Notas: Canción para hoy Don't Hate Me – Rufio. Estará disponible en mi profile.
Circunstancias.
Capítulo 24: Le quiero a él.
Estaba aterrorizada. Sentía como la mirada azul cargada de odio le traspasaba el alma y la destruía hasta explotar por dentro. ¿Qué había hecho tan mal para que todo le saliese mal?
Hermione solo quería tener paz, quería a sus amigos y a Draco a su lado sin complicaciones pero eso parecía ser algo demasiado descabellado como para hacerse posible. Era por eso, porque estaba errada en sus deseos, que todo se tornaba en su contra.
¿Y qué haría ahora?
¿Tendría las agallas para asumir su verdad o se escondería como una cobarde debajo del tapete?
Difícil decisión, pero debía tomarla porque había mucho en juego. Demasiado.
El tiempo seguía corriendo y ella permanecía en silencio con el corazón desaforado en el pecho.
Y Ron seguía esperando.
Esperando y rogándole a Merlín por aquel enérgico "No" mas desconocía que ese "No" se había transformado hacía mucho en un "Sí" rotundo y definitivo. Fue viendo como de a poco sus ojos se tornaban rojizos y brillantes anunciando las lágrimas¿por qué no se lo decía de una vez?
El recuerdo de Malfoy besándola en aquella mazmorra salio a flote haciéndose intenso y muy real, quemándole las entrañas y aguijoneando su corazón. ¿Quién sino él estaría ahora con Hermione? Si no fuese él, ella no tendría ningún reparo en decir su nombre mas ahora permanecía callada y sollozante. Lo decían todo sus ojos, esos que observo a placer cuando ella era su chica, cuando era su novia y el centro de su mundo, su mayor necesidad.
Pero todo había cambiado. Lo odiaba, odiaba a Malfoy a morir.
Siempre humillándolo, siempre agrediéndole gratuitamente y ahora… ahora le quitaba a la única persona que le había dado sentido a su existir, a Hermione.
- Sé que es él – con la voz débil y profunda- tu rostro te delata.
- Ron… -dijo penosamente- por favor…
- ¡Solo dilo de una maldita vez! –grito angustiado- ¡¿Por qué sigues escondiéndolo si te has estado riendo de mí todo este tiempo?!
- No, no –moviendo la cabeza mientras las lágrimas recorrían sus mejillas – nunca he querido lastimarte Ron¡por Merlín!
- Pero lo hiciste –aceleradamente- y lo sigues haciendo. ¿Por qué él Hermione? De tantos chicos que hay en Hogwarts ¿tenía que ser él…?
- Lo siento –susurró –Pero le quiero, quiero a Draco y no lo puedo evitar- dijo mirándole a los ojos con la mirada cansada y con las mejillas brillantes-.
Silencio otra vez.
Por fin lo había admitido.
- ¿Desde cuando están juntos? – preguntó con voz impersonal y la mirada baja-.
- ¿Qué? –respondió confundida-.
- ¿Desde cuando? –reitero muy calmo - ¿Desde que les vi en la mazmorra?
- Sí –acepto resignándose a decirle toda la verdad-.
- Entonces… -caminando hacia la sala de estar y dejándose caer en un sillón pesadamente- todas las veces que te desapareces o estas abstraída es por su causa…. – dijo más para sí mismo que como interrogante para la chica- ¡Joder! –golpeando el antebrazo con cólera-.
- Ron…
- No me hables – hablo sin vida – no quiero escucharte más, Hermione.
- Pero… - arrodillándose frente a él- Ron, entiéndeme por favor. Es algo que no se puede controlar… -buscando su mirada entra la mata de cabello rojo que le cubría gran parte del rostro- fue más fuerte que yo y no me arrepiento de sentir lo que siento porque he sido muy feliz este ultimo tiempo – alzando una mano hasta posarla en su mejilla- Draco no es tan malo como aparenta, créeme. Es muy bueno conmigo…
Pero, pese a que Hermione seguía hablándole en busca de convencerle, de que no le odiase, su voz se iba extinguiendo de a poco hasta que solo fue capaz de ver sus labios solo moviéndose sin emitir sonido alguno. Entonces, siendo el familiar de las fuerzas más fuertes que la voluntad, la tomo de los hombros estrechándola con fuerza.
La había perdido al fin. Ya no había medio por el cual recuperarla. Ella amaba a otro, a su peor enemigo, al chico que por tanto tiempo había hecho burla limpia de su familia y de ella misma. ¿Por qué¿Por qué tuvo que pasarle eso¿Por qué no valoro más a la persona que tenía al lado cuando fue el momento¿Por qué se dejo llevar por un impulso que daño a un tercero?
Tantas preguntas, todas escasas de respuestas.
- ¿Qué te hizo? – sollozó amargamente- El siempre se burlo de ti por ser hija de muggles, se rió de mi familia e hizo hasta lo imposible por dañarnos¿Por qué él Hermione?
- Porque él es… - sobando su espalda – parte de un recuerdo lejano. Él estuvo conmigo cuando más sola me sentí, me consoló después de que les vi a Lavender y a ti y no busco nada más que estar conmigo… fue sin quererlo mi sombra, mi compañía hasta pasar a ser…
- … algo más –acabo derrotado-.
- Sí, así fue – afirmo con voz neutra- como lo fuiste y sigues siendo tú – separándose de él para mirarle- Yo te quiero mucho Ron, pero no de la misma forma como hace un año. Las cosas cambian, los sentimientos también y….
- No lo acepto –rebatió tercamente- nunca lo aceptaré, Hermione.
- Por favor, ya no sigas… -suplico cansada- no me hagas elegir.
- Pues tendrás que hacerlo – levantándose bruscamente – él o yo, elige.
- No quiero hacerlo¡entiéndelo¡Ambos son importantes para mí!
- ¡Pero él es Malfoy!
- ¡Y tú eres Weasley, el que me cambio por un impulso!
- ¡Ah¿Es eso, no? – dijo achicando los ojos de forma acusadora- Todo esto lo haces para vengarte¡nunca me has perdonado por eso!
- Ya lo hice hace mucho, Ron – mosqueada por su terquedad- no te guardo rencor por eso ni a ti ni a Lavender pero, no puedo tolerar que la hagas sufrir sabiendo que te quiere –dijo firme-.
- ¿Y ahora a qué viene eso? – exasperado- ¡Tú la odias¡Siempre lo hiciste¿Por qué ahora finges ser su amiga?
- No finjo, lo soy y la entiendo – dijo algo taciturna- ella te quiere pero estas tan estancado en el pasado que eres incapaz de verlo…
- ¡No cambies el tema de Malfoy metiendo a Lavender! – alzando la voz- solo buscas como excusarte-.
- Piensa lo que quieras –dijo fastidiada- me tienes harta, siempre te pones tan terco que… –dándole la espalda – escucha bien, no dejaré a Draco solo porque tú lo dices y sino eres capaz de tolerarlo pues tendré que escogerle por sobre ti. Adiós. –saliendo de la sala común-.
- ¡Genial! Traidora…. – por lo bajo- ¡Joder! – pateando un sillón-.
OoOoOoOoOoOoO
Había estado siguiendo a Draco durante unos minutos pero para su desgracia le había perdido el rastro. ¡Suertudo!
Con el cabello cayéndole sensualmente y la corbata algo desajustada por su escape de las manos de Zabinni, Judith estaba molesta. Ella, que siempre había sido tan minuciosa en su labor, ahora dejaba ir su oportunidad de descubrir en que pasos o mejor dicho con quien estaba el rubio. Y de paso vengarse un poquito, solo un poquito.
Vale, quería vengarse con todo lo pudiese usar en su contra porque no le había gustado lo que le había dicho.
"No veo el cambio, Jude"
Jude.
Sólo Zabinni era capaz de decirlo de forma de no alterarla, su nombre de pila en los labios de Draco la desquiciaban. Sonaba altanero y cínico, como si se burlase de ella en su propia cara.
Zabinni.
Ni quería recordar como le había hecho para escaparse¿Es que ese hombre no tenía descanso?
Durante la hora de almuerzo la había acorralado en un pasillo del castillo y la había besado como si fuese el fin del mundo, sin darle un respiro siquiera. Luego, entre beso y beso, habían terminado en un aula a punto de hacer el amor. A punto. En el último momento ella había vuelto en sí y pudo frenar la situación pero no paso mucho hasta que él la volviese a besar y enredarla entre sus brazos para dejarla semiinconsciente.
Sólo ese Slytherin tenía tal poder sobre ella, no había nadie aparte de él que pudiese dejarla en ese estado.
Sacudió la cabeza al recordar todo lo que le costo librarse de ese agarre, lo mucho que luchó hasta que la soltase entre ironías y palabras malsonantes. Pero después de todo, se sintió liviana, muy liviana. Era extraño pero, cada vez que estaba con Blaise, algo en su interior se agitaba haciéndola sonreír. Nunca le había pasado, pero no por eso le desagradaba. Esta era la razón por la que se le hacía difícil resistirse, porque era imposible no dejarse llevar por esa satisfacción que la inundaba.
Aun sonriendo, olvidando de paso a Draco, siguió vagando por el tercer piso sin saber que estaba cerca de descubrir algo, sin saber que su objetivo estaba a una puerta de ella.
Pero no necesitó ver a Draco Malfoy sino a Hermione Granger, acercándose, para intuir que algo andaba mal.
En tanto, Hermione venía aun repasando mentalmente la disputa que había tenido con el Weasley. No podía dejar de obviar el cariño que le tenía y que le tiene por una niñería. Sus peleas eran siempre iguales, igual de tercas y sin ninguna resolución, donde primaba el orgullo y estaban vetados por él a hablar en un cien por ciento con seriedad y con la mano en el corazón.
- Vaya, una sangre sucia pasando por aquí – lanzó Judith venenosamente sacándola de sus pensamientos-.
- Graham –masculló la castaña por el comentario – no sabes lo mucho que me alegra encontrarme contigo –ironizó- habiendo tantas personas ¿por qué tenía que ser ella…? -susurró por lo bajo-.
- ¿Vienes de tu orgía de libros? – abordo acercándose a ella en pose altiva- He oído que eso también se te da bien, cerebrito-.
- ¡Oh sí¡No sabes cuanto! –volvió a ironizar – Mejor a como se te dan los hombres -asesto con ahínco-.
- Muy graciosa sabelotodo – dijo despectivamente – Ya nos veremos las caras otra vez- dándose vuelta elegantemente para iniciar su partida puesto que ella no era su objetivo sino Malfoy.
- Cuando quieras, Graham – respondió manteniendo la calma para no lanzarse un petrificus totalus por el hombro mientras se iba-.
Hermione observó como la Slytherin se alejaba lentamente y, cuando creyó que se había ido, puesto que esta se escondió en un recodo cercano, avanzo hasta la muerta mágica de ensueño. Nada más al posar su mano sobre el pomo, de la puerta se asomo una cabellera rubia y unas manos pálidas que jalaron a la castaña, entre risitas, hacía la estancia con suavidad.
Pero tanto Draco como Hermione ignoraban que eran observados. Ignoraban que Judith Graham, alias Jude, había identificado al chico como a Draco, atando los cabos sueltos a una velocidad abismante hasta llegar a la conclusión de que Hermione Granger, la sangre sucia y sabelotodo insufrible, era la chica de su príncipe.
Entorno los ojos por mera satisfacción. Draco Malfoy se iba a enterar quien era Judith Graham.
OoOoOoOoOoOoOoO
- Draco, ya suéltame –pidió enredada entre sus brazos- me haces cosquillas – dijo al sentir escalofríos por el roce de los labios del chico en su cuello-.
- No quiero –dijo campante-.
- Vamos, quiero contarte algo –poniéndose seria- Algo importante.
- ¿Qué es? –preguntó con ella aun abrazada por el estomago-.
- Es sobre Ron –continuo laxa en sus brazos- Él lo sabe todo.-termino en voz ronca-.
Malfoy quedo estático. ¿Cómo la comadreja pudo darse cuenta? Acostumbraba a vigilar por si alguien venía antes de abordar a Hermione, exceptuando la ocasión en la biblioteca donde les vio abrazándose, era muy cuidadoso en ese aspecto. No terminaba de comprenderlo.
- ¿Cómo? –dijo apenas- ¿Cómo se dio cuenta la comadreja?
- Draco -Hermione se zafó del agarre y le miro con un poco de reproche por el "comadreja" pero luego ablando el rostro- no ha podido olvidar lo que sucedió en las mazmorras –Draco sonrió levemente el evocarlo, le fue gratificante ver la cara del pobretón al descubrirles- de seguro que estuvo pesando en ello y…
- … y termino pensando que estamos juntos –termino por ella-.
- Sí – afirmo sin más-.
- ¿Y qué le respondiste tú?
Silencio.
¿Qué pudo decir Hermione¿"No, él es un Slytherin y no estaría bien" o "cómo puedes siquiera pensarlo, nunca lo haría"¿Cuál de todas o ninguna?
- ¿Tú qué crees Draco? – rompiendo el silencio y mirándole fijamente a los ojos-.
- Dímelo tú – pidió escondiendo su ansiedad, también mirándole fijamente a los ojos-.
- Dije la verdad – sin evadir su mirada profunda, divirtiéndose en parte por el temor que ésta reflejaba -.
- ¿Y cuál es esa verdad? – dijo después de una pausa, como temiendo una catástrofe-.
- Que te quiero, Draco – terminó con una sonrisa-.
Fue ahí, en ese exacto segundo, en el que Draco Malfoy se dejo llevar solo por sus sentimientos abrazándola con fuerza y besándola con sentimientos encontrados. Fue ahí que volvió a repetirse mentalmente que ya…. la amaba.
Notas: Hola. ¿Cómo va? Espero que muy bien.
Lo que es yo, voy bien, no puedo quejarme. Últimamente he sentido que estoy actualizando más seguido¿es sólo idea mía o es así? Díganme ustedes.
Pasando al capítulo, no sé como ha quedado. Ni tiempo he tenido de leerlo de corrido porque quería subirlo pronto, así que, si hallan errores, ya saben por qué.
Se vienen momentos duros, lo siento así (eso sonó a la profesora Trelawney xD) pero descuiden, nada tan gravísimo … ¿o sí? Ya verán, paciencia.
Estoy muy feliz por los reviews. ¡Nunca había tenido tantos en mi vida¡No se imaginan la emoción que me hace revisar mi correo ahora! (antes era mero trámite, aburrido XP)
Infinitas gracias desde el fondo de mi pequeño y aguijoneado corazoncito.
Bueno, les recomiendo plenamente la canción. Últimamente he dejado un poquito de lado a Silverstein para darle su espacio en mis oídos a Rufio. Creo que es buena banda y que la canción de hoy acompaña el primer tramo del capítulo.
Bueno, sin más que volver a agradeceros, me despido
Saludos para:
Bastet
Pau tanamachi Malfoy
Priinciipessa
Malicemoon
liebre-shindo
Jaz..
Danita
margara
beautifly92
Velti
Sara
dana.malfoy2
karyta34
Maki Niraeth.
