CAPÍTULO 14
DPOV
Después de dejar a los chicos en sus respectivas habitaciones me fui un rato al jardín…Necesitaba algo de relax, me senté en un banco de la zona nueva que Rei había preparado para las niñas, miré el reloj, todavía faltaba para que se levantaran… Me preguntaba como estaría Serena… Seguro que estaba bien, mi hermano no se daría cuenta que ella nos había ayudado…¿Verdad? O por lo menos eso esperaba…Hasta ahora no lo había hecho… ¿Y como lo haría si solo era una humana? Suspiré… Por lo menos para Diamante…Solo rezaba porque eso siguiera así.
Miré al cielo… hoy se veían perfectamente las estrellas…estaba ensimismado mirándolo cuando vi pasar una estrella fugaz… lo que llamó mi atención no era la estrella en si… si no el color de la misma… Me quedé pensativo ¿Desde cuando aparecían estrellas azules? Miré a los lados por si había alguien más que lo hubiera visto… Nadie… me encontraba solo…Tal vez solo lo imaginé…Sacudí la cabeza y me reí de mi mismo… Si seguramente era eso…Entonces fue cuando lo escuché.
-¡Darien! - gritó una voz desconocida para mi, me volví a su sonido y me percaté de la presencia de varias personas que no conocía de nada ¿Como habían entrado? ¿Quienes eran? Percibí que eran de diferentes razas… y olían raro… intenté averiguar porqué, pero no podía…¿Porque a pesar de no conocerlos me daban tranquilidad? Era algo a lo que no encontraba explicación…entonces el que me había llamado se acercó mas a mi, al moverse me di cuenta que Kakeru venía con ellos, y estaba demasiado cabizbajo… Esto no me olía bien… Así que sin dudar le pregunté.
-Kakeru ¿Qué haces aquí a esta hora?- miré a los demás- Y lo mas importante ¿Quiénes son ellos? - el que me llamó se presentó.
-Soy Endimión, ellos son Calaverite, Kaname y Helios- el los señalaba a la vez que los nombraba y yo les hacía un gesto con la cabeza a cada uno conforme los iba presentando. Ellos me devolvieron el gesto, yo seguía mirando receloso hacía Kakeru esperando una explicación… el solo apartaba su mirada de la mía ¿Que pasaba? ¿Porque esto me daba tan mal presentimiento?
-Encantado como ya sabéis soy Darien, la cuestión es ¿Que hacéis aquí?- el llamado Endimión tomó la palabra… parecía ser el jefe de los todos… Seguía intentando percibir porque de sus olores…mientras más lo hacía mas repelús me daban, al igual que con Zoisite… ¿Podría ser posible que fueran iguales? Sus olores no se parecían… solo tenían en común el ponerte los pelos de punta…¡Joder! ¡Más gente rara y que daban escalofríos! Esperaba que Serena pudiera ayudarme con ellos…Y buscarles otro sitio, no me sentía muy cómodo con ellos aquí.
-Darien…- llamó mi atención de nuevo Endimión- tenemos que ayudar a Serena- abrí los ojos con horror.
-¿Qué pasa con ella?- se me vinieron toda clase de cosas a la cabeza menos…
-Diamante ya sabe quién es y la ha …- dijo Kakeru interrumpiendo a Endimión, no terminó de hacerlo porque Endimión lo miró enfadado, les entrecerré los ojos a ambos.
-¿Qué demonios le ha pasado a Serena?- los señalé con el dedo a ambos- ¡Y quiero la verdad ya!-¿No entendían que me tenían en vilo?
-Tu hermano la tiene…- dijo Endimión, suspiré de alivio ¿En serio? Ya sabíamos todos que ella estaba con él, me miraba extrañado hasta que Kakeru volvió a hablar.
-Darien… lo que quiere decir es que… Diamante sabe quien es Serena y la tiene- ¿Qué? ¡No podía ser posible!…
-¿Qué? ¡No puede ser!- revolví mi cabello nervioso, tenía que pensar en qué hacer ahora, no podía dejarla en sus manos…
-Lo primero es que te tranquilices- se acercó Endimión a mi, no sabía porque me olía parecido a Serena… pero no creía que lo fuera ¿o si? E incluso me parecía conocido de algo… - tenemos que pensar, estoy convencido que cambiará de lugar- me pasé la mano por la cara- ahora que la tiene y nos escapamos… no se quedará allí- ¡Mierda! Tenía toda la razón, entonces salí de mi estupor demasiado cabreado para pensar en lo que decía.
-¿Qué demonios dices?- el me miró alzando la ceja- ¿Cómo que se la ha llevado a otro lugar? ¡Eso no puede ser! Si hace nada estábamos juntos y… recordé lo que hicimos en el bosque…¡Darien, ahora no es momento! Endimión me miró con pena y me puso una mano sobre mi hombro.
-Sabe que iremos por ella y el peligro que representamos- los señaló a todos y luego a el… Entonces debían ser especiales como Zoisite ¡Maldita sea! Debía salvarla como sea - así que seguramente ya no haya nadie- ¿Que? Al verme mirándolo incrédulo suspiró- tal vez será mejor que lo veas con tus propios ojos- asentí, no estaría tranquilo hasta que no me asegurara, además tenía que buscar alguna pista que me llevara de nuevo a ella.
-Es lo mejor…- no quería a largarme mucho en explicaciones- voy a buscar a los chicos para que nos acompañen-los miré a todos- ¿Vosotros vendréis?- esperaba que si… si hacían cosas como Zoisite nos vendrían muy bien.
-¡Por supuesto! - dijo Calaverite con cara de sádica… lo reitero, no me gustaba nada esta gente… Estaba convencido que eran igual o peor que Zoisite, todavía sentía escalofríos al recordar lo que había hecho…
-Yo también iré- dijo ¿Kaname? Me parecía que era así su nombre…se veía muy convencido mirando al chico más joven… aunque si lo miraba bien, sus ojos decían más que los míos… creo que no lo era tanto… la verdad, no me importaba mucho sobre todo si podían ayudarme a sacar a Serena de las manos de Diamante…Aunque ahora que lo pienso ¿Porque no se libró ella misma? Me dijo que lo tenía bajo control…
-Yo también iría pero… ahora mismo soy el único que puede colarse allí y averiguar que hacen… - Dijo Kakeru y lo miré asombrado.
-¿A ti no te ha visto?- me resultaba raro que Diamante no se hubiera dado cuenta de su presencia.
-Lo oculté yo…- dijo de repente Endimión- estaba demasiado concentrado en Serena que no se dio cuenta de los demás… Lo que no entiendo es como pudo cogerla… apenas me aparté unos segundos y cuando miré atrás había desaparecido… - le entrecerré los ojos.
-¿Tu ibas junto a ella?… ¿Viste lo que pasó?- asintió y se pasó la mano por la cara…
-No vi nada… iba detrás de mi y cuando volví a mirar ya no… pero pude notar la presencia de Diamante en el entorno… por eso sé que fue el… debió de pillarla de sorpresa- se quedó pensativo- todavía no entiendo como logró hacerlo… debieron ser segundos para que ninguno se percatara.
-Si, el sabe como esconderse… - lo recuerdo muy bien de cuando nos enseñaron a pelear… siempre me pillaba desprevenido… ¡Dios, como se diera cuenta de mi marca! ¿O desaparecería otra vez? ¿La marcaría de nuevo? ¡Mierda tenía que ir a ver cuanto antes!…- Bueno, tenemos que irnos de una vez… Esperad aquí voy a buscar a los chicos- no me dio tiempo de alejarme cuando parecieron varios junto a mi, entre ellos Sammy el hermano de Serena… Zoisite también estaba allí… ¿Como demonios se enteró?
-Creo que ya somos suficiente Darien- dijo Endimión llegando a mi lado- con ellos nos bastará para entrar- suspiré- aunque te advierto que en el caso que haya gente, nos estarán esperando y seguramente Serena y Diamante ya no estén allí…
-¡Joder!- grité por lo nervios- ¡Tengo que encontrarla como sea! ¡Ella es mi mujer y no quiero que el la toque!- grité mas fuerte y fuera de si que antes… No podía soportar el hecho que mi hermano le pusiera una mano encima ¡Ella era mía! Instintivamente toque mi marca, suspiré de alivio, todavía seguía ahí.
-¡Vamos!- dijo Zoisite con una cara escalofriante, así que me junté con mis chicos, a ellos los dejé junto a Endimión, el era el único que no me causaba esos escalofríos y en todos mis años había visto muchas cosas pero esto era surreal…
-¡Chicos vamos!- todos asintieron y fuimos hacia la casa de Diamante encabezados por Endimión, Sammy y yo.
Llegamos enseguida al lugar y como dijo Endimión no había nadie ¡Mierda! Estuvimos registrando todo y nada, ni una pista o rastro de mi Serena… Desesperado me metí en la habitación donde dormía con el y vi con dolor que no quedaba ni rastro de ella… todo había desaparecido…Caí de rodillas frente al armario que había contenido su ropa, con un fuerte dolor en mi pecho que no se iba… miré al techo intentando mitigar el dolor, en eso sentí una mano en mi hombro… No quise volverme… sabía perfectamente quien era…Aunque no quería que me viera así, agradecía su apoyo.
-Darien… tenemos que irnos… no hemos encontrado nada… habrá que seguir con el plan original… de dejar que Kakeru averigüe donde esta para poder hacer algo- asentí, en este momento no me apetecía nada ni hablar ni discutir con nadie… Serena no estaba… estaba con el… y solo de pensar lo que podría estar haciendo me ponía enfermo… ¡Maldita sea! ¡Juro por dios que lo iba a matar!… golpeé el suelo con todas mis fuerzas abriendo un agujero en él… - Darien por favor, tranquilizate- suspiró- entiendo como te sientes… no he hecho mas que encontrarla para perderla ahora… - me volví a mirarlo a la cara y pude percibir el dolor en su rostro, al igual que en el mío, así que me levanté y lo abracé fuerte.
-La encontraremos y acabaremos con Diamante de una vez por todas- el se derrumbó en mis brazos, llorando sin parar, yo intentaba aguantar el dolor…
-Espero que no le haga nada- negué.
-Serena es fuerte y más dura de lo pensamos… no podrá con ella… estoy convencido de ello- dije con convicción.
-Espero que tengas razón… - yo esperaba lo mismo… pero no quería decirlo y preocuparlo mas.
-¡Estáis ahí!- vino Endimión a nosotros, un momento ¿Era sangre lo que tenía encima? Al verme mirándolo extrañado me explicó-Tuvimos visita y nos encargamos de ellos- abrí los ojos de la impresión.
-¿Pero cómo?- lo señalé entero.
-Tenemos nuestros métodos- rodó los ojos… lo dicho… eran muy raros y espeluznantes- Intenté hacerlos hablar pero nada-¡Mierda!- ahora vayamos a casa. Mañana cuando Kakeru vaya al laboratorio lo seguiremos y averiguaremos como sea donde esta Serena- no sonaba muy bien, así que no pude evitar preguntar.
-¿Qué quieres decir con eso?- nos miró a ambos, pero se detuvo mas tiempo en Sammy…
-Lo que dije… Entraremos y acabaremos con todos los que se pongan en nuestro camino, así averiguaremos donde se esconde esa rata con mi nieta- abrí los ojos de la impresión ¿Había dicho nieta? ¿Había escuchado bien? Miré a Sammy que se quedó perplejo y blanco de la impresión.
-¿Eres familia nuestra?- lo miró de arriba a abajo sin creerlo todavía, el solo sonreía y asentía con la cabeza.
-Si Sammy, soy tu tatarabuelo- se acercó a el con cautela, después de un momento de duda se abrazó a el fuertemente, lloraba mientras el lo consolaba acariciando sus cabellos ¡Dios me estaba emocionando hasta yo! Entonces ocurrió algo que no esperaba ver en mi vida, o por lo menos no en el…Entró como loco uno de los hombres de Diamante, nos paralizó a Sammy y a mi… en cambio Endimión solo lo miró sonriendo y moviéndose hacía él… el tipo al verlo se asustó ¿Porque no le afectaba? ¿Era como Serena?
-¿Tu? - miró a los lados como buscando a alguien- ¿Cómo?- el le sonrió antes de acercarse a el, por lo que pude ver tampoco podía moverse, hizo un gesto con la mano y así nosotros pudimos volver a movernos, entonces afirmé que si que era igual que ella ¿Pero como? Ya preguntaría después…
-Lo importante es que vas a morir- se tocó la barbilla mirándolo a la cara- la cuestión es si quieres sufrir o que sea rápido- nos miró a nosotros negando con la cabeza ¡Como si yo fuera a ayudarlo ¡Maldito imbécil!
-¡Suéltame!- se removía con fuerza intentando liberarse- ¡No diré nada!- dijo no muy convencido.
-Entonces, lo que me dices es que quieres sufrir- extendió los brazos y dio una vuelta para mostrarse ¿Que coño?- Puedes ver que no bromeo… los anteriores no quisieron cooperar como tú y mira donde están- lo miró con más horror todavía ¡Bien! Parecía que estaba entrando en razón.
-¡No, por favor!- miró alrededor como buscando algo o a alguien- no sé nada- pude oler que mentía… si este idiota sabía donde estaba mi Serena se lo sacaría a golpes… ¡Maldito cabrón! Me acerqué a el y lo golpeé con todas mis fuerzas…
-¡Dime ahora mismo donde está mi Serena o te mato yo mismo!- rio mirándome a los ojos.
-¡Serena no es tuya!- escupió sangre y me volvió a mirar- Es de Diamante- lo golpeé de nuevo, nadie negaba lo que era mío ¡Maldita sea!
-¡Si que lo es! ¡Maldito estúpido!- iba a golpearlo de nuevo cuando Endimión me paró y se acercó a el.
-Dime lo que quiero saber o empezaras a sufrir- pude ver el miedo reflejado en sus ojos… pero solo con el… a Sammy y a mi nos veía como si fueron insignificantes insectos…Supongo que sabía lo que era capaz de hacer mejor que nosotros, si Endimión podía hacer cosas como Zoisite…- ¡¡¡dime ya!!!- gritó fuera de si, hasta Sammy y yo dimos un respingo ¡Joder!
-¡No, mi amo los matará a todos muy lentamente y… - no pudo seguir ya que Endimión comenzó a arrancar su brazo, el solo gritaba de dolor ¡Mierda! Ya sabía de donde había sacado la sangre que tenía por encima… tiró de el, hasta que lo sacó totalmente, lo tiró justo encima de la cama y volvió a levantar la cabeza del tipo para mirarlo a la cara.
-¿Sigues no queriendo cooperar?- apretó mas su cara para que no apartara la mirada de la suya.
-¡Ve..te… a… la… mier… da… mal… di… to.. engen… dro!- entonces Endimión cogió ahora una pierna e hizo lo mismo que con el brazo, Sammy y yo tuvimos que apartar la mirada, esto no me gustaba, había matado a muchos de distintas razas pero nunca había hecho algo semejante ¡Joder que asco! Solo esperaba sacar algo de provecho, aunque lo dudaba, ya que ninguno lo había hecho hasta ahora…
-¿Sigues si querer hablar?- nos volvimos, ya había arrancado su pierna que al igual que el brazo reposaba sobre la cama… ¡Dios juro que si fuera humano vomitaría todo ahora mismo! Y a Sammy le faltaba poco para hacerlo…
-Diam… ante… la llevo… al labo.. ra… to… rio del cen… tro…- escupió sangre al suelo- pe… ro ella le per… te… nece… no… po… deis… se…para…rlos… - Iba a tirarme a golpearlo pero Sammy me detuvo, al mirarlo vi que negaba con la cabeza, se acercó a mi oído.
-Darien, ahora mismo no sirve de nada, ya está mas muerto que vivo- lo miré y tenía toda la razón ¡Mierda! Si me acercaba seguro que me ponía perdido de sangre ¡Maldita sea! No quería ensuciarme como Endimión, así que me mantuve lejos.
-¡Esta bien, ahora vayámonos a buscar ese laboratorio!- iba a salir de allí cuando el tipo volvió a reír como loco.
-So... lo… en… con… tra… ras...la… mu… er…te allí- me volví a mirarlo muy enojado.
-La muerte solo la verá tu amo y yo me encargaré de dársela y bien larga- volvió a reír y me cabreó mas todavía.
-¿e… so cre…es?- me alzó la ceja- ¿no… sa… bes… la… ver… dad?- le entrecerré los ojos.
-¿De qué verdad hablas? - seguía riendo sin parar- ¡Dilo ya maldito estúpido!- volvió a escupir antes de hablar de nuevo.
-E…lla…es… la… fu…tu…ra… rei…na… de… las… 4… ra…zas- ¿Que? Al ver mi cara de desconcierto de volvió a Endimión - ¿no… les… con…tas…te… la… his…to…ria?- siguió riendo, en ese momento puso Endimión puso fin a su vida arrancando su cabeza totalmente… esta fue a parar al mismo lugar donde se hallaba el brazo y la pierna. Después de salir del shock me volví a el muy enfadado.
-¿Qué demonios me estás ocultando? Aparte de ser parte de familia de mi mujer- el solo suspiró mirando el techo antes de volver a mirarme y hablar.
-Esta bien… Nací así…- abrí los ojos con espanto- Fui una mutación… y aunque no pensaban que viviría mucho tiempo lo hice… - se puso junto a la ventana mirando por esta- mi familia renegó de mi, me dejaron con una familia humana así que viví una vida muy normal, sabía de mis dones pero rara vez los utilizaba… Fui creciendo y cuando me hice adulto me enamoré…- suspiró de nuevo mirando al cielo, seguro estaría recordando a su amor- nos casamos, tuvimos hijos- nos miró a ambos- una vida muy normal, pero entonces… - negó con la cabeza, tomó aire y volvió a hablar- vino un loco como tu hermano, queriendo lo que yo tenía…- lo vi tragar con trabajo- y aunque conseguí darle muerte… Mató a mi esposa… - se notaba que todavía le dolía, no quería ni imaginarme en su situación ¡Joder! Hasta a mi me entristecía su historia- entonces lo supe- me miró fijamente- debía darle a mis hijos la oportunidad de una vida normal… los dejé en una casa donde sabía que los cuidarían…- miró a Sammy directamente a los ojos- y de allí venís tu y tu hermana- Sammy asintió… - creí salvaros así- golpeó con todas sus fuerzas la pared- ¡Pero una maldita bruja vidente hizo esa estúpida profecía sobre mi nieta!
-¿Te refieres a la profecía de los vampiros?- negó, esto no me sonaba muy bien.
-Solo sabes una parte- alcé una ceja- solo sabes la parte de que estáis destinados los 2 a ella, que solo ella elegirá y será la reina de los vampiros- asentí- pues te faltó una cosa de mucha importancia- lo miré expectante.
-¿Qué demonios quieres decir? ¡Maldita sea sé más claro! Estoy muy perdido - miré a Sammy que se hallaba igual que yo.
-Bien, lo que no te contaron es que ella, no solo reinará a los vampiros… si no a todas las razas… los someterá a voluntad y puede elegir casarse o no con vosotros.
-¿Qué? - me alboroté el pelo con frustración- ¿Quieres decir que puede hacerlo con quien sea y no solo con nosotros?- asintió ¡Mierda! ¡Por eso desapareció la marca cuando dio por finalizada nuestra relación!
-Ella puede cambiar su destino y el de todos en su entorno- se tocó la barbilla- es extraordinaria por lo poco que pude percibir y ver de ella….si no ha podido escapar de Diamante debe tenerla dormida o inhabilitada de alguna forma… no encuentro otra explicación.
-¿Qué quieres decir?- la preocupación por ella ganó al hecho de la saber mas de la profecía.
-Me extraña que no lo haya dejado kao de nuevo y volviera con nosotros- le alcé una ceja ¿de que hablaba?
-¿Porque lo dices?- se pasó la mano por el cabello.
-Se la llevó antes de escaparnos, pero volvió enseguida… por lo que deduzco que Diamante vino de nuevo y se la llevó…- se tocó de nuevo la barbilla como pensando- me pregunto como pudo hacerlo.
-Tal vez la mordió- dijo Sammy, ambos nos volvimos a el- ¿Qué? Es lo que hace cuando quiere hacer dormir o acabar con los rebeldes- miró a otro lado, seguro que a el lo había mordido más de una vez, Endimión se veía muy preocupado y fuera de si.
-Pero si la mordió significa que… - no sé si enfadado o asustado… aunque mas bien era una mezcla de ambas. Pero seguía sin entender su reacción…
-¿Qué es lo que pasa? No me entero de nada… - me miró a los ojos y vi una luz brillar en ellos ¿Qué demonios?
-¡Que puede someterla!- ¿que?- si la ha mordido- negó muy enojado- aunque sea de forma temporal, podrá hacer uso de los mismos dones de Serena- abrí los ojos con horror.
-Eso quiere decir que es muy peligroso acercarse a el ahora mismo ¡Maldita sea!- me puse como loco alzando las manos al aire y revolviéndome los cabellos.
-Si… habrá que entrar de forma silenciosa y que no nos vea venir… o…- guardó silencio y Sammy y yo lo miramos expectantes.
-¿Que? ¡Maldita sea habla!- Sammy se acercó a mi poniendo su mano en mi hombro.
-Darien tranquilo, la encontraremos y traeremos de vuelta, escuchemos que tiene en mente.
-Es que todo esto- señalé alrededor para dar énfasis a lo que decía- es superior a mi.
-Te entiendo Darien…dijo Endimión- por eso vamos a ir a ese lugar solo nosotros- dijo señalándose el mismo y afuera de la habitación, abrí los ojos sorprendido.
-¿Que quieres decir con nosotros?- me lo imaginaba, pero quería asegurarme que me iba a dejar fuera de esto.
-Calaverite, Zoisite, Kaname y Helios- iba a protestar pero enseguida me calló- solo estorbarías… entraremos sin que nos vean venir y si Diamante en verdad es como Serena- resopló negando con la cabeza- solo nosotros podremos detenerlo.
-¡Joder! ¿Porqué no puedo ir? Sé que no soy como ustedes pero me defiendo bastante bien- negó.
-Lo siento Darien- me miró con pena- Si Diamante es como ella, no podrás hacer nada, solo entorpecerlos a nosotros y que Diamante te mate- lo miré muy enfadado.
-¿Porqué debería hacerlo? Tal vez sea yo quien lo mate a el- el negó.
-Lo dudo mucho, así que los reuniré ahora mismo e iremos por ella, vosotros volved a casa- cuando pasó por mi lado lo detuve.
-¿Seguro que no puedo hacer nada?- negó mirándome de nuevo con pena.
-¡Lo siento Darien, pero es mejor que lo dejes en nuestras manos!- no me quedaba otra que confiar en ellos.
-Supongo que no tengo alternativa- negó, lo solté y se fue, antes de desaparecer de nuestra vista nos dijo.
-¡La traeré sana y salva no os preocupéis!- cuando ya no estaba Sammy y yo nos miramos.
-Creo que es mejor volver a casa- asentí, miré el reloj, era casi la hora de levantar a las niñas, por lo menos ellas me distraerían de todo esto ¡Mierda! Esperaba que Serena estuviera bien… ¡Maldita sea! Aunque también podría…
SPOV
¡Joder! ¡Que dolor de cabeza! Abrí los ojos, miré alrededor ¿Dónde coño estaba? Abrí los ojos varias veces para asegurarme que no estaba soñando, incluso me pellizqué el brazo ¡Mierda que dolía! Me levanté con mucho trabajo, me sentía mareada y débil ¿Porqué? Intenté recordar como llegue aquí o dónde podía estar… pero nada venía a mi mente… hice mi mayor esfuerzo con los mismos resultados… ¡Serena piensa! Lo último que recuerdo es… cuando saqué a los chicos y…
-Veo que te has despertado- apareció Diamante mojado y con solo una pequeña toalla en su cintura que apenas lo tapaba ¡Dios se veía…! ¡Joder Serena centrate! Entonces una furia indescriptible salió de mi.
-¿Qué demonios me has hecho?- el se cruzó de brazos y me miraba sonriendo ¡Hijo de puta! ¡Lo iba a matar en cuanto estuviera en mis cinco sentidos!
-¿Yo?- puso su mejor cara de no saber ¡Como si lo creyera! - nada, solo te traje a casa conmigo que es donde debes estar- al escuchar sus palabras lo recordé ¡Mierda, el imbécil me había mordido otra vez! Lo miré con todo el odio posible.
-¿Como te atreves a tocarme? - lo señalé con el dedo acercándome a el lo mas que podía sin llegar a tocarlo- ¡Nunca más lo vuelvas a hacer si no quieres morir!- solo se salvaba por ahora porque no me encontraba bien ¿Qué coño me habría dado? ¡Cobarde! El solo negó con la cabeza.
-Te mientes a ti misma, es hora de que te des cuenta que estas destinada a estar conmigo y nadie mas- lo miré altanera y empecé a reírme.
-Ni lo creas, yo solo amo a una persona y no pienso dejarla por nadie- me entrecerró los ojos.
-¿Hablas del novio que vivía contigo?- ¡mierda! Creo que hablé de más, debía seguir con la mentira para no poner en evidencia a Darien.
-¿Qué más da?- me puse a mover los brazos al aire- ¡Lo importante es que te odio y no te quiero cerca mía!- entonces me atrapó entre sus brazos.
-¡Pues es una pena que serán los únicos disponibles para ti!- intenté alejarlo pero no podía ¿Qué coño me había dado? ¿Duraría mucho? No podía apartarlo siquiera, entonces me entró pánico por primera vez desde lo sucedido ese día.
-¡Suéltame maldito loco del demonio!- se separó un poco y me sonrió, su mirada no me gustaba nada, me acarició la cara y me dio un rápido beso en los labios que no me dio tiempo a esquivar.
-Me encanta cuando te pones así- resoplé- pero debes aceptarlo, es fácil, solo piensa que ahora somos un feliz matrimonio…
-¡Que demonios!- ¿hablaba en serio? Desde luego estaba como una cabra- ¡En la vida pienso casarme con un loco como tú!- me miró enojado.
-Me estoy enfadando contigo Serena y es algo que no te gustará ver…- ¡Mas bien le diría que no le gustaría verme cabreada a mi!
-¡Me da lo mismo lo que te guste o no… no pienso dejar que me toques!- de un movimiento me acorraló contra la pared.
-¿Eso crees?- me pasó la lengua por la cara- en estos momento no tienes la capacidad de negarte a nada que te pida- ¡Mierda! Tenía razón ¿Porqué no podía moverme, ni defenderme? Lo miré entrecerrando los ojos, el me devolvía la mirada sonriendo de forma perversa.
-He absorbido tus poderes al beber de ti- ¡Maldito cabrón! Volvió a lamerme ¡Que asco!-y por supuesto te he drogado para inhabilitar tus poderes y lo seguiré haciendo hasta que sepas tu lugar- me dio otro rápido beso en los labios y me guiñó el ojo- así evitaremos problemas entre nosotros.
-¡Maldito hijo de puta!- salió mi genio a flote sin poder detenerlo- ¡Te voy a matar y no de forma rápida!- empezó a reír a carcajadas antes de besarme de nuevo y alejarse.
-¿Eso harás?- me miró divertido.
-¡Lo haré, no te quepa duda!- dije muy convencida, lo señalé con el dedo con una mano mientras con la otra me pasaba la manga para limpiarme sus babas de la cara, al ver mi gesto rió… pero no era una risa agradable.
-Serena, es mejor que te vayas haciendo a la idea cuanto antes-me guiñó- no saldrás de aquí sin que lo tengas asimilado- señaló al entorno de la habitación- y será mucho si sigues negando tu destino- ¿Destino?
-¿De qué mierda hablas? - ¡Ah debía ser la profecía de la que me habló Amy! ¿En serio creían en esas tonterías?- ¡No tengo ninguna intención de ser la reina de los vampiros ni casarme con quien una loca dijo… solo seré yo misma viviendo mi vida como lo he hecho hasta ahora!- me miró incrédulo.
-¿En serio? ¿Reina de los vampiros?- empezó a reír más fuerte poniendo al límite mis nervios- ¡Dios Serena tu estás destinada a ser la reina de todos!- ¿qué? Eso no podía ser… Si fuera así Darien me lo hubiera dicho… ¿O el tampoco lo sabía? - no solo de los vampiros…-al ver mi desconcierto rió mas- ahí esta la gracia que seas mi esposa-Creo que estaba entendiendo más de la maquiavélica mente de Diamante.
-¿Qué? ¿De qué hablas?- se hizo el interesante y siguió hablando.
-La profecía decía así: La chica cuyo nacimiento es incierto, que poseerá los 4 dones y dominará a voluntad a todas las raza se alzará como reina de las mismas…- hizo una breve pausa que no me gusto, tosió y volvió a hablar de nuevo- y su futuro esposo y rey nacerá entre una de ellas…siendo 2 hermanos los candidatos perfectos que sólo la elegida escogerá al más indicado y digno de ella…
¿En serio? ¿Porque no sabía la mayoría de eso? ¿Seguro que era yo? Yo no controlaba a nadie ¿O si? Diamante después de pronunciar esas palabras me miró con la ceja alzada ¿Creía de verdad que lo elegiría a el? No podía decirle que ya había escogido aunque… ¿Se habría dado cuenta? ¿Lo notaria? Instintivamente me toqué la marca de Darien y para mi alivio seguía ahí. Así que volví a sacar mi genio para responderle.
-¡Me importa una mierda esa profecía! ¡No pienso reinar ni controlar a nadie, seguiré mi vida como hasta ahora y no hay más que hablar!- dije lo más decidida posible-seguro que mis amigos y compañeros vendrán a buscarme y…- volvió a reír mas fuerte ¡Mierda! No me daba muy buena espina.
-¿En serio crees eso?- esperó una respuesta que no llegó, solo lo miré con la barbilla alzada- ¡Eres más ilusa de lo que creía!- se acercó de nuevo a mi e instintivamente me alejé de nuevo, se paró enojado y gritó- ¡No saldrás de aquí ni sola ni con nadie! Así que mejor hazte a la idea- se volvió tan tranquilo hacía el armario y se quitó la toalla ¡Mierda! Me volví de espaldas lo antes posible, no me apetecía nada verlo desnudo… aunque estuviera muy bueno… ¡Joder! ¡Serena centrate! ¡Seguro que es porque me ha drogado! Así que necesito liberarme de la mierda que me puso, para poder estar en mis cinco sentidos y salir de aquí cagando leches… Miré mi entorno, había una ventana, intentaría salir por ahí en cuanto estuviera mejor…
-¡Ni lo pienses!- me volví de nuevo a el muy cabreada ¡Joder, seguía desnudo! ¿Porque no se había vestido todavía? El me devolvía la mirada igual o más enfadado…Me ponía nerviosa discutir con él estando así, pero no pensaba decírselo, así que Serena solo mira su cara, no pensaba agachar la cabeza ante un imbécil- ¡Abajo tengo algunos de mis mejores hombres! Además en tu estado, no acabarías muy bien ¿No te das cuenta que no puedes usar tus dones?- ¿Que? No podía ser cierto… al ver mi cara de desconcierto negó y volvió a reír ¡Maldito idiota! ¡Juro que lo iba a hacer sufrir mucho!- lo que te doy es para eso, sé que te sientes mal, son los efectos secundarios- se acercó y volví a alejarme -¿Cómo crees que pude controlar a esos engendros que me robaste para sacarles todo el provecho que podía?- lo miré muy enfadada ¡Uno de ellos era mi tatarabuelo! Los había encerrado, hecho cosas horribles y encima los insulta, así que grité de más.
-¡No son engendros, son personas especiales! Al igual que nosotros- nos señalé a ambos, el volvió a reír ¡Juro que en cuanto pudiera iba a borrar esa estúpida sonrisa de su cara!
-¡Eres tan ingenua!- ¡Idiota!- pero haré que veas las cosas como yo…-lo interrumpí gritando de nuevo.
-¡Nunca lo haré! - me acerqué a el amenazante- ¡Sabes que no lo conseguirás!…- me crucé de brazos entrecerrándole los ojos - lo que me lleva a preguntarme… ¿Porque me quieres realmente?- alzó los hombros sin decir nada- Nunca podré corresponderte…- entonces gritó.
-¡Lo harás!- dijo muy seguro de sí mismo y se puso a vestirse muy lentamente sin apartar su mirada de la mía ¿Pensaba que me parecía sexy? ¿En serio? - ahora tengo unas reuniones importantes pero luego hablaremos mas íntimamente… - dijo de una forma lasciva que no me gustó nada ¡Ni loca! ¡Antes me suicidaba que dejarlo tocarme! El problema sería como… nada resultaba conmigo… ¡Mierda!- mientras no esté no podrás salir de aquí y créeme que no te gustará lo que te harán mis hombres por intentarlo- le entrecerré los ojos de nuevo.
-¿Qué quieres decir con eso?- negó riendo.
-Nada, solo lo digo- me señaló antes de salir- ya te lo he advertido, aquí tienes todas las comodidades para no tener que salir, te traerán la comida cuando toque y mientras ahí tienes unas chucherías- señaló una mesa junto a la ventana donde había fruta y dulces, además de agua y refrescos, lo volví a mirar como si estuviera loco ¿En serio creía que iba a comer nada de lo que me dieran aquí? Seguro que la droga me la introducía en la comida… ¡Mierda! Mi estomago rugió en ese momento. No recuerdo la ultima vez que comí y tenía hambre, el rió- come lo que quieras- me guiñó un ojo y abrió la puerta para salir, antes de hacerlo se volvió a mi – ¡ya sabes cariño…- volvió a guiñar- no digas que no te advertí!- antes de cerrar la puerta vi que había varios hombres fuera, al cerrarla me acerqué a escuchar que decían- ¡Ya sabéis que hacer!
-Si jefe, no se preocupe, no saldrá de ahí dentro.
-¡Eso espero, no me gustaría tener que liquidaros!
-¡Si jefe!- después de eso nada ¡Joder! Debió de irse, estaba sola y sin saber que hacer.
Me senté sobre la cama muy apesadumbrada y me dispuse a analizar el entorno a ver si se me ocurría algo para salir de este maldito lugar, suspiré… en la puerta había muchos hombres, solo se me ocurría la ventana, así que me acerqué a mirar ¡Mierda! Abajo habían también varios hombres Así no podría hacer mucho… ¡Serena piensa! Me puse a divagar en todo…
¡Bien! Primero, me habían dado algo para neutralizar mis dones… ¿Como podía librarme de ello? Segundo ¿Como salir de aquí? Me tiré sobre ella y seguí pensando y esperando algún tipo de iluminación ¿Qué demonios hacía? Entonces después de una media hora pensando sin ningún resultado escuché una voz un poco escalofriante…
-Agua…- abrí los ojos buscando el dueño de esa voz, no había nadie ¿De donde escuché la voz? ¿La había imaginado? Si, seguro que era eso… Sacudí de nuevo la cabeza, serían imaginaciones mías ¡Maldita sea! ¡Me iba a volver loca aquí! Volví a cerrar lo ojos y a concentrarme en como salir de aquí…- Agua…- escuché de nuevo esa voz que me ponía los pelos de punta, abrí de nuevo los ojos… Nada ¿Dónde coño estaba? Volví a mirar por todos lados, no había nadie ¿Me estaría volviendo loca? Sacudí la cabeza de nuevo e iba a echarme otra vez cuando vi brillar el baño ¿Qué? Mire a los lados de nuevo como si esperara que en cualquier momento apareciera alguien y me dijera que era una broma pesada. Nada… Nadie apareció y me levanté a mirar…
Al entrar en el baño, la ducha se hallaba totalmente iluminada y volví a escuchar de nuevo la voz… mucho más escalofriante y espeluznante que antes… - Con agua te limpiaras de todo… recita mis palabras cuando estés lista… Water washes me from everything… 3 veces seguidas… - se me pusieron los pelos de punta ¿Qué quería decir? Volví a mirar buscando la fuente de la voz pero no había nada ¿Como era posible que lo escuchara perfectamente? ¿Sería de mi cabeza? ¿Me estaría hablando a mi misma? Me reí de lo absurdo que sonaba todo ¡Serena eres un caso! Miré la ducha de nuevo que seguía brillando con intensidad y empezó a salir agua… ¿Qué? ¿Me estaba diciendo que con una ducha me libraría de este malestar? ¿Quien me estaría ayudando? Miré alrededor de nuevo, no había nadie aquí, pero seguro que estaba cerca, alcé los hombros ¡Por probar no perdía nada!
Así que fui al armario, cogí ropa limpia y cómoda, y una vez me desnudé entré en ella un poco recelosa, pero al sentir el agua sobre mi, empecé a sentirme mejor y entonces fue cuando pronuncié las palabras que me habían susurrado.
-Water washes me from everything…- ¡dios me sentía tan estúpida!- Water washes me from everything… - ¡Venga Serena, por probar no pierdes nada! Una última vez- Water washes me from everything… - al pronunciar la última… noté como mi cuerpo volvía en si y recuperaba mi estado normal, abrí los ojos sonriendo y muy feliz- ¡Bien, ahora a vestirse y salir de aquí Serena!
Eso hice, una vez lista, cogí mis cosas personales dejando el resto allí ¿Por donde salía? Sonreí mirando alternadamente entre la ventana y la puerta… ¡Ya sé, cogeré la puerta! ¡Voy a a salir a lo grande!… Me acerqué sigilosamente a ella y de una patada la abrí, fuera encontré 5 hombres que me miraban incrédulos ¿En serio? ¿Diamante me dejó tanta vigilancia sabiendo que me encontraba incapacitada? ¡No lo podía creer! ¿Tantos hacían falta? Todos me miraron altaneros ¿En serio? Algo malo ya que no estaba de humor…
-Muñeca es mejor que vuelvas dentro si no quieres que te metamos nosotros a la fuerza- me dijo uno de ellos y lo miré enojada.
-¡Solo lo diré una vez!… - los miré a todos de uno en uno- ¡Os quitáis de mi camino o acabaré con vosotros antes que os deis cuenta!- entonces empezaron a reír sin parar, los dejé terminar mientras miraba y esperaba cruzada de brazos ¡Menudos idiotas!
-Venga preciosa mejor entra y… - iba a cogerme para meterme dentro y hundí mi mano en su pecho arrancando su corazón, lo tiré a un lado. Los demás me observaban incrédulos…pero enseguida uno de ellos reaccionó echándose sobre mi, antes que me alcanzara salté poniéndome por detrás, agarrando su cuello y mordiéndolo hasta dejarlo inmóvil. Lo solté al terminar… miré a los otro 3 que todavía estaban asimilando lo que ocurría.
-¿Quién quiere ser el siguiente?- se miraron entre ellos antes de salir corriendo como unos cobardes y no pude evitar gritar.
-¡Cobardes!- desaparecieron como el humo, me limpié un poco la sangre y seguí mi camino a las escaleras, bajé por las mismas y cuando estaba llegando al final había unos 20 hombres más, entre ellos los que huyeron antes, que se encontraban escondidos por detrás. Los miré a todos sonriendo, seguí mi camino hasta el último escalón… Caminé y me detuve justo al frente del que parecía ser el jefe.
-Será mejor que vuelva arriba- me dijo nervioso, podía oler su miedo desde aquí, seguro que los cobardes les contaron lo que hice… -somos muchos para ti sola- asentí, tenía razón, pero sabía que podía con ellos.
-Si que lo sois- los miré a todos y los paralicé de una vez…- ahora si me disculpáis tengo prisa- seguro que si me daba prisa vería a las niñas…
-¡Maldita sea! - reí mirando al jefe- ¡Alegrate que no voy a acabar con todos!- grité muy fuerte- debéis saber que no estoy con Diamante, sabéis donde encontrarme, si alguno quiere cambiar de bando será bien recibido, sólo advertir que si viene para traicionarnos no le irá nada bien- les entrecerré los ojos a todos- y os advierto que soy muy buena en detectar mentiras… Así que absteneos de jugármela porque no os irá nada bien- miré concretamente a los 3 de arriba- ¿Verdad chicos?- no me miraron solo asintieron con la cabeza gacha- ¡Bien nos vemos! Y decidle a Diamante que la próxima vez que nos veamos acabaré con el…- sin más salí de allí y corrí todo lo que pude hasta salir del lugar… Nadie se atrevió a salir en mi busca… Corrí hacia la casa de Darien, al llegar a la puerta el chico me miraba como su estuviera viendo un fantasma ¿Que le pasaba? Me sonaba de haberlo visto antes… ¿Porque me miraba así?
-Hola soy Serena…- dije dudosa ¿No me conocía o qué? Antes que pudiera contestar llego Rei corriendo a mi lado y me abrazó fuertemente llorando ¿Qué demonios?- ¿Qué pasa Rei? Me estás asustando- se separó de mi limpiando sus lágrimas.
-Los chicos fueron a buscarte…no quisieron ir con Darien y entonces…-¿Que? ¿Los chicos? ¿Darien?- salió en tu busca también… dijo que no se metería en problemas… pero ya sabes como es…apenas me informó por teléfono que iba a buscarte… ninguno ha vuelto- abrí los ojos sorprendida.
-¿Qué? ¿Cuánto hace de eso?- agachó la cabeza antes de contestar.
-Nada más desapareciste- ¡Mierda! No sabía cuanto tiempo era… pero seguro mucho… y el hecho que no los haya encontrado significa que no fueron donde realmente estaba- y todavía no han vuelto -¡Mierda! Debía ir por ellos… Diamante ahora era muy peligrosos para todos… Pero mi estómago hizo aparición de nuevo…
-¡Voy a comer algo y nos vamos enseguida- Rei asintió entre divertida y preocupada- reúne a los que puedas, sin olvidarte de dejar suficiente para proteger esto- volvió a asentir- ¿Las niñas?
-Después de lo ocurrido con Darien, decidí mandarlas con Setsuna y Zafiro, Kakeru también esta con ellos para que no lo vean a nuestro alrededor- asentí, es lo mismo que yo hubiera hecho… .
-¡Bien voy a comer algo, cambiarme y nos vamos! ¡No tardo nada!
-¡Bien Sere! Te veré en la cocina enseguida…
Ella se alejó y yo me fui a la cocina…Cogí de todo un poco para comer ¡Dios que hambre! Mientras comía no paraba de pensar en que lo podría haberles pasado… ¿Porqué no habían vuelto? Donde yo estaba no había llegado ninguno…O por lo menos no los vi… ¿Dónde irían a buscarme? ¿Les habría pasado algo? ¿Estaría Diamante detrás de todo? Entonces sentí un fuerte dolor en mi cabeza… que me hizo retorcerme de dolor… y escuché una desagradable y conocida voz.
-¡Serena, si no vuelves ahora mismo, voy a acabar con la vida de mi adorado hermano!
Entonces cesó el dolor, algo dentro me decía que Diamante había conseguido atrapar a Darien… ¿Pero como? ¿Sabría lo nuestro? ¿O solo me amenazó con el por casualidad? ¡Mierda! ¡Esperaba llegar allí antes que lo tocara!..
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado.
Muchas gracias por su apoyo, en especial a yssareyes48 y Maryels por comentar el anterior ¡Muchas gracias chicas!
Cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
*Los días de Semana Santa no cuentan, ya que los he cogido de vacaciones. Actualizo cada 10/12 días*
