CAPÍTULO 23

SERENA

Nada más escuchar su voz, cogí a Darien y fluctué al lugar donde podía sentirlo. Al llegar allí pude ver un Helios moribundo junto al idiota Rubeus, aunque algo en él se notaba diferente, no era momento para divagar debía salvarlo, entonces caí en la cuenta ¿Y Hanabusa? Desde que lo traje a casa ha estado pegado a él ¿Dónde estaba? No lo veía cerca, ni tampoco lo sentía ¿Le habría hecho algo también? Volví a mirar alrededor intentarlo encontrarlo sin ningún éxito. Rubeus al verme centró su atención en mí y me miró de forma demasiado orgullosa.

-Veo que has venido…- me admiró detalladamente antes de volverse a Darien - aunque no sola…

-¡Apártate de mi amigo!- le grité enfurecida, el volvió a cogerlo con fuerza y tuve que aguantar las ganas de lanzarle lo que fuera, no quería arriesgarme a matar a Helios- ¿Qué demonios quieres?- sonrió de lado.

-Quiero que me acompañes…- le entrecerró lo ojos a Darien, éste se hallaba muy serio y cogiéndome la mano con fuerza.

-¡Está bien!- Darien me miró sorprendido y asustado- solo me iré contigo si me dejas curar antes a Helios…- el pareció quedarse pensativo antes de asentir.

-Muy bien…De todas maneras no es rival para mi- sonrió con sorna ¡Hijo de puta! ¡En cuanto pudiera iba a acabar con esa sonrisa de superioridad que tenía! Y lo haría muy lentamente… Pero ahora debía salvar a Helios, así que iba a acercarme para llegar a éste pero Darien me paró.

-¿Qué haces Serena?- resoplé.

-Debo curarlo…Si no morirá…- notaba como sus latidos iban apagándose poco a poco, no tenía mucho tiempo y debía hacerlo cuanto antes.

-Serena…- dijo dolido- Debe haber otra forma…- negué.

-Ahora mismo… Es la única que se me ocurre Darien - le susurré- pero tranquilo…- le guiñé él ojo- sé lo que hago- resopló.

-¡Eso espero! Te juro que no dejaré que te vayas con él- le sonreí ampliamente.

-Te amo Darien- cogí su anillo en mi mano para que supiera a que me refería, él tras verlo me sonrió y me contestó igual.

-Yo también te amo Serena…

-¿Queréis dejar la idioteces de una vez?- nos interrumpió Rubeus, tuve que inspirar y expirar varias veces para tranquilizarme- ¡Estoy esperando!… No soy una persona muy paciente Serena…- ¡Y yo le iba a dar paciencia! ¡Maldito imbécil!

-¡Ya voy! - Darien me soltó a regañadientes y cuando llegué a la altura de Helios me agaché a curarlo… Mientras lo hacía me habló mentalmente.

-Serena… Podemos acabar con él ahora mismo…- le entrecerré los ojos.

-¿Cómo? – me señaló con la mirada ¿pensaba que yo podía hacerlo? -¡No puedo hacerlo! La otra vez… - me interrumpió.

-Puede que sea nuestra única oportunidad…

-¿Pero no había que encontrar el arma?

-Así es…- sonrió ¿Pero qué…?- Ahora tenemos nuestro as bajo la manga…- abrí los ojos sorprendida esperando su explicación- Hanabusa se encuentra escondido esperando mi señal…

-¿Qué? ¿Hanabusa está aquí?

-Sí…

-Pero no lo siento…

-Lo he ocultado yo…- me sorprendí más todavía y también me enfadó bastante que lo hubiera dejado solo frente a Rubeus, el pareció adivinar lo que pensaba y enseguida me contestó- yo se lo pedí… Tenías razón, es un buen chico…- sonreí- sé que suena estúpido pero pensé que podría solo con él…- le rodé los ojos.

-Y luego decís que soy yo la que siempre quiere hacerlo todo sola…- cambió abruptamente de tema.

-No tenemos tiempo que perder…- dijo ya más serio y me puse igual- Concéntrate en lo que te digo, entre los 3 podemos hacerlo…- le alcé una ceja.

-¿A qué te refieres? – sabíamos que no podíamos acabar con Rubeus sin usar ese arma que ocultaba.

-¿Cómo?- sonrió débilmente.

-He podido sentir una daga en su interior- abrí los ojos sorprendida.

-¿Crees que sea esa?- tosió antes de contestar.

-¿Por qué la llevaría si no?- algo no cuadraba.

-Tienes razón pero…- me interrumpió de nuevo.

-Serena…Hanabusa saldrá por detrás y le morderá…- entrecerré los ojos- sé que eso no servirá de nada pero mientras lo hace yo lo inmovilizaré y tu tendrás que atravesar su pierna para sacar la daga…- asentí no muy convencida…Me daba la sensación que no sería tan fácil como lo pintaba.

-¿De verdad crees que esa daga es…?- asintió.

-Estoy seguro… Cuando supe que la llevaba encima fue cuando quiso matarme…- volví a asentir, ya parecía que le quedaba menos para curarlo ¿Por qué tardaba tanto? - Debes tener cuidado porque…- Rubeus me apartó de Helios con violencia.

-¿Qué coño pasa? ¿Por qué tardas tanto?- nos miró alternadamente a ambos.

-Lo has dañado demasiado…- Me miró estupefacto, sabía que no me creía- Déjame que termine de…- negó, miré a Helios que me devolvió la mirada y asentí disimuladamente. Esperaría que ellos actuaran antes de hacerlo yo, pero quería ubicar exactamente donde estaba esa daga ¡Concéntrate Serena! Si Helios pudo sentirlo tú también… Enseguida pude percibirla, estaba dentro de su muslo derecho… ¿Cómo había podido meterlo ahí? ¡Dios! Las cosas que puede hacer alguien para ser inmortal, pero algo de todo esto seguía sin cuadrarme… ¿Por qué tenía esa sensación que no se me quitaba? ¿La llevaba siempre ahí? Y si así era… ¿Por qué hasta ahora no la percibimos? ¿Dejaría a Helios vivo después de…?

-Creo que ya no hará falta que lo cures…- interrumpió Rubeus mis pensamientos a la vez que nos rodearon demasiados hombres, bloqueando así mi acceso a Helios ¡Mierda! En lo que me distraje con Helios se debieron acercar- Voy a matarlo y después de hacerlo con ellos…- señaló a Helios y miró despectivamente a Darien- te llevaré a casa a la fuerza si hace falta o te mataré…- vi como volvía a apretar a Helios para acabar con su vida ¡Debía hacer algo! No tenía mucho tiempo, así que concéntrate Serena, suspiré para relajarme y poder conseguirlo ¡Concéntrate en ellos para que el resto quede intacto! Me repetí varias veces como un mantra… Ya lo hiciste antes con Darien… ¡Mierda, Darien! Miré hacia donde estaba y ya se encontraba peleando con los que lo acorralaban a él… ¡Venga Serena! Es ahora o nunca, así que una vez que lo hice liberé la energía mínima para asegurarme de acabar con ellos sin dañar a los chicos… Cuando abrí los ojos pude ver que sólo quedábamos en pie Darien y yo, Helios seguía tumbado en el suelo, estaba muy débil, Hanabusa salió de repente de entre los arbustos, parecía herido ¡Mierda! Corrí hacia ellos para poder curarlos… Pero antes de alcanzarlos Rubeus me rodeó con una cuerda quedando mis brazos atrapados, la cuerda me quemaba dejándome inmovilizada. Me apretó a él usándome de escudo frente al resto ¡Hijo de puta!

-¡Serena!- gritó Darien y vi su clara intención de venir a ayudarme pero le rogué con los ojos que no lo hiciera, aunque se veía dudoso lo hizo.

-¡Así me gusta!… ¡Os quiero quietos ahí donde pueda veros!…- apretó la cuerda y no pude evitar gritar del dolor… ¿Qué coño era esto? – Ahora voy a llevarme a Serena y no quiero que nadie lo impida…A partir de ahora mandaré yo…- siguió hablando incoherencias y tonterías sobre ser el jefe y tener el poder… ¿Pero qué demonios se creía este idiota? Su muslo quedaba cerca de mi mano ¿Y si liberaba energía para atravesarlo? Pero esta mierda de cuerda me tenía inmovilizada y dolía como el demonio… ¡Era imposible! ¡Piensa Serena, piensa! Al instante me vino la inspiración, por intentarlo no perdía nada, liberaría la suficiente energía para dañarle el muslo, si no lo atravesaba por lo menos serviría de distracción para liberarme… Me concentré mientras él seguía a lo suyo e intentaba arrastrarme hacia el bosque en sentido contrario a la casa de Darien.

-¡Hanabusa….ahora!- gritó Helios a la vez que éste grito de dolor, me soltó al momento y las cuerdas cayeron, me sorprendí bastante cuando al volverme pude ver a Hanabusa mordiendo su cuello desde atrás ¿No estaba junto a Helios?- ¡Rápido Serena! ¡No aguantaré mucho! – gritó de nuevo Helios, concentré mi energía en mi mano y le atravesé la pierna. Alcance la daga y tire de ella pero no salía…

-¡Nunca podrás arrancarla de mí! ¡Zorra estúpida!- ¿Me dijo zorra? La energía se expandió sin poder detenerla dejándolo casi en huesos, ahí fue cuando noté más descargas viniendo de su cuerpo, sabía que estábamos escasos de tiempo y debía hacerlo rápido. Tiré con todas mis fuerzas pero seguía sin poder… Entonces Darien se posicionó detrás de mí colocando sus manos sobre mis muñecas…Le sonreí en agradecimiento, así aumentó la fuerza y tras un último tirón se la arranqué totalmente… -¡Puta zorra! ¡Ni creas que esto significa que ganaste!- dijo demasiado sonriente ¿A qué se refería? Pero volvió a gritar y me desconcentró- ¡Espero que te pudras en el infierno!- sonreí de forma perversa.

-El único que ira al infierno serás tú…- no tardó mucho dejar de moverse ¡Por fin había muerto! Al menos dejó de regenerarse… Pero seguía notando algo raro…Mis sentidos intentaban avisarme de algo y no entendía que era. Darien quiso coger la daga en mi mano pero fue lanzado contra un árbol por la energía que salió de la misma.

-Parece que la daga tiene un nuevo dueño…- dijo Helios orgulloso, yo me acerque a él para terminar de curarlo.

-No tiene gracia…Mi naturaleza ya me hace inmortal- resopló.

-Ya lo sé…Pero solo pretendía ser gracioso- hice un intento de risa que más que reír los hizo mirarme como si estuviera loca.

-¿Qué pasa? ¿Solo vosotros podéis hacer chistes?- negaron.

-Por cierto…- mientras lo curaba debía saber cómo hizo Hanabusa para poder ir tan rápido detrás de Rubeus sin que se diera cuenta- ¿Cómo hiciste para correr tanto?- le pregunté al mismo y el rió.

-Siempre estuve detrás…- abrí los ojos sorprendida y Helios fue el que siguió explicando.

-Serena…- dijo en un tono algo incrédulo- soy brujo- resoplé ¡Como si no lo supiera!- Voy a tener que enseñarte algunas cosas que podemos hacer- sonreí.

-Estaré encantada de aprender…- miré a Darien- ¿Y tú?- negó.

-Yo prefiero seguir como estoy, además…- se quedó un momento pensativo antes de volver a hablar- no soy como tu…- noté algo de tristeza en su voz, así que tras curarlos a ambos me dirigí a ellos- ¿os importa adelantaos?- entendieron perfectamente y no dijeron nada más, solo se fueron en silencio, pude percibir bastante complicidad entre ambos y eso me alegraba. Una vez solos me dirigí de nuevo a Darien que se notaba a leguas que estaba triste.

-Darien…- resopló.

-Sé que me dirás que somos iguales, que tenga paciencia y demás pero…- me acerqué y lo acaricié para tranquilizarlo.

-Yo no quisiera ser como soy…- me miró entre sorprendido y triste.

-Eres perfecta como eres…- me abrazó- no te desearía de otra forma, pero me siento tan inútil a veces- suspiré.

-El hecho de tenerte conmigo me hace más fuerte…- me separé lo justo para verlo a los ojos- ¿no viste lo que hicimos juntos?- apartó la vista de mí.

-Tu sola podías haberlo hecho perfectamente- negué, alcancé su barbilla y la giré hacía mí, quería verlo a los ojos cuando le hablara- te amo Darien…- sonrió- ese amor entre ambos nos hace más fuertes…

-¿Tú crees que yo…?

-¡Por supuesto que sí! ¡Solo debemos practicar para mejorar! – me besó ligeramente.

-Tienes razón…Yo también te amo Serena- lo apreté contra mí.

-Mi amor por ti nada ni nadie lo cambiará jamás- me apartó y me sonrió de lado de esa forma suya tan sexy.

-Y el mío tampoco cambiará jamás…- tras mirarnos de nuevo, nos besamos primero lento para ir acelerando poco a poco, dejé caer la daga al suelo ¡De todas formas! ¿Quién iba a cogerla? No había nadie alrededor y yo necesitaba meter las manos en su cabello ¡Dios que bien sabia! A pesar de lo que habíamos hecho antes deseaba más… Pero seguía teniendo esa sensación en mi…La cuestión es ¿Por qué y a que era debido? Se suponía que todo había terminado ¿Por qué seguía sintiendo que algo no iba bien? Darien debía notar algo porque me separó de él y me miró algo preocupado - ¿Serena?- miré alrededor concentrándome en el ambiente y pude notar su presencia ¿Cómo era posible? ¡Si vi que había muerto! ¿Podía ser que…?

-Darien… ¿Y la daga?- miramos alrededor y no había ni rastro de ella.

-¿No la tenías tú?- asentí.

-Pero la solté antes…- nos pusimos a mirar todo alrededor nuestro y nada ¿Dónde habría ido a parar? ¿La habría cogido alguien? Negué, era imposible, no sentí a nadie más que a Darien cerca de mí… O tal vez estaba demasiado distraída para darme cuenta, entonces tras mirar alrededor me preguntó de nuevo.

-¿La tendrán los chicos? – no lo creía posible, yo la tenía y la solté una vez que se habían ido… No podría ser posible que Helios o Hanabusa la hubieran cogido… Y mucho menos sin darme cuenta…-¿Segura que estás bien?- negué y decidí ser sincera.

-Siento algo Darien…- seguía concentrada alrededor ¿Por qué me daba la sensación que algo malo iba a ocurrir?

DARIEN

¿Qué le pasaba a Serena? Parecía inquieta desde hace un rato… Y su inquietud me ponía nervioso a mi ¡Dios! No paraba de mirar alrededor y como es normal yo lo hice al compás de ella, pero sin ver o sentir nada, aunque eso de la daga estaba bastante raro ¿Dónde estaría? Yo también juraba que la tenía Serena en la mano hace nada y ahora… Entonces lo sentí, esa arma me atravesó el pecho desde atrás y pude ver a Serena gritando antes de perder la consciencia ¡Mierda!

No sabía cuánto había pasado, muy lentamente me empezaba a encontrar mejor, al abrir los ojos pude a pocos metros de mí como varios hombres mantenían sometida a Serena con cuerdas como las que usó Rubeus antes con ella… ¡Mierda! Debía ayudarla pero tenía que esperar a recuperarme, toque mi pecho y la herida se estaba cerrando, Rubeus estaba frente a ella con ese gesto altivo tan suyo ¡Hijo de puta! En cuento pudiera moverme lo iba a matar…

-Esto va a ser así Serena…Ya te dije que si no era por las buenas seria por las malas…

-¡Juro que acabaré con tu vida en cuanto pueda!- rió.

-Ahora mismo no estás en posición de exigir nada…- dijo lleno de sarcasmo- ¿No viste lo que hice con tu novio?- vi como intentaba aumentar su energía para atacarlo pero esas cuerdas lo impedían ¿De qué estarían hechas? Ninguno se había percatado de mi despertar, estaban muy absortos en ella, seguramente me daban muerto y no me consideraban un problema…La cuestión es ¿Qué podía hacer yo? ¿Cómo ayudar a Serena? Entonces recordé lo que dijo Sammy… Ellos la sentían… ¿Podrían sentirme a mí? Debía concentrarme en alguien y el mejor era Endimión…

-¡Endimión!… ¡Endimión!... ¡Mierda! ¡Te necesitamos! ¡Por favor ven con ayuda!- esperé que contestara pero nada- ¡Mierda! ¡Mierda y más mierda! Volví a intentarlo por si acaso- ¡Endimión por favor! Ese idiota de Rubeus tiene a Serena inmovilizada, a mi herido y sin saber que hacer…Necesito que me digas que puedo hacer…

-¡Darien…!- escuché su llanto, quería decirle que estaba bien pero solo conseguiría que estuviera en peligro, ahora me tocaba pensar que hacer… A ver Darien piensa… Son alrededor de 15 hombres… ¿Podría hacer eso de la expansión de energía sin Serena? No lo creía, pero ahora mismo estando solo era la única solución que encontraba- ¡Te juro que acabaré contigo!- lo amenazó y él estalló en carcajadas muy fuertes.

-No lo creo…- se le acercó con aires de superioridad, le cogió la cara y la forzó a mirarlo- te domaré a como dé lugar- vi como acariciaba su pelo y cara ¡Maldito idiota! ¡Ella es mía y nadie toca lo mío! Pude sentir como el odio y los celos aumentaban mi energía… ¡Bien una cosa conseguida! Ahora debía dirigirla a las personas adecuadas… Pero seguía teniendo la duda ¿Podría hacerlo? – No podrás usar tus poderes con estas cuerdas sobre ti… Te conseguiré un collar que no puedas quitarte y eso te hará vulnerable a mí, así no tendrás más opción que obedecerme, como te dije lo haremos por las buenas o por las malas…- le escupió en la cara.

-¡Nunca! ¡Prefiero morir que estar contigo! ¡Amo a Darien!- todos empezaron a reír.

-Tu amor está más que muerto Serena…- lo vi coger su cabeza con violencia, inclinarla hacia atrás y como se acercaba a su boca… ¿Pretendía besar a mi mujer? Antes de siquiera pensarlo me levanté y apunté mi mano hacía todos ellos, concentrándome solo en dejar a Serena bien… Cuando terminó caí rendido…

-¡Darien! – Escuché su voz, ella estaba bien ¡Gracias a dios!- ¡Oh dios Darien!- la sentí junto a mí- ¿Estás bien?- no sabía si era una pregunta o una afirmación, sus ojos estaban rojos y acuosos de tanto llorar.

-Serena…Estás bien- me abrazó.

-Siempre lo estuve…- apretó más su agarre en mi- pero al verte caer creí que habías muerto- suspiré.

-Eso mismo pensé yo…- se separó de mí.

-¿Pero estas totalmente bien o quieres que te cure?- asentí.

-Una cura no me vendría nada mal, me siento débil- sonrió.

-Liberaste bastante energía - sonrió de lado- la buena noticia es que mataste a casi todos y la mala…- la interrumpí ansioso.

-¿La mala?- resopló.

-Que Rubeus escapó antes de alcanzarlo.

-¡Mierda! Habrá que intentarlo en otro momento- asintió.

-Sí, lo malo será que la daga la esconderá en otro lugar- resopló frustrada- Es más listo de lo que pensamos, esa daga la controla de lejos…Hay que hacer algo para acabar con ella- abrí los ojos sorprendido.

-¿Crees que sea necesario?- asintió.

-Totalmente…Viste como pudo volver a hacerse con ella a pesar que estaba muerto. La próxima vez que muera quiero que sea para siempre- suspiré frustrado.

-Yo también, necesito algo de paz para poder planear nuestra boda como dios manda- ella se tiró a besarme, el beso subió de intensidad al momento, me hizo recostarme y se sentó sobre mí quedando nuestras partes unidas.

-Te necesito ahora Darien…- miró alrededor y sonrió- estamos solos- sonreí.

-En ese caso podemos aprovechar…- la besé intensamente, ella hacia círculos sobre mi ¡Mi pene palpitaba por ser liberado! Podía sentirla a través de nuestra ropa.

-Voy a quitar esto y…- se quitó la parte de abajo, la ayudé a sacar la mía y enseguida me montó ¡Joder! ¿Por qué seguía tan caliente cuando hace nada lo habíamos hecho incontadas veces? Me enderecé un poco para poder besarla y acariciarla por todas partes mientras que ella seguía montándome y cuando por fin alcanzamos el orgasmo…

-¡Mierda Darien! ¿Para esto nos querías aquí?- vi a Serena volverse hacía donde provenía la voz y al ver a todos allí se incorporó enseguida colocándose rápidamente toda la ropa, yo hice lo mismo… ¡Maldita sea! ¿Ahora viene?

-Si no recuerdo mal te pedí ayuda hace bastante- rodó los ojos.

-Tuve que reunir a todos y llegar a este lugar…- me entrecerró los ojos- deberías haber mandado la ubicación más exacta- resoplé.

-¡Si no sé dónde estoy!- miré a Helios y Hanabusa- ¿Por qué no le dijisteis? Vosotros estuvisteis aquí- suspiraron mirándose uno al otro.

-Porque nos entretuvimos por el camino y apenas nos encontramos…- dijo Helios entre titubeos… ¿Por qué me daba la sensación que mentía?

-Esto…Si…Nos perdimos…- respondió Hanabusa y a continuación se miraron entre ellos algo ¿avergonzados? Para luego volver a mirarme a mí disculpándose con la mirada… Me parecía que ahí me estaba perdiendo algo importante…

-¡Bueno chicos! ¡Pues como podéis ver Darien se encargó de todo así que volvamos a casa!- dijo Serena interrumpiendo el rumbo de mis pensamientos.

-Sí, será lo mejor…- dijo Endimión entre dientes- Serena ¿te importa adelantarte con el resto?

-¿Por qué?- me miró a mí.

-Necesito hablar algo con Darien…- ella nos miró a ambos algo dudosa y yo le asentí para que supiera que estaba bien.

-Está bien…- se alejó junto a todos que empezaron a hacerle bromas sobre la forma en que nos habían encontrado… ¡Dios! Una vez que los perdimos de vista Endimión se acercó a mi muy serio.

-Serena ha cambiado…- asentí algo contrariado.

-Siempre lo hace…- dije con algo de pena, pero ya no tanta como antes.

-Darien… Creo que no me entendiste…- le entrecerré los ojos.

-La verdad no sé a qué te refieres…- suspiró y se pasó la mano por la cara.

-Está embarazada…-abrí los ojos muy sorprendido.

-¿Qué? ¿Embarazada?- asintió y me miró como si estuviera loco.

-Todos lo notamos… ¿Tu no?- negué bastante molesto.

-¿Cómo voy a notar eso? ¡Nunca en mi vida he sido padre!- resopló.

-No hace falta, cuando tienes algún vínculo con alguien, sea del tipo que sea lo sientes…- me miró más extrañado todavía- ¿De verdad no notas la vida que empieza a crecer dentro de ella?- negué.

-¿Estás seguro?- le pregunté y me miró mal.

-¡Ya te he dicho que sí! - rodó los ojos y me puse nervioso.

-Debo casarme cuanto antes…- iba a salir corriendo para buscarla pero me paró.

-No creo que sea conveniente decirle todavía…- le alcé una ceja.

-¿Qué quieres decir?- me miró como si fuera idiota antes de seguir hablando.

-Si le decimos, estará más pendiente del bebé que del enemigo…-aparté la vista, no me parecía bien hacer eso- Darien, piénsalo así, si vuelve a ocurrir algo como esto…- señaló alrededor para que entendiera a que se refería.

-Pero… ¿Y si no está pendiente y lo pierde?

-Su naturaleza es lo suficientemente fuerte para cuidar de ambos…El problema es ella, su bebé estará bien- me quedé un momento en silencio y pensativo, Endimión se posicionó junto a mi poniendo la mano en mi hombro como gesto de apoyo- Ella es más fuerte que ninguno de nosotros Darien, pero si está distraída en la lucha puede resultar herida… -¿Qué debía hacer? Por un lado entendía lo que decía Endimión pero por otro no me parecía justo no decirle y celebrar que seríamos padres… ¡Dios padre! Iba a ser padre por tercera vez en mi vida y la alegría me inundó desplazando así a la preocupación.

-Entonces habrá que acabar con ese idiota cuanto antes…- sonrió en respuesta- Tenemos que encontrar la forma de destruir la daga cuando se la volvamos a quitar ¿Conoces algo efectivo?- se quedó pensativo antes de contestar.

-Creo que algo podemos hacer… - sonrió de lado- pero debo hablar con el experto en armas y tu científico – asentí.

-Serena dijo que esa arma de alguna manera vuelve a él, así que una vez separados podremos acabar con ambos y no podrá volver a levantarse como hoy.

-Lo haremos…- volvió a darme una palmada en la espalda- ahora tenemos a 2 más fuertes- le alcé ambas cejas- ¿Qué? ¿No notas la energía fluyendo de ti?

-¿Eso también lo notáis?- asintió algo contrariado, lo que no entendía es que si era tan obvio ¿Por qué yo no podía sentirlo?

-Darien…- me tocó la frente como si fuera un niño pequeño- debemos hacer que Andrew te mire, creo que no estás bien- resoplé.

-Yo me siento genial, solo necesito quitarme esta carga del idiota de encima para poder estar tranquilos de una vez- el me miró no muy convencido.

-No lo creo, necesitas que te miren…

-¡No! Te aseguro que me encuentro perfectamente, es solo que no siento esas conexiones que vosotros si…- negó.

-Hay que mirar eso…- decidí cambiar de tema para que lo dejara de una vez…Ya me mosqueaba bastante el no poder notar ciertas cosas para que me lo refregara en mi cara.

-Tengo que preparar mi boda…- sonrió ¡Bien! Conseguí que cambiara de tema y con este parecía demasiado contento.

-Haremos una doble… - suspiré ¡Mierda! Por un momento me olvidé que mi hermana y él estaban juntos, pero supongo que estaba bien que se casaran- Así que… ¿Qué te parece si lo organizamos en la parte de atrás del jardín? Es una zona muy hermosa, y tenemos suficiente sitio para todos…- fuimos el resto del camino hacia la casa hablando sobre como organizaríamos todo, en mi mente se veía perfecto ahora solo faltaba que en la realidad fuera igual…

Una vez que llegamos a la casa las niñas se me tiraron encima más contentas de lo normal.

-¡Papi!- gritaron a la vez.

-¿Cómo están hermosas?- tras darme 2 besos se pusieron a contarme lo estupendo de su día, mientras que hablaban miré hacia Setsuna, Zafiro y Kakeru que sonreían con orgullo. No era para menos…Pero entonces Chibi dijo algo que me dejó desconcertado.

-Sí, papa… Así que cuando ese amigo de mamá nos dijo que entráramos para hablar a solas, nos extrañó mucho pero mamá se veía muy nerviosa…

-¿Qué amigo de mamá?- se miraron entre ellas y luego a mí.

-Un hombre como tú pero con el pelo rojo y…- me puse algo blanco ¿se había atrevido a acercarse a mis hijas?

-¿Os hizo algo?- Rini me alzó una ceja y su mirada torno preocupada, en cambio Chibi empezó a reír.

-¿Papá? ¿Hay algo que debamos saber?- tragué grueso ¿Qué debía hacer? Rini era mayor para entender pero Chibi…

-Papá ese amigo de mami no haría daño ni a una mosca…- dijo Chibi y le alcé una ceja.

-¿Por qué lo dices?- volvió a reír.

-Porque yo pude tumbarlo solo con mis juguetes…- le entrecerré los ojos.

-¿Cómo que lo tumbaste con tus juguetes?- Rini fue la que me explicó.

-Estábamos jugando en el jardín cuando salió de entre los arbustos…Chibi estaba jugando y como sabemos no le gusta que se acerquen cuando lo hace…

-¿Y?- pregunté ansioso y ella resopló antes de seguir.

-Chibi crea un campo de protección en torno a ella cuando juega, por lo que nadie puede acercarse a ella… Ese hombre salió despedido hacía los arboles cuando intentó hacerlo…-miré a Chibi sorprendido.

-¿Tumbaste a ese tipo?- sonrió orgullosa y le contesté de igual modo dándole un sonoro beso en la mejilla- ¡Eso me alegra cielo!…Creo que podemos usarlo…

-¿De qué hablas papá? ¿Para qué? – preguntó Rini desconcertada, en cierto modo al ser la mayor y más curiosa de ambas lo entendía.

-Nosotros tenemos que…- estaba pensando las palabras apropiadas cuando la voz de Serena me interrumpió.

-Matarlo…- al dirigir mi vista hacía ella, vi que venía jadeante y cubierta de sangre, corrí inmediatamente para alcanzarla- Hay que matarlo Darien…

-Lo haremos, ahora dime que te pasa… ¿Te encuentras mal? ¿Te hizo algo?

-Solo estoy cansada…- tras decir esto cayó en los brazos de Morfeo, todos los presentes nos miramos preocupados, las niñas se pusieron algo nerviosas por lo que Zafiro y Setsuna se las llevaron fuera para tranquilizarlas. Yo cogí a Serena para llevarla a nuestra habitación.

-¡Chicos!- me dirigí a ellos antes de subir- Debemos encontrar cuanto antes la forma de encontrar y destruir esa daga…-sin decir nada más todos se volvieron a sus cosas y yo me llevé a Serena a la habitación, donde tras bañarla y acostarla, me quedé sentado junto a ella observando como dormía…- ¡Dios! ¡Debo hacer algo!- vi como al moverse se le cayó un mechón de pelo en la cara y se lo aparté con el dedo, acariciándola a su paso- te prometo que todo se resolverá pronto…

-¿Tú crees hermano?- me giré hacia el sonido de su voz y efectivamente era el… ¿Cómo era posible?

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado.

Muchas gracias a todos por su apoyo, les agradecería que dejaran sus comentarios.

Cualquier cosa no duden en contactarme.

Muchos saludos y besos para todos.

*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA ES MERCILESS KILLER, PERO ANTES DEBO ADAPTAR A TWILIGHT Y FSOG EL CAPÍTULO 3 DE ALMAS GEMELAS Y TÁMBIÉN ÉSTE A TWILIGHT*