Notas de la autora: Escuchen la canción "Smile in your sleep" de Silverstein. Pueden descargarla de mi profile.

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Circunstancias.

Capítulo 11: El error de amar.

Al entrar a su sala común encontró a Lavender y Parvati cuchicheando como de costumbre. Pensó que se llenaría de una ira explosiva contra la Gryffindor, pero no fue así. Simplemente cruzo la sala indiferente a sus compañeras de cuarto que poco disimuladamente la observaban esperando que la prefecta les reprochase algo.

Sin embargo algo llamado "conciencia" martillaba en la cabeza de Lavender Brown desde el segundo en que vio a Hermione en el umbral de aquella sala desierta. Estaba "conciente" de que aunque gustase muchísimo de Ron no había hecho bien al llevárselo a aquel alejado lugar para coquetearle al punto de incitarle a ser infiel. Quizá ya era tarde, pero aun así quería pedir perdón. Decidida pero asustada, la Gryffindor se levanto de un salto del sillón de terciopelo escarlata bajo la mirada atenta de Parvati.

- ¿Qué vas a hacer?-inquirió la morena-.

- Disculparme… claro está- respondió la castaña.

- Pero… Lavy…-levantándose también- no creo que sea el momento… Hermione aun debe estar muy dolida, aun esta muy reciente lo que sucedió…

- Por lo mismo… -mirando a su amiga- no quiero que me odie más de lo que ya lo hace….

- Pero…

- No estaré tranquila hasta que me disculpe-mirándola de reojo como adivinando su pensamiento- aunque guste de Ron, no estuvo bien…

Parvati asintió en silencio dándole la pauta de salir a Lavender. La chica se encamino por las escaleras hacia el dormitorio de las chicas con las manos empuñadas por los nervios. No podía negar que le encantaría que la prefecta le perdonase, pero por ahora era mucho pedir y lo entendía en parte.

Toco la puerta esperando un "pase" que no llegó, abrumada por ello se convenció que luego de tocar tres veces era propicio entrar. No se sorprendió al hallar a la castaña en el alfeizar de la ventana con un grueso libro en el regazo pero si le intimido la mirada inexpresiva que le dio. Cerro la puerta tras de sí con suavidad, estaba claro que no quería llamar la atención esta vez y menos por una disputa con la chica modelo de todo Hogwarts.

Hermione cerró su libro para centrar toda la atención en su compañera de cuarto que, aparentemente, iba a decirle algo mas la chica hizo tiempo dirigiéndose a su mesita de noche fingiendo que buscaba algo bajo la atenta mirada marrón.

Ahogó un bufido. Ella no era así de tímida, si algo relucía en ella era su personalidad extrovertida que Parvati todos los días le elogiaba porque gracias a ella se acercaba a algún chico apuesto del colegio ganándose malas miradas por parte de la competencia. Se reprendió mentalmente por su cobardía y, ya más confiada, se acerco a su compañera de cuarto.

La prefecta fingía mirar por la ventana, mas cuando vio a Lavander acercarse hizo un ademán de moverse.

- Hermione¿podemos hablar?

- ¿Sobre qué?- apoyando la espalda en la ventana cerrada para estar de frente- ¿quieres hablar de Ron?

- Yo...-mirando el suelo- sé que estuvo mal y no pido que me perdones ni nada...- mirando a la chica- lo siento.

- ¿Desde cuando te gusta Ron?-ignorando la última frase de la Gryffindor- porque... ¿te gusta, no?

- Sí –manteniendo la mirada- desde cuarto año. Me di cuenta que le quería cuando te celo con Krum...

- Podrías habérmelo dicho antes¿no te parece?-dándole la espalda- digo, a nadie le gusta que le levanten el novio en la narices¿no?

- No... –susurrando- por eso te estoy hablando, sé que no estuvo bien y descuida, no lo volveré hacer-lanzando una bocanada de aire- solo espero que perdones a Ron, yo tuve la culpa, yo le incite...

- Ya no importa...- cortándola- puedes quedártelo, rompí con él... caminando hacia ella- es todo tuyo, Lavy-fingiendo una sonrisa.

Hermione salió de la habitación dando un ligero portazo que retumbo en los oídos de la chica. Parvati tenía razón, los hechos estaban muy frescos como para pedir perdón... pero pese a ello se sentía tranquila... en parte. ¿Cómo lo estaría pasando Ron?

Un segundo.

Ahora entendía el porqué se veía tan mal en el Gran Comedor. El alivio se había esfumado al segundo de haberlo siquiera disfrutado, de seguro ahora Ron también le odiaba por arruinar su noviazgo con la prefecta. Maldijo en voz baja su suerte y su poco autocontrol respecto a sus sentimientos, pero más allá de eso¿qué podía hacer? Nadie controla sus sentimientos, no se puede elegir de quien enamorarse y ella más que nadie lo sabía. Bajo las escaleras buscando con la mirada a Parvati quien nerviosa le esperaba en un sofá. Al verla comprendió en su mirada que no había ido muy bien...

- Lavy...

-¿Has visto a Ron?-cortándola-.

- No... no ha vuelto del Gran Comedor...

- Iré a buscarle..

- Pero, Lavender...

- Hermione rompió con él por mi culpa-alzando la voz- lo siento -arrepintiéndose por gritarle a su amiga- volveré pronto.

- Rayos –mascullo la morena al ver salir a Lavender corriendo por el retrato de la Señora Gorda.

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- ¿a dónde vas Malfoy?-pregunto Avery al verlo acercarse a la puerta de la sala común- ya acabo la hora de la cena.

- Lo sé –deteniéndose- Pero donde yo vaya no es asunto tuyo.

Avery hizo una mueca de desagrado y se marcho a su dormitorio. Malfoy siempre se ponía de mal humor cuando le despertaban de "mala manera", eso significaba cuando Pansy se metía a su cuarto a llorarle como una Magdalena.

Al salir sintió una mirada clava en su espalda y de reojo se dio cuenta de que Judith Graham le observaba.

"La amiguita de Pansy" pensó. Él, como buen galán, había tenido una historia con la castaña y aunque la había pasado relativamente bien con ella, no había despertado nada nuevo en él: una conquista más sin mucha relevancia.

Se alejo unos cuantos metros de las mazmorras de Slytherin sin tener claro hacia donde quería ir mas no le importo, ya se le ocurriría que hacer para pasar el tiempo. Subió escaleras despreocupadamente hasta llegar al tercer piso donde no se fijo que alguien venia y por lo tanto chocando irremediablemente.

- Fíjate por donde vas-le espeto una voz femenina bastante familiar-.

El Slytherin reacciono fijando su mirada grisácea en la chica que resulto nada más que Hermione Granger.

- Vaya...-arrastrando las palabras- veo que alguien esta de mal humor...

- No empieces Malfoy-mirándole molesta- no estoy para tus juegos

- ¿Ah no?-acercándosele- en la tarde no decías eso cuando te ...besaba-susurrando la última palabra.

Hermione sintió que la sangre se le subía al rostro dándole aspecto de un tomate. Apretó los puños bajo la mirada atenta del rubio, que se veía muy complacido, en un vano intento de ocultar su debilidad.

- ¿Por qué te sonrojas?-sonriéndole seductoramente- ni siquiera te he tocado...

¡Rayos! Eso era el colmo. Aunque le pusiese el vello de punta no soportaría esa humillación a su orgullo.

- Escúchame bien Malfoy- mirándolo decidida- tu jueguito se acabo, no vuelvas a besarme otra vez –frunciendo el ceño- Además, te recuerdo que somos enemigos y que nos odiamos...

- ¿Quién dijo que esto es un juego?- apoyando su frente en la de la Gryffindor- Porque yo no he dicho nada de eso... Hermione.

Sintió su aliento colándose por sus labios y creyó deshacerse bajo su mirada. Estaba perdida en aquel oscuro corredor del tercer piso apunto de ser alimento de serpiente mayor...

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Notas de la Autora: Gracias por su tiempo y por dejar review!