Aunque este fic ya se acabo, queria hacer algo de mi propia cosecha; he incluirlo y aqui esta... espero que les guste y disfrutenlo; y esta hecho 100 por mi... y agradesco a KAKASHI.4EVER por darme la base y seguir con mis ideas!!!... el comienzo es de ella, a continuación el 3 capítulo:
Reaciendo mi vida
Han pasado ya 5 años de la muerte de mi gran amigo… y no se pueden imaginar la cantidad de cosas que han ocurrido.
El paso de Harry, hacia un lugar de donde sabemos que no se puede regresar nos ha motivado a seguir existiendo a mi y a Hermione, que hoy ya es mi esposa y estamos felizmente casados con gemelos (eso esta en los genes Weasley); un hombre y una mujer, a los cuales llamamos Harry al varón y Ginny a la niña que hoy cumplen 4 años; me resulta extraño que Hermione no haya puesto objeción en ponerle esos nombres.
Harry Weasley, adopto el pelirrojo color respectivo de la herencia Weasley; y como son las similitudes de nuestra vida, a mi hijo le fue recetado usar lentes, los cuales son muy similares a los de Harry Potter; en cambio Ginny Weasley su pelo era más castaño que rojo, y su astucia mental provenía netamente de la familia Granger.
Luego de salir de la oscura depresión en la que mi alma se había ensimismado, me case y cumplí mí sueño, el sueño que compartía con Harry. Me dieron el titulo de Auror, y Hermione con su gran intelecto formulaba ideas y nuevos hechizos para los futuros magos. Se canso de su trabajo habitual y termino por optar por hacer clases en nuestro antiguo colegio; el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería donde no volvíamos desde el fatal accidente.
Nunca quise mucho el colegio, de hecho nunca me fue muy bien pero si mi mujer quería volver yo no la quería dejar sola, así que opte por presentarme como un profesor también. Yo como profesor de defensa contra las artes oscuras, donde al haber desarrollado actividades como Auror, no seria tan difícil de hacer, y Hermione seria profesora de lo que quisiera, tenia grandes habilidades para todo: runas, transformaciones, pociones, artes oscuras, historia de la magia, botánica, cuidado de criaturas mágicas, entre muchas cosas.
- Ron; estas listo para irnos- dijo Hermione quien estaba con ropa cómoda para emprender un viaje largo- si nos retrasamos perderemos el tren… y sabes muy bien que no quiero volar en escobas.
- Si; espera un momento, me lavo los dientes y salemos de inmediato.- exclamo Ron, un poco nervioso por el reencuentro de antiguos profesores como lo era McGonegall.- Me imagino que los niños están listos-
Hermione asintió levemente con la cabeza. Algo le perturbaba pero no se lo quería rebelar a su esposo, ellos eran tan felices juntos, pero no ella no quería que se separaran por cosas sin sentido; en este caso era algo muy importante para los dos, Hermione había descubierto la manera de volver a la vida a Harry, pero no se atrevía decírselo a Ron, por que este podía reaccionar de una manera muy extraña; podía abandonarla con sus dos hijos; y el golpe para ella y para sus pequeños podía ser muy chocante.
Hermione sintió como alguien le jalaba los pantalones para que esta le prestara atención. Era su hija Ginny que tenia enterrada una pequeña astilla en uno de sus dedos y balbuceaba por el dolor. Hermione tomo a su hija en brazos y la acurruco.
-¿Qué ocurre Ginny¿como te hiciste eso?
- Mami… Harry sin querer me empujo y me caí encima de los leños. Y me duele mucho- exclamaba entre sollozos la pequeña mientras Harry miraba la escena un poco triste por haberle provocado dolor a su hermana.
- No te preocupes hija, no es nada, con unos movimientos se sanara de inmediato.- Hermione blandió su varita y salio con suavidad la astilla que provocaba dolor en su niña, y la herida cicatrizo en unos segundos.
Mientras Hermione sostenía a su hija pensaba en si una astilla dolía, como podía curar el alma atormentada y cicatrizar el dolor que sentía Ron por su ex novio. Como Hermione podía volver a tener a Ron al darle información tan relevante como el poder de revivir al más joven y mejor mago del mundo.
- Mamá ya me puedes bajar, ya estoy bien – Esas palabras volvieron en si a Hermione quien sostenía con fuerza a si hija
- Si…esta… esta bien. Harry, Ginny están listos para partir. ¡Sus juguetes están guardados y sus ropas están limpias?-
- Siii- exclamaron a todo pulmón los niños, los cuales estaban demasiados entusiasmados por salir de la casa a un paseo casi inolvidable, no solo para ellos, sino para la nueva familia Weasley-Granger.
-¿Todo listo Ron?- preguntaba Hermione viendo el poco equipaje que llevaba.
Ron, tocándose por completo, revisando en cada bolsillo si todo estaba en su lugar; y si llevaba lo necesario a mano; como la varita, los pasajes para el expreso Hogwarts, una su billetera(o cartera), la abrió y solo reviso si estaba una de las fotos que mantenía con mucho aprecio, era una foto donde estaba Harry, Hermione y el, posando para el ultimo año de Hogwarts, unos 2 años antes de que muriera.
- Esta todo listo, todo en su lugar… o por lo menos donde te gusta donde estén- Una sonrisa picara surgió del rostro de Ron, lo que hizo que Hermione se sonrojara al máximo, y los niños miraran extrañados a sus padres.
- Papá, vamos a ir en auto, escoba o con polvos fliu a donde están los trenes- pregunto el pequeño que estaba sujetado de la mano del padre con un pequeña bola que brillaba como si fuera de oro.
- Hijo, son polvos Flu; no fliu, y sabes muy bien que a tu madre no le gustan las escobas como a ti ni a mí, así que tu madre creo que se sentirá más cómoda con los pies en el suelo…
- que considerado Ronald, pero si tu quieres ir con Harry volando, puedes, pero como son las 8:50 y el tren sale a las 9:00, no creo que te demores 10 minutos en llegar, aunque uses la mejor escoba.-
- ok ok, esta bien; que tal si nos vamos de dos en dos a Londres, vamos a Gringotts, sacamos un poco de dinero y nos vamos a Hogwarts. Te parece ¿mi amor? – Ron empezaba mirarla con la expresión de perro triste que están por regalar.-
- O Ron… Sabes que… mira la hora… es muy tarde… no llegaremos… Bueno, anda, pero si no llegas, sabes muy bien que el andén partirá sin ti, aunque seas un profesor.- se expresaba cada vez más molesta.
- Es por eso que te quiero tanto… ¡por eso te adoro!- Ron se acerco a su amor, y le robo un beso el cual no duro mucho, y los niños quitaron la mirada de sus padres para no ver lo repugnante que hacían frente a ellos.
Ron entro al la chimenea y tomo un puñado de arena color verde y grito fuerte y claro – callejón Diagon- luego de eso junto con unas llamas color esmeralda y una fuerte explosión casi sorda, Ron desapareció, dejando a su esposa y sus dos gemelos solos, en un silencio que pocas veces se creaba en el ambiente.
Al salir por una de las chimeneas del callejón Ron recordó la primera vez en la que Harry
Había utilizado los polvos para aparecerse en este callejón. Las emociones de Ron eran demasiadas al empezar a recorrer el callejón, vio la tienda de sus hermanos sortilegios Weasley, la tienda de varitas que le pertenecía a Olivander, la de lechuzas, y en el fondo diviso su destino real. El edificio de Gringotts lucia entre todos los demás como si fuera un unicornio entre caballos de muggles.
Entro y sin mayor preámbulo se acerco a la primera casilla, que estaba desocupada, saludo al gnomo y pidió ir a la cámara 623, donde no estaba solo el dinero que el poseía, había mucho más; debido a que Harry antes de morir dejo un testamento que repartía el dinero y todas sus posesiones a Ron, Hermione y Ginny. Pero Ron nunca toco las cosas de Harry; solo utilizaba poco dinero del que recibía como Auror, y su familia cada vez tenía más dinero a causa de la tienda de los gemelos. Ginny era la única que acepto las cosas de Harry, quedando con la casa (que pertenecía a la familia Black), la capa, y la Snitch que le había dejado Dumbledore a Harry.
A Ron le había costado mucho volver a levantarse, y daba gracias a que Hermione estubiera a su lado, para sobreponerse al abismo, y a la tristeza.
- Señor, seria ideal que me entregara la llave para poder abrir la cámara; siempre y cuando la tenga- dijo el pequeño gnomo que estaba en frente suyo, esperando que le entregara la llave.
- o si claro; ¡por supuesto!- Ron le entrego la llave y este pequeño gnomo la recibió con sus dedos largos y fríos dedos. Luego el pelirrojo lleno un formulario para dejar constancia de cuanto dinero había retirado, porque desde ya 3 años habían cambiado un poco las leyes del banco mas seguro del mundo mágico.
Anoto la cifra, su nombre, el número de la cámara, y su firma, que eran los requisitos mínimos para que el pequeño gnomo lo acompañara a buscar su dinero.
El trayecto hacia la cámara fue corto, como siempre, ya que Ron estaba pensando en cuanto tiempo le quedaba aproximadamente para llegar al andén, que su mujer no lo fastidiara por el retrazo. Rápidamente tomo el dinero que había solicitado 100 galeons, que era necesario para todo un año en Hogwarts o para lo que necesitaran si era muy urgente. Le dio las gracias al gnomo y salio corriendo hacia la chimenea de Gringotts, saco un poco de polvos flu y exclamo- ¡Andén 9 ¾!-
El reloj indicaba las 8:58 cuando Ron llego a la estación, y recordó los 7 años que estuvo en el colegio, el tren después de los años que habían pasado no había cambiado en nada; seguía le mismo color rojo que lo caracterizaba y la gran H de siempre en frente de este. Ron corrió hacia la sección del tren de los profesores, donde debería estar su esposa y sus niños. Cuando subió a la sección preestablecida una voz interrumpió sus pensamientos.
-Nunca pensé volver a verte en el colegio Weasley; como me entere que eras un Auror… Aparte siempre pensé que no te gustaba la docencia.- Dijo la voz que estaba detrás de Ron que y de lo único que pudo darse cuenta era de que la voz provenía de un hombre.
En los segundos que pasaron Ron no pudo distinguir a aquel hombre; solo recordaba una cara redonda.
- Veo que los años han pasado muy rápido por mí; en cambio tú sigues igual Ron – dijo el rechoncho sujeto que estaba al frente de el; un poco apenado y dolido por la reacción de Ron.
Pensando en quien podría ser, Hermione apareció por la puerta por la que había cruzado Ron.
-¿Neville Longbottom?; ¿eres tú?, te ves algo distinto – exclamo algo emocionada Hermione por haberse encontrado con un antiguo amigo del colegio.
Ron estaba boquiabierto; no podía creer que el tiempo había jugado tan mal con el cuerpo de Neville, aun seguía siendo algo rechoncho; pero con mucha barba y con el pelo canoso y claramente la luz de la juventud se había ido con el pasar de los años.
- Bueno; este no se impresionen… se que me veo un poco viejo (Un poco no era la palabra que se le atribuía a la imagen de Neville) pero las investigaciones me han tomado mucho tiempo, y he logrado hacer muchos avances, y ahora como Hermione es la nueva …-
Una exclamación casi inaudible salió del cuerpo de Neville. Hermione había utilizado un conjuro con solo mover su varita, y este le provoco algo de molestias en el estomago de Longbottom.
Algo ocultaba Hermione, que en unas pocas horas saldría a la luz, y que quizás no era bueno para su relación. Y claramente la gran mayoría lo sabia, debido a que miraban a Hermione con una expresión de admiración por la bruja que pasaba caminando por los pasillos sin decir ni una sola palabra.
- Ron¿no deberíamos ir al vagón de los profesores?; y Neville tu vienes con nosotros ¿no?-
Claro; exclamaron los dos hombres que acompañaban a Hermione, y empezaron a recorrer los pasillos, hasta el primero, que era únicamente para los profesores y sus invitados.
- Neville; ¿desde cuando eres profesor de Hogwarts?, y me puedo imaginar de que eres profesor.- pregunto Ron mientras seguían ha Hermione, que se manejaba en el tren como si hubiera estado allí un millón de veces.
- Bueno… me llego una carta este verano, y como tú comprenderás, no me iba a perder la oportunidad de enseñar lo que más amo, y de lo que he investigado día a día… la herbología.-
- ¡¡¡RON!!! – Grito Hermione al llegar al vagón de los profesores en su espacio determinado, no había nadie- ¡¡los niños no están!! los deje aquí y ya no están… Ron sin ellos yo me muero – los llantos de Hermione se escucharon y alertaron a los demás profesores.
- Para hacer esto más rápido, 2 profesores, Irán a los últimos vagones, dos prefectos irán revisando los vagones casa por casa, y Neville, Hermione y yo, buscaremos en los delanteros. Búsquenlos por toda sección.- Ron sentía como volvía a su antiguo trabajo de Auror pero con una investigación mas fácil pero con mayor costo… sus hijos Ginny y Harry.
- Tranquila Hermione los encontraremos; dudo que alguien se los allá llevado; no somos tan famosos para que alguien nos quiera hacer algo malo; ¿Cierto?-
Con esas palabras Hermione sollozo más fuerte; y no quiso decir nada pero no podía alargar el tiempo de la gran sorpresa.
- Ron… Hay una silla vacía en Hogwarts; pero no es de un profesor exactamente; es algo más… resulta que soy la nueva directora de Hogwarts.-
Ron no pudo articular ni una sola frase; lo único que hizo fue pararse y correr para encontrar sus hijos sanos y salvos.
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Pronto continuara; y doy las gracias a los dos reviews; y a mis 120 lectores n.n!!
