El milagro que une dos almas

- No prendas la luz – escucho una voz familiar que provenía del cuarto – Tk… necesito hablar contigo

- Kari? Kari… - fue lo único que pudo pronunciar al entrar al cuarto y observar a la castaña parada junto a la ventana, notó que sostenía algo en sus manos.

- Tk… creo que…

- Primero sécate – dijo el rubio buscando una toalla – no quiero que--

- Por favor escúchame – dijo Kari acercándose a Tk y tomando su brazo – eso es algo que no importa ahora.

- Para mi sí…

- Para mi lo más importante es hablar de lo que sucedió… hace 3 años… - dijo Kari y se alejo de Tk, cada vez que lo recordaba se deprimía, y dejo encima de la cama la foto que sostenía

- Escucha Kari… la verdad es que lamento lo que sucedió, en verdad fue un accidente lo que viste, tú siempre has sido lo más importante de mi vida ¿cómo podría yo engañarte?

- Pero lo hiciste… o al menos mientras no estuve la ilusionaste o sino que otro motivo tendría esa mujer para hacer todo lo que hizo.

- Así que ya sabes sobre eso… en verdad planeaba decírtelo, pero faltaba tan poco para la boda que…

- Que no querías arruinarla y mira lo que sucedió

- Solo quería proteger lo que más adoro.

- Si tan solo hubieras confiado más en mí y me lo hubieras dicho… tal vez…

- Me dirás que lo hubieras entendido? Kari no es fácil decir las cosas que pueden lastimar, los secretos… y sé que no lo hubieras entendido

- Como lo sabes si no me lo dijiste… como lo sabes si simplemente callaste algo que debíamos haber compartido… Tk no era nada grave haberme dicho que te habías reencontrado con tu ex novia y que por estar saliendo de nuevo con ella por no sentirte solo la habías ilusionado y te amenazaba con decírmelo todo… si tu me lo hubieras dicho… todo hubiera sido tan diferente.

- Tenía miedo de perderte…

- Y me perdiste por no haber confiado en mí.

- No era cuestión de confianza – dijo Tk mirando a Kari y levantando un poco la voz, ella bajo la mirada – no era cuestión de confianza, porque si de eso se hubiese tratado te confío hasta mi vida y lo sabes.

- Entonces porque me escondiste las cosas.

- Porque no es fácil admitir que me equivoque, que debí haberte esperado sin ninguna novedad, simplemente eras tan dedicada a tu trabajo que pensé que con lo de la boda pasaríamos más tiempo juntos, pero eso no evito… que te marcharas.

- Tk…

- Me sentía solo… yo… te extrañaba demasiado, temía que en uno de tus viajes… (suspira) siempre has sido todo para mi, aún ahora que no estás a mi lado lo eres todo para mí…

- Lo siento – dijo Hikari y él se dejo caer en la cama.

- No eres la única que ha sufrido Kari… no eres la única que se ha atormentado con esos recuerdos, no sabes cuantas veces he querido retroceder el tiempo y evitar que te me escaparas…. Evitar que salieras de mi vida…

- Si lo son…

- Ah? – Takeru se levanto y la miro – de que hablas…

- Daniel y Laura… son mi más preciado tesoro – dijo ella mirando la ventana – son lo que necesito para vivir, para buscar un futuro, por ellos sigo viva…

- Hikari…

- Cada vez que los veo… me siento tan feliz, tan llena de vida, me recuerdan que la felicidad aun esta a mi alcance, que debo seguir luchando…

- Eso eres tú para mi – murmuro Tk observando a la castaña que miraba los edificios.

Sora acostaba a sus hijos, quienes cansados por el largo día corrían por toda la casa intentando evitar el lavarse los dientes, Mimi y Naomi ayudaban en la cocina a preparar algo de comer para los dos hermanos que estaban al punto de los nervios sin saber mucho de su pequeños hermanos, Terry y Shawn preguntaban por su tía, pues Kari los había estado acompañando a la hora de dormir y Sora les contestaba que se encontraba con un amigo, así que después de perseguirlos por toda la casa y lograr que se lavaran los dientes, los pudo llevar al cuarto y dejarlos en cama.

- Por dios…. No se les ocurrió hablar en otro momento… no! Tenían que hablar a estas horas de la noche.

- Tai, eso es lo que menos me preocupa… me preocupa que se lastimen si no saben que…

- Ustedes si que son melodramáticos – dijo Mimi con una sonrisa entregándole a Matt algo de tomar – Si Kari lo fue a buscar es porque sabe lo que tiene que hacer.

- Además Kari ya descubrió que en su corazón el recuerdo de Takeru sigue latente, así que…

- Mi hermana ha sufrido mucho… temo que vuelva llevar otra decepción… no es fácil como hermano estar tranquilo conociendo lo sensible que ella es…

- Mi mamá es muy fuerte tito – la débil voz de la pequeña niña que se asomaba a ver, ella tenía las manos en los ojos, pues se acaba de despertar y la luz le molestaba un poco.

- Laurita…

- Mi mamá es muy fuerte, ella logra todo lo que se propone y nos ha enseñado a afrontar lo que nos asusta – dijo la pequeña, mientras Tai se acercaba a ella y la alzaba en sus brazos - ¿Dónde esta mamá?

- Ella no esta…

- ¿Se perdió?- dijo la pequeña abriendo los ojos y dejando ver el bello color de su pupila, Tai rió ante la idea de la pequeña.

- No, esta con unos amigos, que la querían saludar y la invitaron a salir.

- Llegara muy tarde? La quiero esperara para que me cuente una historia – dijo Laura y su tío la entro de nuevo al cuarto.

- Esos niños… son una ternura – dijo Mimi y miro a Matt – oigan, por que no nos distraemos con algo, si siguen así, me van a enloquecer.

- Estoy de acuerdo con Mimi, papá me aburres – dijo Naomi abrazando a Matt, este la miro.

- Entonces estas aburrida

- Sip… me aburres cuando te pones dramático – dijo Naomi.

- Y ¿ahora? – dijo Matt haciéndole cosquillas a su hija.

- Hagamos una cosa, tú esperas a mamá y ves televisión mientras llega – dijo Tai recostando de nuevo a la pequeña de 3 años, ella asintió con la cabeza.

- Tú crees que se demorará mucho tito? Es que quiero que me cuente una historia.

- Y lo hará, tu mamá es al mejor contando historias y yo también espero que no se demore mucho- dijo Tai y salió del cuarto después de dejar a la pequeña viendo televisión, miro a Sora y a Mimi que miraban a Matt jugar con Naomi y veían televisión, suspiro y mira hacia el balcón, solo esperaba que su hermana estuviera bien…

- Mis hijos son todo lo que me queda…

- Me alegro saber que ellos son tan importantes para ti…

- Y me recuerdan ese amor que sentí por ti… me recuerdan que el amor sigue vivo – dijo ella bajando al mirada, no quería que Takeru la viera llorando.

- No entiendo.

- Tk… ellos son lo más valioso que tengo y solo deseo verlos sonreír como hoy, solo deseo ver sus rostros llenos de felicidad y tú les das… tú les regalas mucha felicidad… así que--

- Son unos niños encantadores – la cortó Tk, ella calló y dejo que el rubio continuara- son los niños más dulces que he visto, los momentos que pasamos juntos el día de hoy siempre serán los más felices que tendré de ellos, son tan especiales, Kari… cuando estuve jugando con ellos, desee que ellos fueran mis hijos para poder sentir esta sensación todos los días.

- Tu hijos? Tk ellos…

- Por mi mente se me paso al idea de ser padre, de verlos todos los días, jugar con ellos, disfrutar de su alegría, el verlos y abrazarlos… me sentí como si fuera su padre… ellos me decían que vinieron a Japón con al esperanza de verlo, pues… tú les has dicho que él no ah podido verlos porque vive acá – esto último lo dijo mirando a la castaña que aun seguía dándole la espalda.

- Y no es mentira… su padre vive aquí… en Japón… tienes que perdonarme por habértelo escondido - dijo Kari sin poder mirarlo todavía – Tk… no necesitabas pedir ese deseo porque ya es realidad, son tus hijos, son mi tesoro más valioso porque me recuerdan nuestro amor, porque me recuerdan que son el milagro de nuestro amor.

- Son mis hijos – dijo Tk y se puso de pie, ella solo cerró los ojos.

- Tienes todo el derecho a odiarme… te quite la posibilidad de estar con ellos y de verlos crecer… así que lo único que se me ocurre ahora es que… - tomo aire, tal vez lo correcto era olvidar el pasado, perdonar, pero ella sentía que ya no había posibilidad no ahora que su secreto salía a flote – lo mejor es que acordemos las veces que quieras verlos y yo les pagare el pasaje por el tiempo necesario…

- Ellos son mis hijos… aun no lo puedo creer… Hikari…

- Lo sé, fue muy egoísta de mi parte no haberte… - pero calló, el rubio la estaba abrazando y ella no entendía porque.

- No sabes cuan feliz me haces… - dijo el rubio – tal vez me he perdido una serie de etapas importantes, pero… quiero estar a su lado y continuar viendo su crecimiento… Kari lo que más deseo ahora es tu perdón… me lo darías… quiero estar a tu lado de nuevo y regalarle a eso pequeñines una familia completa.

- Takeru…

- Te amo… - le susurro el rubio al oído, ella se sorprendió, los sollozos no se hicieron esperar, una mezcla de sentimientos se apoderaron de ella, lo único que tenía claro era que también lo amaba… pero ¿habría una oportunidad para mar de nuevo dentro de su corazón? Y si no… pues tomaría la oportunidad… pues la felicidad que ahora sentía no la cambiaba por nada, él, con su mano, toco el mentón de la castaña con delicadeza y al obligo a mirarlo, luego limpio su rostro.

- ¿Por qué a pesar de todo lo que ha sucedido, a pesar de que te he lastimado tanto… me sigues amando?

- Porque siempre supe que el amor es algo por el cual debemos sacrificar todo y soportar cualquier adversidad… pues es la única forma de que los milagros se hagan realidad – dijo él y ella sonrió, era cierto, él lentamente se acerco a más a ella – porque siempre supe que para poder alcanzar a mi ángel tenía que sufrir un poco para poder tomar su mano de nuevo – y diciendo esto la beso, en esta ocasión ambos estaban seguros de lo que sentían, la felicidad que se había negado pro tanto tiempo estaba en él y ahora ella lo sabía.