Capítulo Siete
¿Quién no te deja comer?
-¿Si?- dijo con algo de fastidio, el cuál disimuló muy bien, al ver que era un muchacho algo pecoso con el pelo rojizo y los ojos verdes. Flacuchento y con una nariz respingona.
-¿Ústed es Sofía Bladburry?-dijo con tosquedad.
-Es la de la de puerta de al frente- dijo secamente.
-Gracias-.
-De nada-. Al decir esto le cerró la puerta en la cara. A Mariangel con el embarazo se había cojído con ponerse algo antipática. Era super sangrona con su vecina de al frente, aún sabiendo que era muy simpática y servicial con ella.
-Ya que me paré dejame comer algo de mantecado...-dijo arrastrando los pies hacía la cocina. Cuando llegó y tomó el mantecado del freezer, se sentó en la mesa de la cocina y empezó a comer del mismo envase. No había saboreado bien, cuando sonó el timbre otra vez.
-Ash!!!-gritó frustada.-No puedo leer, mejor dicho no me dejan leer, no me dejan comer-dijo abriendo la puerta.
-¿Quién no te deja comer, ni leer?- dijo un rubio muy guapo, que le sonreía, y la miraba con los ojos grisáceos más bellos y más llenos de vida que ella haya podido ver.
-Dra...Dra..Draco!!!- gritó impactada.- Mariangel se abalanzó sobre él, para darle el más fuerte de los abrazos, que obviamente Draco respondió, pero él sin embargo la abrazaba delicadamente, ya que si a Mariangel se le había olvidado que estaba embarazada, a él no. En ese abrazo sintió infinidades de cosas. Vaya que aquella mujer le hacía sentir!. Le daba escalofrío estar allí, asi abrazandose con ella. Sentir su aroma, y el olor de su pelo. Todo en ella lo hacía temblar.
-Así es- dijo sonriendo y dandole cálido beso en la mejilla.
-Me hiciste una falta!- exclamó la morocha separandose.
-Uff...no te imaginas la falta que me hiciste tú.
-¿Qué haces aquí?- dijo todavía en shock. Y ignorando lo que había dicho el rubio-¿Cuando llegaste?.
-Te cuento, pero dejame entrar, y comparte conmigo de eso de lo que no te dejaban comer.- dijo mirando la cuchara que tenía Mariangel en la mano.
-Ah! perdón- dijo apenada, pero enseguida le dió pasó para que entrara.
-Gracias- dijo mientras pasaba-. Muy bonito donde vives, Mari.
-Ven vamos a la cocina. Debes tener un hambre- dijo caminando hacía la cocina.
-NO lo dudes- dijo sonriendo.-La comida del aereopuerto está más mala cada día.
-Si!- coincidió ella.- Malisíma. Sientate y dejame ver que te hago...
-Sigues igual de mandona- dijo entrando a la concina. A lo que la chica lo miró y rió sarcásticamente.
-Oye cuentame¿como están los del hospital?- preguntó mientras ponía a pelar unos vegetales.
-Están enojadísimas conmigo, no sabes como me criticaron, el haberte dejado ir.
-Me imagino...-murmulló sin creerle.
-De verdad!- dijo convenciondola.-Anna y Marijó me regañaron y me dijeron que era un irresponsable por haberte dejado venir.
-Que lindas!- exclamó tomando par de cosas de la nevera.- Mandales recuerdo cuando vuelvas.
-¿Cuándo vuelva?- dijo mirandola incrédula.- A cabo de llegar¿y ya me estás botando?.
-No- dijo escandalizada.- Claro que no, pero obviamente no te vas a quedar toda la vida...
-Si tú me lo pidieras, claro que me quedaría- dijo el rubio parandose y tomandole la mano. A lo que Mariangel se sonrojó.
-Draco yo...
-No digas nada- dijo sentandose en la silla vez resignado.- Minutos después Draco estaba comiendo unas chuletas fritas, con arroz a la jardinera.
-Cocinas delicioso- dijo el ex-slytherin saboreandose.-Y rápido.
-Si, eso es lo buena de ser una bruja- dijo algo avergonzada.-¿Oye y como te dejaron entrar?. Si aquí son más estrictos con la seguridad.
-¿Se te olvida que soy amigo del director de San Mungo?, pues lo llamé y le pedí que hablara con el guardia para que cuando viniera me dejara entrar, además de pasó hacerte una bromita.
-¿No me digas que el que mando al muchahco ese fuiste tú?- dijo mirandolo incrédula.
-Eh..si- dijo esbozando una sonrisa algo malvada.
-Eres más perverso!- exclamó.
-Eh...eso decían mis padres- dijo burlonamente. Antes de seguir, se echó a la boca cinco cucharadas, ya que con la maldad que había hecho temía que le quitarán la comida como castigo.- El guardia me contó que un día lo llamaste para quejarte porque constantemente te tocaban la puerta, preguntando por una Sofía Bradburry.
-No puedes negar, que erás un Slytherin.
Cuando Draco había terminado de comer. Mariangel no le quitó el plato de pura casualidad. Se sentaron en el mueble, donde minutos antes Mariangel estaba leyendo. Dracó tocó su vientre con delicadeza.
-¿Me han extrañado mis niñas?- dijo Draco pegando la cabeza al vientre de la morocha.- Mariangel suspiró profundamente.
-Draco, es una. Yo sé que come como dos, pero es una!- dijo la muchacha pacientemente tratando de convencerlo.
-Es que..
-Es que nada. El hecho de que a tu tía Monique le hayan dicho que tenía una y parió dos no significa nada.
-Pero vez lo que le pasó a la paciente de Anna- reprochó él.
-Errores que ocurren.
-Bueno no hablemos de eso porque... Se movió! Se movió!- exclamó emocionado.
-Si lo sentí- dijo algo sobresaltada.
-Sabe que soy yo!- dijo muy emocionado.
Draco se pasó la hora siguiente hablando, de como los niños aunque estén en la barriga de la madre, sienten las vibras de las personas, y se dejan sentir, si están al lado de alguien querido.
-¿Oye Draco tienes donde quedarte?-dijo saliendo del aburrido tema que había impuesto su amigo.
-Si. En un hotel- dijo algo decepcionado de que le cambiaran el tema.-Llegué hace unas horas. Dejé mis cosas en el hotel y me dirigí hacía aquí. Hablando de eso, vengo ahora.- dijo parandose del mueble y dirigiendose a la puerta. Volvió unos segundos después con las manos escondidas detrás de su espalda, como si escondiera algo.
-¿Que traes ahi¿eh?- preguntó curiosa.
-¿Yo?- preguntó esbozando una sonrisa inocentemente.- Yo nada...
-Ajá- dijo ceñuda.- Y yo nací ayer, no?.
-Quizás- dijo pícaronamente.-Eso explicaría porque tienes cara de bebé.- A lo que ella lo fulminó con la mirada.- No dije nada malo!- dijo reprochandole.
-Pues dejame ver tus manos, si no tienes nada enseñamelas.
-¿Mis manos por qué?- preguntó inocentemente, pero Mariangel le echó una mirada severa- Esta bien...te enseño mis manitas- Al enseñarselas no tenía nada.
-Ajá sabía...¿eh?- preguntó confundida, al Draco mostrale sus manos vacías.
-Te dije que no traía nada de nada.- dijo algo serio. La morena estaba avergonzada.-¿Qué pensaste?
-No...nada- dijo super avegonzada. Había actuado como una niña.
Draco chasqueó los dedos y de la nada, hizó aparecer un peluche beige hermosamente grande. Que decía en el medio "Love you". Mariangel estaba enamorada del peluche, era hermoso. En las manos del peluches aparecieron, también de la nada, dos bolsas de regalo. Tomó una. Era dos enterizos muy lindo y muy bien confeccionados uno rosa y otro lila.
-¿No desistirás?- dijo mirandolo resignada, pero la verdad era que le encantaban.- Pero tengo que aceptar, tienes buen gusto.
-Toma la otra...
- A ver...- la tomó, en la otra había un vestido amarillo pollito que se amarraba en el cuello. Era realmente hermoso.
-Esta hermoso...Draco no debiste- dijo casi llorando.- Está todo muy hermoso.
-Ah no!- se quejó.- Si hubiera sabido que te ibas a poner a llorar...
-No, no- dijo secandose los ojos aguados.- Simplemente, me emocioné un poquito, por todo.-Me encantó todo- al decir esto, lo abrazó.- Pero no debiste Draco, es suficiente que estés aquí, aqui conmigo.
-Anna tenía razón que en esta etapa, te pondrías sensibilísima- murmuró el rubio.
-Oye¿y no pudiste encontrar un peluche más grande?- dijo sarcásticamente.
-Nop. Chiquito no me gustan- dijo sonriendo. Esbozando esa hermosa sonrisa por que la que miles chicas han supirado, y suspirarán.- Mariangel lo abrazó por tercera o cuarta vez y le dijo:
-No me había dado cuenta cuanto falta me hacías...
-No puedo decir lo mismo- dijo tímidamente.
-Eh...¿te quieres ir de compras?- dijo ignorando lo que había dicho.
-¿De compras?- miró ceñudo- Sabes que te complazco en todo, menos en eso...
-Pero no es para mi, son para la bebé.-dijo pasando la mano por el vientre.
-Ah si! si son para mis hijas sí!- dijo aliviado.-Perdón tus hijas.
-No, no te preocupes.- Ya estaba decidido, no lo iba a convencer más. Si el quería decir que iba a tener gemelas le seguiría la corriente.
Hola!!!!!!!!!!!!!!!!. Bueno quería disculparme!. Si sé que duré milenios sin postear, pero es que la escuela, y cuando llegó el cansancio me mata. Y a decir verdad tengo que estar muy aburrida para pasar el fic de la libreta a la pc. Bueno aquí esta y espero que les guste!. Dejenme sus comentarios por fis!. Besos. Feliz Halloween.
