CAPÍTULO 21

DARIEN

Todavía no me creía que esos imbéciles me hubieran cogido in fraganti ¿Por qué mis sentidos no me alertaron? Tal vez solo pensaba en Serena y eso me hizo perder la concentración en nada más. Todavía era un misterio para mí como habían conseguido dejarme inmóvil e inconsciente…El polvo no pudo ser porque la vez anterior solo nos dejó inmóviles… Debía ser cualquier otra cosa rara ¡Malditos idiotas! Cuando pensaba que todo estaba controlado con mi hermano preso, me salen ahora estos idiotas a molestar.

Era normal que solo la tuviera a ella en mente, después de verla irse como se fue, no me quedó de otra que aclarar con Endimión y Rei lo ocurrido… En el fondo Serena tenía razón, ahí pude ver que realmente se habían enamorado como Serena y yo, eso era algo que entendía perfectamente. En nuestra raza cuando llega nuestra pareja indicada no podemos hacer nada para evitarlo. Nuestros instintos son más parecidos a los de los animales, simplemente nos dominan y nos dejamos llevar.

Lo bueno de todo es que solo nos pasa con la persona correcta…Y si a mi hermana le llegó con alguien como Endimión ¿Qué podía hacer yo? Ella era lo bastante adulta como para saber llevarlo…O al menos eso esperaba…

Volviendo a los idiotas… ¡No me podía creer que me hubieran hecho algo así!…Menos mal que Serena lo solucionó, la cuestión es cómo… ¿Por qué ella hacía esas cosas y yo no? Endimión dijo que compartíamos poderes, pero yo solo hacia una mínima parte de lo que ella conseguía…La admiraba en todo, a pesar de su poder no lo usaba en contra de nadie que no lo mereciera…Y yo solo deseaba ser como ella para poder protegerla de todo y de todos.

Después de lo ocurrido me enteré que ahora tenía otro imbécil y raro idiota que quería robármela… No iba a ser fácil ser el marido de Serena… ¡Es lo que tenía estar con la reina de las razas! De todas formas quería hablar con Endimión para que me ayudara a mejorar todo lo que fuera posible… Ese imbécil se veía más poderoso de lo que me gustaría…El hecho de haberse casi desintegrado para luego volver a recomponerse…O que su cuerpo se defendiera incluso sin estar consciente… ¡Era raro de cojones! ¡Y encima quería a mi Serena! ¡Ella era mía!

Tras aquello, por fin lo arreglamos antes que se fuera con las chicas y me quedé más tranquilo…No me gustaba pelear con ella, pero siempre había algo que me cegaba, en este caso entendía su enojo…Fuera como fuera era su tatarabuelo y ahí no podía hacer nada…Solo esperar que todo saliera bien y mi sobrino no fuera tan…

-¿Qué te pasa Darien?- preguntó Andrew extrañado y negué.

-Solo pensaba…- el pequeño Andrew me miraba fijamente- ¿Qué pasó campeón? ¿Quieres que el tío Darien te coja?- se quedó igual sin echarme los brazos y Andrew rió.

-Me parece que le gusta más Serena- suspiré.

-Sí, ella tiene algo que le gusta a todo el mundo…- dije perdido en mis pensamientos y Andrew volvió a reír.

-Si…Ya me dijeron que otro te la quiere quitar- lo miré mal y siguió riendo pero de forma más disimulada.

-No tiene gracia Andrew…Ese imbécil es duro…Pero daré con la forma de quitarlo de medio como sea…- dije esto último dando un puño sobre mi palma para enfatizar lo que quería decir y se puso serio ahora.

-Darien, espero que no vayas a hacer ninguna locura tú solo...- negué.

-Les pediré a ayuda a ellos - los señalé y el me entendió enseguida.

-En ese caso, te apoyo…Ellos seguro que saben que hacer mejor que los nuestros.

-Si…llevan muchos años de experiencia…Me pregunto que les haría Diamante…- el me miró y negó.

-No creo que sea conveniente preguntar, conociendo el nivel de depravación de tu hermano me lo imagino perfectamente.

-Si…Todavía no entiendo como llegó a convertirse en algo así- suspiró y me puso la mano libre en un hombro.

-El poder…eso lo corrompió- asentí totalmente de acuerdo.

-Sí…Aunque también tuvo mucho que ver que esa maldita mujer no hacía más que envenenarlo más todavía-suspiró antes de contestar.

-Sí, eso no ayudó mucho tampoco - asentí- Pero ella está muerta y tu hermano encerrado…- entonces vino Endimión y nos interrumpió.

-Hablando de Diamante- lo miramos expectantes- Nosotros…- señaló a los originales- Vamos a hablar con tu hermanito- dijo con aire sarcástico y negué.

-Desde el momento que asesinó a mis padres dejo de serlo- asintió suspirando, supongo que le trajo malos recuerdos.

-Te entiendo…-ahora fue Zoisite el que llegó junto a nosotros e interrumpió lo que fuera a decir Endimión.

-¡Chicos será mejor que vayamos con ese indeseable pero ya!- se estaba frotando la manos fuertemente…Así que me imaginaba que a Diamante le esperaba una buena y más si no colaboraba.

-Yo me quedaré aquí- dijo Andrew y mirando a su hijo- no quiero que mi bebé presencie nada de eso- reí.

-Tampoco contaba con ello- asintió y se despidió antes de irse dentro de la casa.

-Los veo después…- cuando se alejó me volví a ellos de nuevo.

-¿Los demás vendrán? -Endimion negó.

-Estaremos los 3- nos miró a todos- somos más que suficientes para hacerlo hablar…y si no…

-¡Yo ayudaré! –dijo Helios junto a nosotros y me sobresaltó ¿De dónde coño había salido? Algo debió notar en mi mirada que el sólo contestó a mi pregunta no hecha.

-Soy un brujo Darien…- dijo como si fuera obvio y resoplé.

-La verdad nunca me interesé en el resto de razas- me miró asombrado y le alcé las cejas- ¿Qué? ¡Llevo años buscando a mi pareja! ¡No he pensado en nada más!- negó.

-Estos descendientes nuestros son demasiado extraños… ¡Hay que conocer todo y de todos!…Es la mejor manera de defenderse.

-Supongo que tienes razón, pero nunca lo hemos necesitado- me entrecerraron los 3 los ojos.

-Las cosas están más que descontroladas…Si hubierais puesto algo de interés se podría haber arreglado antes de llegar a esto - dijeron como acusación y bajé la vista apenado.

-Lo siento…La verdad que no me paré mucho tiempo en mirar más allá de mi búsqueda de Serena- negaron y tras dar un largo suspiro cambiaron de tema.

-Lo pasado, pasado está…Ahora será mejor que vayamos al asunto que nos atañe- asentí y los seguí a los 3 a la habitación o más bien cárcel de Diamante. No sabía cómo pero lo mantenían lo bastante controlado y débil para que no pudiera liberarse.

Cuando llegamos junto a él nos miraba a todos como siempre, su posición no le había hecho perder nada de su altivez y arrogancia…El nunca cambiaría.

-¿Habéis venido a divertiros a mi costa?- se cruzó de brazos y nos miró a todos pero se detuvo más tiempo en mí -Huelo a Rubeus en ti…- sonrió con malicia- ¿Ya te dio tu merecido?-

-¡Imbécil!- iba a lanzarme a él pero Endimión me paró.

-A su momento Darien…- lo miró serio y se sentó junto a él, Diamante apartó la vista, eso solo significaba que sabía que él podía dominarlo…Interesante - quiero que me digas todo lo que sepas de Rubeus- negó.

-No puedo decir algo que no sé…

-El parecía conocerte muy bien- abrió los ojos asombrado pero fue tan rápido que apenas nos dio tiempo a verlo.

-No sé de qué hablas- Endimión sonrió con malicia y a continuación le cogió una mano y la rompió, el crujido de los huesos retumbó por toda la habitación. La mantuvo cogida para que no pudiera regenerarse…El aguantaba el tipo pero se veía claramente el sufrimiento en su cara.

-¡Maldito hijo de…!- Helios lo calló con un movimiento de su mano.

-Solo hablarás cuando vayas a decir algo de provecho…Todo lo demás será silenciado- no pudo decir nada pero su mirada lo decía todo.

-¿Entonces te animas a hablar?- le preguntó entre risas Endimión y asintió a regañadientes.

-No puedo decir mucho porque es como yo…

-¿Te refieres a idiota?- preguntó Zoisite lleno de sarcasmo y él lo miró muy furioso, estoy convencido que si pudiera hablar le diría unos buenos piropos, no pude evitar disfrutar y mucho de verlo así…

-Él sabe cómo esconder lo importante sobre sí mismo para evitar que lo usen en su contra…

-Entiendo…Eso quiere decir que no sabes nada- rió.

-Lo mismo que seguramente saben ustedes- siguió riendo y Helios lo silenció de nuevo.

-Me molesta tu risa- le dijo a modo de explicación, alzó los hombros y él lo asesinaba con la mirada.

-Entonces si no te necesitamos para nada más lo mejor será deshacernos de ti cuanto antes- dijo al fin Endimión muy convencido, abrió los ojos asustado y negó.

-¿Crees que sea conveniente?- preguntó Helios, él era de todos el más razonable, Endimión suspiró cansado.

-Si no puede ayudarnos con Rubeus no veo porque mantenerlo así- lo miró y Helios lo dejó hablar.

-¿Y Serena?- sonreí ampliamente- ¿No me manteníais así por ella?- preguntó desesperado.

-Ya despertó y se encuentra bien…- me interrumpió.

-¡Solo quieres deshacerte de la competencia!...- sonrió de lado- veo que realmente nos parecemos bastante- suspiré tratando de tranquilizarme.

-No lo creo…Yo solo daño a quien lo hace conmigo o con los que quiero…Tú en cambio…- me interrumpió colérico.

-¡Yo solo lo hice para hacernos mejores!-nos miró con reproche a todos- ¡A todos! Creo que solo fue para mejor- negué.

-Nunca preguntaste o hiciste algo con el consentimiento de nadie…Eso no está bien…Pero ya no se puede reparar, solo queda seguir adelante…

-¿Entonces qué hacemos?- preguntó Zoisite ansioso por llevarlo a cabo el mismo.

-¡No! ¡Si tengo que morir quiero que sea Serena quien lo haga!- gritó y lo miré furioso.

-¿Qué coño quieres decir con eso?- me puse junto a el a la velocidad nuestra y lo cogí del cuello alzándolo- ¡Dime! ¡Serena no tiene por qué hacer algo que nos compete a nosotros!- rió.

-Veo en tu cara que deseas hacerlo… ¡Venga Darien! Al fin y al cabo así solo demostrarás a todos que eres como yo- tuve que hacer de tripas corazón para soltarlo. Lo que menos quería era darle la razón y el hecho de matarlo con mis propias manos aunque se lo mereciera era el primer paso…

-¿Sabes qué? – Se acercó Endimión peligrosamente a nosotros y pude notar el miedo en su mirada- tienes razón, le dejaré a Serena la opción de decidir qué hacer contigo- sonrió en triunfo- pero no creo que salgas muy bien parado- sonrió con malicia.

-Ya veremos- me miró altivo- nuestro vínculo es más fuerte que el vuestro- volví a cogerlo del cuello y se puso a reír como loco.

-¡No te atrevas a decir mentiras como esas de mi mujer! ¡Tú vinculo ni siquiera se llevó a cabo!- negó.

-¿Cuándo bebió tu sangre cambió como con la mía? - me quedé perplejo y desconcertado ¡Era verdad! En el fondo tenía razón, Serena había bebido de mí y aun así…

-No le prestes atención, tu vínculo con Serena es más fuerte que ninguno- dijo Endimión intentando reconfortarme pero logró todo lo contrario.

-¿Quieres decir que si hay un vínculo?- no dijo nada, sólo apartó la mirada ¡Mierda! Necesitaba salir de allí antes de perder el control y acabar yo mismo con su vida… Sin decir nada salí corriendo hasta llegar hacia lo más profundo del bosque y me senté sobre una piedra que había al borde de un acantilado.

¿Realmente existía un vínculo entre ellos? Y si era así… ¿Sería posible que se cortara? ¿Ella lo deseaba? ¿Podría matar a Diamante? Tantas preguntas vinieron a mi mente que no pude evitar pasarme las manos por el pelo logrando despeinarlo… ¡Mierda! ¿Por qué me sentía tan inseguro cuando se trataba de Diamante? Ella nunca ha dejado ver que lo quiera ni nada parecido… Y estoy convencido que cuando sepa de mi malestar solo conseguiré que se enfade conmigo…Entonces ¿Por qué la duda no me deja tranquilo? ¿Por qué no puedo sacarme la idea de Serena y él juntos de mi cabeza? Tras un rato admirando el paisaje bajo mis pies suspiré a la nada…

-¡Maldito Diamante!

SERENA

-¿Hanabusa?- volví a repetir y fue entonces cuando pareció salir del shock.

-¿Serena?- asentí- ¿Serena Tsukino?- volví a asentir y lo miré como si fuera idiota.

-¡Si soy Serena! Y espero que me expliques detalladamente ¿Qué demonios pretendías con mis hijas? – el abrió los ojos sorprendido.

-¿Tus hijas?- asentí y las señalé, ellas se encontraban a una distancia prudente, mirándonos muy atentas y alerta, lo podía distinguir perfectamente. Zafiro y Setsuna las habían enseñado bien…

-Si… ¡Mis hijas! ¿Qué es lo que quieres?- suspiró y negó.

-Solo tenía hambre…- le entrecerré los ojos.

-¿Querías comértelas?- desvió la vista antes de contestar.

-Si…-no pude evitar coger su cuello y apretar fuertemente-no…preten…dia…-dijo casi sin aliento.

-¡Me importa una mierda lo que no pretendías! Si no lo que querías y no voy a consentir que si quiera pienses en tocarlas…- asintió con mucho trabajo y entonces lo solté un poco para que hablara- Explícame porque querías hacerlo.

-Diamante me convirtió en vampiro…- suspiré frustrada ¿Por qué siempre salía el a colación? ¡Estaba tan harta de ese maldito monstruo!

-Entiendo…Pero eso sigue sin explicar porque ellas- las señalé y el asintió.

-Solo puedo saciarme con niñas…He intentado beber de adultos pero…no salió muy bien…

-¿A qué te refieres?- apartó de nuevo la vista de mí y ahí supe a lo que se refería, pero quería escucharlo de él.

-Como no me saciaba seguí bebiendo y ellos…

-¿Los mataste?- asintió apenado y lo solté.

-¿Solo consigues calmar tu sed con niños?- suspiró antes de volver a explicar.

-Más bien con ellos puedo controlar mi sed…- le entrecerré los ojos, no entendía nada de lo que decía ¿Sólo con niños controla la sed? Algo raro e inverosímil - ¡Pero no tengo necesidad de dañarlos!…Solo los hechizo mientras bebo de ellos y luego los dejo como estaban sin recuerdos nada- negué.

-De todas maneras no está bien…- asintió muy avergonzado-Tengo que llevarte con Endimión, el sabrá que hacer- abrió los ojos asombrado.

-¿Endimión es?- asentí cansada.

-Si…Solo él y los demás originales pueden ayudarte- suspiró rendido.

-Supongo que puedo confiar en ti- alcé los hombros.

-Ahora mismo es lo único que tienes- resopló- ¡Es verdad!- me levanté y lo ayudé a hacer lo mismo, enseguida se acercaron mis niñas a asegurarse que todo estaba bien.

-Rini, Chibi, él es Hanabusa- asintieron mirándolo desconfiadas.

-¿Es de los buenos?- preguntó Rini y reí.

-Eso pretendo averiguar- les di un beso a cada una- voy a llevarlo con el abuelo- asintieron mirándome preocupadas ¡Eran un cielo de niñas! Si supieran lo que era capaz de hacer no se preocuparían tanto…O puede que me tuvieran miedo a mi…Sacudí la cabeza ¡No creía que fuera posible! Yo nunca les haría daño…A ninguno…

-¿Mamá estas bien?- me preguntó Chibi sacándome de mis pensamientos y asentí.

-Si cariño, lo estoy- le pasé la mano por la cabeza para tranquilizarla y me dirigí a Rini.

-Cariño, dile a tus tías que debo ir a casa ya…- asintió e iba alejarse cuando Chibi se me echó encima, me abrazó y me susurró al oído.

-Te quiero mamá y ten cuidado con ese…- sonreí- no me gusta- no pude evitar reír y la apreté más fuerte a mí.

-Lo tendré cielo, ahora ve con tu hermana y no os despeguéis la una de la otra-me agarró la cara y me miró seria antes de agregar.

-Yo cuidaré de las 2…- dijo muy convencida y la besé fuertemente.

-Te quiero pequeña.

-Y yo a ti mamá…-después de darle otro abrazo se reunió con su hermana y las vi irse junto a las chicas que nos miraban extrañadas, les hice una seña con la cabeza para que supieran que todo estaba controlado antes de coger a Hanabusa del brazo y hacernos aparecer en la casa de Darien…

-¿Qué ha sido eso?- se quedó perplejo observando todo y a todos alrededor.

-Hemos fluctuado - asintió muy desconcertado todavía- aquí vivimos…Debemos buscar a Endimión…- lo sentí abajo en los laboratorios y me dirigí allí con Hanabusa pegado a mí. Él estaba más que nervioso y me seguía casi pegado a mí, la reputación de Endimión debía ser muy conocida porque iba muy asustado.

-¿Estás segura que es buena idea?- suspiré.

-Sí, él es el mejor en esto…

-No sé, todos me miran raro- miré en la dirección que él lo hacía y efectivamente así era…Incluso parece que con repulsión… ¿Por qué sería? Lo miré nuevamente, Hanabusa nunca fue un chico popular…Más bien era el chico normal de la clase…Todavía me extrañaba que me recordara, casi nunca hablamos en el instituto. Al ver su incomodidad decidí tranquilizarlo.

-Será porque eres nuevo…- le dije pero ni yo lo creía…Cuando llegamos junto a Endimión vi que estaba junto a Helios y Zoisite torturando a Diamante- Endimión…- los interrumpí y los 3 se giraron hacia a mi desconcertados.

-¿Qué coño…?- casi gritó Helios, corrió a por Hanabusa y lo apretó junto a la pared- ¿Cómo ha llegado aquí?- los miré a todos entrecerrando los ojos y pregunté.

-¿Qué pasa con él?- Endimión dejó a Diamante que nos miraba riendo como loco y se acercó a mí.

-Es un segador…- lo miré confundida y el me llevó fuera para explicarme mejor- son vampiros cuya única finalidad es acabar con las otras razas…- abrí los ojos sorprendida.

-Quieres decir que un solo muerdo y…- asintió muy asustado.

-Creí que habíamos acabamos con todos…- ahora le entrecerré los ojos.

-¿Sabías de su existencia?

-¡Claro que sí! Diamante los creo para acabar con todo aquel que no le fuera útil o se resistiera a su dominio- negué.

-¡Ese monstruo no trae más que problemas!…Creo que lo mejor es matarlo- sonrió.

-Pues para eso te estábamos esperando…-abrí los ojos sorprendida- él quiere que seas tú quien lo mate.

-Puedo hacerlo…Pero no me gustaría tener que matar a Hanabusa si no es necesario…

-Serena…es mejor acabar con ellos y…

-¡No! Él no tiene la culpa de lo que es – me miró entrecerrando los ojos- ¡Ni siquiera lo sabe!…Me dijo que era un vampiro que solo se sacia con los menores…- abrió los ojos sorprendido.

-¿En serio?- asentí.

-Dice que con los adultos no se controla y los mata.

-Eso es porque solo les afecta a ellos…- se cogió la barbilla en gesto pensativo antes de seguir- Nuestra sangre es lo que lo alimenta, como su fin es matarnos es lo que lo lleva a alimentarse hasta nuestra muerte…- lo interrumpí.

-Entonces tiene sentido, él se alimenta de menores para no matar a los adultos… Me lo dijo a la cara y pude ver la verdad de sus palabras en su mirada.

- ¿Realmente crees que no será un peligro para todos?

-No lo sé seguro, pero no quiero muertes innecesarias… Puedo controlarlo bien…

-Está bien, lo haremos como dices, tendré a Helios pendiente de él hasta estar convencidos que no dañará a nadie-sonreí en respuesta.

-Supongo que algo es algo… Si es como dices, nos vendrá bien para acabar con algún indeseable…-sonrió.

-Eso es algo maquiavélico…Sus muertes son horribles.

-Si se lo merecen no tengo problemas…-reímos ambos- Sólo os pide que lo aconsejéis y orientéis para entenderse a sí mismo- asintió conforme.

-Lo haremos.

-¡Bien! Ahora quiero que me dejéis a solas con Diamante…Quiero terminar el trabajo- sonrió orgulloso y entró dentro, yo lo seguí.

-¡Chicos debemos salir!- todos se volvieron a mi orgullosos excepto Hanabusa que se veía nervioso y perdido junto a Helios- Serena tiene algo que hacer- asintieron de igual forma y salieron con un asustado Hanabusa.

-¿Serena?- me acerqué a él y le dije al oído.

-No te harán daño, te explicarán todo lo que debas saber y te mantendrán al cargo de Helios- lo señalé y el tragó grueso.

-¿En serio? Esta gente me da miedo- me susurró y sonreí para tratar de tranquilizarlo.

-Ya te acostumbrarás a ellos…Al principio son un poco desconfiados…

-¿Tú crees que se acostumbrarán a mí?- volví a sonreírle.

-Te lo aseguro- miré a los chicos y les hice un gesto con la cabeza para que cuidaran de él, no quería tener que enfadarme por cometer un asesinato innecesario- os lo encargo y cuidad bien de él- Helios le pasó la mano por el hombro y eso lo asustó más.

-¡Yo me encargo Serena!- me guiñó- no te preocupes- asentí.

-Eso espero…Ahora si me permiten- salieron todos y cerré la puerta para tener intimidad con Diamante. Quería averiguar todo antes de matarlo.

-Parece que la reina por fin se dignó a comportarse como tal…- dijo con malicia y sonreí.

-Sé lo que intentas y conmigo no te valdrá…- vi un atisbo de sorpresa en su mirada que duró solo un segundo- quiero que me cuentes todo lo referente a Rubeus antes de morir- negó.

-Todo lo que sabía se lo dije a tu familia- dijo con bastante sarcasmo, así que con mi sola mirada comencé a apretar su cuello dejándolo sin aliento- es…verdad…- dijo entre jadeos y sonreí con malicia.

-No lo creo…Te conozco lo suficiente para saber que no es cierto- abrió los ojos asombrado- lo veo en tu mirada- me acerqué para que me mirara fijamente a los ojos- ahora dime de verdad lo que sabes de Rubeus…- me costó pero al final conseguí dominarlo y habló.

-Es un inmortal…La razón por la que lo consigue nadie lo sabe pero puedo asegurarte que hará lo que sea necesario por llevar a cabo su fin…

-¿Qué fin es ese?

-Acabar con todas la razas y que solo queden ellos, no son simples humanos, poseen habilidades nuestras pero no se consideran como razas...- lo interrumpí.

-¿Son híbridos como los tuyos?- negó.

-A mis híbridos se les podía controlar, son inmortales como Rubeus pero sin su habilidad de regenerarse…-¡Mierda! Por lo menos había algo bueno, se les podía matar- esos humanos son independientes, pero se mantienen unidos por el vínculo…

-¿Qué vinculo?

-El arma que posee Rubeus…- ¡Vaya! Esto cada vez se ponía más interesante- Es la que le da el poder y la posición, en el momento que la pierda…

-¿Eso quiere decir que sin ese arma en su poder no es nada?- asintió- Muy interesante…

-Pero nunca la encontrarás…- lo miré mal.

-¿Por qué lo crees?

-Yo también lo intenté y como verás no tuve ninguna suerte…- le entrecerré los ojos y siguió explicando- Iba a matarme y le propuse un trato…- inmediatamente se calló y noté como se resistía a mi hechizo y por consiguiente a seguir hablando.

-¡Dime que trato fue ese!- le grité de forma autoritaria, pero él seguía resistiéndose y entonces aumenté mi influencia y poder sobre el de forma que empezó a sangrar abundantemente por la nariz…

-Le prometí a su reina a cambio de poder y mi vida…- sus palabras avivaron mi furia.

-¿Cómo ibas a prometer algo que no te pertenece?- sonrió casi inconsciente.

-Tengo mis métodos…- ¡Imbécil! La ira me dominó e iba a matarlo rápidamente, pero el olor de su sangre penetró fuertemente en mis fosas nasales haciéndome perder el control de mí misma. Antes de poder pensar en lo que hacía clavé mis colmillos en su cuello y me puse a beber como un sediento hasta que se desintegró en mis brazos…

-¿Qué…?- cuando todo pasó y pude reaccionar me di cuenta de lo que había hecho… ¡Me había alimentado de él hasta su muerte! ¡Mierda!- ¿Cómo…?- entonces me dio una fuerte punzada en la cabeza, volví a ver muchas imágenes por mi mente que sabía que no eran mías y tras un grito de dolor volví a caer inconsciente…La única persona en mi mente fue Darien…

DARIEN

No sé cuánto tiempo estuve perdido en mis pensamientos sobre toda esta mierda… Seguramente lo mejor era hablarlo con ella, seguro que lo entendía y podíamos llegar a un acuerdo, si lo mataba… ¿Qué? Me levanté sobresaltado, sentí algo en mi interior muy parecido a cuando perdí a mis padres… ¿Sería posible que…? Corrí todo lo que pude para llegar a casa y me encontré a Endimión y el resto junto a un chico que no conocía…

-¿Dónde está mi hermana?- me miró extrañado.

-Ella está con las chicas todavía en el Crown, las niñas están con ella- suspiré aliviado.

-¡Menos mal!…- me miró raro y me expliqué- sentí algo y temí por ella.

-¿Te refieres a la sensación de pérdida de un familiar?- asentí y sonrió ampliamente- Seguramente es porque Serena ya acabó con Diamante…- abrí los ojos sorprendido.

-¿Ella está con él?- asintió- ¿Ahora?- volvió a asentir pero esta vez preocupado.

-¿Qué te pasa Darien?- negué.

-Necesito saber que ella está bien…No estoy tranquilo, ahora que sé dónde y con quién está tengo un mal presentimiento…- le dio una orden al resto de quedarse allí y me acompañó a la habitación de Diamante. Antes de llegar a la puerta me detuve en seco…- algo pasa…

-Tienes razón…Noto…-abrió los ojos sorprendido y corrió a la habitación, cuando llegamos no pude evitar sorprenderme con lo que se supone que había pasado… Las cenizas de lo que una vez fue Diamante estaban esparcidas por toda la habitación y Serena se hallaba en el suelo inconsciente y toda cubierta de sangre… Por el olor supe que no era de ella, solo podía ser de alguien más y eso me molestó demasiado ¿Por qué y en qué circunstancias bebió de él? Cuando Endimión se acercó a ella y la checó, me miró preocupado.

-Darien… Creo que otra vez está mutando…Y esta vez no sé cómo sea…-lo dijo con un aire de preocupación en su voz que me puso nervioso y alerta.

-¿Qué quieres decir?- apartó la vista de mí.

-Esta vez bebió libremente…- sus palabras me calaron y me dolieron como nunca nada antes… Y solo me venía una pregunta a la cabeza ¿Por qué? Y lo más importante ¿Qué conseguiría Serena con esta nueva mutación? Sólo esperaba no tener que esperar otros 2 meses a que despertara…

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado.

Muchas gracias a todos por su apoyo, les agradecería dejaran sus comentarios.

Cualquier cosa no duden en contactarme.

Muchos saludos y besos para todos.