Capitulo Seis

Draco, Draco, Draco

Querida Mery:

Perdóname por no poder bajar. Es que tenía que entregar unos informes. Y por eso le dijé a Hermione que bajara, para que te hiciera compañía a lo que yo bajaba. Espero que me puedas entender. Dime un día en el que estes libre para, poder entregar las invitaciones.

Att.

Ginny

Mariangel leyó; incrédula de lo mentirosa que era Hermione. Ella había dicho que Ginny no bajaría. Sin embargo Hermione solo le mintió, para que ella quedara mal con la pelirroja.

Querida Ginny:

Si fui, pero no me pude quedar, ya que necesitaba regresar al hospital, además necesitaba almorzar. Ya sabras que en mi estado no puedo brincar comidas. Estoy libre todo el día, el jueves de la semana que viene. ¿Puedes?. Avisame.

Att. Mariangel

Ginny de mañana en adelante tenía vacaciones. Así que tenía tres semanas para planear los ultimos detalles de su boda.

El jueves se encontraron en el nuevo restaurante que había en el Callejón Diagon.

-Espero que llegue pronto, para así entregar las invitaciones-pensó Ginny, que acaba de llegar a el restaurante "Senza Parlare". Se sentó cerca de la puerta, para verla llegar. Aquel sitio era muy bonito. Era de un beige claro con mesas cuadradas y vajilla japonesa. Ginny dejó de fijarse en el aspecto del restaurante, porque quedó en shock con lo que vió. Allí venía una muchacha con el pelo negro, encima de los hombros, con las puntas onduladas. Unos ojos azul oscuro, casi verdes. Pero eso no fue lo que la sorprendió, lo que la sorprendió fue la enorme barriga que tenía. Mínimo 9 menses tenía ya. Tenía una camisa de tiritas negra, una falda rojo a la rodilla.

-Mujer!- exclamó Ginny impactada.-Tu..él...estás preciosa.

-Jeje. Gracias- dijo dandole un beso en la mejilla a su mejor amiga.

-Yo nunca pensé que te fuera crecer tanto!.- dijo la pelirroja todavía en shock.-¿Cuánto tiempo hace que te ví?.

-Seis meses- sonrió.-¿Que creías que? Este niño va a ser fuere...

-No lo dudo!- dijo sonriendo.

-Si. En el San Francis era la consentida. No me dejaban hacer nada. Se pasaban atragantandome de comida, por eso es que esta asi, asi tan grande.

-Ay Mery!. No puedo creer que me haya perdido tu embarazo!.- la pelirroja se apenó y tambien se estremeció al tocarle la panza.

-Si, es una pena- hizó una pausa.- Pero no hablemos de es...

-¿Cómo que no hablemos de eso?- preguntó incrédula.-Dejame preguntar, tengo derecho, porque obviamente soy la madrina, no?.

-Obvio!- dijo sonriendo.

-A ver...¿cuántos meses tienes?

-Ocho meses.

-Wow! Estás apunto de dar a luz!.

Si. A si es.

-Perdóname que te lo pregunte, pero el padre es Draco o Ron?- preguntó apenada de sí misma. Mariangel la miró algo ofendida y decepcionada.

-Pues claro que es de Ron- dijo ofendídisima.

-Mery, perdona...yo...- al verse interrumpida quitó la mano de la panza de su amiga.

-¿Qué vamos hacer primero comer o entregar las invitaciones?- preguntó algo seca.

-Mery yo...

-No importa, olvídalo- dijo dólida.

-Es que Hermione me ha dicho que el niño era de...de Draco!.-dijo tratandose de excusarse la pelirroja.

-Si. Se lo dije.-mintió ella.- Para que no estuviera tan a la defensiva.

-A bueno... pues vamos a ir a mi trabajo a entregarlas y obviamente vamos a comer primero.

-Jeje. Si porque el niño tiene hambre.

-¿Ya sabes que es?- dijo tocandole la panza con timidez otra vez.

-Pues es una niña. Yo al principio no quería saber, pero quién discute con Draco.-Al oír el nombre del ex-Slytherin Ginny retiró la mano de la barriga inmediatamente.

-Perdón...- dijo apenada Mariangel.

-No importa¿oye y Draco se quedó alla?

-Pues si.- dijo con pesar.- Él quizás venga unos días. Ya que dice que no se pierde el parto por nada del mundo.

-Ah bueno. Que bueno que en Italia tuvieras alguien que se preocupara por ti.

-Si. El pobre pasaba las mil y una conmigo...

-¿Por qué?.

-Porque a media noche me daban unos antojos, que lo tenía que llamar por télefono para que me los fuera a comprar, y él no lo pensaba dos veces para ir.

-Como ha cambiado!- exclamó asombrada.

-Si. Después que la orden lo rescató de las garras de Voldemort. Decidió cambiar completamente.

-¿Si?- preguntó Ginny que estaba asombrada con lo que le contaba su amiga.

-Si. Él pobre quería venir conmigo, pero Johnson dice que es uno de los mejores sanadores que tiene. Y por ahora no lo podía dejar venir...

-¿Tanto te aprecia como para querer dejar su trabajo?.

-Él está decidido a venir, pero lo convencí que se quedara. Le dije que ibamos a estar en contínuo contacto.

-Se nota que se quieren mucho.

-Si. Es como mi hermano.

-¿Hermano?- preguntó confundida.- Pensé que me habías dicho que el estaba enamorada de ti.

-Bueno si...- dijo algo sonrojada por el comentario de Ginny.-Él dice que me ama, pero yo lo quiero como un amigo.

-Bueno si está tan enamorado como me cuentas. No tardará mucho en venir.

-Eso me temo.

-¿Porque dices eso?- preguntó confundida.-¿No quieres que venga?.

-Claro!-dijo algo ofendida.-Pero no quierlo que deje su trabajo tirado. Pero me temo que no tardará en venir. Es un loco.

-Siempre lo ha sido...

-Ginny, perdona que interrumpa la conversación sobre Draco. ¿Pero podemos por lo menos ordenar? Porque tengo un hambre. Bueno mejor dicho "mis hijas" tienen hambre.

-¿tus hijas?- preguntó incrédula de lo que escuchaban sus oídos.-¿Pero no era una?.

-Si, es una. Lo que pasa es que esta niñita come por dos. Por eso Draco piensa que son gemelas.

-Ah!-rió-. Bueno vamos a pedir. Las chicas pidieron su comida y seguieron hablando.

-Oye Mery- dijo limpiandose la boca con la punta de la servilleta.

-Si dime,

-Este viernes hay una cena para reunirnos en famialia y amigos antes de la boda.

-Ginny yo...

-No me tienes que contestar todavía- dijo Ginny temiendose la respuesta de su amiga.-Pues como te decía hay una cena antes de la boda y quiero que vayas.

-Ginny tú sabes que yo iría...

-Por favor!- imploró mientras ponía unos ojos que parecía que iba a llorar.

-Tu y tus ojos angelicales.

-¿funcionaron?

-Creo que si- dijo riendo.

-¿Vas?- preguntó incrédula.

-Si...creo- dijo no muy convencida.

-Por lo menos piensalo.

-Está bien, lo haré.

Terminaron de comer, repartieron las invitaciones en el ministerio, que por cierto fueron más de la mitad, de las invitaciones que Ginny llevó.

-Ginny no puedo aparecerme, por del embarazo, asi que dudó poder seguir acompañandote.- dijo algo apenada.

-Oh!. No importa, además estoy algo cansada. Jamás pensé que estar en los 7 pisos del ministerio cansara tanto.

-Yo tampoco. Y eso que me pasó dando vueltas en San Mungo.

-Bueno¿y como te estás moviendo?.

-En carro, San Mungo me dió uno temporalmente.-Ginny la acompañó hasta el carro. Era una carro azul cielo, una toyota del año. Después la pelirroja se fue a un callejón vacío a desaparecerce. Entró a la nueva y rediseñada Madriguera.

-¿Qué te dijo?- preguntó la castaña algo anciosa y nerviosa a la vez.

-Pues qué Draco quizás venga...qué esta loco por venir a Londrés, para estar en su parto.

-Hermione se quedó helada. Dió un chillido de asombro y dijo:

-Qué descarada!- exclamaba incrédula de lo que escuchaba.

-Hermione!- reprendió la pelirroja.- No te expreses asi de ella, es mi amiga ¿sabes?.

Mientras en otro lado

Un apartamento situado en el piso diescisiete de un lugar muy fino. Un apartamento algo lujoso, con muchas clase. Tenía cuadros de sirenas y pixies en bordes de caoba o marfil. En un cómodo mueble amarillo estaba acostada leyendo boca arriba una morocha muy bonita. Sumida en un libro de historia de los sanadores del siglo pasado. Pero tuvo que salir de eso mundo de pociones, envenenamientos compulsivos y memorias vaídas porque tocaban a la puerta. La morocha se paró con algo de fastidio. Abrió la puerta vió que era...

Policp perdoname por haber durado tanto tiempooooooooooooo!. La escuela y todo me tiene ajetreadísima! y como tengo el fic en una libreta, pues solo lo puedo subir cuando tengo tiempo!. Bueno besos, sabes que para mi es muy importante, que me dejes un review.

A los que leen mi fic, y no dejan review, gracias tb .