Notas: Les recomiendo la canción So Close de Evanescence. Estará disponible en mi profile a la brevedad.


Circunstancias.

Capítulo 22: Un recuerdo lejano.

Se convenció de que lo mejor que podía hacer era tranquilizarse antes de reunirse con sus amigos. Si no fuese por Lavender quizás aun estaría irradiando felicidad y viendo corazones por doquier en los brazos de Draco, le debía una, no, dos salvadas. También se había encargado de consolarla y, secretamente, se había vuelto participe de su aventurilla con el Slytherin. ¿Sólo una aventura?

No, había dejado de serlo pero aun debía cuidar las apariencias. No era cosa de plantarse a sus recuperados amigos y decirles "Quiero a Draco" y esperar aplausos y bendiciones por ello, no. Estaba segura que le lanzarían tomates en el mejor de los casos. Pero, porque le quería, vería el modo de decirlo sin exponerse demasiado, sonaba difícil pero ella confiaba en que encontraría el modo.

Arribó al pueblo mágico de Hogsmeade por la gran avenida, deteniéndose momentáneamente por los aparadores de las tiendas, soñando con poder pasear a su lado sin tener que ocultarse, sin temor.

Pronto, sumida una ráfaga de sentimientos, se halló en la puerta de Las Tres Escobas. Miro por la ventana de la misma, encontrando a la dueña del local platicando animadamente con un sujeto del que apenas se le veía la boca. Aquello le dio mala espina. Finalmente, tomo el pomo de la puerta soltando una gran bocanada de aire e ingreso al lugar. La campanilla resonó sorpresivamente anunciando su llegada, aun con vello erizado por el susto siguió avanzando pretendiendo que buscaba a sus amigos.

No paso mucho hasta que las inconfundibles voces de Harry y Ron llamándola captaron su atención apretando un poco su corazón por mero nerviosismo. Debía tranquilizarse de lo contrario el aviso de Lavender sería en vano al delatarse ella misma inquieta. Y es que, cuando mientes, sientes que todo el mundo lee en tu cara la mentira, crees que te apuntaran y te chillaran tantas ofensas que quedarás del tamaño de un granito de sal, pequeño y desnudo.

Se acerco a sus amigos haciendo un esfuerzo inhumano por aparentar tranquilidad, y, una vez sentada, la mirada de Lavender le transmitió apoyo logrando aligerar su peso.

- ¿Dónde te habías metido¡Te buscamos por todo Hogsmeade!

- Gracias Ron, también me alegra verte de nuevo – replicó Hermione con las cejas algo arrugadas – Me perdí y los busqué pero como no os halle, decidí pasear por los alrededores.

- Lavender te busco por ahí, es raro que no te haya visto – cuestiono Harry extrañado-.

- De seguro cuando ella iba yo ya venía de regreso, suele ocurrir- defendió Lavender ganándose una sonrisa agradecida de la prefecta- no tiene nada de extraño.

- Eso debió ser. –concluyo la chica contrariada en que si daba mas datos podría cavarse más espacios sola.

- Ya no importa – apoyo Ginny- Lo importantes es que ya estamos juntos de nuevo – concluyo recibiendo una mirada aburrida de Parvati-.

- ¿Vamos por una cerveza de mantequilla? –pregunto más tranquilo el pelirrojo a Hermione-.

- Sí… -se detuvo viendo a Lavender- mejor ve con Lavender, a mi no me apetece – mintió son una sonrisita cómplice con la chica-.

- Vale –respondió algo decepcionado - ¿Me acompañas Lavender?

- Claro –se levanto emocionada- ¿Quieres una Parv?

- Me encantaría –respondió suavemente mirando la tabla de la mesa distraídamente-.

- Vale, vamos Ron-.

La sonrisa en su rostro era reveladora, por fin le había devuelto un favor. Se sintió aliviada al darse cuenta que no le molestaba verlos juntos avanzar hacia la barra, regalándose algunas sonrisas amistosas y compartir pequeñas risitas por alguna anécdota divertida. Realmente estaba aliviada porque ello le daba más peso y certeza a su convicción, haber sido novia de su amigo había sido un juego, no se atrevía a llamarlo error por ahora, puesto que le quería muchísimo. Pero era su amigo y eso no volvería a cambiar.

- Se les ve bien juntos¿no?

- Sí, tienes razón –respondió apoyando los codos en la mesa y sosteniendo su rostro con sus manos- hacen buena pareja.

- Hace un mes no hubiese esperado esa respuesta – mirándola fijamente- pero, últimamente, ha cambiado mucho tu relación con Lav¿no Hermione?

- ¿Lo has notado¡Que torpe de mi parte el preguntártelo! De seguro ya te habías dado cuenta – respondió con una sonrisa serena- El dialogo cambia y mejora las cosas¿no lo crees? –devolviéndole la mirada- Además, dejamos de lado esas tontas diferencias, el pasado es pasado y no hay nada que hacer.

- Me parece genial que hayan hecho las paces – declaro aliviada- Desde aquél incidente, Lavender se ha sentido pésimo. Todos los días me decía que era la culpable y que quería solucionar las cosas… -suspirando y cerrando los ojos- No sé como se han arreglado, pero me alegra de verdad-sonriendo ampliamente-.

- Gracias Parvati, a mi también – devolviéndole la sonrisa-.

- ¡Hey¿De qué tanto hablan ustedes dos? –pregunto Ginny efusivamente debido al alcohol y agarrada del cuello de Harry- Hermione, últimamente me has dejado muy sola¿no me habrás cambiado por tus compañeras de cuarto? –lloriqueo levemente-.

- Nada de eso, Ginny –aclaro Hermione-simplemente hemos limado asperezas¿verdad Parvati?.

- Así es –valido la Patil- Además, de quien debes preocuparte de que no te cambie es tu novio, no tus amigas

- ¡Hey! – se defendió Harry- ¿Qué insinúan?

- ¡Harry James Potter! – chillo la Weasley al más puro estilo de su madre- ¡Ni se te ocurra hacerme eso! –apretando su agarre hasta dificultarle la respiración al niño que vivió- ¡No te lo perdonaré!

- ¡Detente, le estas sacando el aire! – le defendió entre risas Hermione- Parvati sólo esta bromeando.

- ¡Así es! – debatiendo entre partirse de la risa por la cara angustiada de Harry o gritarle a Ginny que lo soltará - ¡Se esta poniendo azul!

- ¡Harry! –le soltó abruptamente- ¿estas bien¡Lo siento! – zarandeándolo de los hombros- ¡Dime algo Harry! – pidió al no ver reacción-.

- Estoy…. bien – dijo con los ojos fuera de su orbita-.

Parvati y Hermione sudaron frío con una sonrisa torpe.

OoOoOoOoOoOoO

-Draco…

- ¿Qué quieres Pansy?

- Saber donde habías estado, soy tu prometida y merezco saberlo – resoplo decidida-.

- Eso no te importa –dijo al cabo dándole la espalda- no tengo que darte explicaciones por lo que hago o dejo de hacer – avanzando hacia la salida.

- Hay otra¿es eso? – preguntó dolida- Siempre hay otra y yo soy la única estúpida que finge que no lo ve. ¿Sabes qué? Estoy harta -Draco volteo y la miro fríamente con una mueca de asco, ya empezaba con otra actuación patética- Lo único que hago es quererte y tú solo me pisoteas… ¿Por qué Draco¡Dime por qué!

- Porque te detesto, porque me aburres, porque me pones enfermo, porque odio que chilles y llores…

- ¿Y a la otra la quieres, no? La otra no te aburre ni te chilla¿verdad? – conteniendo las lágrimas- ¡Te odio Draco!

Draco vio como la chica salía corriendo hacia las escaleras de los cuartos de chicas, no paso mucho hasta que un portazo se oyó por la sala de estar y él soltó un suspiro cansado.

- ¿No te has pasado?

- No es asunto tuyo, Graham – con voz suave- me conmueve que aparentes ser su amiga, pero conmigo no tienes que fingir.

- No finjo, lo soy – declaro serena- maldito el día en que me fije en ti, Draco.

- Ahora lo dices pero el año pasado nos la pasamos bien –por fin dándole la cara- Me pregunto que te habrá hecho Zabinni para cambiar de opinión –sonrió descarado-.

- Capullo – replico furiosa, él lo sabía todo-.

Draco amplio su sonrisa y se acerco a ella con el fin de cabrearla. Judith tembló un poco con su cercanía y, cuando estaban a escasos centímetros de besarse, Draco se separo bruscamente de ella.

- No veo el cambio –declaro victorioso – Nos vemos, Jude.

La chica pateo la pata de un sillón y soltó una maldición, pese a todo aun sentía cosas por el príncipe de las serpientes.

El aludido mientras, se dirigía a la biblioteca. Quería verla porque sabía que ella era la única que podía quitarle ese mal humor de perros que había aflorado con Parkinson y Graham, "menudas amiguitas" pensó. Desde que habían fortificado su amistad, si es así se le podía llamar el que ahora pasasen la mayor parte del tiempo pegadas, no hacían más que fastidiarle. Pansy con su típico "¿tienes a otra?" y Judith con sus aires de defensora de los inocentes. Estaba más que harto.

Se paso una mano por el cabello, desordenándoselo un poco cuando llego a la puerta de la biblioteca. Tomo el pomo ansioso y entro. La señora Pince le dirigió una mirada poco amigable pero el rubio la ignoro como siempre, no tenia tiempo para perderlo con esa vieja urraca, solo quería estar con Hermione, con ella. Cuando se asomo por la sección de pociones se desilusionó al no verla, quizás aun no había podido librarse de Potty y compañía¡rayos! Paseo por las estanterías reavivando algunos recuerdos que ese sitio tan preciado para la Gryffindor había propiciado. Este era el lugar donde deseó que su corazón latiese por él y no por otro. Levemente abstraído en ese pensamiento dejo pasar una notita que sobresalía de un ejemplar. Cuando volvió a pasar por esa fila fue que la vio. Observo a su alrededor y, al hallarse solo, se atrevió a cogerla.

Cerca de la estatua de la bruja jorobada, te estaré esperando.

Sonrió para sus adentros inundado de una emoción que le costaba disimular. Arrugó la nota en su puño y salio lo mas discreto que pudo de la biblioteca hacia su encuentro.

OoOoOoOoOoOoO

Hermione llevaba unos cinco minutos esperando. Era la enésima vez que se paseaba por las estanterías y que mentalmente contaba las velas que habían en la despensa. Su reloj de pulsera marcaba más de las siete de la tarde y ya amenazaba con oscurecer, por lo que con un movimiento de su varita hizo levitar una vela y la encendió.

¿Y si no había recibido la nota?

¿Y si no quería ir a su encuentro?

Se sintió torpe al pensarlo diciéndose que parecía una chiquilla tonta y enamorada. ¿Enamorada? La idea la atormento un poco pero con el paso de los segundos se le hizo más cierta.

¿Y qué? –resonó en su corazón.

¿Y qué?

Draco se había ido ganando espacio en su mente y corazón hasta conformar también, parte de su vida. Estuvo a su lado cuando más necesito apoyo y consuelo y no pidió, silenciosamente, nada más que estar a su lado.

Draco Malfoy. Rubio con unos ojos grises muy peculiares… no entendía porqué se le hacía familiar.

Y entonces su mente empezó a reavivar aquellos lejanos recuerdos que creyó olvidados.

Draco tomándole la mano…

Un niño rubio tomándosela también…

Los ojos grises de Draco…

Los hermosos y singulares ojos de ese niño eran…

¡también grises!

¿Sería posible que….?

El padre del niño que con ese cabello largo jalaba bruscamente a su hijo….

¿Cabello largo y rubio?

¡Lucius Malfoy!

Entonces ese chico era… Draco.

Siempre había sido él….

Recordó ese día claramente. No tenía más de seis años y era primavera. Su madre le había dicho que irían a ver a la abuela porque estaba agripada y ella, que desde pequeña aprendió a leer para luego hacerse muy apegada a los libros, ya sabía que significaba eso y por tanto, como ayudarle a su madre para cuidar a su querida abuelita.

Eran como las cinco de la tarde y el sol se hallaba en el ocaso de su esplendor. Estaba algo impaciente porque el tren llevaba tres minutos de atraso y su madre ya no tenía excusas como para apaciguarla. Pasó varios minutos mirando a su alrededor, viendo como la demás gente avanzaba mientras ella seguía atascada de la mano de su madre…

… pero entonces lo vio.

Un niño de cabello rubio la miraba fijamente. Su piel le pareció demasiado blanca y cuando alzo la mano para saludarlo advirtió que se acercaba a ella. Su pálida piel se acentuó aun más al acortar las distancias pero lo que más le llamo la atención fueron sus ojos que resultaron ser grises. Se sintió un poco incomoda al ser objeto de esa mirada tan penetrante mas esta incomodidad se fue al ver como le sonreía y le ofrecía su mano. Sin saber la razón, la tomo entre las suyas afectuosamente sin imaginarse que, once años después, estaría firmemente cogida de ellas nuevamente. Un hombre alto apareció tironeando al niño, por sus rasgos similares debía ser su padre y no estaba contento. Hermione se asusto un poco y al ver que alejaban al chico de ella y solo se animo a despedirse.

Y así paso el tiempo. Solía recordarlo de vez en cuando pero ahora… ahora, después de darse cuenta, lo había tenido mucho más cerca de lo que creyó.

La puerta se abrió suavemente dando paso a él. Hermione giro el rostro para observarlo y sin saber porque se sintió emocionada. Realmente era aquel chico, aquel que le había ofrecido su mano y que se había colado en sus pensamientos durantes estos años. Por su parte, Draco la observaba detenidamente como buscando la razón del porqué sus ojos brillaban peligrosamente. ¿Le había pasado algo¿Potter y la comadreja le habían hecho daño? La sola idea acentuó su mal humor, una cosa era que le fastidiasen a él y otra muy distinta era que lo cabrearan haciéndole daño a Hermione.

- ¿Qué pasa? –pregunto algo exasperado- ¿Te han dicho algo tus amigos? –dijo casi atorándose al decir amigos y no "Potter y comadreja"-.

- No – contesto moviendo negativamente la cabeza- solo recordé algo.

El rubio la miro extrañado. ¿A dónde quería llegar con eso? Hermione avanzo hacia él con una suave sonrisa y, inesperadamente para el Slytherin, le tomo las manos.

- Siempre fuiste tú… -susurro empinándose para alcanzar sus labios- eras tú…

Draco comprendió al instante a lo que se refería y, feliz, tomo los dulces labios que ella generosamente le ofrecía. Cuando sus labios se unieron en aquel beso lleno de emociones, sus manos afianzaron aun más su unión, fortaleciéndola aun más.

Y es que aquel encuentro, once años atrás, por fin veía su objetivo.

Porque el destino había dictado que estuviesen juntos, enlazados por un recuerdo lejano.


Notas: Hola.

¿Cómo va? Yo estoy mucho mejor, el martes pasado dieron de alta a mi abuela. Aun no está un ciento por ciento recuperada, pero ya es lo de menos. En fin, ahora a nuestro tema.

Este capítulo ha tenido de todo un poco, según mi parecer. La escena en que Ginny ahorca a Harry me salió del alma o más bien, fue consecuencia de estar viendo otra vez Chrono Crusade. Para los que sean fanáticos de anime os la recomiendo feliz. Rossette es única.

Otra escena en que me sorprendí a mi misma fue la de Draco y Pansy, ya era hora que le soltará el porque la trataba mal pero aun así me provoqué tristeza, me muero si me dicen eso (hablo de gente que en verdad quiero, cuando te da igual una persona y te dice eso, creo que te afecta mucho menos).

Y finalmente la escena donde Hermione recuerda a "él" y se da cuenta de que es Draco. Escena totalmente cursi y adosada a la canción que os recomendé.

¿Alguien se dio cuenta de que este capítulo tiene algo similar a un shoot que escribí de esta parejita? Las personas que quieran compartir sus suposiciones conmigo, dejen un review.

Una cosa más. Me inscribí a un concurso de micro cuentos. Se llama "Santiago en 100 palabras" y se hace cada año desde el año 2000, si no me equivoco. La verdad estoy algo preocupada por eso pero bueno, ya les informaré de cómo me va.

Bueno, solo me queda agradecerles por la constancia.

Saludos especiales para:

Io

Darkred-sun

Malicemoon

brujiskatty18

KaMyTa

yo..

Priinciipessa

TANA-CHAN-MalfOy

susi!

dayis

¡Gracias!

Maki Nirnaeth.