El libro de Dumbledore

Cap 11


1.

Aun temblaba cuando recordaba las palabras que le dijo Ginny en la biblioteca, sabía que debía tener cuidado de no ponerla en peligro, pero conociéndola no se quedaría de brazos cruzados esperando a que Harry apareciera. La comprendía.

Draco ingresó a la sala común y la vio sentada en una banca con la mirada perdida.

-¿Qué te sucede Vanessa?- preguntó sentándose a su lado.

-No lo sé- contestó con sinceridad. No tenía sus emociones claras y temía cometer errores, sabía que ciertos rasgos de la Hermione de antes estaban renaciendo en ella.

-¿Sentías algo por ella?- preguntó Hermione refiriéndose a Pansy.

Draco dio un respingo y miró el cielo raso.

-No-

Hermione asintió lentamente. –¿Sentiste algo por su muerte?- preguntó.

-Lástima-

Hermione dirigió su mirada al rostro de él y contempló su perfil. Seguía siendo exteriormente como recordaba, pero durante ese corto tiempo había descubierto que sus impresiones no siempre fueron las correctas. Él giró el rostro y la observó tan fijamente como acostumbraba, intentando descubrir aquello que ella se esforzaba tanto por ocultar. Se inclinó hacia Hermione y le dio un ligero beso en los labios. Ella tembló imperceptiblemente, pero lo suficiente para que él lo notara.

-Eres frágil-

Ella se tensó al instante y lo miró a los ojos recobrando su postura.

-Si fuera así… ¿Qué con eso?- preguntó altiva.

-Siempre creí que existían dos tipos de mujeres: las débiles y las demasiado orgullosas para reconocerlo, en ambos casos sus actitudes me irritaban; creo que eres diferente, eres fuerte ante muchas cosas y frágil en otros momentos… y te diferencias de las demás por ello-

Hermione contuvo la respiración y miró hacia un lado.

Draco sonrió de lado. –Jamás pensé que te vería sonrojada-

Hermione lo miró con el seño fruncido y rió. Él lo hizo con ella.

Por primera vez en mucho tiempo para ella, por primera vez en la vida de él, ambos rieron con inocencia infantil olvidando por unos momentos la realidad aplastante.


Había averiguado algunas cosas de ella.

Slytherin, estudiante de intercambio, comparte la torre de premios anuales con Malfoy.

Lo más probable era que si se relacionaba con el Slytherin fuese una mortífaga y supiera el paradero de Harry.

-Harry- pensó mientras suspiraba tristemente.

Recordó la última vez que se vieron…

Flash Back

-¿Estas segura Ginny?- preguntó un sonriente Harry.

-Claro que sí Harry- dijo ella dándole un beso en los labios.

-¿Lo aceptarán Hermione y Ron?- preguntó él.

-Estoy segura, les diremos a nuestro regreso a Hogwarts-

-Para el cual falta muy poco-

-¿Es necesario que te vayas ahora?- preguntó ella poniendo cara triste.

-Lo es, debo arreglar algunas cosas-

-¿Nos volveremos a ver mañana?-

-Claro- dijo él sonriéndole.

Ambos se despidieron con un beso.

Fin del Flashback

Ella no supo que ese sería el último, tantas cosas que le pudo haber dicho… tantas.

Ahora sólo le quedaba intentar aclarar el misterio.


-¿Lo interrogaste?- preguntó Hermione.

-No- dijo él caminando con cuidado de no cortarse con las ramas.

Hermione se limitó a seguirlo en silencio. Odiaba ver a Harry en ese estado, sobre todo después de la aparición de Ginny.

-Pasa- dijo Draco.

Hermione recobró la noción y se encontró parada frente a la puerta abierta de la cabaña. Ingresó sin mucho ánimo. A diferencia de la última vez, la escena era menos cruda. Mientras ella se fue acercando a la cama Draco corrió una especie de cortinas roídas por el tiempo.

La respiración de Harry se hizo más pesada a cada paso de ella. Su rostro adoptó una expresión de sufrimiento que conmovió a Hermione, pero no dijo ni hizo nada. Draco fue hasta la cama y se colocó a su costado.

-Potter- pronunció con algo de desdén.

Harry no contestó, pero continuó con la mueca de dolor.

-Potter- repitió.

-Por favor- dijo Harry en voz extremadamente baja.

-Potter, dinos lo que queremos oír- le dijo ella con voz calmada.

-No, no, no; te lo ruego madre, no me importa ser o no especial, quiero una vida normal, no en mí, no lo hagas-

-¡Dónde está el sello!- dijo Draco

-Dile que no madre, díselo-

-¡El sello¡Dónde!- gritó Draco.

-Dilo y libérate del secreto Harry Potter, Dónde está el sello-

El cuerpo destensó ligeramente los músculos de la cara y dijo en un suspiro…

-No quiero ser Harry Potter-

Draco arrugó la frente. Siempre es así, no dice nada valioso.

-Espera Malfoy, analízalo un poco, dijo algo referente a su madre y a algo que tiene que…-

-Lo hace especial- completó Draco.

-Si, y que no desea ser él-

-Pero eso no nos aporta en nada, Harry Potter es especial por su cicatriz y nunca ha querido serlo-

-Pero piénsalo bien- dijo ella sonriendo ligeramente, -no le suplicaría a su madre-

-¿Me estas queriendo decir que lo que él lleva en sí es el sello?- preguntó él.

-No, debo mostrarte algo para explicarme, pero estoy segura que estamos muy cerca, además realmente porqué crees que Voldemort no pudo hacerle daño cuando era un bebé, la excusa que le dieron a Harry en su momento nunca me convenció.

-Tal vez tengas algo de razón-

-Te enviaré una nota- dijo ella. –Nos vemos-


Ginny caminaba lentamente por los pasillos de Hogwarts mientras oía a las personas murmurar a sus espaldas.

Su expresión ausente aún la acompañaba.

Aumentó un poco más la velocidad, hasta perderse en un corredor. Este estaba vacío y ella suspiró con cansancio, hasta que sintió una mano posarse en su boca y ser arrastrada a un aula.

Cuando su agresor cerró la puerta ella pudo verle el rostro.

-¿Que se supone que haces Zabbini?-

-¿Qué crees Weasley?- preguntó él acercándose peligrosamente.

- Si tienes algo de cerebro¡aléjate de mi!-gritó ella.

-Bien… ya que no deseas saber lo que sucede en la torre de Premios Anuales, me iré- dijo él dándose media vuelta.

Ginny titubeó unos instantes. –¿A qué te refieres?-

Blaise sonrió de medio lado por unos instantes y luego se dio media vuelta.

-Se que estuviste averiguando acerca de Stendrak-

Ginny no dijo nada.

-Tomaré eso como un sí-

-¿Piensas decirme algo con respecto a ella?-

-No exactamente- contestó Blaise, -para comenzar debo decirte que si sospechas de ella o Malfoy tienes motivos, últimamente suceden cosas algo extrañas-

-¿Y eso qué tiene que ver conmigo?- interrogó Ginny.

-La Torre de Premios Anuales esta vacía de 4:15 a 5:20-

-Sé donde es y como entrar- dijo ella pensando en Hermione que había compartido eso con ella.

Él no esperó respuesta y se marchó dejándola en el aula.

-Tal vez…- dijo ella en voz muy baja.


Hermione caminó con paso apresurado rumbo a su torre. Le había enviado una nota a Draco explicándole que debían encontrarse. A diferencia de la última semana, ella no se quedó investigando en la biblioteca, sino que tomó un libro prestado y ahora se encontraba en camino a su encuentro.

Bajó la vista al libro que llevaba en brazos, era el mismo al que había consultado días antes, solo que después de lo dicho por Harry había encontrado algo que debía mostrarle.

Ginny estaba dudando un poco de lo que estaba haciendo, no sabía si a eso se refería pero cruzó los dedos para que la contraseña que Hermione le había dado fuese la correcta.

Y lo fue.

Cuando atravesó el cuadro se encontró por primera vez en esa sala común. Eras las 4:18. Tenía poco tiempo.

Corrió hacia una puerta, cerrada, la que le seguía estaba en las mismas condiciones; sin mucho ánimo se acercó a la tercera y la abrió. Se dio cuenta inmediatamente que tenía que ser la de Hermione y una lágrima corrió por su mejilla. Cuánto le hubiera gustado haber estado con ella antes que muriera.

Un sonido en la sala común la alertó y cuando oyó voces supo que estaba perdida.

Se pegó a la puerta y escuchó nuevamente el sonido del retrato abriéndose y las pisadas de alguien.

-¿Descubriste algo nuevo?- dijo una voz masculina que ella identificó como Draco Malfoy.

-Si- dijo una femenina. –Hace días leí este libro, pero no le di la importancia que debía, luego de haber oído a Potter me di cuenta que nos puede servir de mucho-

-Lo sabía- susurró Ginny.

-¿Qué dice el libro?-preguntó Draco.

-Lo primero que encontré fue esto- dijo Hermione leyendo en voz alta.

"Cuando se produce una posesión corpórea de tiempo indefinido, no necesariamente el alma del mago al cual pertenece el cuerpo permanece en ese mismo, la mayor parte de veces se refugia entre el canal de la vida y la muerte, el único espacio capaz de soportar el bien y el mal de su existencia mientras su cuerpo es manipulado por una o varias entidades para propósitos de diversa índole, ya que se encuentra en un plano distinto al físico".

-El cuerpo de Potter no sufre posesión corpórea- dijo Draco-

-Lo sé, eso no es lo importante, me parece que Harry es un canal entre este mundo y ese plano, donde seguramente los antiguos magos guardaron el poder-

-Si tu teoría fuera correcta, de qué nos sirve la llave-

-Bien, sigo leyendo-

"Cada objeto o persona tiene un espacio de poder, un ambiente fuera del plano físico en el cual puede almacenar energía vital o mágica"

-Lo que me lleva a preguntarte¿Crees que la forma de llave no es lo importante, sino el poder que guarda en ella?-

-Exacto, si recuerdas el diario de… mi madre, decía que el sello no era físico, cosa que es respaldada por ese plano que describe el libro.

-¿Qué se supone que le sucede a Potter? Y ¿Cómo esperas liberar el canal?-

-Bien, también leí esto…-

"Existen muchos tipos de conexión con la línea del tiempo, algunos magos y brujas tienen la capacidad de conectarse en determinados momentos con esta y pueden recordar hechos de su pasado o conocer situaciones del presente propio o de otras personas"

-Pero aquí tengo una duda- dijo Hermione, -Para que esto sucediera Harry debería haber hecho contacto con la línea del tiempo, pero el estado en el que se encuentra me parece fue ocasionado por tu padre-

-No- dijo Draco. –Cuando lo llevaron para interrogar el no dijo ni una palabra y de un momento a otro se sumergió en ese estado-

-Eso es bueno, estamos muy cerca-

-Si pero ¿como se supone que se rompe el sello¿Tu libro trae la respuesta?- preguntó con sorna.

-¡Puedes dejar de adoptar esa pose!- exclamó exasperada. Bufando comenzó de nuevo con su razonamiento -Sería demasiado fácil que un libro contuviera todas las respuestas, un libro cualquiera de la biblioteca, pero puedo decirte que este no es uno cualquiera, es de Dumbledore-, dijo mostrándole una marca al reverso.

-Pretendes que crea que lo dejó ahí sin más- le preguntó Draco burlándose aún. -El viejo estaba chiflado pero no era tan idiota-

Hermione contuvo el impulso de golpearlo. -Nadie que no supiera lo que nosotros conocemos hubiera descifrado algo, es hasta cierto punto una buena idea- dijo intentando convencerle.

Hermione sonrió interiormente, -Vanessa ahí erraste, Dumbledore si sabía de esto, estoy segura que solo trataba de protegernos hasta que llegara este momento, y debo reconocer que fue muy astuto al dejarlo ahí, yo leo en orden y más o menos por estas fechas iba a tener que llegar a ese y probablemente tuviera conocimiento de todo esto. No me asombra que te pusiera en mi torre en lugar de en Slytherin-.

-Concuerdo en eso, pero aún me queda la duda¿cómo extraerle la energía?-

-Tal vez solo Voldemort lo sabe, o quizás podemos hacer que Potter lo diga, después de todo esta en contacto con el tiempo-

Ginny había tratado de entender lo dicho por ambos, pero lo único que le había quedado claro era que iban a ver a Harry y ella iría con ellos.

Hermione se puso de pie luego de Draco.

-Vamos- dijo él.

Ella asintió y se dio ligeramente la vuelta para tomar el libro que había dejado sobre el sillón y se percató de la puerta entreabierta de la habitación de Hermione.

Giró rápidamente hacia Draco.

-¿Qué sucede?- preguntó él.

-Pensé que se me había caído algo- dijo haciéndole una señal de silencio y un gesto hacia la puerta que el comprendió.

Draco y Hermione caminaron hasta el cuadro y lo abrieron y cerraron.

Ginny salió rápidamente a fin de no perderlos y se encontró con ambos empuñando sus varitas.

Ella emitió un profundo grito, para luego caer desmayada por acción de la varita de Hermione.

-¿Qué haremos con ella?- preguntó Hermione.

-No tenemos tiempo ahora, hay que llevarla a la habitación de Granger-

Ella asintió.

Falta muy poco…, susurraron ambos mientras llevaban el cuerpo de Ginny hasta la habitación.


2.

Ambos caminaron aprisa hasta la cabaña. Draco tenía un mal presentimiento y era mejor llegar cuanto antes. El viento frío soplaba contra sus rostros y las ramitas secas se enredaban en sus cabellos.Cuando al fin encontraron la cabaña, ingresaron en ella y se acercaron con sigilo a la cama de Harry. Su rostro estaba algo pálido y sudoroso.

-¿Qué hacemos?- preguntó ella.

-Tú eres la de las respuestas brillantes- dijo él.

-No tenemos tiempo para tus sarcasmos, así que será mejor que intentemos que él nos de alguna otra pista- dijo mirando en dirección a Harry.

-Potter- dijo él con voz profunda.

Harry se removió ligeramente.

-Potter-

Hermione se inclinó ligeramente y colocó una mano en la frente de Harry.

-Está helado- dijo con una mueca de extrañeza. -¿Cómo se abre el sello?- preguntó Hermione

-mmmhm-

-Vamos, dilo- insistió ella.

-Esto no va a funcionar- espetó él con frustración.

-Tiene que. Nos demoramos mucho buscando dónde se encontraba el sello- dijo Hermione.

-Potter, ve en el tiempo¿cómo podemos…?- intentó decir pero se detuvo al sentir una voz a sus espaldas.

-Así que al fin cumpliste con tu misión Draco- dijo Voldemort a sus espaldas.

Hermione se quedó helada al verlo.

-Mi Señor- dijo con la voz más firme que pudo.

-Vanessa- siseó él con los ojos inyectados de un brillo desconocido.

-Mi Lord encontramos el origen del sello- dijo Draco inexpresivo.

-Lo se- dijo dejando pasar a Blaise.

-¿Zabbini?- preguntó Hermione extrañada.

-Pensé que traicionaban al Señor Oscuro así que decidí seguirlos y contarle todo- dijo con aires de superioridad instantes antes de que un rayo verde le hiciera perder la vida.

Ni Hermione ni Draco pronunciaron palabra cuando el señor oscuro acabó con su vida y lo dejó estrellarse contra el suelo de madera.

-Inteligente deducción la del canal- continuó diciendo Voldemort.

-Mi señor, aún no sabemos como abrirlo- confesó Hermione.

-Lo sé, soy el único que sabe como hacerlo-

Hermione contuvo la ira que la recorría, no era posible que lo consiguiera tan fácil. Ahí estaba frente a ella el causante de todo ese tormento, próximo a alcanzar lo que tanto ansiaba cuando había destruido tantas vidas.

-Potter- espetó Voldemort con desdén y se acercó hasta la cama.

Hermione se estremeció, no soportaría que lo dañaran.

El cuerpo de Harry comenzó a contraerse emitiendo sonidos extraños.

Voldemort apuntó con su varita a Harry el cual comenzó a gritar con desesperación, atrapado en un sueño tormentoso del que parecía no poder despertar. Hermione apretó uno de sus puños, no sabía que hacer, el círculo se estaba cerrando.Draco la miró con un rastro de preocupación que disimuló a la perfección. El Señor Oscuro comenzó a murmurar en voz muy baja y conforme lo hacía los gritos de Harry se incrementaban con brusquedad.

La varita de Voldemort comenzó a absorber una luz azul. –Dame la llave Vanessa- siseó.

Las manos de Hermione temblaron un poco, pero había tomado una decisión, no sacrificaría los esfuerzos, el dolor de tantas personas, moriría si era necesario. Le dirigió una rápida mirada a Draco, grabando sus rasgos en su mente.

-No- dijo terminante.

-Dame la llave o pagarás caro- espetó Voldemort con rabia.

Hermione se dio cuenta que la absorción era menor mientras perdía la concentración.

-Si me mata, perderá la conexión- dijo sonriendo de lado.

-Quítale la llave o los mataré a ambos- le ordenó a Draco.

-Dame la llave- le pidió Draco sin mirarla directamente a los ojos.

-Nunca- dijo ella corriendo hacia la salida de la cabaña.

Voldemort apartó la varita de Harry cortando la conexión y apuntándola a ella.

Draco vio todo en cámara lenta.

No supo porqué lo hizo.

-Lord, perdone su atrevimiento por favor- dijo inclinando la cabeza y colocándose frente a ella.

-Ya veo Malfoy, eres débil¿Porqué habría de perdonarle la vida?- preguntó con burla.

-La amo-

Hermione se quedó helada al ver la determinación en su mirada. Voldemort no cambió de expresión y comenzó a reír con sorna.

La expresión fría de Draco se mantuvo imperturbable mientras ella aferraba la llave a su pecho.

-¿La amas¿Qué puede importarme eso a mí?- preguntó él divertido por la situación.

Draco sabía que Voldemort solo se estaba burlando de él, pero debía ganar tiempo.

-Nada- susurró en voz baja.

-Exactamente. Siempre creí que eras menos estúpido que tu padre-

-¿Qué quiere decir?- preguntó Draco con la voz cargada de ira.

-Es difícil de creer que pudieras ser tan fácilmente engañado por esta impura-

Hermione abrió los ojos y creyó por unos instantes que su corazón había dejado de latir.

-¿Impura?- repitió Draco sin entender.

-¿Hermione Granger, realmente creíste que podías engañarme tan fácilmente?- siseó Voldemort mirándola con furia.

Hermione cerró los ojos, no podía enfrentarse a la mirada de Draco, sus palabras aún se repetían en su cabeza.

-¿Granger?- espetó Draco con rabia al darse cuenta de la realidad, había creído que era mentira pero al verla confirmó lo que no deseaba.

Hermione solo pudo correr.

-Tráeme la llave- prdenó Voldemort sabiendo que esta vez Draco obedecería. Eso había dicho Voldemort antes de repetir las palabras que había dicho anteriormente para abrir el canal.

No podía creer que ella fuese Hermione Granger, se sintió inmensamente estúpido, él jamás había sentido nada que lo hiciera preocuparse por alguien más, hasta que la conoció. Se odió interiormente por haber confiado en Vanessa Stendrak, que no era más que la asquerosa sangre sucia .

Sabía que estaba huyendo de él y hasta cierto punto prefería no alcanzarla, no quería pensar en lo que le haría entonces.


-No por favor- se repetía Hermione entre lágrimas. No había caso, ella no merecía ser Vanessa Stendrak, le falló a su hermana, a sus amigos, a si misma. No valía nada.

El sonido de las pisadas detrás de ella la hizo aumentar el paso y correr como si su vida se fuese en ello.

Estaba tan cerca del castillo, tan cerca…

-Detente- ordenó una voz cercana en un grito de furia y ella sintió pánico, no porque fuese a lastimarla físicamente, sino porque sabía que había acabado con algo valioso y que cuando viera sus ojos ya no estaría él.

Temía que la odiara. Y se sintió estúpida y patética.

Accidentalmente se enredó con una raíz y tropezó cayendo estrepitosamente contra el suelo.

Sabía que él estaba a sus espaldas. Hermione trató de levantarse nuevamente ,de correr, pero él la sujetó por los tobillos haciéndola caer nuevamente al suelo mientras la arrastraba hacia si.

Hermione sintió incrustarse en su cuerpo pequeñas piedrecillas y gimió cerrando los ojos.

-Voltéate- ordenó Draco con un tono que la hizo obedecerle al instante, pero no se atrevió a mirarlo a los ojos.

Él le alzó la barbilla con violencia y ella bajó la mirada.

-Mírame- le gritó él agachado a su costado.

Ella comenzó a derramar lágrimas inconteniblemente sin mirarlo aún.

-Eres patética y pagaras caro por tu atrevimiento- le dijo soltándole el mentón y golpeando su rostro en una mejilla. Hermione cayó ligeramente sentada.

-Granger- dijo asqueado sujetándola por los hombros para luego lanzarla con crueldad contra el suelo, -Eres una zorra-

-Draco, por favor- dijo ella aún llorando.

-Te preferí por encima de todo, creí ciegamente en ti y esto te va a costar muy caro- le dijo apretando con una mano sus mejillas y rompiéndole la túnica con la otra como hace semanas había intentado.

-Draco no me hagas esto, por favor no- rogó ella dejándo de lado su orgullo.

-Me das asco- dijo rasgándole el vestido para luego comenzar a manosearla hasta hacerla gritar de dolor.

-Si querías que te tratara como lo que eres pues ahora lo haré-, le espetó.

Ella sintió su contacto tosco, brutal, contrario a lo que había sido antes; le pareció irreal encontrarse de espaldas a la tierra con él encima de ella forzándola.

Sus besos muertos ensuciaron sus recuerdos y se preguntó porqué el ser al que al fin había reconocido querer por motivos contrarios a la lógica había exterminado todo aquello que aún le quedaba.

-Draco no- gritó ella, pero el continuó marcando con rabia su cuerpo hasta que Hermione dejó de sentirlo mientras la tocaba, mientras la arañaba hasta hacerla sangrar; porque a pesar de estarlo viviendo ella no podía convencerse que realmente era él y se hundió emocionalmente, entregándose a un estado de insensibilidad total.

No quedaron registrados sus embates rudos y crueles, las palabras absurdas, sus propios gritos de dolor sin conciencia.

Ella no notó cuando él se levantó. Pero sí sintió fuertes punzadas por la violencia de sus acometidas. Las marcas físicas y emocionales se habían enraizado en ella permanentemente.

Su rostro permanecía ladeado, su cuerpo desnudo y cubierto por marcas ocasionadas por él, con las piernas levemente abiertas y extendidas mientras sus uñas aún estaban clavadas en el suelo.

Él no supo como interpretar sus sentimientos. No se sentía mejor por lo hecho, sino más hundido. Ella tenía los ojos húmedos por lágrimas no derramadas pero no se permitió liberarlas. No frente a él.

Draco tomó la llave de su cuello y la arrancó para luego tirarle su capa por encima, tratándola peor que a cualquiera de sus amantes. Así lo interpretó Hermione que lo miró por primera vez a los ojos como si no lo conociera, cosa que logró que él se fuera más confundido que nunca, con el mismo dolor que ella lacerándole el pecho.


Hermione solo recogió sus piernas cubiertas de sangre y tierra y se abrazó a si misma.

No supo exactamente como pudo llegar hasta su torre, tenía algunas heridas en el cuerpo y la sangre seca, causada por su violencia. Lágrimas caían por su rostro golpeado sin que ella intentara detenerlas.

La frustración y el dolor crecían, a cada paso.

Vio que Ginny aún permanecía desmayada en su alguna vez habitación y corrió a la de Vanessa cerrando la puerta, como si eso pudiera protegerla de todo.

Los sentimientos reprimidos explotaron y comenzó a lanzar objetos por toda la habitación, destruyéndolos, como si eso también acabara con sus recuerdos.

Mientras lo hacia gritaba con amargura por su destino.

En uno de sus arranques tomó un libro y arrancó sus hojas rompiendo con ellas la fotografía de Anette. Con lágrimas en los ojos tomó el cofre de metal y también lo lanzó contra una pared mientras gritaba…

-Maldita seas Anette Bortlett-

Lo último que supo después era que se encontró a si misma leyendo un trozo de papel corroído para luego salir corriendo a toda prisa rumbo a la cabaña del bosque. Desesperada.

Fin del Cap


Aclaración para el capítulo anterior: Pansy no fue asesinada, se suicidó.


Gracias por el apoyo,

Kate