Disclaimer: No me pertenecen los personajes de "Sorcerer Stabber Orphen".
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Duerme esta noche conmigo
Capítulo 9: ¿Un bebé¡Un bebé!
Hacía tres semanas que habían partido de la torre. De camino a Alenhatam Stephanie había decidido quedarse nuevamente junto a Tim su esposo y luego de permanecer un día allí, los tres viajeros volvieron a encaminarse. Ahora se dirigían a una ciudad pequeña en la que podrían descansar de tanto viajar y decidir cual sería su nuevo destino pues vagaban sin saber a donde dirigirse o porque.
Por primera vez desde que habían dejado Alenhatam Orphen se acercó a Cleao.
Orphen: - Susurrando mientras Majic se alejaba para preparar la comida- Dime Cleao ¿Te sientes mejor? Digo... ¿Qué dijo el médico?
Cleao: - Sintió un escalofrío recorrer su espalda, había estado evitando aquella conversación desde que salieron de la torre- Bien, simplemente me dio algo de beber y los síntomas y restos de la poción desaparecieron.
Orphen: Me alegro –le sonrió-
Cleao: - Al verlo sonreír sintió derrumbarse y antes de que él lo notara se paró y sin mirarlo dijo- Voy a tomar un baño.
Llegando al lago se detuvo un segundo en la costa y admirando el paisaje se sentó en el suelo por un segundo. Leki quien la había acompañado lamió su mano intentando animarla y se acurrucó junto a ella.
La chica lo miró y le sonrió, acarició al pequeño y de un salto se puso de pié.
Cleao: Ven vamos –Y caminando hacia el agua dejó caer su vestido a los pies y poco a poco se introdujo al agua, el cachorro la siguió- Se siente tan distinto...
Se sumergió en la cristalina agua del lago y tras nadar unos segundos volvió a salir a la superficie. Podía sentir como el agua acariciaba su cuerpo y por alguna razón se sentía mas viva que nunca. Se acarició y notó que sus pechos habían crecido (aunque casi imperceptible) y se sentían más sensibles al tacto. Bajó suavemente sus manos hasta depositarlas en su vientre y allí se detuvo.
Cleao: Un bebé –pensó- un pequeño bebé –aún no estaba segura qué le hacía sentir esa pequeña vida dentro de ella pero sabía que se sentía distinta desde que dejaron la torre atrás –sintió la suave piel de su abdomen bajo sus dedos y una sonrisa se dibujó en ella-
Orphen a quien Majic había enviado a buscar leña para la cena pasaba en ese instante por el lago. Aunque iba distraído algo en el agua atrajo su vista, una delicada silueta de mujer bañada por la luz de la luna. Se sorprendió mucho al ver que era Cleao.
Orphen: -Pensando- Ya no eres una niña... ¿Verdad? –Admirando a la chica bañarse- Desde esa noche no he sabido como reaccionar contigo, no he podido actuar como si nada hubiese ocurrido, eso tampoco funcionó. Quisiera saber que todo es como lo era antes, ver tu cara de enfado conmigo por alguna estupidez que tu o yo dijimos –volvió la vista al lago para ver a la chica en toda su desnudez mientras salía del agua. Sintió la reacción de su cuerpo ante aquella imagen y los signos de excitación se hicieron evidentes para él, por lo que decidió alejarse de ahí antes de que ella lo viera- Cleao... –Murmuró y volvió al campamento lo más rápido que pudo-
Majic: Maestro... ¿Y la leña? –Miró el chico a su Maestro y vio que traía sus manos vacías- ¿Ha estado corriendo?
Orphen: - Notó a que se refería su alumno e inmediatamente se adentró de nuevo entre los árboles en busca de madera- ¡Ya regreso! - Le gritó-
Cleao: - Llegaba en ese momento al campamento usando un pequeño vestido celeste a tono con sus ojos que ella utilizaba para dormir, su cabello mojado y Leki en sus brazos- ¿A qué hora comeremos? –Le preguntó al rubio-
Majic: El maestro en cualquier momento volverá con la leña así que muy pronto.
Cleao: -Sonriendo- ¡Bien! Por que me estoy muriendo de hambre.
Majic: Me alegra ver que recuperaste el apetito.
Cleao: Si.
Orphen: - Quien llegaba en ese instante corriendo tropezó con la mochila de Cleao y cayó al suelo esparciendo las ramas por todo el campamento- Maldición –Dijo frotándose la cabeza para notar que tenía un pequeño golpe- ¿Quién dejó eso allí?
Cleao: - Riendo ante la situación- Yo
Orphen: -Enfadado- ¿Te parece gracioso?
Cleao: Claro que me parece gracioso ver a un hechicero de pacotilla caer de rostro al piso –Sonriendo-
Orphen: - Parándose de un salto- ¡Tu¡Niña descuidada y torpe, eres una malcriada que sólo traes problemas!
Cleao¡Tu con tus ojos de malvado no haces otra cosa que gritarle a las personas!
Orphen¿Qué me dijiste?
Cleao¡Gritón ojos de malvado!
Orphen¡Caprichosa quejosa!
Cleao¿Eso piensas¡Pues entonces yo no quiero estar junto a ti!
Orphen¡Entonces vete! Yo no te pedí que me siguieras.
Cleao¡Eso haré, me iré lejos, lejos de ti! –Y enfadada se alejó del campamento con Leki aún en brazos-
Orphen: Bien, por mí que se vaya.
Majic¿En verdad piensa eso¿No cree que es mejor ir a buscarla?
Orphen: Ya regresará. Sabes que siempre vuelve cuando tiene hambre.
Cleao: - En el bosque- Vaya tengo mucha hambre, demasiada. Quizá sea hora de volver.
Majic¡Cleao! –Gritó aliviado de ver a su amiga regresar al campamento-
Orphen: - Quién estaba de espaldas al fuego le dijo en tono triunfal- ¿Ya volviste?
Cleao: No por ti. Tenía mucha hambre.
Majic le sirvió un gran plato de estofado y se lo dio. Al terminarlo le preguntó si podría repetir y el rubio asintiendo alegre le entregó otra porción de comida y se retiró a dormir. Cleao se quedó allí sentada viendo a Orphen quien dormía de espalda a ella. Tras dejar su plato vació a un lado se acostó en su bolsa y acariciando una vez más su vientre cerró sus ojos y se entregó al sueño.
Al día siguiente Majic despertó sólo para notar que Cleao no estaba en su bolsa por lo que se paró y comenzó a buscarla por los alrededores cuando finalmente vio a la muchacha arrodillada frente a un árbol, vomitando la cena de la noche anterior.
Majic¿Cleao?
Cleao: - Se giró para ver que su amigo se encontraba parado junto a ella y que había presenciado todo- Majic...
Majic¿Qué te sucede? Me dijiste que no era nada pero ahora te encuentro aquí y esto -le dijo señalando lo ocurrido- Debemos decírselo al maestro, él sabrá que hacer.
Cleao: -Asustada- No, Orphen no debe saber de esto.
Majic¿Por qué? Él sabrá...
Cleao: - Pero Cleao lo interrumpió- No, no sabrá que hacer. Por favor, no se lo digas.
Majic: Es tú salud la que esta en juego, dame una buena razón para no decírselo –exigió-
Cleao: Porque no estoy enferma, estoy embarazada –le dijo temblando- por eso.
Majic: - La miró sorprendido- Pero Cleao yo pensé que tú eras... que nunca habías...
Cleao: - Miró a su amigo con tristeza y avergonzada le dijo- Lo era, hasta hace un mes y medio atrás. Orphen y yo...
Majic: - Aún mas sorprendido que antes, sin poder dar crédito a lo que oía- ¿Entonces el hijo es de mi Maestro?
Cleao: - Asintió con la cabeza y rápidamente le contó todo lo ocurrido- Él no puede saberlo Majic ¿Entiendes?
Majic: Pero debes decírselo...
Cleao: No, Majic no. Y confío en ti de que tampoco se lo digas.
Majic: No está bien Cleao. Pero lo entiendo, no me corresponde a mí contárselo, eres tú quien debe hacérselo saber.
Cleao: Gracias Majic, mejor volvamos al campamento antes de que note nuestra ausencia –le dijo y juntos se encaminaron de nuevo a donde se encontraba Orphen aún durmiendo-
Tras dos semanas y media de viaje, debido a varios retrasos y paradas en distintos lugares turísticos (a petición de Cleao) el trayecto se había hecho mas largo aunque más distendido. La relación de Cleao y Orphen parecía volver a la normalidad, discutían más seguido que de costumbre y la tensión en el aire parecía haberse desvanecido, lo que alegró mucho a Majic quien estaba pendiente de lo que ocurría entre su Maestro y su amiga luego de la confesión de ella.
Ya hacía casi dos meses de lo ocurrido aquella noche y la chica podía sentir su cuerpo cambiando, su vientre se encontraba ligeramente abultado aunque solo ella lo podía percibir pues a la vista de otros aquel cambio era casi imperceptible. Aún seguía sintiendo mareos y nauseas pero hacía bastante que no vomitaba. Se sentía mejor con ella misma y con Orphen.
Finalmente llegaron a la ciudad de Agar, una pequeña ciudad ubicada junto al mar.
Orphen: - En la posada del pueblo- Quisiera dos habitaciones.
Recepcionista: Bien señor aquí tiene, los cuartos 5 y 12.
Majic¡Gracias!
Una vez ubicados en sus cuartos Cleao se dispuso a salir a caminar. Tomó su mochila y dejando a Leki dormir enroscado en la cama salió. Se encontraba recorriendo las tiendas de aquel pueblo cuando una tienda en particular captó su atención. Se acercó hasta la vidriera y sonriendo admiró todo lo que había allí exhibido; pequeña ropa, vestimenta de bebé, predominaban los colores celeste y rosa aunque se podían ver algunas prendas de color amarillo pálido.
Continuó caminando hasta que se topó con una muchacha que cargaba en sus brazos una niña de aproximadamente tres meses de edad.
Cleao: - La miró asombrada, jamás le había fascinado un bebé de esa manera. Penso- Que chiquita es, tan frágil y delicada. Sus pequeños deditos, es hermosa –se encontró teniendo pensamientos y sentimientos que jamás había sentido y aunque la angustia de tener que dejar a Orphen la abrumaba se sentía diferente frente a la idea de tener un bebé-
Continuó caminando pensando en todo, en Orphen, en sus sentimientos, en el bebé y en cómo reaccionaría él si lo supiera. Desde lo ocurrido no se había vuelto a hablar del tema y él no había intentado acercarse a ella. Finalmente las cosas parecían volver a la normalidad entre ellos y más que nunca estaba segura de que la mejor decisión era alejarse de él cuando el embarazo empezara a notarse, por supuesto esto Majic no lo sabía. Aún así se dijo a sí misma que aprovecharía la mayor parte del tiempo que pudiera a su lado. Quizá Childman tuviera razón y lo que ella sentía por él era amor pero no podía admitirlo pues sabía que su corazón se rompería si él la rechazara y así simplemente se negó todos los sentimientos que pudiera tener hacia el hechicero.
