo mejor que me ha salido.

Y disculparme por publicar tan tarde pero desde el día que publiqué el cap. anterior no he vuelto a tener el ordenador hasta hace cuatro días que he vuelto a tener mi ordenador en las manos.

Tengo un comentario que hacer sobre este capítulo, la escena en casa es para mostrar que pese a todo Harry sigue teniendo una familia normal donde pasan cosas normales. Y he querido mostrar la misma faceta de Harry que en el tercer capítulo.

¡Ah! por cierto dije que en este capítulo quedaría resuelto lo que le insinuó Harry a Ginny en el anterior pero como veis no lo ha hecho. Lo siento voy a dejaros con la intriga (no sé cuantos) capítulos más (soy malvadaaa). Tengo un pequeño problema con el esquema de la historia, y necesito publicar más capítulos o tendremos una historia muy corta.

De todas maneras gracias por leer y lamento el retraso.

¿Reveiws?