N/A: Para hoy la canción recomendada es Truly, Madly, Deeply de Savage Garden. Estará disponible en mi profile.


Circunstancias.

Capítulo 20: Lo siento.

Las temperaturas habían descendido considerablemente y habían traído consigo la infaltable nieve. Desperezándose de a poco, Hermione abrió los ojos y enfocó su mirada en el techo. No recordaba como había llegado a la habitación sino que tenía recuerdos borrosos de ella y Malfoy en la biblioteca.

Él la odiaba. Había vuelto a odiarla como en sus peores años y eso le dolía muchísimo. Y es que, después de conocer su lado cálido, su lado amable se le hizo imposible no acostumbrarse a su presencia, a sus besos y a su mirada grisácea sin una cuota de odio para ella.

Pese a que estaba prohibido para ella el desearlo, pese a que estaba mal, quería estar a su lado de nuevo, quería ser la única a quien mirase con tanta ternura…

- ¿Cómo dormiste?

Hermione se sentó en la cama buscando el origen se aquella voz mas no hubo necesidad puesto que la dueña de ésta se había sentado a los pies de su cama.

- Bien, gracias por preguntar.

No sabía muy bien como comportarse con Lavender. Después de todo, ella le había consolado en un momento difícil y le había dicho que no contaría nada de su situación con Malfoy. Quería saberlo… sí, necesitaba saberlo.

- ¿Por qué estas comportándote tan bien conmigo? – preguntó mirándola fijamente- Yo no te he tratado muy bien…

- Tenías tus razones –le corto- además yo me había equivocado – continuo mientras jugaba con el borde su camisón- Creo que, por alguna extraña razón, comprendo como te sientes… es solo por eso, supongo.

La prefecta permaneció callada por unos minutos. Comprendida, era comprendida por la persona que menos imagino que podría hacerlo, definitivamente el mundo era pequeño y curioso.

- Tú… ¿tú aun quieres a Ron? – preguntó mirando las sábanas- ¿Lo quieres profundamente, verdad?

- Sí… -con una leve sonrisa- Pero debo admitir que te odie cuando se reconciliaron porque creí que volvían a ser pareja, porque fuiste la única, pese a mis esfuerzos, que le pudo sacar una sonrisa después de tanto tiempo…-haciendo una pequeña pausa- Pero, cuando te vi ayer salir de la biblioteca me di cuenta que no eras tan distinta a mi, que sentías algo similar a lo que yo siento por Ron… - buscando la mirada de la chica- Es decir, quieres a alguien a quien no puedes tener… , es tal y como me pasa a mi.

"…quieres a alguien a quien no puedes tener… "

Eso era. Ella se había enamorado de un imposible al igual que Lavender. ¿Por qué no lo vio antes¿Por qué no se alejo cuando se acercaba a la línea de peligro? Porque no le importo, porque era incapaz de controlarse, porque simplemente no podía controlar aquel sentimiento tan profundo y tan grande que nacía en su pecho a cada mirada, a cada beso que compartían…

- Le quiero… pero él me odia de nuevo… - soltó apretando las sábanas- No sé como paso… -titubeo- el día en que te vi con Ron en aquella sala, quise desaparecer… corrí sin ver por donde iba y acabe cerca del lago – pasado saliva con dificultad- estaba tan concentrada en mi dolor que no lo vi acercarse, venia de su practica de Quidditch y seguramente me vio desde la escoba… - sonriendo levemente- Nunca me imagine que, al verme, preguntaría que me había hecho Ron… yo esperaba que se burlara o que me insultara, pero nunca espere esa reacción. Todo fue tan repentino que, sin proponérmelo, acabe en sus brazos… su voz era muy acogedora y nunca, desde ese día, he podido olvidar lo que me dijo…

Aquel "Ya no llores…" con tanta dulzura.

- "Ya no llores…"

Lavender le oía atentamente. Su sorpresa era grande, ya que, por lo que su compañera le contaba, Malfoy fue el de la iniciativa… Se pregunto que hubiese pasado si no hubiese tentado a Ron, si hubiese controlado mejor sus sentimientos… quizás Hermione no estaría sufriendo ahora, quizás Ron no hubiese sufrido durante tanto tiempo…

- Lo siento… -susurro-.

- ¿Por qué?- pregunto confundida la castaña-.

- Si no hubiese besado a tu novio quizás ahora tú… no la estarías pasando mal…

- Te equivocas – dijo de inmediato- En parte me ayudaste, aunque no lo creas…

Lavender estaba confundida. ¿En qué le había ayudado? Solo había hecho sufrir a las personas que estaban a su alrededor, merecía que la despreciaran como lo hacían…

- No lo entiendo –con el ceño levemente fruncido- ¿En qué te ayude…? Solo te he dado dolores de cabeza…

- No, no es así – más aliviada- Si no fuese por lo que paso, no me hubiese dado cuenta de lo que sentía por Ron… - apretado los labios- lo quise y lo quiero mucho pero como a un hermano. Si tú no le hubieses besado ese día quizás… aun estaría con él creyendo que lo quería de una forma que no es… Estar con Malfoy me lo hizo ver… estar en sus brazos o sentir sus labios en los míos me hizo sentir cosas que nunca había experimentado, cosas que Ron nunca provoco en mi… La verdad es que jugamos a ser novios, jugamos a querernos creyéndonos maduros…

Brown permaneció en silencio. Le costaba creer que una acción pudiese acarrear tantas consecuencias, no solo para Hermione, sino También para Ron y ella. La leve sonrisa cómplice de su compañera la alivio en gran parte, la libero de ese peso que había cargado día a día durante este largo mes.

- Lavender… -tomando su mano- me gustaría que…

- Sí –respondió al instante- me gustaría que fuésemos amigas-sonriendo tranquilamente -.

Entonces estrecharon sus manos dejando atrás las asperezas y las guerras sin sentido.

- Bajemos a desayunar, no querrás perderte la salida a Hogsmeade¿verdad? – pregunto levantándose de la cama-.

- No, claro que no –respondió Hermione quitándose las sabanas de encima- Lavender¿por qué no nos acompañas?

La aludida quedo estática. ¿Realmente quería que les acompañara?

- ¿Puedo? – volteándose-.

- Sí, me gustaría que vinieses con nosotros- abriendo los ojos como si recordara algo- Puedes traer a Parvati también.

- Me encantaría –sonriendo- me duchare y buscaré a Parv. ¿Nos reunimos en el gran comedor?

- Sí, las esperaremos ahí.

Lavender se metió en el cuarto de baño rápidamente. Hermione se quedo con la vista fija en la puerta hasta que se dio cuenta que debía preparar su ropa. Se dirigió a la ventana y con su suave movimiento de su mano corrió la cortina escarlata. Pequeños copos de nieve caían lenta y majestuosamente hasta encontrarse con el resto.

-¿Por qué?

- ¿Por qué que?- suavemente- ¿quieres saber porque hice lo que hice en las mazmorras?

La castaña asintió, sentía un nudo en la garganta por puro nerviosismo, Draco Malfoy era impredecible… y eso lo supo cuando la abrazo justo donde ahora se encontraban…

- Porque quise…

Su voz retumbo en sus oídos. ¿Por qué quiso¿Qué quería decir con eso ¿Acaso … eso era una indirecta?

- No… no lo entiendo…-dijo confundida la castaña-.

- No pretendo que lo entiendas…-dijo sereno el ojigris acercándose nuevamente a la prefecta.

Allí estaban otra vez los brazos del Slytherin rodeándola, su presencia invadiéndola sin consideración. Entonces Hermione entorno los ojos con sus defensas en el suelo y sus dudas enterradas bajo la emoción del momento. Un ligero roce de labios la obligo a cerrar los ojos mientras el chico profundizaba el beso.

- Ese día también nevó… -susurro taciturna-.

- ¡Hermione¡Ya puedes usar el baño! –grito Lavender saliendo envuelta en toallas

La prefecta asintió, se metió en el baño y se duchó con la mente ausente.

oOoOoOoOoOo

Bajaba las escaleras escuchando las hazañas que realizo Zabinni la noche anterior, o al menos eso aparentaba hacer. Solo había oído algo de su exclusividad con Graham y lo demás se había esfumado de su campo de percepción. Estaba pensando en ella, en como acércasele, en besarla y en obtener su perdón. Porque se había equivocado y mucho, porque había faltado nuevamente a su ideal de no hacerla llorar.

Pansy iba detrás de su príncipe observándolo detenidamente. Parecía preocupado por algo y eso la extrañaba enormemente. Draco nunca mostraba tan abiertamente sus emociones… algo iba mal. A su lado, Judith se percato de lo mismo luego de contener una maldición al oír al patán de Zabinni y su jodida exclusividad.

El solo recordar lo que había pasado con el moreno anoche la sacaba de sus casillas ahogando su buen humor.

Luego de dejar a Pansy dormida en su habitación había bajado a la sala de estar para leer frente a la chimenea, tenia deberes pendientes y no quería recibir una reprimenda por un descuido tonto, aunque, pensándolo bien, le daba igual, solo buscaba matar el tiempo en algo que enfocara su concentración en otra cosa que no fuese en Zabinni.

No paso ni un segundo desde que se acomodo cuando vio bajar a Blaise de las escaleras que daban a los dormitorios de los chicos. Soltó un bufido disimuladamente fingiendo interés en lo que escribía. Pero su indiferencia no duro mucho al ser cogida de las mejillas y obligada a mirarle a los ojos.

- Hola primor- sonriendo- fue de mal gusto dejarme solo¿no te parece?

- No te hagas el gracioso Blaise – entornando los ojos- lo que paso fue parte de un trato¿o ya lo olvidaste?…

- Claro que no preciosa –rozando sus labios con los propios- pero me gustaría reindicar el trato…

- ¿De qué hablas? – inquirió hastiada- Yo ya cumplí con mi parte…

- Sí, vaya que bien lo hiciste Jude… -mirándola lujurioso- Pero fue ahí donde me di cuenta de un pequeño… o mejor dicho gran detalle…

Rayos, eso quería decir que…

- Te exijo fidelidad Graham –termino campante-.

- ¿Fidelidad? – sonriendo irónica- ¡No me hagas reír Blaise! Tú no eres nadie para exigirme nada.- termino mordaz

- Te equivocas Jude –guiando sus labios a su oído- Soy el primero en ti y quiero ser el único….

El único. O sea que no había nadie que pudiese reemplazarlo, solo estaba él.

Escalofríos, escalofríos habían atrapado su columna vertebral ignorando su deseo de mantenerse firme frente a él, liberando su debilidad. Entonces Blaise la miro fijamente mezclando su aliento fresco con el de la chica que le perteneció y que le pertenecía más a cada segundo que su pupila dibujaba con más detalles de su rostro, que absorbía su reflejo reclamándolo como propio.

Y el deseo volvió a arder desde las cenizas y se levanto como el ave fénix volando majestuosamente. Y sus labios no tardaron en encontrarse, reconocerse y enlazarse firmemente. Y sus cuerpos no tardaron en buscar y reconocer el calor del otro, deseando sentirse mutuamente….

Se llevo una mano al cuello palpando la zona que su bufanda tapaba con eficacia. Nadie la veía, pero ella sabía que estaba ahí. La marca de Zabinni como su dueño. Se odio al temblar con solo recordar sus besos, sus caricias lánguidas y atrevidas… se odio por sentirse tan bien por haber pasado otra noche con la mano derecha del príncipe, con el lacayo y no su señor…

Una mano posada en su antebrazo le volvió al presente. Pansy le jalaba suavemente buscando su atención, Judith la miro empáticamente pero solo le basto fijarse en sus ojos abrumados para entender que le molestaba. De cabello rubio, ojos grises, sonrisa arrogante y cautivadora, de personalidad egocéntrica y porte elegante, Draco Malfoy. Príncipe de Slytherin, príncipe de su corazón y el de muchas más…el dueño de su confundido corazón. Él se veía preocupado…

Pronto llegaron al Hall donde Filch controlaba que ningún alumno pasado de listo se colara sin tener autorización. Las cuatro columnas que representaban a las cuatro casas eran extensas puesto que, indudablemente, para los alumnos desde tercer año era una tradición visitar el pueblo de Hogsmeade. Luego de verificar las autorizaciones con alguna mueca de disgusto del conserje, las inmensas puertas del castillo se abrieron dándoles la instancia de divertirse en aquel día tan níveo.

OoOoOoOoOoO

Llevaban aproximadamente cinco minutos paseando. Adelante iban Harry y Ginny compartiendo sonrisitas cómplices y de vez en cuando algún beso ínfimo sin ninguna profundidad, más atrás iban Ron y Lavender comentando las nuevas curiosidades que tenían para este año la tienda de Zonko y Honeydukes, quedando inesperadamente en silencio un par de veces y desviando la vista nerviosos como resultado de éste. Por último, iban Parvati y Hermione en absoluto silencio, siguiendo al grupo como autómatas, absortas en su propio mundo.

Parvati iba pensando en el vuelco que había dado la relación de su amiga con la prefecta. Aun sentía el asombro fresco en su piel cuando Lavender le contó feliz que iban con el grupo de Harry y los demás porque Hermione les había invitado. Tendría una larga plática con su amiga…

Por otro lado, Hermione iba concentrada en encontrarle. Lo había visto en el Hall por lo que, evidentemente, había venido al pueblo. Era una actitud masoquista de su parte, pero se conformaba con verlo a la distancia, ajeno a ella y lejano pero, a la vez, cercano al punto de solo dar unos pasos para estar plantada frente a él.

Una multitud les alcanzo, apagando las voces de sus amigos e inundando en un ilegible barullo todo a su alrededor, sofocándola. Fue entonces que la castaña sintió un tirón de la manga derecha de su abrigo café moca siendo arrastrada hacia un costado de la calle. Por instantes vio como la multitud seguía arrastrando a su grupo a un destino desconocido sin fijarse en su ausencia. Luego de salir de su ensimismamiento, su tacto le recordó un ligero peso en su antebrazo que le transmitía una calidez agradable, los demás sentidos volvieron de su letargo y entonces su olfato la sacudió. Agua marina y relámpago, aroma fresco y muy varonil. ¿No estaría aturdida por el frío? Sus ojos enfocaron de poco a la persona que la tenia contra la pared, pasando primero por los guantes negros en sus manos, un abrigo también negro hasta subir por un cuello pálido y algunos mechones de cabello rubio platino. No, no estaba aturdida por el frío, él realmente estaba ahí, pero temía mirarle a la cara porque no quería ver el odio y el asco reflejado en sus pupilas al mirarle.

Una mano enguantada le tomo del mentón obligándola irremediablemente a mirarle a los ojos descubriendo aquella mirada que había añorado en sus sueños la noche pasada. Algo se agito en su interior inundando su ser de calor y de alegría… porque aquello significaba que ya no la odiaba¿no?

- Lo siento.

Sus labios se separaron de la impresión mientras Draco liberaba su antebrazo y apoyaba ambas manos en sus sonrojadas mejillas, producto del frío y la emoción, en una suave caricia.

- Admite que estabas celoso si quieres que te perdone... - pidió perspicaz conociendo de ante mano la respuesta-.

- Lo estaba – respondió con una ceja levemente alzada- ¿Conforme?

- Sí, lo estoy –liberando una adorable sonrisa- Draco…

El rubio entorno los ojos complacido, le había llamado por su nombre, no por su apellido. Eso evidenciaba mucho… evidenciaba indudablemente que esto iba en serio, que esto era real.

Inundado en júbilo, rompió todas las distancias y las normas y la besó profundamente sintiendo que su corazón por fin volvía a latir, que su piel recuperaba el tacto al percibir sus manos rodearle, sobre la ropa que presionaban sus dedos, con anhelo reprimido; entonces su mente le grito aquello que aun no quería decirle, pero que había asumido aquel día en la biblioteca al verla con Weasley. La quería… y mucho.


Notas de la Autora: Por fin lo he acabado. El frío me entumece las ideas y no sabía que escribir, al final, gracias a Savage Garden (¿A qué es preciosa la canción?), he llegado a un capítulo que me ha dejado conforme. Había dicho que se venía una buena escena y la he dejado para al último tramo. ¿Qué les pareció? A mi me ha dejado fuera de combate por un rato, no pensé que era capaz de sorprenderme a mi misma xD.

Por otro lado, sé que 'A Kiss' esta algo, bastante, abandonada, pero estoy en una crisis de imaginación porque Silent Hill se come mi creatividad con sus enigmas y terrores. Ya acabe la etapa de las cloacas, solo debo salir a la zona de recreación…

Bueno, frotándome las manos para no llamar nuevos sabañones, me despido deseando fervientemente no haberlos decepcionado con este capítulo.

¡Muchos saludos!

Maki Nirnaeth.