El milagro que une dos almas
12. Una verdad a medias
Te juro que hubiera preferido quedarme en el tráfico esa noche, jamás pensé que toda esa alegría que sentía en esos momentos se desvanecería más rápido de lo que llego y se convertiría en odio y soledad, en ese momento estaba tan feliz, quería verlo y decirle cuanto lo quería… pero toda la magia se acabo en un solo instante, cuando llegue a su oficina entendí las palabras de mi hermano, comprendí entonces la tensión de esos días y supe la verdad de las cosas…
Después de tanto tiempo en el tráfico llegue a las 8pm a su oficina, pague el taxi y me baje, estaba muy emocionada, jamás olvidaré esa hora, escuche el timbre de mi celular, revise quien era, eras tú, supongo que recuerdas lo que sucedió…
- ¿aló?
- Hola Kari ¿Cómo estás? Sora me comento que habías estado en el médico, que te paso.
- Nada grave, solo debo cuidarme más.
- Ya veo, tienes algún plan para hoy? Es que no tengo nada que hacer y Matt no aparece por ningún lado.
- Y Naomi? No creo que ya este dormida.
- En verdad no sé i esta durmiendo o no.
- MIMI! Eres su mamá, como no vas a saber como está.
- Como quieres que lo sepa, esta en una pijamada con sus amigas, es un cumpleaños, no me voy a ir a dormir con ella Kari,
- Lo siento, no sabía… y en verdad me pareció muy extraña tu respuesta.
- Como sea, se esta divirtiendo, mientras que su mamá se aburre esperando a su padre, dijo Mimi haciendo reír a Kari,- así que me gustaría saber si quieres ir a tomar algo, a comer yo que se, mientras esos dos llegan a casa.
- No creo que pueda, quizá Tk y yo salgamos esta noche a celebrar.
¿Qué no habían peleado? – dijo una imprudente Mimi que al notar el silencio de la castaña se disculpo inmediatamente – lo siento no quise recordártelo.
- No te preocupes, de todas formas estoy en su oficina para hablar con él.
- ¡En su oficina! No sería mejor esperarlo conmigo en tu casa o en otra parte, dijo Mimi nerviosa, según lo que Matt le había dicho Tk y Natsuki se iban a quedar hasta tare "trabajando" o al menos Mimi no creía en esa excusa.
- Si, quiero darle una sorpresa.
- Espero que le des una sorpresa y no que tu te lleves una sorpresa.
- No te entiendo Mimi, a que te refieres con eso, en verdad no te estoy entendiendo.
- No… mejor ¿sabes que? Kari por ningún motivo entres allí, espérame y yo te acompaño a verlo.
- Mimi no veo porque tengas que venir.
- No importa, no entres sin mí por favor, ya salgo para allá.
- Mimi voy a entrar, tengo que colgar, hablamos luego.
- No Kari, espérame por favor.
- Nos hablamos, dijo Kari y colgó, Mimi cogió su bolso, una chaqueta y unos zapatos a medio poner y salió de su casa, rápidamente, tomo su celular y llamó a su esposo, no contesto, llamó a Tai, tampoco contesto, llamó a Sora…
- ¿aló?
- Por fin alguien utiliza su estupido celular, gracias por contestar.
- Y a que se debe tan educado saludo, dijo Sora algo molesta ante el comentario de su amiga.
- Lo siento Sora, la oficina de Tk queda cerca de tu casa, por favor muévete y detén a Kari, Tk y Natsuki están ahí y como es esa... no quiero que Kari sea la sorprendida y no la que de la sorpresa.
- QUE? Como fue a parar allá, ella siempre sale contigo o lo espera en casa.
- Y yo como diablos voy a saberlo Sora.
- De acuerdo Mimi tranquilízate un poco, de acuerdo ya salgo para allá… ¡rayos! No puedo.
- Por que no puedes ahora.
- Los niños, los puedo dejar solos.
- Shawn puede cuidar a su hermano por unos minutos, mientras yo llego TAXI! Malditos taxis nunca paran cuando se les necesita.
- Mimi cálmate un poco, tienes razón, ya salgo para allá, adiós, dijo Sora y colgó.
- Ojala lleguemos a tiempo, pensó Mimi tomando un taxi.
Kari espero un rato a Mimi, como ella le había dicho, miro la hora, las 8: 15, no podía seguirla esperando, camino hacia la puerta del gran edificio y miro hacia atrás, no venía nadie, estaba haciendo demasiado frío, así que entro, al cerrar la puerta volvió a revisar que estuviera Mimi por ahí, pero no la vio, aun se cuestionaba las palabras de Mimi¿Por qué no podía visitar a su novio sola? Algo pasaba y era obvio que se lo estaba ocultando, tuvo miedo, quizá Tk la estaba engañando, y no estaba tan lejos de la realidad, pero las cosas era diferentes… se acerco a la recepción y tuvo miedo de preguntar.
- Buenas noches señorita ¿busca a alguien en especial?
- Si, a Takeru Takaishi.
- A al señor Takaishi? El es uno de los mejores empelados del lugar, es muy amable.
- En serio? Él es muy tierno.
- Es usted alguna familiar de él… no suele tener visitas
- No, no lo soy.
- Entonces debe ser la novia, pregunto y ella dudo un momento.
- No, solo una amiga.
- Ya veo, pues es usted muy bonita, me pregunto si al novia del señor Takaishi es igual de bella a usted, sabe, él se la pasa hablando maravillas de esa chica, la adora si me permite decírselo, esa chica es muy afortunada de tener un novio así, si no estoy mal tiene una foto de ella en su escritorio, la he visto cuando le entrego algunos papeles, me parece haberla visto en algunas de esas fotos, o tal vez estoy alucinando.
- Quizá, somos muy buenos amigos, dijo Kari sonriendo al escuchar eso, se sintió más tranquila y más segura de su visita.
- Bien creo que le estoy quitando tiempo, la oficina del señor Takaishi es en el tercer piso, es la del fondo, así que no será problema llegar.
- Gracias por las indicaciones, hasta luego, dijo Kari sonriente y se dirigió al ascensor, todo estaba oscuro y sintió miedo, las oficinas estaban muy solitarias, la puerta del ascensor se cerró, en esas Sora salía del apartamento, mientras Mimi insultaba al conductor del taxi por el tráfico, en el segundo piso entro un joven alto de pelo negro, ella le dio paso, traía unos papeles, por fin llegó al tercer piso, salió rápidamente del ascensor. Sonrió por fin podría compartir su alegría tomó aire y dio un paso y escucho voces, según el recepcionista, no había nadie más que Takaishi, sus piernas comenzaron a temblar.
- Oh vamos, una vez más quieres? No te demoraré más, te lo prometo – escuchaba ella provenir de la oficina del fondo, camino lento sin hacer mucho ruido.
- No tengo mucho tiempo, debo regresar a casa – esta vez fue una voz masculina la que intervino.
- Vamos, si…
- No puedo creer que las cosas hayan cambiado durante tanto tiempo.
- Si! Gracias… bien pues yo tampoco, pero creo que si el tiempo nos volvió a reunir es por algo.
- Tal vez lo sea, pero no quiero terminar hiriéndote.
- Ya nada se interpondrá, en serio confía en mí.
- Pero no se como lo tome ella –dijo la voz masculina y Kari se detuvo, quería pensar que esa no era la voz de su novio, en un impulso de curiosidad, se acerco a la puerta y giro suavemente la perilla de esta, dudo en ver y escucho que la conversación continuaba.
- Entonces… - no soporto más y abrió lentamente la puerta, no fue capaz de abrirla por completo, estaba temblando, en el poco espacio que había logrado abrir… acerco sus ojos, los cerró tenía miedo de ver, sintió que algo caía, abrió los ojos y vio que eran papeles, levanto la vista y se encontró con su mayor temor, Tk y aquella chica Natsuki se estaban besando, las lágrimas se le escapaban en silencio, lentamente se retiro de la puerta y se alejo de la oficina, no se podía mover rápido, aun no creía lo que sus ojos habían visto, no de Tk, no de él…
- Lo siento, pero no le puedo hacer esto a ella… esto fue el final – dijo él y escucho un estruendo proveniente, Kari se había chocado con una de las puertas corrió rápidamente al ascensor.
- Que fue eso
- No se voy a ver, dijo Tk y abrió la puerta de su oficina, noto que estaba entre abierta, cuando la abrió por completo contemplo una figura familiar en el ascensor que oprimía l mismo botón varias veces, la reconoció, era ella, camino hacia el ascensor, ella se asusto más, lentamente la puerta comenzó a cerrarse, él apresuro el paso, noto que el rostro de Hikari estaba empapado de lágrimas.
- Quien es ella? Takeru…
- Hikari no es lo que crees, en verdad no lo es esta vez es cierto, dijo él desesperado, lo último que vio fue los labios de la castaña diciendo "te odio" y la puerta se cerró, Tk comenzó a oprimir el botón, necesitaba hablar con ella.
- Hikari? Ya la recuerdo, ella era tu novia ¿nos habrá visto ensayando la "obra"?
- Lo debió haber malinterpretado, debimos ensayar otra parte.
- Y para que Takeru, en verdad jamás imagine que las cosas serían tan sencillas.
- A que te refieres, dijo el rubio volteándose a mirar a su acompañante.
- La verdad te iba hacer ensayar hasta que ella llamará y nos escuchará pero me facilitó las cosas viniendo hasta aquí por ella misma.
- Natsuki! Eres…
- Malvada, di lo que quieras Takaishi, pero lo que tú me hiciste merecía esto y más, te deseo suerte, ojala disfrutes esto.
- Por que haces esto? Pensé que…
- Ese es tu problema mi querido amigo, eres muy ingenuo y me aproveche de tu preocupación para vengarme, no se como le vas a explicar las cosas a tu novia… o ¿debería decir ex? Como sea, no tienes pruebas de que realmente estábamos ensayando una obra, ya que la invente yo, así que suerte, dijo Natsuki tomando su bolso y caminando hacia las escaleras, - no pienso esperar que tu tonta novia lo desocupe, nos vemos.
- Te odio… te odio y me odio más que a nadie, murmuro el rubio cayendo de rodillas, su hermano había tenido razón, pero él no lo había escuchado, se sentía el peor de todos, una lágrima rodó por su rostro y lentamente otras más la siguieron. Por su parte Kari salió del ascensor corriendo, abrió la puerta y no contestó a la despedida del recepcionista, no habían carros, siguió corriendo y se choco con alguien.
- Discúlpeme, por favor en verdad lo lamento.
- Kari? Que sorpresa verte por aquí.
- Sora… por favor dime que no es cierto, dime que no, dijo la castaña abrazando a su amiga, Sora comprendió que había llegado tarde, escuchar el llanto de la Yagami la hacía sentir culpable.
- Tienes que calmarte Kari… los hombres no son siempre lo que parecen… vamos a tu casa, yo te llevo.
- Debí haber esperado a Mimi, ella lo sabía e intento protegerme… por que Sora, no entiendo por que Tk me hace esto… lo odio, lo odio.
- No digas eso, lo amas, lo amas y por eso estas sufriendo, dijo Sora, ella ayudo a Kari a subir al auto, la llevo a su casa, el tráfico estaba más suave, en el camino llamo a Mimi y le dijo lo que había sucedido, pronto llegaron a la casa de Kari, ella subió rápido dejando atrás a una Sora perdida, cuando Sora logró tomar el ascensor y llegar vio que Kari sacaba algo de los armarios.
- Kari que haces, pregunto Sora al ver a su amiga empacando maleta.
- No pienso compartir más con alguien que me ha estado engañando durante tanto tiempo, dijo Kari y se volteó a ver a Sora, - dime desde cuando esta sucediendo esto ¿Cuándo me lo planeaban contar? Después de que me casará o cuando me estuviera muriendo.
- Kari no lo tomes así, Tk estaba muy arrepentido en verdad nos pidió que no dijéramos nada, Mimi lo odia por eso, yo un poco, pero no sabíamos que hacer.
- Y por eso decidieron ocultármelo y dejar que yo misma lo descubriera, tal vez si me lo hubiera dicho desde un principio, que estaba confundido… tal vez y hubiera dejado de verse con ella lo entendería, pero no comprendo por que lo hizo, dijo Kari furiosa, su tristeza se había convertido en odio y rabia.
- Kari cálmate y relájate, luego piensa con cabeza fría lo que vas hacer.
- Sora me voy a ir y no quiero volver a saber de él, nunca más.
- Kari deberías escucharlo.
- No quiero saber anda más de él, a él no le importó mi amor y se metió con esa…
- Kari…
- No quiero saber nada de él, lo odio y jamás sabrá lo que es la felicidad, jamás se lo dejaré saber, porque no la merece, nunca sabrá l bendición que tiro a la basura.
- Kari a que te refieres, no estoy comprendiendo nada.
- A que estoy embarazada Sora, pero Takaishi jamás sabrá que será padre, jamás.
- Que haz dicho, dijo una tercera voz entrando en al habitación, era Mimi.
- Mimi… - murmuro Kari, - lamento no haberte escuchado.
- Oye lo más importante es… ¿te vas a ir de casa?
- Si… no lo quiero volver a ver…
- Bien, yo te ayudo.
- Mimi! No me ayudes mucho.
- Pero Kari esta en todo su derecho de irse, él no la necesita si le hizo eso.
- Pero tienen que hablar, dijo Sora, Kari tomó su maleta y se acerco hasta la puerta.
- Creo que él y yo no tenemos nada de que hablar… absolutamente nada.
- Kari…
- Vamos Sora… deja que ellos se encarguen de lo que van hacer, dijo Mimi y camino hacia el lado de Kari, Sora salió del apartamento seguida de Mimi, Kari cerro la puerta. Tk salió lo más pronto de su trabajo, pero tomo mal la vía y se enfrasco en el tráfico, cuando llego subió rápidamente al apartamento, abrió y miro a su alrededor.
- Por favor, por favor, Kari necesito hablar contigo, vamos tienes que estar aquí, tienes que estar aquí, dijo el rubio acercándose al cuarto, cuando entro en el no encontró más que la ventana abierta y las cortinas cerradas, todo estaba tal cuál lo había dejado esa mañana, se sentó aliviado pensando que había llegado antes que ella, cuando fue a guardar sus zapatos y abrió el closet… - oh por dios…. No puede ser, se fue… se fue, dijo al ver aquel espacio vació donde se supone estaban las cosas de ella.
En verdad me dolió tanto dejarlo, ya me había acostumbrado a estar a su lado, a su presencia, lo que viví la lado de Takeru fue la época más hermosa de mi vida, y esta reflejada en ellos, en esos ángeles que ahora me acompañan a todas partes, Mimi si hay una posibilidad de ser feliz la tomaré por ellos y por mí.
- ¿Y que pasara si te dijera que eso que sucedió no es tan cierto como parece?
- Que haz dicho Mimi? No entiendo, yo lo vi.
- Kari, esto lo debería hacer Tk, pero en vista que no quieres escucharlo ni verlo, intervendré, jamás me había sentido tan mal por no haber apoyado a Sora, ella tenía razón, ustedes debieron haber hablado…
- De que me estas hablando Mimi.
- De que Takeru te ama, te adora y desde que tú te desapareciste para él se acabo todo, no sonríe y si lo hace es muy escaso y no es una sonrisa verdadera, sino es una sonrisa melancólica, Kari, Tk cometió un error muy grave, pero las cosas no fueron tan extremas como piensas… de hecho las cosas fueron de otra manera.
- Pero Tai y Sora…
- Se que lo que te dijeron, pero el mismo Tk me contó la verdad y todo eso que pensábamos todos… solo eran falsas suposiciones.
