EPÍLOGO
DARIEN
¡Oh dios! ¡Por fin había llegado el día y estaba más nervioso de lo que esperaba! ¿Cómo era posible? Ni siquiera siendo especiales como éramos nos librábamos de esta sensación ¿Serena estaría igual?
-Tranquilo Darien…- intentaba tranquilizarme Endimión- todo va según lo previsto- asentí, estábamos solos en la habitación habilitada para vestirnos en este día.
-Lo sé, pero no puedo evitarlo.
-Supongo que en esto somos iguales a los demás- reí.
-¿Tú también estás nervioso?- asintió.
-Solo un poco, nada que no pueda aguantar.
-Yo no puedo esperar el momento en que Serena sea oficialmente la señora Chiba- reímos.
-Y yo que Rei sea la mía…- me guiño él ojo y sonreí.
-Ya nos queda poco…- volví a mirar el reloj que parecía no andar nada.
-¿Sabes? No dejo de pensar en todo lo que hemos tenido que pasar para llegar hasta aquí…- dijo perdido en sus pensamientos.
-Totalmente…- yo me perdí también en los míos, pensando en todo lo acontecido hasta llegar hasta aquí, sobre todo en éstos últimos 2 meses tras la muerte de Rubeus… El tiempo había pasado muy rápido desde entonces. Enseguida nos mudamos a la casa de Serena, la que se convirtió en nuestra casa familiar. Amy había hecho algunas mejoras incluida su ampliación, sonreí ante tal pensamiento, estaba convencido que nuestra hija sería la primera de muchos más…
-¿Te perdiste de nuevo en tu mundo?- reí.
-Algo así.
-¿Puede saberme en que pensabas?- suspiré muy alegre antes de contestar.
-En todo y en nada…- nos quedamos mirando serios un momento para luego comenzar a reír a carcajadas.
-¿Sabes? Yo pensaba en la suerte que tenemos de ser todos vecinos…- dijo entre risas y asentí. Cuando les comentamos nuestra decisión de irnos a casa de Serena, las chicas hablaron entre ellas porque no querían separarse y se mudaron al mismo barrio que nosotros, dónde por casualidad… Nótese la ironía, estaban vendiendo varias. Estaba convencido que algo hicieron para que de repente tantos vecinos quisieran vender sus casas ¡Pero en fin! Así seguíamos juntos pero cada uno en la privacidad de su hogar. La mansión Chiba quedó para el resto de seres especiales como nosotros que no tuvieran un hogar donde ir. Lita y Rei se encargaban de ella.
-Sí…- así tendremos a quien ir a pedirle sal cuando haga falta…- bromeé y volvimos a reír.
-En mi caso no será necesario…- palmeó mi espalda- en el tuyo puedo asegurar que si- reí.
-Serena tiene un apetito atroz desde que está embarazada, no creo que en casa pueda faltar de nada o me acabará comiendo a mí…- dije fingiendo miedo y volvimos a reír.
-Me gustas Darien…- me dijo bastante orgulloso- estoy convencido que Serena no podía haber encontrado nada mejor- iba a contestarle pero la voz de Seiya gritando nos interrumpió.
-¡Chicos! ¡Es la hora!- nos volvimos a sonreír.
-¡Por fin llegó el momento!
-Si… ¿Vamos? - asentí.
-¡Vamos! – tras darnos un último vistazo y asegurarnos que todo estaba en su sitio salimos fuera rumbo a la parte trasera del jardín dónde se llevaría a cabo la ceremonia. Cuando llegamos a la puerta nos miramos fijamente antes de entrar.
-¿Preparado?- sonreí.
-Totalmente…- asintió mientras abría la puerta para salir al exterior. Las chicas lo habían dejado todo perfecto, a pesar que queríamos ayudar no nos dejaron hacer mucho ¡Pero en fin! Endimión y yo nos colocamos junto al altar donde el cura ya nos esperaba preparado para empezar con la ceremonia. Miré a Seiya que me guiñó el ojo, yo le sonreí, estaba sentado junto a Kakyuu, al final se había dado la oportunidad con ella, se les veía bien y me alegraba mucho, se había convertido en un gran amigo, quería verlo feliz y eso significaba olvidar a Serena.
Al momento que se empezó a escuchar la marcha nupcial y el corazón se me encogió, nos volvimos a la puerta ansiosos por verlas. Primero entró Rei acompañada de Andrew y a continuación Serena del brazo de Sammy, ambas se veían preciosas. No tenía palabras para describir como me sentía en estos momentos, estaba convencido que si pudiera llorar lo estaría haciendo. En cuanto llegaron a nosotros no pude evitar susurrarle…
-¡Estas preciosa! – me sonrió.
-¡Tú también estás imponente!- nos colocamos en nuestros lugares y enseguida comenzó la ceremonia, ésta pasó antes de poder darme cuenta. Yo sólo deseaba llegar al momento del "Si quiero", una vez que llegamos a esa parte y escuché "los declaro marido y mujer" no pude evitar que la felicidad me embargara y dejándome llevar por la misma la besé profundamente.
-¡Darien! ¡Vas a arruinar mi maquillaje!- se quejó entre besos y le sonreí de lado.
-Puedes volver a ponerlo…- me dio una débil sonrisa y volví a besarla con más pasión esta vez, no podía creer que en solo unas horas alejados la hubiera echado de menos como si fueran siglos- ¡Por fin eres mía!- rió.
-Darien… Lo soy desde aquel día que nos conocimos…- me guiñó y sonreí ante el recuerdo.
-Una noche increíble… ¡La mejor de mí vida! - volvió a reír.
-Sí que lo fue…- ahora me besó ella a mí- pero ahora debo ir a retocarme antes de la fotos…- rodé los ojos- Darien…- me dijo entrecerrando los ojos- quiero que nuestra celebración sea perfecta y eso incluye las fotos de recuerdo… - ahí no pude debatir y la dejé ir - voy a retocarme…- dijo al fotógrafo que nos esperaba para las mismas.
-Sí señora, mientras iré fotografiando a los otros señores…- asintió y se fue, Rei y Endimión se fueron junto al fotógrafo, yo me quedé observándola mientras se alejaba pero no tardaron mucho en abalanzarse sobre ella para felicitarla todos nuestros amigos y familiares. Yo hice lo propio con todos para a continuación esperar a Serena para las fotos. Enseguida se acercó Andrew a mí.
-Parece que seguiremos haciendo esas cenas en pareja de las que tanto te reías…- no pude evitar reír mientras recordaba esos tiempos.
-Si… Tanto tiempo buscándola y la tenía tan cerca…Y lo que menos esperaba es que ya fueran amigas desde antes…- asintió mirando el cielo bastante pensativo.
-Si…Incluso yo la conocía y nunca me paré a pensar que fuera especial…- dijo bastante apenado y le palmeé la espalda para animarlo.
-¡Lo más increíble es que nuestras mujeres ya fueran amigas antes de conocerla! – reímos.
-Muy curioso… - lo interrumpí.
-¡Ni siquiera yo me di cuenta cuando la conocí…!- nos miramos unos segundos antes de comenzar a reír de nuevo.
-Sí, todavía me acuerdo de esa noche cuando me llevaste junto a ella.
-Parece tan lejano…Y apenas hace unos meses.- asintió.
-Cuando amamos, el tiempo nos pasa volando…- se perdió en sus pensamientos mientras que observaba a Lita y su hijo a lo lejos- cuando nazca tu hija me entenderás.
-Ya tengo 2…- reí mirando hacia ambas que iban detrás de su madre y ayudándola con el vestido para ir al baño a retocarse, la habían entretenido más de lo esperado con sus felicitaciones.
-Tienes razón, será tu tercera hija, me alegro por ti…- me sonrió orgulloso- ¿Quién me diría que acabarías siendo padre antes que yo?- volvimos a reír, en ese momento se acercaron el resto de chicos a nosotros.
-Cuñado…- chocamos la mano- al final llegó el día y todo salió bien- asentí.
-Sí, ya pasó lo principal ahora solo queda celebrarlo…- Seiya me dio un codazo en el costado.
-Y seguro que esa celebración no tiene en cuenta a las niñas…- rodé los ojos.
-Sabes de sobra que se quedaran esta noche con Setsuna y Zafiro…Ya mañana cuando nos vayamos de viaje si vendrán con nosotros- asintieron algo extrañados.
-¿Al final no habéis querido ir solos?- preguntó Kaname y negué.
-Serena no quería dejarlas aquí bajo ningún concepto, así que iremos los 4…- sonreí y ellos me acompañaron.
-No puede disfrutarse una luna de miel en familia igual que en pareja…- expresó Zoisite en voz alta sus pensamientos, al ver que todos lo mirábamos con los ojos entrecerrados alzó las manos- ¿Qué? ¡Solo es mi pensamiento!
-Sé que no será lo mismo, haremos cosas diferentes pero no por ello menos divertidas- rodó los ojos.
-¡Por mucho que digas…- me señaló con el dedo- No será lo mismo y lo sabes!- resoplé.
-Lo sé…- repetí- Pero es lo que queremos…- zanjé así el asunto y me alejé para ir en busca de Serena, lo que menos me apetecía era un debate sobre mi luna de miel, tampoco es que fuera una de otro mundo, habíamos cogido un hotel rural con amplias comodidades a nuestro alcance para que todos pudiéramos disfrutar.
-Darien…- me llamó Rei sonriente.
-¡Dime preciosa…!- la besé en la mejilla - ¿Ya habéis terminado con el fotógrafo?
-Sí, pero quería hablar por otro asunto…- me imaginaba de qué se trataba pero esperé que ella me lo dijera- ¿Crees que podré despedirme de Diamante antes que os vayáis?- me pasé la palma de la mano por la cara con exasperación antes de contestar.
-En cuanto aparezca te llamaré...- sonrió ampliamente, en el fondo la entendía. No dejaba de ser nuestro hermano y ahora que solo era una especie de espíritu volvía a ser el Diamante que conocimos… Aunque a veces sacaba al idiota solo para joderme…
-¡No te imaginas lo que lo echaba de menos…! - puso ojos soñadores y no pude evitar resoplar de nuevo.
-Será mejor que dejemos esto para después…- miré alrededor como si eso fuera a impedir que ella no se enterara- No quiero que Serena lo sepa… No sé cómo lo tomaría…- asintió.
-Estoy convencida que no le hará nada de gracia…- se quedó unos segundos pensativa antes de volver a hablar- ¡Pero yo estoy muy contenta de haber recuperado a mi hermano!- al ver su entusiasmo sonreí.
-¡Si tan solo hubiera cambiado antes de todo esto…!- ella bajó la vista algo apenada.
-No podemos cambiar el destino, seguramente no hubiera sido igual de haber seguido vivo.
-Tienes toda la razón, su obsesión por el poder lo cegó…- se abrazó a mí.
-Me alegro que por fin estemos juntos los 3…- no pude si no reír.
-Yo no tanto…- me apretó más fuerte.
-Sé que en el fondo te sientes igual que yo…- suspiré.
-Puede que tengas razón, pero no dejaré que me arruine mi noche de bodas…- rió más fuerte.
-¿Cómo va a hacer eso si Serena esta despierta?- rodé los ojos.
-No me fio ni esto…- hice una señal con los dedos indicando muy poco, ella me soltó.
-¡No seas exagerado! ¡Ve por la novia, haceros las fotos y a continuación pasaremos al salón! - tras despedirme de un beso en la mejilla fui al baño donde la encontré terminado de retocarse bajo la atenta mirada de mis niñas.
-Parece que todo va bien por aquí…- dije para hacerme notar, ella me sonrió mientras que las niñas se abalanzaron sobre mí.
-¡Papi!
-Sí, ya estoy lista para las fotos- la besé ligeramente esta vez.
-Pues ya terminaron Rei y Endimión, así que…- le di mi brazo para que me agarrara, en el otro cogí a Chibi Chibi en brazos mientras que Rini lo llevaba cogido- … ¡Vamos mis bellas princesas! ¡Nos están esperando!- nos dirigimos a hacernos la fotos y una vez terminamos fuimos en busca de Rei y Endimión para ir a la carpa habilitada para el efecto. Una vez allí nos dedicamos a disfrutar tanto de la cena como la compañía. Me pasé la noche entera observando a todos mientras que disfrutaban de nuestra noche y sintiéndome el hombre más afortunado del mundo por la familia que tenía y ansioso de ampliarla mucho más.
Cuando menos esperaba llegó el momento del baile y tanto Endimión como yo las cogimos de la mano guiándolas a la pista, una vez que empezamos nos siguieron los demás. Tras unos segundos en silencio Serena susurró.
-Si te dijera que ni en mis más locos sueños imaginé algo así… ¿Lo creerías?
-Yo anhelaba algo así…- me separé lo justo para guiñarle- y me alegro de haberlo conseguido- sonrió.
-Yo también Darien…Es más de lo que nunca soñé…- paró de bailar, me miró fijamente a los ojos para a continuación entrelazar los dedos en mi cabello y besarme con pasión- …Te amo.
-Y yo…
A partir de ahí la noche me pasó volando, lo pasé mucho mejor de lo que hubiera podido imaginar y no podía esperar para disfrutar la mejor parte de todas ¡Mi noche de bodas!
SERENA
Después de tantos días sin parar preparando una boda perfecta, me alegró mucho que todo saliera bien y sin contratiempos. Estaba bastante agotada después del ajetreado día pero ahora venía lo mejor…Sonreí para mis adentros, me relajaría en la intimidad de nuestra casa junto a Darien. Una vez que todo terminó, nos despedimos primero de las niñas que dormirían con Setsuna y Zafiro para después hacerlo del resto.
Después emprendimos la marcha a casa para poder disfrutar de nuestra noche… ¡Dios! ¡No sabía porque pero desde que desperté la última vez estaba más caliente que nunca! ¡Incluso durante la ceremonia no podía apartar la vista de mi flamante esposo! Una vez que llegamos y entramos me abrazó por detrás.
-¿Qué piensas?- agarré sus manos que estaban sobre mi vientre, nuestra hija se movió y reímos.
-Parece que será una niña muy inquieta…
-Como su mamá…- reí mientras me volvía frente a él.
-A partir de ahora seré una chica más tranquila…- dije muy seria y rió.
-No lo creo…- le entrecerré los ojos y el me resopló.
-¿No lo crees?- dije rezumando sarcasmo y me apretó más fuerte contra él.
-No es hora de discutir, si no de disfrutar…- me besó intensamente y me olvidé de todo lo demás. Lo único que deseaba era sentirlo dentro de mí, por lo que a toda velocidad nos fuimos desnudando conforme subíamos a nuestra habitación, una vez en ella me tumbó sobre la cama y se quedó parado observándome.
-Eres hermosa…- sonreí de lado.
-¡Deja de hablar y ven aquí ahora mismo!- cogió mi pie y comenzó a subir por la pierna dejando un reguero de besos a su paso, cuando por fin alcanzó la zona donde anhelada sentir su lengua pasó a la otra pierna en sentido contrario…- ¿Qué demonios?- le dije bastante malhumorada y rió.
-Tú limítate a disfrutar…- suspiré y traté de concentrarme en las sensaciones. Cada suspiro en mi piel mandaba miles de sensaciones por todo mi cuerpo que desencadenaban un éxtasis total al llegar a mi centro.
-Darien…- gemí, pude notar su leve sonrisa antes de darme un muerdo en mi muslo- ¡Mierda! Necesito que…
-Lo sé…- sin decir nada más siguió avanzando hasta alcanzar mi centro donde comenzó a lamer primero lento y después rápido haciendo que me regocijara en el placer- ¡Serena…! ¡Eres exquisita!
-¡Te necesito ya Darien!- en un salto estaba sobre mí y me besó intensamente mientras que me iba penetrando poco a poco, una vez que lo hizo del todo se quedó parado mirándome fijamente.
-Te amo Serena…- puso la mano en mi vientre haciendo que nuestra hija se moviera- y te prometo que seremos una familia enorme y feliz…- lo besé susurrando entre besos.
-Yo también te amo y espero que esta solo sea la primera de los muchos hijos que tendremos…- a continuación comenzó el vaivén que deseábamos y nos perdimos en el placer hasta bien entrada la mañana, acabé exhausta pero antes de quedarme dormida no pude evitar recordar todo lo acontecido hasta llegar a aquí, no pude evitar sonreír a la vida por todo lo que me había dado, es verdad que me había quitado una familia pero también me había dado otra a la que amaba con todo mi corazón y con la que podía contar para todo lo que necesitara.
Si estaba en mi mano los protegería para siempre con mi vida…
20 AÑOS DESPUÉS
-Mamoru… ¿Dónde demonios esta tu hermana? –preguntó Darien por no sé cuanta vez a mi hijo mayor que seguía enfrascado en su ordenador sin prestarle la menor atención. Viendo como Darien perdía la paciencia ante la ignorancia de nuestro hijo y sobre todo por el hecho de no saber dónde andaba nuestra hija, decidí intervenir. A pesar de tener ya casi 20 años la trataba como si fuera un bebé…
-Darien…Tranquilízate, yo me encargaré de encontrarla…- me concentré en su esencia y la hallé cerca de la fuente del parque junto a su reciente novio, como era lógico no iba a decirle eso a Darien.
-¿Y bien? ¿Dónde está?- sonreí tratando de tranquilizarlo.
-Ya viene de camino a casa, se entretuvo en la universidad…- me entrecerró los ojos, supongo que después de conocernos tantos años intuía cuando mentía, él no lograba leer a los demás como yo. Pero era algo que solo hacía cuando era necesario, no me gustaba meterme en la cabeza de los demás.
-¿Por qué tengo la sensación de que mientes?- rodé los ojos.
-Siempre dices lo mismo…- me acerqué a Mamoru y le di un beso en la sien- cariño no deberías pasar tanto tiempo junto al ordenador- resopló.
-¡Si mamá…!- me contestó sonriendo y Darien nos miró entrecerrando los ojos.
-¿Por qué no me has contestado a mi cuando hace rato que intento hablarte?- le preguntó a mi hijo que volvió a resoplar antes de contestar.
-Papá, si no sé dónde está Kousagi para que molestarme…- pude ver como la vena de Darien estaba a punto de saltar y decidí que lo mejor era llevármelo de allí.
-Cariño, relájate tenemos que tener todo listo para nuestra cena familiar…- desvió la vista de mi hijo a mí- dentro de nada estarán todos aquí…- sonreí de lado antes de seguir- incluso nuestra Rini con su esposo- asintió de mejor humor.
-Todavía no me puedo creer que seré abuelo…- reí.
-¡Ya era hora...!- le guiñé el ojo y me miró mal.
-¡No soy tan viejo!- no pude evitar reír.
-¡Lo eres más que yo…!- suspiró.
-Tienes razón, pero aun así…
-Papá…- gritaron nuestros pequeños gemelos Darien y Kenji a la vez antes de abalanzarse sobre su padre. Se puede decir que todos llegaron de corrido, primero llegó Kousagi, al cabo de 2 años quedé embarazada de Mamoru que ya tenía 17 y 2 años después llegaron los gemelos que tenían 15 años, fueron los últimos que tuvimos, tras ellos no habíamos vuelto a quedar embarazados y no era porque no practicáramos…
-Mamá…- se abalanzaron sobre mí y casi me caen de las escaleras- lo siento- me dijo apenado Darien y le sonreí.
-Sabes que nunca dejaría que nos cayéramos- rió.
-Lo sé… - me dieron ambos una mirada pícara- ¿Una carrera al jardín?- miré a Darien que sonrió.
-¡Id! Yo me ocuparé de todo por aquí…- le sonreí en agradecimiento- Espero que nuestra pequeña vuelva pronto…- suspiró con tristeza y no pude evitar reír.
-Darien, es mayorcita, estará bien…- rodó los ojos.
-Siempre será mi pequeña…- Darien y Kenji comenzaron a reír.
-¿Y nosotros?- Darien le alborotó el pelo a ambos.
-Vosotros sois mis pequeños campeones…- sonrieron y tras darme Kenji un guiño, fluctuaron fuera a la vez, antes de seguirlos oí el lamento de Darien.
-¿Por qué demonios no puedo hacer eso yo?- reí sin poder evitarlo, a pesar que Endimión le dijo que tendría habilidades parecidas a las mías nunca llegó a conseguirlas todas, tampoco es que fuera necesario pero se frustraba demasiado. Yo seguí fluctuando hasta que alcancé primero a Darien y después a Kenji…
-¡Jo, mamá! ¡No es justo!- se quejó Darien a lo que Kenji asintió.
-Tiene razón ¿Cómo haces para ganar siempre?- sonreí a ambos mientras que los cogía por los hombros.
-¡Suerte supongo…!- negaron con la cabeza y rieron.
-No creo que solo con suerte nos ganes siempre- reí, ninguno de ellos sabía nada de la profecía o de lo especial que era, tampoco es que fuera algo relevante en nuestra vida cotidiana y preferí dejarlo así. Conocían mis dones al igual que los del resto y los suyos propios pero hasta ahí… Lo más curioso es que hablaban de su tío Diamante como si lo conocieran, y lo más raro que lo hacían cuando pensaban que no los escuchaba. Incluso más de una vez los oí hablar con Darien y Rei sobre él como si fuera uno más de la familia, cosa que no entendía puesto que murió antes que ninguno de ellos lo conociera. Bueno solo Rini y Chibi Chibi lograron conocerlo pero muy superficialmente y no era tan guay como lo ponían… ¿Me pregunto que me ocultaban? ¿Darien y Rei les habían hablado de él? ¿Por qué razón? Cada vez que intentaba sacarles información a alguno de ellos se hacían los locos y me cambiaban de tema, el peor era Darien…- ¿Mamá?- preguntó Kenji sacándome de mis pensamientos y sonreí.
-Pues aunque no lo creas lo es…- le guiñé el ojo y salí corriendo…- a ver si me pilláis entre los 2 ¡Recordad lo que os dije! – fui concentrándome en ellos y como bien les enseñe vinieron hacia mi uno por cada lado…Cuando estaban a punto de alcanzarme salté sobre el árbol y antes que chocaran entre sí los paré…
-¡Mamá!- dijeron a la vez y no pude evitar reír.
-Ya tendréis más suerte la próxima vez…- Darien resopló, me recordaba tanto a su padre, bueno los 2 eran idénticos físicamente pero él lo era hasta en los gestos y su forma de hablar, Kenji era más como yo.
-Yo creo que nunca podremos ganarte- dijo Kenji apenado, sonreí mientras bajaba de un salto y me ponía junto a ellos.
-El tiempo lo dirá…- los empujé hacia adelante- de momento volvamos a casa, ya deben estar al llegar y tengo hambre…-rodaron los ojos a la vez.
-No puedo creer que tengas hambre con todo lo que comiste hoy…- reí.
-Soy una mamá muy activa y necesito recargarme- rieron.
-Te quiero mamá…- dijo Darien y lo besé en la mejilla, enseguida Kenji me abrazó.
-¡Eres la mejor mamá del mundo!- dijo Kenji y sonreí.
Enseguida llegamos a nuestro jardín donde ya se hallaban todos, mis hijos corrieron al encuentro de sus amigos y primos, al verlos a todos reunidos no pude evitar recordar cómo llegamos aquí.
Helios y Hanabusa eran pareja, desde aquel día en el bosque tenía el presentimiento que algo se traían, lo confirmamos al mes de morir Rubeus cuando hicieron pública su relación. Yo estaba más que feliz por ambos.
Seiya comenzó a salir con una compañera del trabajo poco después de ese mismo día, era una chica muy agradable y simpática llamada Kakyuu, ella solo era una humana entonces, hoy día gracias a los adelantos de Andrew con mi sangre pudo hacerla especial, todos adquirían algunos dones míos pero ninguno conseguía las mismas habilidades. Tenían 2 gemelas de la misma edad de Darien y Kenji llamadas Serena y Kakyuu, se llevaban de lo mejor…Tal vez con el tiempo…
Endimión y Rei habían tenido 2 chicos Diamante de la edad que Kousagi, Endimión de la edad de Mamoru y por último la pequeña Rei de 12 años, se les veía extremadamente felices…Todavía no entendía porque ponerle el nombre de su hermano después de todo lo que hizo pero ella cuando le preguntaba solo contestaba que ella se entendía, después llegaron Endimión de 17 y la pequeña Rei…
Sammy terminó casándose con Hotaru, una vampira muy agradable con la que llevaba varios meses de relación antes que todo terminara, tuvieron 2 niñas, la primera se llamaba como nuestra madre Ikuko y la pequeña Hotaru como su mamá, de 15 y 12 respectivamente.
Taiki terminó casándose con Amy, la misma vampira que reformó mi casa, se conocieron en una cena que hicimos con todos y desde entonces eran inseparables, solo habían tenido un hijo llamado como su padre, era de la edad de Mamoru.
Haruka y Michiru al final terminaron viviendo juntos porque ninguno creía en el matrimonio, sólo tuvieron una hija a la que llamaron Elisa, era de la misma edad que Mamoru.
Yaten dejó de ser tan estirado y se integró más entre nosotros, todo gracias a la intervención de Mina, a pesar de sus diferencias se llevaban bastante bien, solo tuvieron una hija que tenía la edad de mi Kousagi.
Andrew y Lita habían tenido 2 hijos más después de él pequeño Andrew, David de 17 y Lizz de 14. No sabía que hubiésemos hecho sin Andrew, él había sido una pieza clave en usar mi sangre para perfeccionar tanto a las razas como a humanos y poder adquirir ciertas habilidades, aunque solo se trasmitían algunas, era un adelanto, sobre todo para los humanos sin gen de mutación.
Kaname y Calaverite a pesar de fingir que se odiaban durante bastante tiempo, al final acabaron juntos, llevaban ya más de 15 años juntos y habían tenido un hijo llamado como su padre de 14 años, era tan serio como sus padres pero cuando se juntaba con mis pequeños sacaban lo mejor de él y no era tan serio.
Zoisite y Petzite terminaron conociéndose de casualidad y viven juntos, no quieren casarse tampoco, tienen a Berjerite de 15 años.
Zafiro y Setsuna no tuvieron hijos, pero no les importaba porque consideraban a mis hijas mayores, Rini y Chibi Chibi como propias, habían creado un vínculo muy especial entre ellos del que me sentía tremendamente orgullosa…
Por último estaba Kakeru… Después de tranquilizarse todo se alejó sin motivo aparente, sólo de vez en cuando les mandaba cartas a las niñas que hablaban de su tío Kakeru con mucho cariño, nunca quiso decirle la verdad a Rini y aunque no estaba de acuerdo no era de mi competencia hacerlo.
Rini… Mi pequeña era toda una mujer de 32 años casada y a punto de ser mamá, su esposo Kevin se conocieron en la universidad y desde entonces están juntos, en cuanto supo de nosotros y nuestras habilidades se prestó para mejorar y poder vivir eternamente con Rini.
Éramos todos tan diferentes y a la vez iguales…
-¿Serena?- llegó Darien junto a mí, se veía preocupado- ¿Estás bien?- asentí, pero notaba la voz algo emocionada- Sí, tan solo estaba recordando- me abrazó.
-Espero que solo sean cosas buenas- reí.
-La mayoría lo son…
-¿Puedes explicarme mejor?- señalé a todos y enseguida asintió.
-Tenemos una familia maravillosa- me besó.
-Sí, sobre todo nuestros hijos…- suspiró antes de interrumpirme, ya sabía con lo que saldría.
-Todavía me cuesta aceptar que nuestra Rini vaya a ser mamá…- reí, ya tenía más de 30 pero para Darien todavía era su pequeña, Chibi también tenía novio pero no lo había traído a casa todavía, cuando Darien lo supiera…- ¿Me ocultas algo importante verdad?- negué rápidamente.
-No, solo recordaba nada mas- me entrecerró los ojos.
-¿Por qué será que no te creo?- resoplé.
-¡Mejor unámonos al resto y disfrutemos de nuestro día familiar…!
Nos integramos con todos y se olvidó completamente de lo que habíamos hablado, ellos no eran los únicos en saber hacerse el loco.
No podía dejar de dar gracias por la familia tan maravillosa que tenía. Todavía recordaba con exactitud la noche que comenzó todo esto, hace exactamente 30 años… Aquella fatídica noche fue el comienzo de mi nueva vida, una a la que no renunciaría por nada en el mundo…
DARIEN
Una vez que todos se fueron a sus respectivas casas acompañé a Serena a la cama dónde cayó totalmente exhausta. Me fui con Rei al salón a esperarlo ¿Quién me iba a decir hace 20 años que estaría así con Diamante? Desde que lo vi la primera vez, fuimos teniendo más contacto incluso son Rei y fuimos recuperando la relación que tuvimos hace muchísimo tiempo.
Por raro que pareciera solo nosotros y nuestros hijos eran capaces de verlo, se lo comenté a Andrew y Endimión, dijeron que podría ser por el vínculo familiar que nos une, seguramente tuvieran razón. Todos lo conocían como el tío Diamante pero sabían que no había que hablar de él en presencia de Serena, al principio nos costó bastante poder entablar alguna conversación larga ya que sólo podía aparecer junto a ella, pero con el paso de los años pudo alejarse cada vez más y eso nos facilitó el recuperar nuestra relación ya extinta. Nuestros hijos esperaban igual de ansiosos para verlo ¿Quién me iba a decir a mí que después de tantos años volvería a querer a mi hermano?
-¿Cómo están mis sobrinos favoritos?- apareció saludando a los niños y todos rieron emocionados.
-¡Bien tío! Queríamos contarte varias cosas que nos han pasado y…- siguieron hablando y contándole lo que habían hecho durante el día. Rei y yo nos quedamos observando mientras que terminaban.
-Me alegra mucho tenerlo con nosotros- dijo Rei y sonreí.
-Aunque te parezca mentira a mí también, si me hubieran dicho esto hace unos años…- me interrumpió riendo a carcajadas.
-Sí, todavía recuerdo tus maldiciones cada vez que aparecía o tu malhumor cuando los niños lo vieron por primera vez- asentí mientras los observaba.
-Sí, creo que solo lo odiaba por la unión que tiene con Serena…- me interrumpió.
-¡Oh, Darien! Tú tienes una unión mucho más fuerte que ninguno de nosotros.
-Lo sé, pero soy celoso por naturaleza- dije guiñándole el ojo y ella me dio un codazo en el costado.
-¡Tonto! –Se quedó unos segundos calado mirando hacia ellos- me alegro de haber recuperado a mi hermano- reí.
-Siempre que lo vemos dices lo mismo…- me miró mal.
-No tiene gracia Darien… Hablando del tema ¿Se lo has dicho a Serena?- suspiré sin ánimo.
-No…- me interrumpió.
-¿Ella no ha vuelto a preguntar?- asentí- Darien deberías hacerlo, ya son muchos años.
-Sí, pero no sé cómo decirle…
-¡Vamos Darien, es tu mujer! Seguro que sabes la forma, ya nos ha pillado varias veces hablando de él con los niños…- me miró muy seria- Deberías decirle antes que se entere por alguien más y se enoje- suspiré derrotado, tenía razón pero no estaba en mis planes decirle ni ahora ni nunca ¿qué importancia podía tener? En mi opinión era mejor dejarlo estar.
Al cabo de una hora mis chicos se retiraron a dormir después de darnos los besos de buenas noches mientras que los de Rei se fueron a ver la televisión.
-¿Cómo ha ido todo hoy?
-Bien, estuvimos todos juntos y…- Rei comenzó a relatarle con detalle todo lo acontecido en la tarde, yo también le contaba algunas partes que ella no sabía. Me encantaba haber recuperado a parte de mi familia. Mis padres desgraciadamente no podrían volver pero estaba convencido que allá donde estuvieran estarían orgullosos de ver hasta donde hemos llegado.
No podía si no agradecer por la vida que había conseguido, todo empezó por una profecía que nos complicó la vida a todos y cada uno de nosotros, pero también nos hizo unirnos como una gran familia, una que estaba seguro que seguirá aumentando a lo largo de los siglos, al igual que nuestro amor…
¿O es que acaso no todos los destinos son inciertos? Pero una vez que se logra alcanzar, hay que cogerlos con fuerza y no soltarlo jamás…
FIN.
URSU.
Ya llegó a su fin, la verdad que me ha costado menos que el capítulo final espero que les haya gustado.
Muchas gracias a todos por haber seguido mi historia para llegar aquí, todavía no me creo que ya terminé 3 cuando hace apenas un año que comencé. Les agradezco en el alma su apoyo.
Cualquier cosa no duden en contactarme, espero sus comentarios :)
Muchos saludos y besos para todos.
*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ MERCILESS KILLER*
