Disclaimer: No me pertenece los personajes de "Sorcerer Stabber Orphen".
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Duerme esta noche conmigo
Capítulo 8: "La importante noticia"
Orphen: Al fin se ve la torre, nos tomó dos semanas llegar aquí, más de lo planeado pero ya no importa.
Cleao: - Aliviada pues finalmente quitarían los restos de la poción de su organismo agregó- Si, ya llegamos.
En ese instante se pararon frente a la puerta de la muralla donde un centinela les preguntó hacia donde iban y sus intenciones. Como el guardia no reconoció a Orphen pues había cambiado su nombre desde la última vez que estuvo allí les permitió el acceso y los guió hasta llegar a la entrada de la torre.
Un hombre pelirrojo de, aproximadamente, la misma edad que Orphen se encontraba ya esperándolos adentro junto a su alumna, una chica de grandes ojos azules y cabello corto.
Hartia¡Krylancelo! Cuando supe que venías decidí venir a recibirte.
Eris: - Quien estaba parada tímidamente junto a su maestro se acercó al rubio y lo abrazó- ¡Majic! Que lindo volver a verte...
Majic: - Adquiriendo en su rostro un color rojo intenso- ¡Eris! Te extrañe.
Orphen: Hartia, mi nombre es Orphen ahora. Y no es conveniente que me digas Krylancelo en la torre, sabes que no soy bienvenido.
Hartia: Tienes razón. Dime ¿Qué te trae por aquí?
Orphen: Es un asunto complicado, luego hablamos ¿Te parece?
Hartia: Si, claro. Entiendo.
Una vez en el interior de la torre el grupo se encontraba disperso. Majic había decidido ir a dar un paseo por los jardines del lugar con Eris y Cleao y Stephanie se habían ido a dar un baño a la habitación de Hartia pues el viaje había sido muy largo y no habían tenido tiempo para complacerse con el pequeño placer de un baño caliente.
Orphen y Hartia recorrían los pasillos del lugar hablando de cosas del pasado.
Orphen¿Has sabido algo de Azalie?
Hartia: - Mirándolo de reojo- Sólo que se alejó de aquí lo mas que pudo y que debe estar en algún lugar criando al maestro- Se detuvo- Dime Orphen ¿Aún sientes lo mismo por ella?
Orphen: - Lo miró confundido- Sé que sí, pero creo que nunca la desee como mujer. ¿Extraño verdad?
Hartia: Entiendo... y acaso ¿Deseas a alguien más de esa forma?
Orphen: - Cambiando súbitamente el tema de conversación miró a su amigo- Querías saber porque estaba aquí ¿Verdad?
Hartia: Oh, cierto. Dime que te trae por aquí amigo.
Orphen: Quiero que analices esta poción y me digas de que está compuesta. Necesito saber que efectos tiene. ¿Podrías?
Hartia: Claro que sí pero... ¿Por qué?
Orphen: No puedo explicarte mis razones, sólo hazlo –y siguió caminando a lo largo de aquellos pasillos de piedra-
Hartia: Está bien –Y se dirigió sin decir más de regreso al castillo-
Orphen lo miró alejarse y decidido que era hora de que Cleao fuese a ver al médico subió unas largas escaleras de piedra llegando así a la habitación de su amigo. Aunque camino a ella se entretuvo en la puerta que solía ser su cuarto, cuando él estudiaba en la torre
Orphen: - No creo que este sea mi lugar, no tengo motivos para atarme aquí. Sólo guardo recuerdos de lo que fue- Pensó y volviendo sobre sus pasos de paró frente a la puerta del cuarto de Hartia y golpeó- ¡Cleao, Stephanie!
La puerta se abrió y Stephanie se asomó señalando a Orphen de que bajara la voz.
Orphen: - Casi susurrando- Que...
Stephanie: Cleao se ha quedado dormida –dijo- Pobre ha estado muy cansada y aún durmiendo demasiado no ha podido recuperar las energías.
Orphen: Pero debe ir al médico.
Stephanie: Lo sé. No te preocupes por eso, cuando despierte la llevaré a que limpien su cuerpo de los residuos de la poción pero ahora la dejare descansar un rato más.
Orphen: Bien, iré a ver en que anda Majic. Luego nos vemos.
Cleao despertaba luego de dos horas de dormir tranquilamente, se sentía renovada por completo y de muy buen humor. Se sentó en la cama y vio que Stephanie le había preparado algo para almorzar.
Stephanie¡Despertaste! Ten, come. Lo preparé para ti antes de ir al médico. Hace casi dos días que no comes. Has rechazado cada alimento que hemos comido en los últimos días.
Cleao: -Sonriendo- Gracias Steph.
Una vez que la muchacha terminó de comer se dirigieron a donde Orphen les había indicado se encontraba el médico encargado de tratar problemas con magia, era un experto en magia blanca y tenía un amplio conocimiento en cura y regeneración de los cuerpos afectados por hechicería.
Stephanie: El mejor del continente, dijo Orphen, así que no tienes de que preocuparte –La tranquilizó- Él podrá arreglar esto.
Cleao: - Aún preocupada a pesar de las palabras de su amiga asintió y entraron al consultorio- Vamos.
Un hombre anciano de profundos ojos verdes y cabellos grises (por la edad) las recibió en la puerta con amabilidad. Llevaba una túnica blanca de mago y alrededor de su cuello colgaba el pendiente de la torre de los colmillos, el mismo dragón enroscado en una espada que tenía Orphen colgado.
Doctor¡Buenos días! Soy el doctor Mignaud ¿Qué es lo que las trae por aquí señoritas?
Stephanie: - Al ver que Cleao permanecía en silencio se adelantó y comenzó a explicarle lo sucedido al doctor- Verá doctor, ella bebió una poción mágica extraña y se ha estado sintiendo descompuesta.
Cleao: Me dijeron que podía tener efectos secundarios en mí.
Dr. Mignaud: En efecto, muchos brebajes si no están bien preparados pueden afectar la salud de quien lo bebe. Dime ¿Cuándo la bebiste?
Cleao: Hace dos semanas.
Dr. Mignaud: Aja –Respondió tomando notas en un pequeño pergamino- Y dime cuales han sido los síntomas.
Cleao: La primera vez, el mismo día que la tomé, me desmayé. Luego tuve fiebre alta, dolor corporal, vomité un par de veces y me he sentido muy exhausta últimamente.
Dr. Mignaud: Ya veo, pues efectivamente son los síntomas comunes frente a una poción mal realizada. No te preocupes no es nada grave y será solo un segundo. Por favor recuéstate en la camilla.
El hechicero colocó ambas manos sobre el cuerpo de la chica y de las palmas salió un cegador rayo de luz verde. Movió sus manos a lo largo de todo el cuerpo, de la cabeza a los pies, como escaneando su anatomía hasta que finalmente la luz se desvaneció y el doctor retrocedió unos pasos. Miró a ambas y se acercó a Cleao.
Dr. Mignaud: Es cierto, al parecer tienes ciertos restos de la poción en tu organismo pero no te preocupes, no es nada fuera de lo común. Ten bebe esto e inmediatamente los residuos desaparecerán –le dijo acercando a ella una botella con un contenido líquido de color azul-
Cleao: -Aliviada- ¡Gracias doctor Mignaud! En verdad se lo agradezco.
Stephanie: - Sonriendo a la chica mientras se disponían a salir del consultorio- ¿Viste? Te dije que todo saldría bien.
Cleao: Sí, gracias por todo.
Stephanie: No hay problema.
Dr. Mignaud: - Antes de que salieran de su consultorio el hechicero detuvo a Stephanie- ¿Podrías quedarte un segundo?
Stephanie: Eh, claro –dijo y miró a Cleao- Espérame afuera ¿Si?
Ya hacía quince minutos que Cleao esperaba a Stephanie en la puerta del consultorio, se había demorado demasiado. Su mente incesante formulaba ideas que perturbaban a Cleao. ¿Será peor de lo que realmente es?
Finalmente la espera terminó y Stephanie salía por la puerta despidiéndose del hechicero. Se acercó a la chica y con una voz suave comenzó a hablar.
Stephanie: Cleao ¿Hay algo que no me hayas contado?
Cleao: Confundida ante tal pregunta negó con la cabeza y añadió- ¿Por qué preguntas?
Stephanie: Verás el doctor me dijo que cuando te revisó tu cuerpo pudo sentir dos corazones latiendo.
Cleao: -Asustada- ¿Pero es eso posible?
Stephanie: No, para que haya dos corazones tiene que haber dos vidas. ¿Entiendes?
Cleao: No –Admitió confundida-
Stephanie: Cleao, estás embarazada. El Dr. Mignaud me dijo que en principio sí fueron los síntomas de la poción pero que lo único que hicieron fue acentuar los síntomas de... bueno...
Cleao: - Se quedó petrificada mirando a Stephanie- ¿Un bebé? –Sus ojos se pusieron en blanco al tiempo que miles de pensamientos invadían la cabeza. No sabía exactamente que significaba eso para ella, muchos sentimientos, miedo, inseguridad, confusión- Yo... –murmuró-
Stephanie: Cleao ¿Qué dices?
Cleao: - Aún sin poder reaccionar lo único que atino a decir fue- ¡No se lo digas¡No le digas a Orphen!
Stephanie: - La tomó de la mano y con cuidado la llevó de regreso a la habitación, Hartia y Orphen aún no habían regresado para su beneficio- Toma bebe agua.
Cleao: - Se sentó en la cama aún muy alterada, miles de pensamientos cruzaban por su cabeza- No es posible que esto esté pasando, ni siquiera he hablado de lo sucedido aquella noche con él, menos aún puedo decirle que voy a tener un hijo suyo. ¡¡Hijo!! –Aquella palabra le resultaba grande y amenazadora- No puedo, no lo tomará bien. Solo complicaré las cosas.
Stephanie: Cleao ¿Puedes hablar conmigo? –Le dijo al verla tan perdida y asustada- ¡Cleao!
Cleao: La poción... –Susurró entre sollozos-
Stephanie¿Qué¿Qué tiene que ver eso?
Cleao: Fue porque bebí eso que está ocurriendo esto, yo... no lo recuerdo, él tampoco. No se como pasó que Orphen y yo...
Stephanie: - Abriendo los ojos más de lo normal- ¡¡¿Qué¿Orphen es el padre? –de pronto pudo comprender la extraña conducta de ambos desde que habían llegado a Alenhatam-
Cleao: - Asintió con la cabeza- Amanecí junto a él la mañana siguiente y todo indicaba que él y yo, pero no lo comprobé hasta que vi la sangre en las sábanas.
Stephanie: Cleao –dijo con tristeza viendo a la muchacha-
Cleao¡Y ni siquiera lo recuerda¡¡YO no lo recuerdo!!
Stephanie: Debes decirle...
Cleao¡No! No puedo. Conoces a Orphen... él no puede saber esto ¡Stephanie! Tu no puedes decírselo ¿Me entiendes? Por favor...
Stephanie: Pero... ¿Qué harás si no se lo dices? Tarde o temprano lo va a notar.
Cleao: Ya veré que hacer. Necesito descansar ahora pero ¡Prométeme que no le dirás nada a nadie y menos a Orphen¡¡Promételo Stephanie!!
Stephanie: Está bien... –dijo y salió del cuarto- Descansa –le dijo antes de cerrar la puerta-
Cleao: - Mirando el techo- Embarazada... –Y con una lágrima en su mejilla cerró sus brillantes ojos azules y se durmió tan pronto como su cabeza tocó la almohada-
No supo como reaccionar antes aquellas palabras que Hartia le acababa de decir, las sentía como puñales atravesándose en su cuerpo y enterrándose en su carne. No había obtenido respuestas, sino más y más dudas.
Orphen: Hartia ¿Estás seguro? –Le preguntó esperando como respuesta un no que lo llenara de esperanza-
Hartia: Así es. Krylancelo tú sabes que esos ingredientes tienen ese efecto ¿Recuerdas?
Orphen: Sí.
Hartia: Además la poción parece afectar no sólo a quien la bebe sino también a quien está en contacto con su aroma. ¿Me dirás?
Orphen: - Levantando la vista confundido- ¿Qué?
Hartia¡Vamos amigo! Te ves diferente, no veo en tus ojos esa confianza que antes emanabas. Pareciera como si estuvieras luchando una guerra y tu mente fuera el campo de batalla.
Orphen: - Miró al pelirrojo quien parecía tener razón con respecto a aquellas palabras pero aún así se rehusó a explicarle algo- Gracias Hartia –Y se alejó caminando.
Al día siguiente los cuatro viajeros se reunieron en la puerta principal para partir. Majic fue el primero en llegar y en compañía de Eris, a quien sostenía de la mano, esperó a que su Maestro, Cleao y Stephanie llegaran.
Cinco minutos después llegó Orphen quien saludó a Majic y a Eris y se sorprendió al ver que el muchacho aún sostenía la mano de ella pero no preguntó. Simplemente se apoyó en el muro y desvió la mirada hacia el pasillo. En ese momento aparecía Cleao y Stephanie para unírseles.
Orphen¡Bien! Ya estamos todos ¿Nos vamos?
Cleao: - Forzando una sonrisa- ¡Sí!
