CAPÍTULO 12
DPOV
No podía creer lo que había dicho Serena,miré a Armand con todo el rencor que podía ¿Como se atrevía a intentar matarla? No me dio tiempo decirle nada cuando desapareció ¡Mierda! Su mirada era fría y de odio… También se notaba que aguantaba las ganas de llorar… ¿porque coño no me dejó explicarle? ¿En serio creía que iba a matarla? Luego lo arreglaría, ahora me tocaba hablar con el único culpable de todo esto, Armand me miraba con una mezcla de miedo y satisfacción ¡Maldito idiota! ¡En la hora que lo mandé a club con Serena! ¡Lo había estropeado todo! Sólo esperaba que lo remediara, si apreciaba su vida.
-¡Ahora mismo vas a decirme que coño has hecho, para que Serena diga que yo quería matarla!- le grité a la vez que lo cogía del cuello.
-¡Lo que has oído!- gritó de vuelta- ¡no podía consentir que ocurriera lo mismo que con Diamante!- lo miré muy enojado pero el siguió- ¡así que pensé que lo mejor era quitarla de en medio pero…!- miró a otro lado, me estaba sacando de quicio..
-¿Qué? - lo zarandeé- ¡Dime maldita sea!- suspiró antes de responder, estaba haciendo de tripas corazón para no matarlo aquí mismo.
-Ella no murió…como esperaba- abrí los ojos de sorpresa, apreté mi agarre en su cuello ¡No podía creer que lo hubiera hecho de verdad!
-¿Me estás diciendo que intentaste matarla?- asintió.
-¡Joder Armand! Te dije que la dejaras en paz- lo solté, porque si no lo mataría con mis propias manos por todo esto.
-Era lo mejor Darien… ella no debe ser nuestra reina … ella es un peligro…- ya tenía bastante.
-¡Maldita sea..! ¡Ella es la elegida! ¿No lo entiendes?- dije con frustración- Si no es conmigo lo será con Diamante y …- me quedé pensando en la posibilidad y no me gustaba nada.
-¿Qué?- Armand se veía fuera de si, como si no creyera lo que le dije- ¿Ella es la misma que buscábamos?
-Si…- dije frustrado, no entendía como no lo sabía si prácticamente todo el mundo lo cuchicheaba, e incluso creía recordar habérselo dicho…o tal vez solo se preocupaba de ver a quien follar y no prestó atención.
-Pero… eso significa que…- abrió los ojos con horror y yo solo suspiré.
-¡Menos mal que ya la he marcado! Ya Diamante no puede hacer nada … - entonces noté un escozor en mi cuello, justo en el lugar donde tenía la marca de Serena, joder se notaba muy caliente y fui corriendo al baño para ver que era… ¡Maldita sea!
Al llegar al baño me miré y no había nada ¿Qué demonios? ¿Porque no se veía la marca? ¿Sería que desaparecía con el tiempo… o era porque ella ya no… ? ¡No Darien no pienses eso! Ella solo lo dijo porque estaba cabreada y pensaba que había mandado al idiota de Armand para matarla, golpeé el cristal del baño que se hizo añicos al momento. Armand apareció al momento mirándome con pena, mas valía que se arreglara todo que si no…
-Darien yo lo siento…- reí con ironía y me volví muy cabreado a él cogiéndolo del cuello nuevamente.
-¡Espero por tu bien que se arregle toda esta situación, porque si no te mataré!- abrió los ojos con horror-¿ lo entiendes?- asintió muy asustado- bien- lo solté- ahora debo buscarla, hablar con ella y arreglar toda esta mierda.
-Darien de verdad… si quieres yo mismo iré a hablar con ella y…- lo miré de forma amenazante.
-No te quiero cerca mía ni de Serena,nunca más, hoy mismo te largas de aquí- abrió los ojos con sorpresa.
-¡No puedes hacerme eso Darien! ¿Donde voy a ir?- resoplé.
-¿Y crees que me importa? ¡Te buscas la vida como todos ! ¡Aquí no te quiero más!
-Pero Darien… si me dejas intentaré arreglarlo… hablaré con Serena y…- ¡pesado! ¿como si fuera a confiar en tenerlo cerca después de esto?
-¡No! - dije de forma tajante para que lo dejara estar.
-¡Joder Darien yo…!- volví a cogerlo del cuello.
-¡Te he dicho que no! ¡Ahora o te vas o acabaré contigo!- lo miré fijamente-¡ tu verás!- asintió, lo solté y se fue corriendo, en ese momento entró Rei mirándome extrañada al igual que al lugar por donde había salido Armand.
-¿Qué ha pasado Darien?- me miraba recelosa- ¿A que viene tanto alboroto?- resoplé.
-Que … he sido un idiota…- suspiré desesperado, si no hubiera mandado a Armand allí…nada de esto habría pasado- ella me miraba como si estuviera loco, seguro que no entendía nada de lo que decía.
-Darien, si no me cuentas no lo sabré- se cruzó de brazos mirándome fijamente, tal vez desahogarme con ella era lo mejor.
-Cometí un error… y ahora Serena… - ella me miró cabreada ahora.
-¿Qué demonios has hecho Darien? ¡Espero que no sea nada!- suspiré ¡Eso esperaba yo!
-Mandé a Armand a espiarla en el trabajo en el club- dije de carrerilla, ella me miró asombrada.
-¿Eso es tan malo? No creo que sea para tanto, si lo hablas con ella, le explicas y…
-Rei- la corté- el hizo algo que no debería… y ahora Serena…- me quedé pensativo, necesitaba decírselo y que me aconsejara, estaba convencido que se pondría como el demonio de cabreada, pero tal vez me ayudara… - el intentó matarla - abrió los ojos sorprendida- y ella cree que lo mandé yo a hacerlo- me miró con horror.
-¿Pero tu no hiciste tal cosa?- me miraba muy atenta ¿Que demonios?- ¿Verdad Darien?- la miré bastante enfadado.
-¿Como crees que haría eso?- volví a revolverme el pelo con frustración- ¡Yo la amo! ¿como iba a matarla? ¡Fue el quien lo hizo, porque pensaba que era un peligro para mi estar con ella!- suspiré en frustración- ahora ella cree que yo…- se formó un nudo en mi garganta que no me dejaba tragar.
-Darien- Rei se acercó a mi- deberías hablar con ella… explicarle lo que pasó… que no fue culpa tuya- sonaba todo tan fácil así.
-Si me deja… - suspiré recordando que se había ido muy cabreada y mi marca había desaparecido-se fue sin darme tiempo a explicarme… y poco después… mi marca desapareció… - abrió los ojos sorprendida.
-¿Qué? ¡Eso es imposible!- se acercó a mi cuello para cerciorarse y al ver que no había nada se quedó igual de sorprendida que yo-¿Ha desaparecido?… Pero eso… ¿Qué quiere decir?- negué.
-No lo sé, pero tengo que ver si a ella le ha pasado lo mismo o ha sido solo a mi- iba a irme a buscarla pero ella me cogió del brazo.
-Darien, ahora ella debe estar con Diamante… - ¡Mierda tenía razón!- no es buena idea verla ahora … - suspiré ¡Ni siquiera sabía donde coño se escondía el maldito para ir a verla! Rei debió notar mi estado porque me abrazó por detrás- no te preocupes, en la mañana hablaremos con ella- la miré alzando las cejas.
-¿No sería mejor que lo hiciera yo solo?- negó.
-Lo mejor será que hablemos los 2 con ella, así le explicaremos todo bien para que no piense cosas que no son- rodé los ojos, todo había sido muy claro ¡El idiota de Armand intentó matarla! No había nada que malpensar ahí.
-No sé Rei- me cogí el puente de la nariz con los dedos, tenía que pensar en algo- creo que no será tan fácil- entonces se me ocurrió- creo que voy a probar otra cosa- ella me miraba con recelo.
-No me fío de que cometas mas tonterías y la cosa no tenga arreglo- se puso seria ahora- esto es grave Darien, nunca antes se había borrado la marca…- suspiró- tenemos que arreglarlo cuanto antes sino…- bajó la vista apenada, sabía por donde iban sus pensamientos, si Diamante lograba enamorarla, cosa que veo muy improbable, sería suya y no mía ¡Maldita sea! No podía hacerme a la idea de algo así, por eso tenía que hacer lo que tenía en mente.
-No las haré Rei- negó.
-Mejor vamos juntos mañana y hablamos con ella, si hace falta llevaremos a Armand con nosotros para que le explique todo y sepa que no tuviste nada que ver…- no iba a rendirse y dejarme hacer nada así que decidí seguirla la corriente, ya sabía lo que tenía que hacer, encontraría a Serena ahora mismo y hablaría con ella sin demora.
-Esta bien Rei…- suspiré derrotado para que se lo creyera- iré a tomar algo por ahí- me miraba recelosa todavía, estaba seguro que no creía una palabra de lo que le decía,a si que le mentiría a medias, le diría que me llevaría a Seiya conmigo, eso alejaría a mi hermana de mi- le diré a Seiya que me acompañe a tomar algo si te quedas más tranquila- abrió los ojos sorprendida.
-¿A Seiya?- rodé los ojos, tampoco nos llevábamos tan mal, lo único que no soportaba era que intentara robarme a Serena…
-Si Rei ¿Algún problema- negó.
-Solo me sorprende ¿desde cuando sois tan amigos como para ir de copas?- reí.
-Supongo que desde que vive aquí- dije con ironía y ella me miró entrecerrando los ojos.
-¿No estás pensando ir por ella y me estas mintiendo para que te deje tranquilo verdad?- ¡Mierda Rei era demasiado intuitiva para su bien!
-¡No Rei! Solo iré a despejarme, lo necesito después de toda esta mierda…- asintió no muy convencida todavía pero ya por lo menos se retiraba.
-Esta bien, espero que no me mientas y líes las cosas más de lo que están- negué.
-No lo haré, tranquila- ella se fue todavía mirándome recelosa y aproveché de ir por Seiya, iríamos en busca de Taiki y los 3 la encontraríamos ¡Era muy inteligente! Con su habilidad para el rastreo seguro que daríamos con Serena y eso significaba que…
Bueno… ya lo pensaría cuando llegáramos al lugar… de momento…negué con la cabeza, no quería pensar en esa posibilidad… Fui a su habitación y lo encontré allí tumbado leyendo algo, al darse cuenta de mi presencia resopló.
-¿Qué quieres Chiba?- rodé los ojos.
-Quiero que vengas conmigo- me miró alzando una ceja- necesito encontrar a Serena- abrió los ojos sorprendido- y necesito tu ayuda- ahora se veía preocupado.
-.¿Le ha pasado algo?- negué.
-No lo sé seguro… necesito averiguarlo.
-Esta bien…pero si lo que quieres es rastrearla…no sé si podré hacerlo… lo mejor es llamar a Taiki para que nos ayude… seguro que el la encontrará y…- estaba poniéndose muy nervioso y de paso a mi.
-¡Tranquilo tío! Lo llamaremos, no te preocupes, ahora vamos que se hace tarde y tengo que asegurarme que esta bien- mentí.
-Lo llamaré ahora mismo, espero que no esté durmiendo- miró el reloj - ya es muy tarde pero estoy convencido que si es por Serena vendrá enseguida- asentí, yo también lo creía.
-¡Bien te espero abajo, llámalo y dile que nos vemos a las afueras del club! De ahí seguiremos su rastro para encontrarla- asintió y bajé a esperarlo… estaba ansioso de verla y poder explicar que el idiota de Armand hizo eso solo porque quiso, no porque yo lo mandara, de todas formas ¿Como pensaba que haría algo así? ¿Se alejaría de mi de verdad? ¿No me dejarías ver a las niñas? ¡Mierda! ¡Esto era tan frustrante!
-Ya estoy ¡vamos!- llegó Seiya y fuimos corriendo al lugar, al llegar allí vimos que no quedaba nadie, ya deberían haber vuelto todos a sus casas, estuvimos un rato esperando hasta que Taiki llegó y vino hacia nosotros con cara de preocupación.
-¡Ya estoy aquí! ¿Qué es exactamente lo que le ha pasado a Serena?- suspiré, otra vez tenía que mentir.
-No lo sé…eso es lo que quiero averiguar… la noté extraña cuando hablamos antes y solo me preocupaba que le hubiera pasado algo… necesito asegurarme que esta bien…- asintieron, no tenían porque desconfiar de mi, ambos se veían preocupados por ella y no pusieron mas objeciones ni hicieron más preguntas, dieron vueltas buscando el rastro de Serena, era más complicado de lo que parecía, la poción la escondía demasiado bien… pero entonces Seiya fue el que encontró un rastro que nos serviría… aunque no era el de Serena.
-Darien… ¿Serena está con Diamante verdad?- asentí- bien pues seguidme… - lo miré extrañado- a ella no la encuentro pero a el si- abrí los ojos sorprendido- ¿Qué pasa? El fue el que me mordió… tengo su esencia bien marcada en mi- enseñó el muerdo de Diamante- así que ¡ahora vamos!
-¡Muy bien guíanos, te seguimos!- Taiki nos paró antes de poder emprender la marcha.
-¿Sabéis lo peligroso que es esto?- asentí.
-Si… pero necesito saber que está bien… entenderé que no quieras venir y…
-No es eso… es que tengo miedo que nos maten a todos por meternos en medio… ella sabe lo que hace y creo que se enfadará de cojones cuando nos vea allí - suspiré, yo si sabía que se cabrearía bastante cuando me viera allí, pero eso es algo que no pensaba compartir con ninguno de ellos.
-No lo hará, hablaré con ella y …
-¿Crees que eso evitara la reprimenda?- rió- no la conoces en absoluto- gritó Seiya- pero por otro lado estoy preocupado y no dormiría tranquilo sin saber que está bien- asentí, Seiya y yo estábamos de acuerdo solo faltaba Taiki, lo miramos y se hallaba pensativo sin saber que hacer- yo voy ¿Tu?
-¡Mierda! - negó con la cabeza- ¡Solo espero que no la tome conmigo!- nos apuntó con el dedo- le diré que fuisteis vosotros los que me metisteis en esto- sonreímos asintiendo.
-Bien, gracias por esto- asintió quitándole importancia con un gesto de su mano- ¡ahora en marcha!- cogí a Taiki a la espalda y corrimos hacía el lugar que indicaba Seiya, no sé cuanto tiempo pasó pero al llegar al lugar entendí porque no habíamos dado con el antes, era una enorme mansión, perdida en lo mas recóndito del bosque y muy bien protegida y custodiada ¡Mierda iba a ser difícil entrar! ¡Maldita sea! Pero no iba a rendirme sin mas.
-¿Como mierda vamos a entrar aquí?- gritó Taiki cuando nos detuvimos- ¿Habéis visto como está esto?
-Si, me temo que no será nada fácil- los miré, no podía arriesgarlos solo por mi desesperación de verla y arreglar las cosas- quedaos aquí, entraré solo- iba a adelantarme a hacerlo cuando me cogieron ambos del brazo.
-¿Cómo demonios crees que te dejaremos entrar ahí solo? ¿Estás loco?- en su mirada parecía que lo creía realmente, rodé los ojos.
-No quiero que se arriesguen por esto, yo entraré sin ser visto y enseguida salgo…será un visto y no visto… solo necesito asegurarme que está bien y vuelvo- suspiraron ambos a la vez.
-Iremos todos- miré a Taiki, no creía que en su estado humano fuese de mucha ayuda- no me mires así, tengo algunas habilidades, no soy como vosotros pero puedo ayudar- asentí todavía en duda.
-De acuerdo, entraremos intentando no ser vistos y después vamos viendo- todos asintieron.
-¿Con los tipos que nos encontremos que hacemos?- no podía arriesgarme a que se dieran cuanta que habíamos entramos.
-Procuraremos que no nos vean y si aun así lo hacen- miré a Seiya- tendremos que usar nuestros encantos para que lo olviden- abrió los ojos con horror.
-A mi no ve van los hombres tío ¡Que asco! - reí.
-No de esa forma, podemos hipnotizarlos para que crean lo que queramos, sin nada de coqueteo o sexo- me miró asombrado.
-¿Porque no sabía nada? ¡Yo pensaba que solo en el ámbito sexual se podía!- suspiré.
-Solo Serena lo hace así- suspiré de nuevo- no se ha dado tiempo de indagar en las formas de utilizarlo… tampoco creo que quiera que los demás hagan lo que ella quiera … así que de todas formas no hay nada que hacer… pero ya te explicaré en otra ocasión… ahora vayamos dentro. Tu solo recuerda, míralo fijamente a los ojos y dile lo que quieres que crea- asintió dudoso.
Saltamos y nos fuimos adentrando con cuidado, evitando las cámaras y a los guardias que tenía, cuando alcanzamos la casa pude ver que había demasiados hombres allí, no parecían armados por lo que supuse que tenían poderes especiales para estar allí ¡Mierda tenía que encontrar la forma de entrar!
-¿Cómo entramos?- preguntó Seiya, suspiré mirando al cielo y entonces vi un balcón que estaba abierto ¡Esto debía ser mi día de suerte!
-Iremos por ahí- señalé el lugar, ellos se miraron y luego a mi sonriendo.
-¡Bien vamos!- miré a Taiki.
-¿Te llevo?- suspiró.
-¡Que remedio! No creo que así- se señaló a si mismo- pueda llegar allí- reí, tenía razón, lo cogí a mi espalda y saltamos hasta el balcón, miramos son cuidado que no hubiera nadie dentro para entrar, era una habitación grande y espaciosa, pero no podíamos quedarnos mucho tiempo porque podría venir el dueño en cualquier momento y vernos allí.
-¡Bien me asomaré fuera para ver si podemos salir o…! - Seiya me miró con horror- ¿Qué pasa?
-Creo que esta es la habitación de Diamante- lo vi tragar grueso y abrí lo ojos sorprendido ¿Sería posible? Fui al armario y tenía razón, estaba allí toda la ropa de Serena ¡Un momento! ¿Porque coño estaba su ropa aquí? ¿Donde estaban ahora? ¿Porque no estaban en la habitación? ¿Que estarían haciendo?
-¡Deberíamos irnos antes de que llegue y acabe con nosotros!- interrumpió Taiki mi debate interno, suspiré, tenía razón, me asomé fuera y no se veía nada, seguramente porque no estaba Diamante por aquí para protegerlo, lo que me llevaba a pensar ¿Donde estaban? Salimos, ya que ubicamos su habitación decidimos meternos en la de enfrente, que estaba vacía, no parecía que se usara así que estábamos a salvo o por lo menos eso esperábamos, miramos bien y al no ver nada de ropa ni demás nos quedamos allí esperando el momento que apareciera Serena, suspiré, solo esperaba que me dejara explicarme y por supuesto que apareciera pronto…
SPOV
¡Maldita sea! ¡Este imbécil no se despegaba de mi en ningún momento! Desde que salimos del club no me dejaba en paz, como si temiera que me esfumara en cualquier momento, yo necesitaba tranquilidad para poder desahogarme, pensar… y…
-Cariño estas muy callada- resoplé, tome aire antes de hablar.
-Si Diamante, creo que necesito relajarme un poco- sonrió, se acercó demasiado y me susurró al oído.
-Nos daremos un baño en la piscina antes de acostarnos- me mordió el lóbulo de la oreja- así nos servirá a ambos de relax- ¡Mierda!
-Claro, estará bien- le dije sin mucho ánimo, lo que menos me apetecía era meterme en una piscina con nadie y menos con él, suspiré, no me quedaba de otra, ya allí en la intimidad haría que me dejara nadar un rato y relajarme sola, suspiré de nuevo. Lo que menos me apetecía era tener que aguantarlo, pero Serena, para eso estamos aquí, pronto… muy pronto se acabará todo.
Llegamos a la casa y me dirigí a la habitación a cambiarme, Diamante se quedó con sus hombres hablando como siempre, hablaban en clave delante mía, pero ya no me importaba porque tenía a Kakeru, encontraríamos la forma de joderlos desde dentro, por lo menos algo bueno, suspiré, una vez cambiada, me puse una bata y me asomé al balcón, estuve un rato tomando el aire para despejarme y después bajé para ir a la piscina, Diamante ya se encontraba esperándome ¡Venga Serena tu puedes!
-¡Vamos preciosa!- me guiñó el ojo- ¡lo pasaremos bien juntos!- asentí, se cogió a mi posesivamente de la cintura y me guió hacía la piscina, por el camino vi una puerta donde había un letrero de no molestar ¿Que sería eso? ¿Sería el laboratorio que tenía en la casa? ¿Habría alguna victima ahí?Diamante debió notar mi curiosidad y me hizo parar..
-Allí no debes entrar nunca preciosa- me hizo mirarlo a los ojos, pude ver que intentaba hechizarme ¡Idiota ! ¡Como si pudiera!- nunca entres ahí- le asentí para dejarlo conforme y seguimos el camino a la piscina, cuando llegamos no podía creer lo hermosa que era, era enorme , tenía trampolín y toboganes, me quedé embelesada con la vista y Diamante se puso detrás de mi para quitarme la bata- ahora será mejor que nos relajemos en el agua y disfrutemos.
-¡Por supuesto!- sin esperarlo corrí al borde y me tiré de cabeza, llegué buceando al otro lado, iba a dar la vuelta cuando el me alcanzó, acorralándome en el borde de la piscina.
-Veo que estas en forma y eso me gusta- me besó- pero ahora disfrutemos y después el ejercicio- bien hora de hacerlo, lo besé y cuando lo noté listo lo hice.
- Hemos pasado un rato increíble follando en la piscina, pero ahora vas a salir fuera y vas a dejarme descansar mientras tu lees algo- asintió y lo besé de nuevo, cuando lo solté y salió del estupor…
-¡Preciosa, mejor te dejo nadando y voy a leer algo fuera!- rodé los ojos sin que me viera ¡Que novedad! -Y admiraré la vista- sonreí, lo vi alejarse hacía una de las hamacas que tenían allí y no pude evitar suspirar de alivio de verme sola y tranquila.
Estuve bastante rato haciendo largos y pensando en todo lo que había ocurrido ¿Porque Darien quería matarme? Y lo mas importante ¿Porque no lo había hecho el? Había tenido muchas ocasiones y nunca había hecho nada y ahora…
¡Hay que joderse! Tenía un cacao mental de aúpa… la cara que puso al decirle… no era de saber… pero por otro lado… reconoció lo de Armand… entonces… ¿Que era lo que no veía de todo esto? Había algo raro en todo esto…
-¡Señor! - miré de reojo desde donde me encontraba- tenemos un asunto urgente- asintió y se volvió a mi.
-Serena ahora vuelvo, no te muevas de aquí- asentí y salieron muy rápido ¿Qué pasaría? ¡Que mas da! Era una buena oportunidad para mi, salí de la piscina, me puse la bata y rápidamente me fui a la puerta de antes a ver si podía ir, intenté escuchar algo…¡Bien no se oía nada! Me concentré un rato por si acaso con el mismo resultado, así que salí y decidí aprovechar de ver la puerta de antes para ver que había allí, sabía que era arriesgado pero tenía que aprovechar ahora, no sabía si podría volver a la piscina sola o si Diamante volvería a dejarme, y no se veía nada mas por aquí por lo que tuviera que acercarme, así que simplemente lo hice.
No había nadie cerca, muy raro, fui a la puerta y entré fácilmente, dentro había un largo pasillo, lo seguí y llegué a una puerta enorme, miré la forma de abrirla, pero no veía como hasta que vi que tenía un lector, cuando lo vi de cerca vi que necesitaba las huellas de alguien autorizado para entrar ¡Mierda! Algo mas debe haber, seguí mirando por el pasillo del lado derecho, no había nada de interés, hasta que llegué al final y me encontré con una habitación, tenía un candado que rompí enseguida y al abrir, vi un enorme lobo, me miraba furioso, estaba nervioso y gruñendo como si tuviera la rabia, iba a aventarse contra mi, así que lo agarré del cuello, lo pegué a mi e intenté tranquilizarlo, me costó mucho, se veía demasiado alterado ¿Que le habrían hecho? Pobre, necesitaba encontrar la forma de calmarlo, así que le hablé para que terminara de tranquilizarse.
-Tranquilo, ya está… no te haré daño… dime quien eres… así podré…
-¿De que sirve si no me entiendes?- rodé los ojos.
-Si te entiendo…
-¿Qué? ¿En serio?
-Si… ahora necesito que me digas que es lo que pasa y quien eres para ayudarte.
-Tienes que sacarme de aquí… esos locos … me tienen aquí encerrado… y no me dejan salir… desde que me trajeron… no han parado de hacerme e inyectarme cosas.
-Tranquilo…- suspiré - voy a sacarte.
-¿Como demonios vas a hacerlo?
-Ya lo verás- le guiñé y lo subí a mi hombro- agarrate fuerte que vamos a correr.
No lo dejé contestar y corrí sorteando a todos los guardias y hombres de Diamante, hasta alcanzar la salida, una vez allí, salté la valla, y volví a salir corriendo de nuevo hacía la casa de Taiki, él al ser un licántropo como el podría ayudarlo, pero por desgracia no había nadie cuando llegué, pero yo debía volver, así que hice un conjuro para abrir la puerta y lo dejé allí, esperaba que a Taiki no le importara.
-Espera aquí a Taiki, yo me encargaré de llamarlo y decirle- me quedé pensativa- es muy raro que no esté a esta hora en casa.
-¿No le molestará que me quede?- negué.
-No ponte cómodo y yo me encargo de todo- le di un cuenco con alcohol y enseguida que bebió volvió a ser un… ¡Joder que pedazo de… me volví ruborizada ante la vista! Estaba muy bueno ¡Dios Serena centrate! El se veía un poco ruborizado de estar desnudo.
-Voy a ponerme algo y…
-Si claro… yo debo irme…- tenía que salir de allí, había algo que no podía explicar en ese hombre, era como algo primitivo y…
-¡Espera!- me cogió el brazo y me volví a él- ¡gracias! – me sonrió y le devolví la sonrisa- ¡de verdad que te lo agradezco mucho!- lo vi llorar un poco y me acerqué a consolarlo.
-No llore, cuando venga Taiki te ayudará y… - me miró a los ojos, puede ver algo raro en ellos, no sabía que era pero algo me decía que este lobo no era normal.
-¿Tienes que irte?- asentí.
-Y cuanto antes, si notan que no estoy…- se separó de mi y fue al baño- te dejare ropa de Taiki aunque no sé si te valdrá- me quedé mirando sus músculos ¡Dios era muy varonil! ¡Dios Serena mejor vuelve ya antes de que se forme un escándalo!- me voy, espero que estés cómodo aquí- me miró de forma un poco ardiente pero lo ignoré y corrí de vuelta. Esperaba que Diamante no estuviera montando un escándalo como antes en el club porque no me encuentra.
¿Porque notaba cosas extrañas con el? ¿Quién sería? ¿Porque lo tenían allí encerrado? ¿Que le habrían hecho? Haciéndome todas estas preguntas llegué a la casa, salté de nuevo dentro y cuando estaba por alcanzar la entrada de la piscina escuché algo que me sorprendió.
-¿Pero seguro que es Darien?- ¿Darien estaba aquí?
-Si señor, no se ve muy bien… pero lo poco que hemos visto nos dice que está dentro y no está solo.
-¡Mierda! ¿Porque habrá venido ahora? ¡Y lo mas importante! ¿Como coño nos ha encontrado?- gritaba Diamante fuera de sí.
-No lo sé señor, pero lo que está claro es que siguen aquí y hay que liquidarlos- abrí los ojos de la impresión ¿Iban a matar a quienes exactamente? ¿A quien había traído Darien en una misión suicida? ¡Mierda! ¡Deja de divagar Serena! Debía encontrarlos antes que lo hicieran ellos y sacarlos de aquí ¡maldito idiota! ¿Qué demonios lo habrá traído aquí? ¿Quería terminar lo que Armand no pudo? Rodé los ojos ¡Como si pudiera!
Me concentré en el para poder localizarlo, enseguida lo hice y pude notar con quien estaba perfectamente, suspiré, Taiki y Seiya, negué pasándome la palma de la mano por la cara ¡Hay que joderse! ¿Porque demonios habían venido aquí? Con razón no estaba Taiki en casa ¡Dios! Estaba demasiado cabreada para pensar, debía darme prisa así que corrí hacía el lugar evitando a todos a mi paso, no fue muy difícil hacerlo. Me aseguré de que no hubiera nadie cerca antes de entrar a la habitación donde se hallaban, al entrar todos se quedaron sorprendidos y mirándome asombrados ¡Idiotas! Me centre en el idiota mayor, es decir, Darien.
-¿Que coño estáis haciendo aquí? ¿Queréis que os maten?- resoplaron.
-Solo queríamos ver que estabas bien… Darien temía que te hubiese pasado algo y…- me quedé de piedra con lo que dijo Seiya ¿Darien les había mentido para venir aquí? Lo miré alzando una ceja.
-Serena yo… tenemos que hablar y explicarte… - iba a contestar cuando entraron 3 hombres de Diamante, no nos dio tiempo a escondernos así que hice lo que me pedía el cuerpo para desfogar, con la mirada los levanté en el aire apretando sus cuellos hasta que se desintegraron, haciéndose polvo en el aire, no pensé mucho en ello, todavía prevalecía el enfado con ellos, me volví a los 3 que me miraban con la boca abierta… rodé los ojos, no era momento de quedarse embobados.
-¡Vamos, os sacaré de aquí…! -fui al balcón, abrí , abajo había 2 me encargaría de ellos, de todas maneras ya sabían que habían entrado, así que nadie sospecharía de mi -¡ seguidme!- pude percibir que Darien quería decir algo pero no era momento, una vez estuvieran a salvo y fuera de aquí ya veríamos, asintieron y salté, di unas vueltas al aire y caí justo detrás de ambos apretando con mis manos sus cuellos hasta que desaparecieron como los anteriores. Sin parar a mirar atrás fuimos corriendo y esquivando a todos los que sentía y así llegamos a la verja donde saltamos afuera. Nos alejamos de ella por precaución. Una vez que me aseguré que no venía nadie los encaré.
-¿Como coño se os ocurre aparecer por aquí? ¡Es peligroso!
-Lo siento Sere pero creímos que te hallabas en peligro y…- lo interrumpí molesta.
-¿Quién dijo esa tontería?- señalaron todos a Darien ¡Idiota! Realmente los había engañado para que vinieran con el, lo miré muy enfadada- ¿Sabes el peligro al cual lo has traído? ¡Y no solo a ellos!- suspiré intentando tranquilizarme- Diamante ya sabe que fuiste tu el que entró- se sorprendió pero se veía mas interesado en hablar de otro tema.
-Lo siento Serena…. Es lo único que se me ocurrió para poder hablar contigo… yo quiero que sepas… que lo de Armand… - lo paré con la mano, dejándolo inmovilizado ¡No quería escuchar nada y menos que se me acercara!
-Me temo que eso no tiene explicación- lo miré dolida- ¡mandaste a ese hombre a matarme Darien!- Taiki y Seiya lo miraron con horror, el parecía querer hablar y lo solté, tal vez debería escucharlo…
-¡No! Eso no es así … lo mandé a cuidar de ti no a matarte… pero cuando te vio matar a Esmeralda- abrí los ojos de la impresión ¡No podía creer que me hubiera visto! ¡No sentí a nadie mas! Debía estar mas atenta la próxima vez - y el pensó que me harías igual que Esmeralda a Diamante y…- suspiré, sabía la historia por medio de Amy y entendía que pudiera pensar que era peligrosa… pero no sé… no me fiaba del todo… ¿y si solo me estaba engañando para poder acercarse de nuevo y…?
-¡No puedo creer que nos hayas hecho venir solo para arreglar tus mierdas!- gritó Taiki cabreado.
-¡Si, yo tampoco!- lo siguió Seiya, ambos recelosos mirando de Darien a mi y viceversa ¡Maldita sea! No quería hablar de intimidades delante de los 2, así que me acerqué a Seiya.
-Seiya ¿porque no llevas a Taiki a casa?- me acordé de Zoisite y me volví a este- Taiki he dejado a un licántropo en tu casa- el abrió los ojos sorprendido- se llama Zoisite, lo encontré aquí, en una sala oculta donde lo tenían encerrado, mañana hablaré con el, por favor cuidalo- el me miró consternado y asintió.
-¡Esta bien Serena! Aunque no me haga mucha gracia tener que estar con un tío en casa… -reí.
-¡Vamos Taiki ya deberías estar acostumbrado!- me miró entrecerrando los ojos- lo digo por Nicolas- resopló- sé que os lleváis muy bien , no lo niegues- rodó los ojos.
-Es verdad, pero eso no tiene nada que ver… no me gusta que invadan mi espacio…
-Será temporal… ahora mismo no puedo llevarlo a mi casa por motivos evidentes- rodé los ojos.
-De acuerdo- Seiya se rió y entonces Taiki dirigió una malvada sonrisa en mi dirección- pero con la condición que él venga con nosotros- señaló a Seiya que se atragantó con su propia saliva al escucharlo.
-¿Qué? ¿Yo, porque?- refunfuñó como niño chiquito.
-Por reírte vas a tener que estar conmigo- lo señaló con el dedo- así aprenderás a no reírte de las desgracias de los demás- suspiró.
-¡Pero yo me divertía mucho en casa de Darien!- éste permanecía callado mas atrás y no decía nada, los miré a los 2 con autoridad.
-¡No quiero quejas ni peleas! – asintieron- ¡bien Seiya lleva a Taiki a casa, os quedáis los 2 con Zoisite y no lo molestéis con vuestras tonterías- asintieron.
-¿Estarás bien?- me preguntó Seiya mirando de reojo a Darien, suspiré y asentí.
-Si, no te preocupes, puedo encargarme- una vez que se fueron y después de suspirar un par de veces me volví a Darien- ¡ahora quiero que me expliques de una forma que me convenza…!- lo miré enojada- ¿Porque demonios os habéis puesto en peligro todos al venir? !Es de locos!- se revolvió el pelo con frustración y lo dejó tan sexy y… ¡Serena centrate!
-Ya te lo he dicho Serena… solo quería explicarte la verdad- suspiró- el quiso matarte por decisión propia…- se cruzó de brazos mirándome enojado ahora el- ¿De verdad pensabas que te mataría?- escucharlo de sus labios sonaba ridículo- ¡Por dios Serena! ¡Sabes que te amo! ¿Como pudiste siquiera llegar a pensarlo?- bajé la vista avergonzada… tal vez tuviera razón y había sacado todo de contexto…no me detuve a pensar y había llegado a conclusiones demasiado pronto…El me observaba enojado y con los brazos en arras.
-¡Esta bien! Tal vez tienes razón… debí hablar con mas calma y darte la oportunidad de explicarme y… -el me acorraló contra un árbol, pude ver el deseo en sus ojos y yo sentía el mío propio así que nos besamos con desenfreno perdiéndonos en la pasión, yo enredé mis manos en su cabello y el abrió la bata y empezó a acariciarme por todos lados ¡Lo necesitaba!
-¡Darien por favor…!- el me sonrió con suficiencia y rompió la parte de abajo de mi bikini, enrolle las piernas en su cintura y me penetró de forma salvaje y posesiva, lo sentía, estaba llegando y mi instinto lo hizo morderlo, el también lo hizo cuando ambos llegamos al orgasmo y fue increíble, todavía unidos nos quedamos mirándonos a los ojos fijamente.
-Te amo Darien- su mirada se iluminó con un extraño brillo azulado.
-Yo también Sere- me miró extrañado- te brillan los ojos- ¿Qué?
-¿Es azul?- afirmó- entonces igual que a ti- reímos y nos volvimos a besar, estuvimos un rato así, no me acordé de nadie mas ni lo que podía conllevar esto, hasta que una voz desagradable nos interrumpió.
-¡Chiba suelta ahora mismo a esa chica! - ¡Mierda! ¡Serena tonta! Los miré y había 3 entre ellos estaba uno de los hombres de confianza de Diamante, siempre iba con el a todos lados, no recordaba su nombre para nada ¡Mierda!- Cuando Diamante se entere que tocaste a su chica te matará- reí con cinismo.
-¿Tú crees?- les dijo Darien, me bajó y me tapé con la bata, tenía que hacer algo… eran híbridos los 3 , no sabía que hacer para acabar con ellos… uno de lobo y los otros 2 brujos ¡Piensa Serena!- ¡Vamos a ver lo que podéis hacer!- ¡Maldito Darien! ¿Porque los provocaba? Necesitaba tiempo para pensar y ver que hacía… Los brujos los acabaré como a Esmeralda y al lobo… lo dejaré para después .
-Darien encargate de ese- señalé al híbrido de lobo, el asintió- aquellos son míos, sonreí y me acerqué muy lentamente a ellos, notaba como intentaban embrujarme pero nada les servía,se miraron asustados y luego a mi.
-¿Qué eres tu?- reí.
-Lo último que veréis antes de morir - metí mi mano en su pecho, saqué su corazón y lo estruje hasta hacerlos polvo, a continuación sus cuerpos desaparecieron, ¡Bien 2 menos! Me volví a Darien que estaba peleando con el lobo ¿Como podía matarlo? ¿Probaba a sacarle el corazón también o..? ¡Muérdele! Escuche una voz en mi cabeza, sin detenerme mucho a pensar lo hice, aprovechando que estaba distraído con Darien, salté sobre el y como por arte de magia me salieron los colmillos y lo mordí, bebí de el hasta que dejó de moverse y lo solté, Darien me miraba divertido-¿Qué pasa?
-¡Te ves muy sensual así, toda cubierta de sangre!- reí.
-¿En serio?- me acerqué a el agarrando su miembro- pues demuéstramelo antes de despedirnos- antes de poder pestañear me estaba follando y llegando a un intenso clímax de nuevo, durante el cual volví a notar un ardor en mi marca ¡Joder que coño pasaba hoy con ella! Cuando terminamos fue Darien quien me pidió verla.
-¡Esta ahí!- suspiró de alivio ¿Pero porque?- creí que se había roto el vínculo- lo miré extrañada.
-¿De qué hablas?- movió la cabeza negando y me hizo mirar la suya- ¿Porque me la enseñas?- el me miró aliviado.
-¿Sigue ahí?- asentí mirándolo extrañada ¿De qué hablaba?- ¡Menos mal!
-¿De que hablas Darien? No entiendo nada- me besó y luego empezó a besar mi cuello sobre la marca.
-Nada… ya no importa- volvió a besarme- sabes que te amo- sonreí.
-Y yo, pero debo irme- lo apreté un poco y lo miré seria- a partir de ahora deberás tener cuidado- el se puso serio- Diamante sabe que entraste pero no con quien, así que ten un ojo en todas partes- asintió- y avisa a los demás.
-Lo tendré, no te preocupes- me besó de nuevo de forma ardiente y posesiva- también tu- asentí.
-El pensará que todo esto lo hiciste tu no yo-asintió- así que ya sabes cuidado- sonrió y me rodó los ojos.
-¡Ya te dije que si!- me dio una cachetada en el trasero- ¡anda ve dentro y ten cuidado tu también!- le di un último beso y entré iba mucho mas feliz que antes, fui sorteando a todos hasta llegar a la habitación, ya habían sido muchas muertes por hoy, una vez que llegué me di una ducha y me acosté ¿Donde estaría Diamante? ¡Que raro que no lo había visto desde que me dejó en la piscina! ¿Me estaría buscando? ¡Bueno en algún momento vendrá y me verá! No tiene porque sospechar de mi.
Estaba a punto de dormirme cuando escuché voces fuera y presté atención, uno de ellos era Diamante.
-¡No puedo creer que ese imbécil haya venido hasta aquí y haya acabado con algunos de mis mejores hombres!- se escuchaba muy cabreado.
-No venía solo, eran 3.
-¡No me importa! ¡Lo importante es averiguar porqué lo hizo y como dio conmigo! ¡En todos estos años nunca me había encontrado y ahora de repente viene aquí!
-Puede que quisiera algo señor.
-Tal vez… -de repente se abrió la puerta de un portazo y me sobresalté, Diamante me miraba muy enojado ¡mierda! ¿sospecharía algo? Debía mantener la calma y hacerme la que no sabía- ¿Dónde estabas?
-¿Yo?- me miraba muy raro, pero intenté mentir lo mejor posible.
-¡Si! ¡Fui a buscarte a la piscina y te habías ido!
-Al rato de irte me aburrí, vine aquí, me duché y me acosté ¿Porque?- me miraba intentando ver la verdad de mis palabras…pero había algo mas en ella…sabía engañarlo así que después de un momento intentando verlo asintió conforme.
-¡No vuelvas a hacerlo! ¡Es peligroso!-asentí ¡Imbécil! Volvió a salir y agudicé el oído- ella no sabe nada y quiero que siga así.
-Si señor… pero me parece mucha casualidad que ahora que ella esta aquí su hermano venga a irrumpir…
-¿Que estás insinuando?- gritó mas fuerte.
-Nada señor… yo solo opinaba que es raro…
-Debes reconocer que es verdad Diamante- esa voz parecía de Malaquite- tal vez el la quiera igual que tu.
-¡No! ¡Es mía y por ningún motivo lo quiero cerca de ella! ¿Me habéis entendido?
-Si Diamante.
-Bien preparad todo, la quiero bien vigilada y si intenta acercarse matadlo- ¡Mierda!
-Como digas Diamante- dejaron de escucharse y enseguida entró de nuevo, yo me hice la dormida, el se sentó junto a mi acariciando mi pelo.
-Tu serás solo mía preciosa - besó mi cabeza- y ese maldito no se acercará ni un centímetro de ti porque lo mataré antes de que te toque un solo cabello- volvió a besarme- mi dulce Serena- ¿Porque notaba que esto no estaba bien? Tal vez sabía quien era… aunque demostraba que no- ahora no lo verás pero con el tiempo… lograré que me ames… como lo hago yo…- ¿Qué? ¿De que estaba hablando? ¿Lo decía en serio? Pero si el esperaba a la… ¡Mierda! ¿Cuando me tocaba la poción? No podía mirar el reloj, pero creo que se me ha pasado la hora de la dosis ¡Mierda! Con todo este jaleo de los chicos, el licántropo y Darien… - ahora que estas aquí no te dejaré ir jamás… ¡Mierda, mierda y más mierda! ¿Como iba a salir de esta?
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado.
Muchas gracias a todos por su apoyo, en especial a: Maryels y yssareyes48 por comentar el anterior ¡Muchas gracias chicas las adoro!
Cualquier cosa no duden en contactar conmigo.
Muchos saludos y besos para todos.
*Como preguntan mucho cuando actualizo, les diré que es cada 8-10 días mas o menos *
