Advertencia l AU. BL. Ereri. OoC.

Notas l Fic con trama basada en The Beauty and The Beast. Con unos cuantos arreglillos para que encajen mejor los personajes.

Espero sea de su agrado!

Los personajes no me pertenecen. Son propiedad de Hajime Isayama


Capítulo 12


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La Bestia ingresó con paso pesado al dormitorio, en donde lo estaban esperando sus subordinados con bastante expectativa por lo que, ellos creían, sería el fin de aquella maldición que cayó sobre todos en palacio.

Eren lo lamentó mucho. No sabía cómo comenzar a explicar lo que sucedió y sabía que los lastimaría también a ellos cuando se enterasen de que Levi se marchó.

- El amor siempre gana, Eren - Armin fue quien tomó la palabra según el acuerdo entre sus compañeros, para así evitar abrumar a su amo con tantas preguntas - ¿Y bien?¿Dónde está Levi para felicitarlo también?

No esperaron la respuesta que dió la Bestia a continuación.

- Él se fue, chicos - La expresión de Eren era tan vacía. Sin duda, ninguno de sus amigos y subordinados más cercanos habían visto algo así en los años que llevaban conociéndolo.

- ¿Qué? - Ninguno de los presentes supo qué más decir. Estaban impresionados y sumamente apenados por tan trágica noticia.

Todos, excepto uno.

- ¡¿Por qué lo dejaste ir?! - Reclamó Jean, bastante alterado. Se había hecho muchas ilusiones con volver a su forma humana y pasar el resto de sus días en paz y junto a su ser querido que esta noticia le llenó de rabia y frustración.

Armin y Hanji intentaron calmarlo de inmediato, puesto que sabían que el candelabro estaba siendo totalmente injusto e irracional con Eren y esas palabras solo lograrían herirlo más.

- Déjenlo. Está bien, les debo una explicación. Es lo mínimo que puedo hacer por ustedes.. - admitió la bestia - Se enteró de la verdad y pensó que solo lo estuve utilizando como un instrumento para librarnos de la maldición.

- Oh, querido.. ¿Y no le explicaste? - Hanji, lejos de comportarse bromista como siempre, esta vez sintió muchísimo la pena de Eren como si fuera suya. Y no lo sentía solo por él, sino por Levi también. Imaginó el golpe tan duro que debió ser para él enterarse de la verdad de una manera distorsionada y no por boca de Eren.

No quería decírselo pero ella se lo había advertido. Ocultar la verdad nunca lleva a nada bueno. Pero las cosas ya estaban hechas y no podía reclamarle nada.

- No me dejó - suspiró la Bestia - Y en parte creo que es mejor así. ¿Qué futuro le espera con alguien como yo? Está claro que ahora me odia y la poca esperanza que tenía se acaba de ir. Por más que le explicase no creo que me hubiese perdonado fácilmente por ocultarle algo así y para cuando eso suceda, de seguro el tiempo ya se habría agotado.

- Oh, Eren.. - Armin quiso hablar pero el candelabro le interrumpió.

- Pues no sabía yo que ahora le servía a un completo cobarde - escupió Jean - Si verdaderamente Levi valía la pena debiste ir tras él y no moverte hasta que te permita dar una explicación.

La expresión de la Bestia lucía tan apagada. Era como ver al Eren de hace unos años, totalmente carente de esperanzas y decepcionado de sí mismo. Todos allí lamentaban profundamente lo sucedido, incluso Jean, quien había actuado por impulso. Él sabía muy bien lo dolido que se encontraba Eren pero quiso ser egoísta por un momento y sacó a relucir su deseo más profundo, reclamándole para que pudiera entrar en razón e ir detrás de Levi.

Se imaginó por un momento si Marco se alejase de él por un malentendido y sintió muy feo en el corazón. Separarse de tu persona amada era definitivamente la peor tortura del mundo y él en definitiva no se quedaría de brazos cruzados. Esperaba que Eren hiciera lo mismo.

Sin embargo, solo se oyó un suspiro largo y una negativa por parte de la Bestia, quien con ojos vidriosos no respondió al comentario del candelabro y ofreció disculpas a todos por no poder hacer nada para librarlos de la maldición como se los había prometido hace un tiempo.

- No se preocupe, amo. Nosotros siempre estaremos para servirle - Armin, tan leal como siempre fue el primero en tratar de consolar a su amigo y se acercó a él, seguido de Hanji y el resto de subordinados. Todos rodearon a la Bestia para confortarlo un poco.

- Y si la maldición nos consume por completo, caeremos todos juntos - Jean fue el último en acercarse a él. Si bien Eren no se sentía listo para ir tras Levi en estos momentos, él esperaba que lo hiciera cuando haya reflexionado un poco más sobre el tema. Y, mientras tanto, ellos estarían a su lado. Aún si Eren nunca lo buscaba, entonces la maldición se los llevaría a todos en palacio. Estaban dispuestos a sacrificarse.

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Todos en palacio se preocupaban cada día más. Sin duda su amo no se encontraba para nada bien. Aunque él tratase de disimular su condición e intentaba mostrar un buen semblante frente a ellos, cada vez salía menos de su habitación.

Los primeros días se la pasó en la habitación que le perteneció a Levi y se encerraba por horas, impidiendo la entrada a cualquiera. Se supo que Mikasa y él tuvieron una conversación pero la chica no quiso revelar nada de lo que habían hablado y fue movida hacia otra sala en palacio. Luego de esto, la Bestia decidió cerrar la habitación y nadie excepto Marco tenía permitido el acceso, debido a que aquel plumero sería el único designado a limpiar dicho lugar diariamente.

Ninguno cuestionó la orden de la Bestia puesto que se imaginaron que era una manera de vivir su pérdida. Sin embargo, ya no podían quedarse solo de espectadores al notar como Eren cada día perdía vitalidad.

- No me voy a quedar de brazos cruzados y ver cómo se desmorona, Armin - la angustiada tetera tenía un mal presentimiento ante el súbito cambio de la Bestia y estaba segura que no sería nada bueno.

- Entiendo tu preocupación, Hanji, pero Eren dejó muy en claro su posición. No podemos interferir - Armin sin duda entendía y compartía el sentir de su amiga pero eran órdenes directas y debían obedecer.

- ¡Pues al diablo sus órdenes! - el enojado candelabro estaba de acuerdo con Hanji. Simplemente no podían dejar en esas condiciones a su amo. Tenían que hacer algo o la culpa por no salvar por segunda vez a Eren de la desgracia los castigaría el resto de sus vidas.

Todos estaban reunidos en la cocina del palacio y el sentir era el mismo. No dejarían que la maldición gane y si la Bestia no luchaba, ellos lo harían en su lugar.

- Armin, entiendo que quieras respetar la decisión de nuestro amo pero no podemos quedarnos y esperar a que todo se resuelva mágicamente y él de pronto lo supere. Sabes que así no funcionan las cosas. Ya una vez lo dejamos desprotegido y puedo asegurarte que no permitiré que ocurra nuevamente - aseguró la tetera y miró al resto de sus compañeros, comprobando que había dicho exactamente lo que todos allí pensaban.

El pequeño reloj estuvo de acuerdo finalmente y todos se unieron como familia para darle fortaleza a su amo mientras la tetera les explicaba el plan que había pensado para ayudar a su amigo.

Ese enano la escucharía, eso era seguro. Hanji solo esperaba que no fuera demasiado tarde para entonces.

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La Bestia se encontraba en su habitación, abrazando el prendedor que le regaló Levi. Ahora el único recuerdo que tenía de él. Caminó hacia el balcón y contempló el hermoso paisaje que tenía en frente pero que ahora sin él a su lado se sentía tan oscuro. Cerró los ojos y se permitió reflexionar.

...

"Yo solo quería divertirme,

aprender a volar,

aprender a correr.

Dejé que mi corazón decidiera el camino,

cuando era joven"

...

Soltó uno de los tantos suspiros que se le escapaban a diario. Recordó su niñez por un momento. Tan feliz y libre de preocupaciones. Sus padres siempre le dieron lo que él quiso y en ningún momento sintió necesidad de algo. Se creía capaz de hacer todo y no cuestionaba jamás las decisiones de su padre, el Rey.

...

"En el fondo debí haber sabido

que esto sería inevitable,

para ganar mis rayas tendría que pagar

y desnudar mi alma"

...

¡Qué tonto!, inocente y tonto niño. Si en lugar de desafiar al mundo se hubiese concentrado un poco más en mirar a su alrededor, tal vez la realidad lo habría despertado en lugar de golpearlo tan fuerte y nadie más que él estuviese pagando por ser tan ciego.

...

"Sé que no soy el único

que se arrepiente de las cosas que ha hecho.

A veces siento como si fuera solo yo

quien no puede soportar el reflejo que ellos ven"

...

Ahora que ya todo estaba hecho sabía que arrepentirse estaba de más. Arrastró a todos en palacio a la desgracia y de aquel apuesto muchacho solo quedaban los brillantes ojos esmeralda que ahora habían perdido la razón para brillar. Cada vez que se le acercaba alguno de sus subordinados se sentía aún más culpable por no ser valiente. Esa era la razón por la que casi no salía de su habitación y tampoco permitía visitas frecuentes.

...

"Desearía poder vivir un poco más,

ver al cielo, no solo al suelo.

Siento como si mi vida se extinguiera

y lo único que puedo hacer es mirar y llorar"

...

Cada día que pasaba se le iba la vida y lo sabía. Aquella noche de Navidad decidió entregarle su alma entera a Levi y él se la había llevado cuando partió. Sin embargo no se arrepentía de haberlo hecho. Estaba cansado de huir de su cruel destino y no confiaba en nadie más que Levi para custodiar su vida y su corazón, a pesar de que este no supiera de ello en absoluto. Era mejor así.

...

"Extraño el aire,

extraño a mis amigos,

extraño a mi madre,

extraño cuando la vida era una fiesta para organizar,

pero eso fue hace un millón de años"

...

Pensó en su madre. Qué diría ella si supiera que su tonto hijo le entregó la vida a un apuesto joven que conoció a raíz de una decisión egoísta y del cual se enamoró a primera vista. Soltó una risa cansada. Sin duda le regañaría por ser tan confiado pero nuevamente no se arrepentía de aquello.

...

"Cuando camino por las calles

donde crecí y encontré mis raíces,

no pueden mirarme a los ojos,

es como si me tuvieran miedo"

...

Bajó la vista y observó a unos cuantos subordinados suyos riendo mientras limpiaban el jardín dentro de sus posibilidades. En cuanto se percataron de su presencia clavaron su mirada en él y la Bestia se estremeció.

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"Intento pensar en algo que decir,

como una broma o un recuerdo;

ellos no me reconocen ahora

en la luz del día"

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Retrocedió casi de inmediato y se alejó del balcón, cerrando la ventana tras él. No le gustaba la mirada angustiada de sus subordinados. Se sentía irreconocible a través de ella. Era como si de aquel Eren que aún mantenía la esperanza de salvarlos a todos ya no quedara más que pedazos. Había lástima en esas miradas y trataba de esquivarlas a toda costa.

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"Sé que no soy el único

que se arrepiente de las cosas que ha hecho;

a veces siento como si fuera solo yo

quien nunca se convertiría en quien creía que iba a ser"

...

Luego pensó en la mirada de decepción que le mostró Levi el día que se enteró de la verdad y odió con fuerza su estupidez. Todos en palacio le advirtieron que una mentira solo traería desgracia pero él no quiso escuchar. Quería evitarle presiones y sufrimientos a su amado y sonrió con ironía al notar que todo resultó diferente a como lo había pensado.

...

"Desearía poder vivir un poco más,

ver al cielo, no solo al suelo.

Siento como si mi vida se extinguiera

y lo único que puedo hacer es mirar y llorar"

...

Una punzada intensa en el corazón le hizo tambalear. Así había sido desde que su amado partió para nunca más volver. Tuvo que apoyarse en la mesa de noche para no caer y al hacerlo notó su viejo tesoro, aquel que en algún momento compartió con Levi. Su pesado cuerpo reposó en la cama; con calma acarició las antiguas y maltrechas hojas de su preciado álbum y se permitió ser egoísta por un momento.

...

"Extraño el aire,

extraño a mis amigos,

extraño a mi madre,

extraño cuando la vida era una fiesta para organizar"

...

Al observar las viejas fotos pensó en lo mucho que extrañaba a su madre y en lo que daría por estar envuelto en sus gentiles brazos otra vez. En ellos se sentiría protegido de todo y podría esconderse el resto de su vida. Cuán hermoso sería que todo esto fuera solo un mal sueño y que al despertar ella frotara sus mejillas con amor y cubriera sus párpados con suaves besos, como en los viejos tiempos.

...

"Pero eso fue hace un millón de años.."

...

Otra punzada intensa y supo que no cesarían esta vez. Volteó a ver el calendario sostenido a la pared al lado de su cama y sonrió. Al fin era tiempo. Dejó el álbum a un lado en la pequeña mesa y sostuvo con más fuerza el pequeño prendedor. Cerró los ojos y pensó en su amor. Tan perfecto y noble, sin culpa de nada y así quería que se conservara. Era lo único que la maldición no podía corromper. Se aferraría con todas sus fuerzas a él y lo protegería por siempre, de todo y todos.

Una lágrima escapó y en un cansado suspiro susurró el nombre del dueño de ese amor.

El último sonido que se escuchó dentro de la habitación fue el del pequeño prendedor caer al suelo.

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Treinta de marzo era el día y la Bestia cumplía veintiún años.

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Nota de autor

El capítulo puede ser muy corto pero no se imaginan lo difícil que resultó para mí escribirlo.. De cualquiera manera espero me hagan llegar sus opiniones y les prometo que me esforzaré :)

La canción original que aparece en este capítulo se llama Million Years Ago y es de Adele. No pude encontrar mejor pieza que esa y siento que calza a la perfección. Escucharla es un deleite!

Gracias por sus palabras de aliento y espero me acompañen hasta el final, que por cierto está cerca.

Feliz Navidad a todos ustedes y Feliz cumpleaños a mi enano precioso Levi!

Besos y abrazos *