Revelaciones

Cap 9


Se sentía muy cómoda, envuelta en esa firme calidez. Estaba conciente de las lágrimas secas que debían surcar su rostro, recordándole todo a cámara lenta. Aunque esta vez ella era insensible a estos hechos. De todos modos era una asesina.

Hermione fue abriendo los ojos con inmensa lentitud. Logró enfocar la chimenea encendida y al levantar la mirada se encontró con la de él, fija en ella. Intentó separarse al comprender la situación, cosa que Draco no le permitió al prever su reacción.

Estaba terriblemente confundida por lo sucedido, la incertidumbre ante sus propias reacciones. No estaba segura del porqué había acabado con Lucius Malfoy; por temor a que alguien saliera herido, de manera inconsciente, por accidente, o lo que más temía, por el placer inmenso y a la vez angustioso que le representó verlo caer al suelo, como un mortal más, sin orgullo.

-Me dirás ahora que sucedió- preguntó Draco con sencillez volviendo su mirada al fuego, mientras ella reaccionaba nuevamente.

-¿Ha pasado mucho desde que me quedé dormida?-preguntó Hermione intentando evadir el tema y colocándose una mano en la frente.

-Un par de horas- dijo él entre dientes separándola de sí con algo de brusquedad, para ir a situarse junto a uno de los muebles de madera de la pared central.

-Será mejor que me vaya- dijo ella tratando de ponerse de pie, cosa que logró con algo de dificultad, por el temblor que la asaltaba.

Draco golpeó con el puño el mueble, haciendo que Hermione reaccionara.

-¿Qué te sucede Malfoy?- preguntó ella algo dudosa, poniéndose de pie completamente.

-Solo huyes- le espetó él con molestia.

-No es así- le contestó ella con rapidez, tratando de ordenar sus ideas, se sentía demasiado vulnerable como para enfrentarlo, sentía que había caído.

-Claro que lo es¡debo saber porqué demonios te encontraste con mi padre, por que lo encontré a punto de violarte y porqué fue la primera vez que acabaste con alguien!- le dijo él casi a gritos.

Hermione cayó sentada nuevamente en el mullido sofá.

-Tu padre me mandó una nota firmada con tu nombre, supuse que querías decirme algo sobre nuestra última conversación, hablar de tu misión tal vez, no lo sé- dijo ella mirándolo furiosa por los reclamos proferidos anteriormente.

-Y qué motivos tenía mi padre para intentar…- comenzó a decir él.

-Es una larga historia- dijo ella terminante.

-Tengo mucho tiempo antes de tener que asistir al funeral de mi padre, así que puedes relatarme como sucedió todo- dijo él sentándose en una silla frente a ella, exigiéndole con la mirada una respuesta.

-Por lo que entendí, tu padre conoció a… a mis padres cuando eran más jóvenes y él los asesinó- dijo ella sin mirarlo directamente.

-Comprendo- dijo él. -¿Pero qué quería de ti?- dijo Draco obligándola a mirarlo.

-No confío en ti- le dijo ella, -no pretendas que te diga más de lo necesario-

-Yo tampoco confío en ti, pero me parece que buscamos exactamente lo mismo- dijo él con mirada inquisidora.

-¿A qué te refieres?- preguntó ella suspicaz.

-Acabar con Voldemort y de paso quedarte con el poder que él ambiciona- dijo él.

Ella negó con la cabeza. – Me asombra que te dieras cuenta de mi desprecio hacia ese ser repugnante- dijo sabiendo que se arriesgaba a caer en una trampa, pero confiada en el odio que parecía emanar del cuerpo de su enemigo cuando se refería a Voldemort.

-Sólo acabar con Voldemort, porque fue él quien ni tuvo reparos en permitir la muerte de mis padres, entre otras cosas- concluyó.

-¿Desprecias el poder que podrías conseguir?- preguntó él con extrañeza, era una conducta inapropiada para alguien de su clase.

-No me interesa- dijo ella con decisión.

El la miró unos instantes más sin decir nada, como descifrando algo que ella no alcanzaba a entender.

-Perfecto, entonces Vanessa Stendrak, ahora que no cuento con mi padre para interponerse, me aliaré a ti, tú me conseguirás lo que necesito para alcanzar el poder y te ayudaré a destruir a Voldemort-

-Jamás me uniría a ti- espetó ella sin pensar.

-¿Por qué no?- preguntó Draco.

-No está en mis planes- dijo ella desinteresada.

-Sabes muy bien que nos queda poco tiempo- le recordó.

-Lo sé…- susurró dudosa.

-¿Aceptas?- preguntó acercándose a ella y levantándole el mentón, que ella apartó con un movimiento brusco.

Hermione meditó la situación en silencio por algunos segundos y luego sintió una oleada de rabia contra sí misma por lo que estaba dispuesta a hacer.

-Acepto Malfoy- dijo sintiendo como si una mirada penetrante la traspasara desde un costado, la mirada de Vanessa que le reclamaba.

Draco sonrió de medio lado y regresó a su lugar inicial.

-Ahora estás en mis manos Vanessa- dijo pronunciando su nombre de manera intensa.

-Debes decirme que escondes tú primero- dijo Hermione tratando de despejar su mente.

-Es imposible- dijo él.

-No te diré ni una palabra si tú no hablas-

Draco pareció evaluar la situación y afirmó con la cabeza.

-Tengo que encontrar el sello que le brindará a Voldemort la victoria que tanto desea- le dijo.

-Explícame lo que sepas- dijo Hermione viendo en él su oportunidad para enterarse de todo acerca de ese misterio.

-No es mucho, solo sé que existe un sello que guarda poderes oscuros inimaginables, hasta hace un tiempo creí que era sólo un rumor que circulaba entre los mortífagos, pero cuando Voldemort me encargó la tarea supe que todo lo que había venido sucediendo era obra de su plan, nadie creería jamás de la existencia de esta fuente de poder alterna-

-Pero… ¿De dónde proviene?- preguntó Hermione mirándolo con confusión.

-La misma leyenda decía que los orígenes de la magia que hoy conocemos son oscuros, a pesar que eso fuese un detalle escondido por siglos, y que aquel descomunal poder llegó a ser controlado por un grupo de magos y brujas que "purificaron" por así decirlo el mundo mágico y sellaron esas raíces malignas. El día en que se libere ese poder, el mundo mágico como lo conocemos caerá y regresará a la forma en la que debió ser-.

Hermione demoró un poco en procesar esa información y sacó algunas conclusiones.

-¿Alguien sabe de esto?- preguntó Hermione tratando de mostrarse indiferente.

-Si te refieres a algún profesor o al Ministerio, no- dijo Draco con seguridad, -solo algunos pocos conocen el secreto, pero la ubicación del sello y el objeto son desconocidas para todos-

Ella afirmó con la cabeza y deslizó una de sus manos hasta su pecho, y se dio cuenta que su escote estaba extremadamente roto, pero que aún la cubría lo suficiente. Maldijo a Lucius Malfoy en su mente, e intentó borrar los recuerdos que su nombre le trajo y concentrarse en la última información recibida.

-Esta…- dijo Hermione tomando la cadena rota de su bolsillo con la otra mano, -es la llave-.

Él se levantó rápidamente e intentó tomarla, pero ella se lo impidió.

-Deseo verla- dijo él autoritario.

-No- siseó ella dirigiéndole una mirada que le dio a entender que ella no se lo permitiría jamás.

-Te contaré la historia ahora, antes que me arrepienta- le dijo Hermione.

Draco la miró y luego volvió a tomar asiento.

Esta vez Hermione se puso de pie con la llave entre las manos. –Esta pertenece a mi familia desde hace cientos de generaciones, nuestra misión ha sido desde siempre ocultarla, hasta hace un tiempo no estaba segura del porqué era importante, pero luego de mi encuentro con Voldemort y lo que me has dicho comprendo perfectamente lo sucedido-

-¿Eso es todo?- preguntó él con recelo.

-Es toda mi misión, cuidar de la llave hasta que Voldemort me pida que se la entregue-.

-Cosa que no piensas hacer- dijo él.

-Exactamente- confirmó ella.

-Perfecto, me la darás a mí-

-Nunca Malfoy- dijo Hermione molesta por el atrevimiento enredándose la cadena con la llave entre las manos.

-Eso lo veremos- se dijo él.

-Aún no comprendo porqué mi padre te agredió de esa manera cuando solo quería la llave, debió limitarse a matarte- le dijo.

-Me deseaba, como alguna vez deseo a mi madre- le espetó con rabia. –Intentó hacerme exactamente lo mismo que tú- dijo ella.

-No vuelvas a repetir eso- le dijo el con furia, -yo no soy igual a él-

-Lo eres Malfoy, me deseas- le dijo intentando poner una sonrisa fría, pero estaba horrorizada en alguna parte de su ser por sus propias palabras.

-Así es, Vanessa, así es, y yo siempre obtengo lo que deseo- dijo mirándola a los ojos.

-¿No comprendes acaso que somos enemigos?- dijo ella exaltada.

-Somos aliados Stendrak, aliados- le dijo con lentitud.

-Mi único vínculo contigo es el deseo de destruir a Voldemort- le espetó ella con desprecio.

-No solo deseo eso Stendrak, también a ti, y ya que no está mi padre para impedirme hacer lo que me plazca…- dijo él.

-Puedes tener a cualquier otra mujer, pero yo jamás seré una de ellas, me repulsa la idea, además mi mente esta fija en asuntos mucho más importantes- dijo levantándose e intentando ir hasta su dormitorio.

Draco caminó velozmente hasta alcanzarla, para luego bloquearle el paso.

-Pero qué demonios...- dijo ella al verlo.

Draco la analizó con la mirada.

-Escondes mucho Stendrak- dijo él tomándola de la cintura y acercándola a él, hasta presionarla ligeramente contra su cuerpo.

-No te atrevas-, dijo ella intentando apartarse sin conseguirlo sacando su varita.

-No haré nada que no desees- dijo él con la voz ligeramente ronca, atrayéndola aún más contra sí.

Hermione pudo sentir nuevamente el firme pecho de él y su cercanía la perturbó.

-Entonces suéltame- dijo ella colocando su varita a la altura del cuello de Draco.

Él respiró a la altura de sus labios produciéndole un ligero hormigueo. –Nadie me da órdenes Vanessa- Y la besó sin importarle sus reclamos, de manera profunda y exigente, casi dolorosa.

Hermione se tensó por el contacto repentino y apretó la varita contra su cuello en un impulso de furia. Pero tras unos segundos le fue imposible mantenerla empuñada y dejó caer al suelo para intentar separarse de él con las manos, sabiendo que era imposible que se atreviera a usar magia en su contra, no en ese momento.

Draco se separó ligeramente de ella y la miró con intensidad. –No oponías tanta resistencia bajo el árbol- le dijo él para luego volver a besarla.

La caricia incitante de la cual había querido escapar en un principio se tornó amarga. Ella sabía que él se había referido a su encuentro luego del baile, pero no pudo evitar recordar a Lucius Malfoy y sintió asco de él y de si misma.

-¡Me dan asco!- dijo empujándolo con violencia y un destello de lágrimas en sus ojos, e intentó pasar por un costado de él, necesitaba meditar en todo lo acontecido, reponerse mentalmente.

-Vanessa- dijo él tomándola del brazo.

Hermione se sintió incapaz de reaccionar cuando chocó de espaldas con su pecho. Se sintió sumergida en todos los recuerdos contradictorios que tenía de él. Recordó sus motivos para despreciarlo hasta la muerte, y los otros que la hacían comprenderlo.

Y sin poder evitarlo él le dio vuelta volvió a acercarla y la besó, esta vez de una manera que hizo que ella recordara los momentos menos violentos que compartió con él.

Y le correspondió como entonces.

Alzó las manos hasta su cuello en un impulso producido por la excitación momentánea y hundió los dedos en el cabello rubio de él. El beso se intensificó, y no supo cuando las manos de él descendieron de su cintura hasta sus muslos y Draco la alzó por las caderas. Ella no lo rechazó, por el contrario le enredó las piernas alrededor de la cintura, sin romper aún el beso.

No se sentía capaz de razonar, por lo que se dejó llevar, sumida en un trance. Él la condujo hasta la habitación de Vanessa y la apoyó con algo de violencia en una pared.

Hermione sintió frío a sus espaldas e instintivamente atrajo aún más a Draco contra si. Él, sumido en el mismo estado que ella deslizó sus manos por los muslos de Hermione hasta llegar a su cintura y aferrarla con firmeza. Cuando él dejó de besarla en los labios para hacerlo en su cuello no hubo señal alguna de protesta, y menos aún pudo controlar sus gemidos ante tal acción.

Pero al abrir los ojos que hasta ese momento tenía cerrados sintió el golpe frontal de la realidad al verse al espejo que curiosamente se hallaba frente a ellos. Fue una bofetada cruel, tomó conciencia de lo que hacía y con quién y no se reconoció.

Hermione lo obligó a apartarse de ella con un movimiento violento, sin poder creer que estuvo a punto de convertirse en aquello que más odiaba.

-Vete- le dijo sin mirarlo acomodándose la ropa.

Draco no dijo nada y se limitó a mirarla fijamente con una intensidad que ella no pudo soportar.

Hermione no quiso continuar con el contacto visual y desvió la mirada. No volvió la vista hasta que él hubo salido de la habitación dando un portazo.

Cuando ella escuchó la puerta cerrarse, ahogó un grito y se sentó en la cama. No podía creer hasta que punto había llegado, en qué momento dejó de sentir odio y repugnancia por Draco Malfoy para transformarse en eso…

Una pasión corrupta, mezquina, despreciable a los ojos de cualquiera. Monstruosa a los suyos propios.

El recuerdo de Lucius y Draco la asaltó, y no pudo evitar el impulso de limpiar su cuerpo del contacto de ambos, tuvo que ir corriendo a bañarse, tratando de borrar con agua las marcas físicas que sabría que no podría extirpar de sus recuerdos.


-Sabía que esta situación se tornaría inmanejable- se dijo Hermione mirando fijamente el techo de su habitación. Había estado intentando dormir y no había logrado conciliar el sueño en horas.

-Si le dijera todo, me destruiría, no se como me cabe la posibilidad- se recriminó a sí misma.

-Pero es el único en quien puedo confiar, Vanessa Stendrak no tenía amigos ni aliados y dudo mucho que me sea fácil cumplir mi objetivo sin él- se dijo. –Pero si Malfoy me traiciona estaré perdida-

Sabía que la única forma de saber a qué atenerse era relacionarse un poco más con él, pero cómo hacerlo después de todo lo vivido por su causa, -¿Cómo?- se preguntó.


Esa mañana fue la más pesada que había vivido hasta ese momento. Había analizado bien la situación y tomó conciencia de lo que significaba ser Vanessa Stendrak. Debía hacer cualquier cosa, olvidarse de su amor propio, su orgullo, su pasado. No era solo adoptar una careta de insensibilidad, tenía que darlo todo… todo por su venganza.

No vio a Draco en la sala común y mucho menos en el Gran Comedor. Pero esta vez ella estaba segura que su ausencia se debía a la muerte de Lucius Malfoy.

Tenía Defensa Contra las Artes Oscuras las primeras horas y asistió de mala gana, ya no tenía el interés de antaño.

Al ingresar oyó una conversación que la enervó. Pansy Parkinson hablaba con un grupo de Slytherin sobre la muerte de Lucius y en lo triste que debía estar "su Draco", y profería improperios contra el asesino.

Hermione rió sin alegría. –Estúpida- murmuró.

-¿Qué has dicho?- chilló Pansy al oírla.

Hermione no le prestó atención sentándose en una banca libre.

-¿Quién te crees que eres?- continuó Pansy avanzando hasta Hermione con una expresión de furia.

-Cierra la boca Parkinson- dijo Hermione articulando cada palabra de un modo sereno pero atemorizante, sin mirarla directamente.

-¡Cómo te atreves!- dijo intentando empujarla.

Hermione sujetó su brazo sin darle tiempo a reaccionar y lo torció de manera brusca haciendo que Pansy gritara de dolor.

-No te atrevas zorrita- le dijo mirándola a los ojos, con una mirada amenazante para luego soltar su brazo como si su contacto fuera detestable.

Pansy tomó su brazo lastimado con cuidado y la miró rabiosa.

-Esta me la pagas- dijo sacando su varita, cosa que también hicieron sus amigas.

Hermione se limitó a mirarlas con expresión fría.

-Como ves, tendrás que aprender quien soy yo- dijo con una sonrisita burlona. Hermione mantuvo la mirada imperturbable.

-Guarda esa varita Parkinson- se oyó decir a una voz a sus espaldas.

La sonrisa de Pansy se congeló en su rostro, y sus amigas bajaron inmediatamente sus varitas.

-Draco- dijo Hermione ante la sorpresa de Pansy, mientras se daba vuelta.

-Vanessa- dijo él en el mismo tono.

-Pero Draco…- dijo dudosa. –¡Me ofendió!-

Él la miró con desdén. –Entonces desaparece- le dijo sentándose junto a Vanessa.

El placer que recorrió a Hermione por haber vencido a la siempre vanidosa y egocéntrica Pansy Parkinson fue indescriptible. Tenía plena conciencia que era la figura de Vanessa la que había triunfado, la que la había humillado públicamente, pero no pudo evitar sentirse victoriosa.

Durante esa clase y las siguientes no se dirigieron la palabra en absoluto. Sabía que era mejor abstenerse de levantar sospechas.


En la cena, se percató de las miradas furiosas que Pansy le lanzaba y rió para si. Sintió una ligera molestia al darse cuenta del poder que ejercía Malfoy sobre el resto de Slytherin, pero trató de olvidarlo. Después de todo cuando le habían enviado la invitación a Hogwarts a Vanessa le habían dicho que venía a ser una Slytherin más, solo que no influiría en los puntos de dicha casa, y si se ponía a pensar bien en eso, ser Slytherin, no le desagradaba tanto, tenía su tan ansiada paz, pero… pero sabía que faltaba algo.

Esa noche cuando Draco Malfoy llegó tarde a la sala común se encontró a Hermione esperándolo sentada frente a la chimenea.

-¿Qué haces?- preguntó Draco con un tono que denotaba cierta ira escondida.

-Te esperaba- dijo ella con simpleza, levantándose hasta ponerse frente a él.

-¿Para qué?- preguntó él mirándola fijamente.

-Debemos hablar- dijo, para luego volver a sentarse e indicarle que hiciera lo mismo.

Draco la ignoró por completo. -¿Qué se supone que quieres ahora Stendrak?-

-No comprendo tu problema- dijo ella.- Me "ayudaste" por así decirlo con Parkinson ¿y me hablas de esa forma?-

-Te hablo como quiera- dijo él.

-Perfecto Malfoy, creo que estás algo molesto por lo de anoche- dijo mordaz.

-Vete Stendrak- dijo a modo de advertencia.

-Me pareció normal tu actitud esta mañana¿a que se debe esto ahora?- preguntó ella

Él no respondió.

-Creí que te quedaba claro que no pensaba ser otra de tus amantes- dijo Hermione.

-Stendrak, estás en un punto sin retorno- le dijo él.

- No sé a qué te refieres Malfoy-

-Puedo mostrarte- dijo él girando hacia ella.

-Draco- dijo intentando no mostrarse dudosa, -debemos concentrarnos en la misión-

-Yo no tengo ninguna información hasta ahora acerca del sello- dijo concentrándose en el tema mientras caminaba por la habitación.

-Bueno… yo si…- dijo Hermione algo dudosa.

-¿A qué te refieres?- preguntó Draco.

-Bien… es mejor que te lo cuente. Mi madre escribió un diario que me parece tiene una gran importancia para la misión, ella fue mortífaga al igual que mi padre y murieron en extrañas circunstancias- dijo Hermione.

-¿Lo has leído por completo?- preguntó él.

-No realmente, no estoy segura de que clase de cosas acerca del pasado pueda encontrar ahí-

-Tráelo- dijo él.

- ¿Una orden?- preguntó ella molesta.

-Solo tráelo, no podemos perder tiempo- dijo.

Hermione luego de haber sofocado su ira fue a buscarlo mientras Draco permanecía en la sala común analizando la situación.

Minutos después Hermione regresó con el diario en las manos.

-Es este- dijo.

-Será mejor ir al principio- le dijo Draco recibiendo el diario que ella le había tendido.

Ambos se sentaron en el sofá principal y abrieron la primera página.

"Escribir es una de mis más grandes pasiones, pero debo reconocer que odio los diarios, en especial este. Pero luego de mi iniciación creo que será recomendable.

Mi padre no ha tenido mejor idea que casarme con una de las familias más sobresalientes, aún no me ha dicho cual es pero me parece terrible comenzar estas páginas expresando mi desgracia."

-Me parece que esto cuenta un poco de ese tiempo, adelantaré un poco- dijo Draco.

"Bajo ningún punto de vista pienso acceder a lo que Malfoy pretende, aceptare gustosa a Stendrak con tal de escaparme de sus absurdas pretensiones. Pobre Narcisa, era relativamente agradable hasta que la obligaron a comprometerse, pero que más se podía esperar."

"Aún me parece imposible que Lucius se atreviera a tanto¡pedirme que fuera su amante! Simplemente es un estúpido. Jamás tendrá algo de mí, me repugna todo lo que sé de él. Si hubiese estado en mis manos… nunca nos hubiéramos conocido."

-Será mejor que avancemos- dijo Hermione.

"Después de todo mi padre no eligió tan mal, quien hubiese dicho que el hijo de la respetada familia Stendrak fuese un traidor a Voldemort, me parece perfecto para mis planes. Mi padre aún pretende seguir influyendo en mis decisiones. Lo siento señor Bortlett pero jamás conseguirá que ayude al señor oscuro."

"Siempre me ha parecido extraño que se me pidiese revisar esas profecías. Tal parece que Voldemort está tras algo muy importante, pero si cree que seré otra de sus marionetas está muy equivocado."

-Me parece que estamos cerca-, dijo Hermione cambiando de página y avanzando unas cuantas. Draco seguía con la mirada fija en el diario, imperturbable.

"Hasta ahora me persigue Malfoy, desprecio es poco comparado a lo que siento por él. Cómo pudo atreverse a escuchar mi conversación para luego informarle a Voldemort que descifre parte de los textos antiguos. La profecía es demasiado complicada por ahora.

Lo bueno de esto es que ahora entiendo que es lo que busca. Me parece casi imposible que ese secreto fuese tan bien guardado por tanto tiempo. El que los orígenes de la magia tengan que ver con muggles y oscuridad, es inverosímil. Quien diría a toda esta horda de nobles familias que todo por cuanto se enorgullecen no es más que una mentira.

Pero realmente lo que he encontrado es mejor que quede en el olvido, sólo Voldemort lo sabe y lleva esa carga. Probablemente quede como un rumor por la eternidad."

-Parece que deja de escribir por un buen tiempo- dijo Hermione algo preocupada por la repentina falta de atención que parecía tener Draco.

Había muchas hojas en el camino que estaban en blanco o borradas por el tiempo, pero una llamó especialmente la atención de Hermione.

"Se que escribo luego de mucho tiempo. Estoy embarazada y no se si alegrarme o preocuparme. Creo que también Narcisa lo está, me parece extraño, pero no es mi problema realmente. Al parecer Voldemort desea confrontarnos, ya que nos encomendó la misma misión, encontrar el "sello" que ya había explicado y un objeto antiguo."

Algunos párrafos desaparecían y luego continuaban hojas en blanco hasta…

"Malfoy está rabioso, no puedo creer que la llave de mi familia fuese ese dichoso objeto que Voldemort tanto ansía, fue mejor decírselo antes que Malfoy lo hiciera, podría haber provocado la desconfianza del Señor Oscuro y eso realmente no es conveniente, lo único bueno es que Malfoy sólo sabe que está en mi poder y no qué es exactamente, puede que ese detalle sea importante en el futuro.

Por otra parte la búsqueda del sello es igual de infructuosa, me parece que la última profecía tiene una relación directa, será mejor que me esfuerce por comprenderla antes que sea demasiado tarde."

-Pasa las páginas siguientes Stendrak- dijo Draco, cosa que Hermione hizo rápidamente.

"Me siento algo atrapada en esto, acaba de nacer mi hija Vanessa y me preocupa la situación en la que nos encontramos. Siento que casi descubro todo lo que nos hace falta para conseguirlo… pero es demasiado peligroso para un bebé. Sé que debo ser insensible ante todo, pero no puedo concebirlo con mi propia hija."

Hermione pasó algunas hojas más en silencio, releyó algunas cosas que había encontrado antes y prosiguió.

"Finalmente sé donde se encuentra el sello, me falta una última frase de la profecía y tendré todo lo que es necesario para derrotar a Voldemort. Pero me parece demasiado sospechosa la actitud que está tomando Malfoy, puedo sentir el peligro, es una trampa, pero por órdenes de Voldemort debemos ir, puedo asegurar que estoy yendo a mi propia tumba. Es posible que confíe más en Malfoy, después de todo siempre fuimos un peligro para él.

El único problema es Vanessa, estoy segura que será ella quien derrote a Voldemort algún día, yo me encargaré de eso, me queda muy poco tiempo. Lo mejor será guardar todo esto en… sí, es la única salida. Vanessa podrá acceder a todo esto cuando sea un poco mayor, mi hermana Helena se encargará de todo, lamento que sea mortífaga y que mi padre influyera tanto en ella en el pasado, a pesar de todo sé que estará bien en sus manos y que hará lo que le pida."

Lo que descubrí es lo siguiente:

Hermione dio vuelta a la página apresurada y se encontró con que alguien había arrancado las hojas siguientes.

En la última de todo el diario decía…

"Ahora ya no hay tiempo, se que mi hija algún día leerá esto, decidí esconder la profecía descifrada, por si este diario cayera en manos equivocadas, un Stendrak abrirá los ultimos secretos de la misma forma en que una vez descubrió el primero de todos.

Y del sello solo puedo decir lo que una vez dije a Voldemort, no es espiritual ni físico, es el portal entre lo existente y lo inexistente; solo aquel que resistiese una vez a la oscuridad podrá revelar cuándo el tiempo y el espacio dejarán de ser, para abrir las puertas a lo desconocido. El objeto es la clave, el objeto y el tiempo del elegido.

Se que ahora voy a mi muerte segura, mi esposo también, Malfoy querrá matarnos, se que planeaba hacerlo también con mi pequeña pero no pienso permitirlo. Ella liberará al mundo mágico de la escoria que representa Voldemort. Se que entenderá el mensaje que le he dejado y que cumplirá con la venganza de su familia."

"Anette"

El silencio reinó durante interminables minutos, en los que ambos permanecieron divagando en sus propias mentes.

Draco cerró el diario y se puso de pie.

-La muerte nos ronda- dijo Hermione de pronto.

-Es que ya no queda tiempo para resolver tantos acertijos- contestó.

-El problema es que… si tan solo supiera algunas cosas- dijo ella.

-Estoy cansado de esto- dijo él irritado.

Ella se sintió esa noche muy cerca emocionalmente a él. Sus vidas y sus destinos pendían de un hilo, el destino había echado sus últimas cartas.

-Esta será la última noche…-dijo él

-…antes de que el final comience- completó ella.

Fin del cap


MUCHISIMAS GRACIAS A TODAS POR SUS REVIEWS... me animan a continuar con esta historia.

Espero que hayan disfrutado de este cap.

Kate