Notas: Para hoy recomiendo la canción Cuando no es como debería serPanda. Estará en mi profile a la brevedad.


Circunstancias.

Capítulo 25: Cuando no es como debería ser.

Se dejo guiar por su mirada y por su cuerpo terminando recostada sobre él en el sillón de la habitación. Suspiro en respuesta a la suave caricia que Draco le regalaba en la espalda, en repuesta a tan reconfortante momento.

Pese a todo aun estaba un poco triste. Deseaba con todas sus fuerzas que Ron algún día comprendiese lo que ella sentía al solo ver a Draco, al solo sentir su tibio cuerpo cerca del suyo, al sentir sus labios besándole con dulzura. Lamentablemente él entendía en parte lo que la Gryffindor sentía, puesto que era casi lo mismo que le pasaba al pelirrojo al tenerla cerca.

Pero era muy fácil pasar del amor al odio y ella sería testigo de ello para su desgracia.

Cerró los ojos permitiéndose escapar momentáneamente de la realidad, permitiéndose volar por el cielo de su fantasía junto a él. Enredo sus brazos rodeando el pálido cuello buscando inconcientemente consuelo, sí, eso era, ahora solo quería que Draco la consintiera hasta que ya no sintiese dolor alguno. Pero la pesadilla recién comenzaba y la pareja ni se imaginaba todo lo que tendrían que enfrentar desde ahora. Draco bajo la mirada divisando su tierna y pequeña nariz, los labios algo apretados y los ojos cerrados, eso le alertó un poco y, rompiendo un poco más sus defensas, se atrevió a preguntar.

- ¿Qué te ocurre? –preguntó con deje de preocupación- ¿Te preocupa Weasley?

Hermione se acomodo de nueva cuenta enfocando su semblante. Sonrió levemente y luego apreso su rostro con las manos, acariciando sus mejillas.

- Estoy bien, Draco –arrugando un poco el ceño y la nariz por pura coquetería- Es sólo que…

- ¿Qué? – impaciente-.

- Me duele un poco su terquedad – apoyando las manos en su pecho- Harry y Ron son como los hermanos que nunca tuve, me duele que Ron actúe de la forma en que lo está haciendo…

Draco entorno los ojos un poco celoso. Ella estaba preocupada por la comadreja, no le gustaba no ser el centro de toda su atención mas no dijo nada y siguió escuchándola.

- Admito que me disguste mucho por lo que hizo con Lavender pero eso ya paso, es tonto que siga creyendo que estoy molesta por eso – haciendo una mueca de fastidio sin mirar a Draco- Ella resulto ser buena chica. Me di cuenta que ella y yo no nos diferenciábamos tanto puesto que sentía como yo, es decir, quiere a Ron tanto como yo te quiero a ti, Draco –mirando hacia un lado sin notar la sonrisa que cruzo fugazmente los labios del Slytherin- y fue por eso que le beso, porque lo que siente es tan fuerte que ya no lo podía ocultar. Pero Ron está tan ciego… me enfurece que este así, aun está estancado en el pasado y eso no puede ser – rodando los ojos exasperada- sólo esta dañando a Lavender con esa actitud¿no te parece? – fijando su mirada en él como para recibir apoyo-..

- ¿Siempre te pones tan parlanchina cuando estás molesta? –dijo con un deje de burla-.

- Draco… -haciendo un mohín gracioso-.

- Está bien – deteniéndose- Yo creo que el pobretón… -recibiendo una mirada poco amable de la chica- Esto… Weasley está confundido. No quiere dejarte pero tampoco a Brown… -dejando a Hermione con los ojos muy abiertos- ¿Qué? Es lo que yo creo, Hermione.

Hermione permaneció unos segundos pensativa. Lo que Draco decía no era algo tan descabellado como pensó a la primera. Era muy probable que lo que el rubio decía fuese verdad¿Quién era ella para dudar de una visión masculina sobre el actuar masculino? Lavender había salido llorando de la sala común cuando ella había entrado, eso podría significar muchas cosas, a parte de lo que el pelirrojo le había dicho. Quizás Ron y Lavender se hubiesen…

- … besado –termino sin darse cuenta-.

- ¿Quieres que te bese? – preguntó perspicaz el chico- No sabía que te gustasen tanto mis besos…

- ¡Draco! -sonrojándose furiosamente- No pensaba en eso – dijo aunque lo que había dicho volvía a ser objetivo- pensaba en lo que paso cuando entré a mi sala común…

El chico lanzo un leve bufido que paso desapercibido para la chica. Seguía dándole vueltas al asunto y él seguía queriendo su atención de vuelta hacia su persona. ¿Era mucho pedir? Draco solo quería que ella le mirase, preocupase y hablase solo de él. ¿No era muy egoísta por eso?

- Es verdad – dijo su voz interior- Estás siendo muy egoísta, ella también tiene gente que la quiere, no como tú….

Como tú.

¿Acaso aun se sentía solo?

Tonterías. ¿Verdad?

Aquel conocido dolorcito comenzó a hacerse sentir en su pecho. Desde que estaba con Hermione ya no lo sentía muy seguido pero…

¿Pero?

Pero lo había sentido toda su vida, sin importar con quien estuviese, sin importar si estaba rodeado de gente, él siempre se sentía solo, muy solo.

¿Por qué alguien como él se sentiría así? Draco tenía todo lo que cualquier mago quisiese. Era guapo y rico, tenía estatus y a cuanta chica se le pasase por enfrente… pero desde ese día, el día que en la vio a ella, algo dentro de sí había quedado vacío como si su corazón se hubiese ido con la pequeña Hermione hasta que se volviesen a ver como él y ella.

Tenía miedo. Tenía miedo de que Hermione le dejase, de que nunca más le viese como hacía en este momento, con tanta ternura y cariño; que nunca más le besase o le dijese que le quería. Tenía miedo que todo fuese solo una ilusión… un sueño.

- ¿Draco? –llamó la chica recostada en su pecho- ¿Estas bien?

- Sí, lo estoy…-dijo no muy convencido-.

- ¿Seguro? – preguntó al notar la duda en su voz-.

- Sí.

- Vale.

Algo no le estaba gustado. ¿Se habría molestado por algo que ella había dicho¿Qué le tenía tan abstraído?

- ¿Dije algo malo? – cuestionó luego de unos segundos - ¿Te molestaste?

- No – cambiando de tema- ¿Por qué no me dices qué paso cuando te encontraste a Brown y a Weasley?

- Bueno… - titubeó- Cuando entre Lavender salió corriendo y Ron estaba algo angustiado- meditando un poco lo anterior- yo creo que se besaron y, bueno… después nos pusimos a discutir.

- Hmmh – pensativo- Definitivamente Weasley esta confundido…

- Pero no es seguro, hablaré con Lavender…

- Ya…

Silencio.

- ¿De verdad no te pasa nada, Draco?

- De verdad –mintió. Tenía un mal presentimiento y no sabía como librarse de él. Miro a Hermione por unos segundos y la estrechó con más fuerzas. Pronto sería la hora de la cena y no quería desaprovechar ni un minuto más. Inclino la cabeza en busca de sus labios y la beso profundamente.

OoOoOoOoOoO

Venía aferrada al brazo de su novio luego de una sesión de besos en el lago. Su rostro resplandecía de pura felicidad y no faltaban las chicas que volteaban a verla envidiosas por el chico que tenía a su lado. Ginny se consideraba una chica afortunada y feliz, tener a Harry a su lado era lo más maravilloso que le había pasado en mucho tiempo.

Avanzaron por los pasillos y escaleras rumbo a su sala común regalándose una que otra miradita enamorada mas, cuando ingresaron luego de decirle la contraseña a la señora Gorda que los miro recelosa, su aparente felicidad se esfumo en el acto. En uno de los sillones que estaban frente a la chimenea yacía Ron con la cabeza escondida entre sus piernas.

Su primera reacción fue mirarse desconcertados, luego se separaron para acercarse al pelirrojo y finalmente, después de mirarse con la duda trazada en sus rostros se atrevieron a moverlo un poco. Ron se desperezó lentamente pestañando reiteradamente para acostumbrarse a la luz, ya que había pasado largo tiempo en esa posición tan incomoda y sus ojos tampoco habían recibido luz en ese lapso de tiempo.

- Ron¿qué paso? –pregunto Harry al ver su mirada tan perdida. Ginny no pudo evitar apretar los labios en una mueca de angustia considerable, cualquier cosa pudo pasarle y las películas viajaban aceleradamente por las mentes de Harry y Ginny.

- Hermione –logro articular después de largo tiempo de inquietud – Está con Malfoy, lo admitió por fin. Harry, ella lo quiere…

Los rostros de su amigo y hermana no cayeron más que en la sorpresa, esto era demasiado como para ser creíble. La pareja había dejado sus sospechas porque la misma Hermione les había dicho que ese beso con Malfoy fue robado, pero, ahora, ya no podían más que tener un mal presentimiento de esto.

¿Cuándo Hermione había pasado a ser una desconocida¿En qué momento había cambiado tanto?

- No puede ser –dijo Ginny- Ella no haría algo así, sería incapaz-.

- Pues créelo – dijo sin ganas su hermano- ella misma me dijo que le quiere… han estado… todo este tiempo juntos – con rabia- ¡todo este tiempo se ha reído de mí!

- Creo que lo mejor es que hablemos con ella para que nos lo aclare- sugirió el moreno- quizás dijo cosas que no quería decir, quizás la hiciste enojar y te salio con eso…

- No Harry, no lo entiendes – clavando su mirada dolida en su amigo- sentí el aroma de una colonia de hombre en su cuello, ella hablaba en serio…

Los tres se miraron con un deje de tristeza en el rostro, se venía un gran enfrentamiento con la Premio Anual.

- Voy a buscarla –dijo finalmente la pelirroja- No lo creeré hasta ella misma me lo diga.

-Pero Gin –intento detenerla Harry- será mejor que la esperemos, siempre viene a la sala común para bajar a cenar…

- No estés tan seguro –respondió Ron con amargura- lo más probable es que este con él ahora…

- No importa, iré por ella –terció la Weasley saliendo de la sala-.

Harry y Ron permanecieron sumidos en un largo y tenso silencio. ¿Qué podía hacer ahora para animar a Ron? Él le había incentivado a que le expresara sus sentimientos a Hermione y, en parte, sentía que todo esto era su culpa. Pero la verdad es que nadie era el culpable y buscar culpables en este momento, cuando todo estaba predispuesto, era inútil. Toda acción tiene consecuencia y esta no había sido la excepción, una traición había llevado a tanto… hasta ser capaz de dar vuelta el mundo y ponerlo todo de cabeza, había unido a los eternos enemigos bajo el lazo del amor y ahora, aunque lo intentasen a morir, nada podía sepárales, nada.

-Lo siento amigo –dijo Harry sentándose a su lado- no pude imaginarme que algo así pasaría…

- Ni yo, Harry… ni yo –recibiendo unas palmaditas del moreno – Ella me recriminó por Lavender… son amigas y sabe que ella está enamorada de mí –mirando hacia el horizonte- me dijo que seguía estancado en el pasado pero… ya no lo sé, ya no lo sé Harry… Estuve a punto de besarla si no fuese porque Hermione apareció…

Harry paró en seco. Vaya, Ron si que tenía un problema. Decir que se ama a una y casi besar a la otra no era más que un signo de una gran confusión. ¿Qué podía hacer él como amigo? Sólo quería ayudar pero desconocía qué hacer o qué decir en una situación así… quizás, sólo quizás, si su padre estuviese a su lado sabría qué hacer. Pero las cosas estaban al revés, Harry actuaba como el ciego que intenta guiar a otro ciego.

- Ron… -empezó dubitativo- Creo que estás muy confundido, puede ser que… quieras a Lavender como algo más…

El guardián giro bruscamente su rostro hacia el de su amigo regalándole una mirada muy poco amigable. ¿Acaso se había vuelto loco¡Él estaba seguro que amaba a Hermione, que aun seguía amándola pese a todo, y no a Lavender! Lavender era… ella estaba enamorada de él. No podía verla como algo más.

¿No podía o no quería?

Nadie puede negar que es agradable oír de los labios de una persona que le gustas o que te quiere pese a que tú no lo sientas así pero, de ahí a sentir algo la cosa cambiaba mucho, muchísimo. Ahora, el que intentase besarla había sido por un impulso desconocido. Vamos¡nadie cae dos veces en el mismo impulso sin sentir algo por ese alguien! Estaba claro, Ronald Weasley buscaba como justificarse.

- No me mires así –pidió Harry algo incomodo- Dejarse llevar dos veces por un impulso con ese mismo alguien significa algo. Admite que sientes algo por Lavender también.

Admítelo. Debía hacerlo.

Aunque quisiese negarlo, las pruebas le delataban a la primera de hecho.

Lavender también tenía su encanto, su cabello sus ojos… su aroma. Era muy extrovertida y graciosa también y, por supuesto, tenía una hermosa sonrisa también. Desde que se había vuelto amiga de Hermione había cambiado mucho, se había vuelto más centrada y ya no era considerada por los compañeros de casa como la cotilla en sus mejores tiempos. Ese cambio era el más radical que había sufrido, pero en resumidas cuentas, había cambiado para bien. Procuraba ayudar a quien necesitase ayuda y siempre tenía consuelo para los abatidos.

Y, además, lo amaba a él.

Era perfecta, entonces ¿Por qué no sentía nada por ella?

Mejor dicho¿Por qué negaba que sentía algo, aunque ínfimo, por ella?

Se estaba comportando como un cobarde. Quería a Hermione a su lado pero a Lavender también, las quería a ambas sabiendo que era un deseo egoísta. Ronald Weasley no era el centro del mundo, no para Hermione, sí para Lavender.

¿Por qué no dejaba ir a Hermione de una buena vez y aceptaba que Lavender había empezado a ocupar un espacio en sus pensamientos?

No dejaba de recordar su rostro herido cuando intento besarla. Ella juraba que veía a Hermione en ella pero… si supiese que la estaba viendo a ella, que veía a Lavender Brown tal y como era, pensaría lo mismo? No lo sabría hasta decírselo en persona, hasta buscarla y mirarla a los ojos.

- Tienes razón, Harry –admitió finalmente-.

El moreno sonrió un poco más aliviado, ahora solo quedaba oír de la boca de la propia Hermione que "quería" a Malfoy.

¿Por qué ahora no le sonaba tan ilógico?

La vez que había increpado a Malfoy en los pasillos por estar siguiendo a su amiga había notado algo en su mirada, algo distinto al brillo burlón que caracterizaba su mirada fría y desdeñosa, aparte de no oírle el "sangre sucia" sino el "la sabelotodo". Poco a poco, entre la extrañeza y el desconcierto, se fue dando cuenta que ya empezaba a aceptar el que su amiga y su peor enemigo estuviesen juntos. No entendía bien cómo pero algo que tenía en el pecho le susurraba "acéptalo". Su corazón, que ya sabía lo profundo y maravilloso que era amar a alguien, le hacía ver que no habían imposibles más los que uno se auto imponía. Era cierto, él pensaba que no podía estar al lado de Ginny porque de seguro Voldermort buscaría hacerle daño pero, cuando se lo planteo a la chica, ésta se enfureció tanto que dejo de hablarle dos días hasta que finalmente se sentaron a exponer todos los pro y contra del estar juntos.

"No me importa correr riesgo, si quererte significa dejarte a tu suerte entonces prefiero no sentir nada, Harry. Sé que es peligroso, pero quiero correr ese riesgo contigo, quiero estar a tu lado y apoyarte en todo…sin importar lo que pase. "

Sí, él lo sabía. Y era capaz de imaginarse lo que sentía Hermione al ver que sus sentimientos iban en contra de todo lo razonable, en contra de todo lo debería ser; él farfullando "Sangre sucia" a diestra y siniestra y ella reñiéndole ingeniosamente.

- Esperemos a que Ginny vuelva con Hermione –sugirió luego de un rato perdido en sus pensamientos. Ron, que estaba a su lado mirando la chimenea, giro a verle asintiendo mecánicamente con la cabeza. Había que enfrentarse a un gran dilema.

oOoOoOoOoOoOo

Había inspeccionado el primer y segundo piso sin resultados; ya agotada, había arribado al tercer piso sin esperanzas de encontrarla en él.

"Ha de estar en la biblioteca quizás" –pensó pronto. Algo dentro de sí se negaba a creer las palabras de su hermano. Recordaba claramente como se había defendido enérgicamente cuando le acusaron de estar con el Slytherin, había asegurado que no había nada¿Les había mentido? Por Merlín, no quería siquiera pensarlo. Pero, suponiendo que fuese cierto¿lo aceptaría?

El "no" que creyó decir en su mente se apago para su sorpresa. ¿Quién era ella para juzgar, para decir a quien Hermione debía querer y a quien no? Nadie, porque nadie era capaz de controlar su sentir.

Siguió caminando entre sus pensamientos un buen tramo ya resignada a no hallarla ahí cuando, de una puerta que estaba cerca de la estatua de la Bruja Jorobada, vio asomarse medio cuerpo que se le hizo familiar. Cabello castaño, capa abrochada hasta el cuello con el escudo de los leones… ¿quién era esa chica?

No tuvo que esperar tanto para descubrirlo puesto que ésta salió trayendo consigo, y de la mano, a un chico rubio, de piel pálida y con la capa de las serpientes.

Y ahí se quedo estática, viendo como se besaban sin notar su presencia.

- ¡Hermione!

La chica se separó bruscamente volteando al origen de la voz y, cuando noto el cabello pelirrojo, algo en su interior se rompió.

- Ginny… esto, yo…

- Era verdad… -dijo mirándola asombrada- y yo no lo quise creer¡no le quise creer a mi hermano! Nos has traicionado, Hermione

- No, no… -dijo bajo la atenta y, aparentemente, mirada de indiferencia de Draco- entiéndeme, por favor…

La Weasley no quiso seguir escuchando y salio corriendo rumbo a las escaleras.

Hermione quedó desolada en aquel pasillo sosteniendo aun la mano del Slytherin. Draco fue viendo como de a poco sus ojos se enrojecían y sorbeteaba la nariz. Se pondría a llorar, no, detestaba verla así.

- ¿Por qué Draco? –dijo cabizbaja y sollozante- ¿Por qué no puedo quererte y ya?

¿Qué iba a decirle? Él tampoco lo comprendía. Si lo supieran los Slytherin de seguro iba a quedar el castillo patas para arriba, harían lo imposible para acabar con él y con Hermione pero, sus amigos, esos que dicen quererla tanto y que solo quieren su bien eran quienes más la lastimaban ahora al no querer ponerse en su lugar.

- No llores – tomando su rostro por las mejillas- tarde o temprano todos lo sabrán… -con un deje de preocupación- Dale tiempo a la Weasley, acabará aceptándolo….

La chica sonrió al sentir sus dedos secando sus lágrimas, al sentir sus labios en su frente en una suave caricia. Tenía razón, ella tarde o temprano lo entendería… porque hablaría con ella de inmediato.

Miro a ambos lados cerciorándose de que no había nadie y beso profundamente a al chico. Luego se separó y con una sonrisa le dijo.

- Hablaré con ella –con voz firme – Nos veremos después, me toca ronda nocturna-.

- A mí también –respondió dándole un beso corto en los labios-.

- Hasta luego –se despidió-.

Draco vio como lentamente Hermione desaparecía por el pasillo volteándose una que otra vez para verle. Cuando desapareció algo en su interior se removió, la pesadilla apenas había comenzado.


Notas: Hola¡lo he acabado! Primera vez que escribo y subo el capítulo en el mismo día, sí, gran trabajo.

Me siento algo cansada y por eso no haré grandes comentarios hoy.

Como siempre, agradezco sus reviews¡son maravillosos en verdad! Me hacen sumamente feliz, gracias. Ni en mi vida hubiese soñado con 155 reviews… gracias, mil gracias.

Bueno¡descarguen la canción! Siempre procuro dejar los links de descarga ahí para quienes tengan dificultades para hallarlas, así que aprovéchenlos.

Gracias a quienes dejaron review en el capítulo anterior:

Priinciipessa, brujiskatty18, unkatahe, margara, lala, liebre-shindo, Jaz.., Pau tanamachi MalfoyMalicemoon, Danita, paddyale.

¡Muchas gracias!

Maki Nirnaeth.