¡Hola!

No, no alucinan. Si, si soy yo. ¿Qué¿Qué por qué tardé tanto? Ps, no sé. Lo importante es que estoy de vuelta.

Aquí les dejo un capítulo muy… loco. O sea, muy YO.

Advertencias: Locura extraña y sutil.


●●◊Capítulo 6◊●●

"Teoría de la Hermionaniedad y acciones Hermionianas"

Al entrar al restaurante, un mozo los ayudó con los libros - pese a que Hans expresó su deseo, con leves murmullos, de llevarse los libros a la mesa para estudiar. Nadie lo escuchó. Para variar -. Luego los condujo hacia la mesa donde los esperaba Patrick.

- ¡Vaya! Los reyes del drama y el suspenso. Al fin aparecen.- les dijo Patrick, en un tono sarcástico, irritante y enojado, haciendo reverencias exageradas como si estuviera enfrente de la realeza.

- Deja las payasadas, Hesshem.- dijo Luna, con una mueca de molestia.

Como respuesta, Patrick le brindó una sonrisita - que según él era seductora – y, como todo un caballero, arrimó hacia atrás la silla próxima a la suya, sin apartar su mirada de Luna; que lo veía distraída. Cuando Patrick terminó de hacer su show de caballerosidad, Luna paso de él completamente y se sentó al lado de Hans.

Ginny, que había observado la escena con la risa al borde de los labios, tuvo que emplear todo su esfuerzo para no soltar la carcajada al ver la expresión en la cara de Patrick. Con cautela, como si temiera que él le fuera a apartar la silla de un tirón, se sentó a su lado, quedando frente a Hans.

Patrick, enojado, observó a su amigo en busca de apoyo moral. Pero se encontró con que su amigo estaba igual o peor que él. Con una expresión seria en su rostro; las manos jugando con la servilleta de tela, deshaciendo completamente la elegante figura que formaba antes; la vista fija en la mesa; mejillas sonrosadas… Bueno, en realidad, el sonrojo – estaba seguro – que se debía a que la Weasley estuviera frente a él.

- ¿Y tu qué tienes? – le preguntó bruscamente. Bueno, la delicadeza nunca había sido lo suyo.

Hans, al oírlo, se sobresaltó y levantó la mirada, posándola en cada integrante de la mesa, hasta finalizar en Patrick; quien rodó los ojos por la actitud de su amigo.

- Pues, yo… - comenzó, tímido – es que… - miró de reojo a Ginny y esta le sonrió despreocupadamente, haciendo que el apartara la mirada rápidamente – ese mozo de la entrada me quitó los libros y yo pensaba estudiar mientras nos traen la comida.- Patrick lo miró incrédulo y bufó.

- ¿Y a quién coño se le ocur…? - Patrick no terminó de hablar y decirle a su amigo que a quién se le ocurría estudiar en un restaurante; pues su "Estrellita" lo interrumpió de un brinco.

- ¿Dices que quieres tus libros¿No? – preguntó, más despierta que nunca, tomándolo por los hombros. Hans asintió tímidamente y mirándola como si fuera una loca.- ¿Cuáles quieres?-

- Pues el de Ocultamiento estaría bien¿qué vas a hacer? — le preguntó asustado Hans, al verla levantarse rápidamente.

- Ya regreso.- dijo Luna y se dirigió dando brinquitos entre las mesas, hasta donde estaban los meseros. Seguida, desde que se levantó, por la mirada embelezada de Patrick.

- Esa chica es rara.- dijo Hans. Patrick volteó bruscamente y lo miró enojado. Ginny sólo soltó una risita.

Si, Luna era rara. Muuy rara. Estaba al tanto de eso, pero como que lo confirmó cuando la rubia le dijo eso de: "Siempre he sentido una extraña debilidad por Harry". ¿Qué habrá querido decirle con eso¿Qué le gustaba? La chica lo apreciaba, si. Lo quería, también. De eso no había duda. Ella siempre le defendía de los insultos que continuamente le lanzaba al chico e incluso, ahora que lo pensaba, Luna siempre parecía más feliz cuando Potter estaba cerca. Entonces¿qué pasaba?


·· Le gusta el Sr. Perfecto, es obvio ·· dijo la vocecita dentro de su cabeza.

"No, no le gusta. Seguro yo estoy sacando conclusiones erradas" le respondió mentalmente, mientras veía sin mirar y oía sin escuchar (N/a: woow… xD) Como hablaban Hans y Patrick ¿De qué?, pregúntenle a Merlín, el debe saber.

·· ¿Por qué no le puede gustar? Es perfectamente posible y ya tu pusiste las pruebas ··

"NO-LE-GUSTA"replicó mentalmente.

·· Pero si esta misma tarde admitiste que el tipo era – perdón: es – endemoniadamente perfecto. ¿Por qué razón no le puede gustar el Sr-TODO-ENDEMONIADAMENTE-Perfecto a Luna? ··

"Yo nunca dije que fuera endemoniadamente nada; yo dije que él se creía endemoniadamente perfecto y todo eso. Y a Luna no le gusta. No es su tipo."

·· ¿Por qué tanta terquedad en el asunto¿Por qué tanto empeño¿A ti qué te importa? Perdón¿qué nos importa¿Qué capítulo me perdí?··

"No me importa." Pensó, molesta.

·· Ajaa… Si, por supuesto ··

"O sea, si me importa…" pensó, ya hastiada de todo eso. Por Merlín, si seguía en esas se volvería loca de tanto hablar con su conciencia… o lo que sea que fuese.

·· ¡Lo sabía! ··Exclamó triunfante.

"…ME IMPORTA, por Luna, por supuesto. Él no la merece. Y ya no voy pensar más en esto. Es estúpido, yo sólo me estoy imaginando cosas" dijo mentalmente comenzando, sin notarlo, a cambiar las expresiones de su rostro mientras lo pensaba.

·· Si claro, "por Luna". ¡Como no! Yo pienso que… ··

"Me importa un rábano lo que tu pienses"

·· Pues, que esperanzas tenemos contigo queridita. "Tic, Tic" Te tengo noticias de última hora: resulta que lo que yo pienso, tu lo piensas. Aunque no te guste (y tampoco es que yo haga fiestas por ello), yo soy la voz dentro de tu cabecita. ¿Captas¿O te hago un diagrama? Deja que busque una librería cercana por aquí para comprar lápiz, papel y un apuntador, para hacer la exposición y todo. ¿Te parece, queridita? ··

Ginny se prometió que si algún día - en alguna extraña situación, por cosas del destino, o de la magia, o porque esté loca y recluida en San Mungo, lo que sea- llegara a ver o a estar frente a su conciencia, o lo que sea que fuera esa estúpida voz en su cabeza, le cerraría la boca (si es que tiene) y le haría retirar todas las estupideces que estúpidamente ha dicho. Si, que valga la redundancia.


"Estúpida voz" pensó, rencorosa.

·· Me odias porque siempre tengo la razón ··escuchó que decía, arrogantemente, la estúpida voz - y esta vez cantarina - en su cabeza.

"No, Te odio porque…" pero no pudo terminar de decirle a su estúpida voz por qué la odiaba, porque sintió que la zarandeaban y gritaban su nombre. Salió de su ensimismamiento y volteó su rostro hacia Hans, quien era el que trataba de llamar su atención.

- ¡¿Ginny?! – Volvía a preguntarle e iba a continuar pero notó que Ginny volvió en si – Uff, pensé que te había pasado algo…

- No, Hans, gracias. Estoy bien – le sonrió la pelirroja.

- ¿Segura? Porque hacías unas expresiones con tu cara y pareciera que estuvieras peleando con alguien. Estabas muy extraña.- le dijo Hans, visiblemente preocupado; mientras Patrick asentía con una sonrisa burlona.

- Si, parecías loca. Estaba por decirle a Hans para ir a internarte en San Mungo.- dijo soltando una carcajada, que hizo que Hans frunciera el ceño y lo fulminara con la mirada. Ginny ya no les prestaba atención, de hecho últimamente no le prestaba mucha atención a nada, estaba buscando a Luna; quien, a su parecer, estaba tardando demasiado por allá. Le pareció ver una cabellera rubia ondeando por ahí. Si, era Luna y estaba hablando con un chico, que por su vestimenta podía asegurar que era un mesero.

Le estaba explicando algo porque hacía movimientos extraños y exagerados con sus manos, el chico –que tenía en sus manos un libro, que Ginny reconoció como el de Hans- sólo asentía, con una sonrisa hermosa en su rostro, provocando que con el movimiento se le escaparan unos cuantos mechones castaños de la coleta con que tenía sujeto su cabello.

Notó como Luna dejaba de hablar con aquel chico y ahora regresaba a la mesa acompañada de él, quien seguía con el libro bajo el brazo y su sonrisa, pero esta vez menos amplia y más cordial. Al llegar a la mesa, Luna ocupó su lugar al lado de Hans y, sin que nadie lo notara, le guiñó un ojo a la pelirroja.

- Buenas Tardes, señoritas,… señores- dijo el chico cordialmente - haciendo énfasis en el "señores" -, con un acento italiano impecable, inclinando la cabeza hacia los mencionados… y quizás deteniéndose un poco más en Patrick… Quizás, un poco. No, Mucho más.- Mi nombre es César y estoy para servirles.- los ocupantes de la mesa lo miraban contrariados –todos menos Luna- , era imposible tanta perfección junta en un solo ser.

- La señorita me ha notificado del inconveniente que se presentó por sus libros.- continuó el chico levantando el libro levemente, con movimientos lentos y delicados-. Lamentamos lo sucedido y permítanme disculparme en nombre de mi compañero.- Y acto seguido tendió el libro delicadamente frente a Patrick; quien lo miró, levantó una ceja y le pasó el libro a Hans.- ¡Oh! Lo siento, no se porque creí que era suyo ¿señor…?.- Patrick, que no estaba de humor, frunció el ceño.

- Señor, a secas. NO creo que le importe mi nombre.- siseó lentamente fulminándolo con la mirada… aunque un poco intimidado por la actitud del otro "hombre". Los demás chicos estaban haciendo uso de todo su autocontrol para no reírse a carcajadas allí mismo. La escena era comiquísima, parecía que César (el mesero) demostraba cierto interés especial en Patrick que, no hace falta decirlo, no estaba para aguantar mucho en ese momento.- AHORA se supone que debes darnos la carta para hacer el pedido.- César sonrió casi imperceptiblemente y le guiñó un ojo a Luna cuando Patrick se volvió hacia Hans, intercambiando miradas confundidas.


"Ah, con que era eso"
pensó Ginny, ese era César el amigo de Luna¡cómo pudo haberlo olvidado! Luna había armado todo ese teatro del "mesero gay".

- Uy, parece que tenemos hambre hoy ¿no? - dijo César divertido, guiñándole un ojo descaradamente a Patrick y abandonando de repente todo el formalismo anteriormente expuesto. Patrick pensó que moriría allí mismo. Ese tipo era un… un… mesero gay y se le estaba insinuando. ¿Quién le dijo que a él se le salían las plumas? Definitivamente moriría de vergüenza en ese mismo momento. Hans también pensó que su amigo estaba a un paso de San Mungo, había palidecido rápidamente y tenía una expresión indescriptible. Por su parte, Luna y Ginny se miraban divertidas, tratando de contener la risa, con mucho éxito. – Creo que no te sienta muy bien el hambre… tú me entiendes – añadió con una sonrisilla. Patrick estaba a punto de estallar, cuando intervino Luna.

- Emm… César, querido. La verdad es que sí tenemos algo de hambre, y mi amiga y yo debemos irnos rápido, así que… ¿podrías, por favor, darnos la carta? – dijo Luna amablemente a César, que asintió por toda respuesta sin quitarle un ojo de encima a Patrick, que miraba a Luna para no tener que mirar al "mesero –gay- descarado" como ya lo había bautizado… y porque, a quién quería engañar, sólo quería verla a ella. César le ofreció la carta a cada uno, no sin antes tocar "accidentalmente" la mano de Patrick cuando se la dio. Provocando que Patrick, de los nervios y sorpresa, derramara su copa de agua en la mesa y parte de su pantalón.

- ¡Oh, lo siento! Disculpe, señor "a secas" – exclamó César, intentando "secar" a - un enojado, confundido, avergonzado y enojado… (Si, otra vez) muy enojado - Patrick, con la servilleta; sin poder ocultar una sonrisilla en la comisura de la boca. Patrick, al notar que el "mesero –gay- descarado" se estaba aprovechando de la situación e intentaba "apretujar" o "exprimir" algo más allá de la tela de su pantalón; le apartó de un manotazo y salió hecho una furia hacia los baños. Por el camino, la gente lo señalaba y se reía disimuladamente. Es que parecía que hubiera tenido un "accidente" biológico.

Los chicos no aguantaron más y estallaron en carcajadas, con César haciéndoles coro. Hasta Hans reía. Las miradas de reproche de las demás personas los hicieron callar. Bueno, por lo menos hicieron que rieran más bajito.

- ¡Oh, Luna! Eres la mejor.- le dijo Ginny a la rubia y Hans asintió levemente.

- No fue nada. Patrick es muy fácil de atacar, lo que más le duele es su hombría… - recibió miradas insinuantes - Bueno, no esa hombría… Su masculinidad… - ahora recibió un par de cejas levantadas por parte de Ginny y César. Hans sólo sonreía, divertido.- ¡Ay! Ustedes entienden.- exclamó desesperadamente, posando su vista en la ventana – parecía que ese era su pasatiempo favorito -, mientras los demás rompían en carcajadas… otra vez.

- Me llaman cuando hayan decido – dijo César, retirándose, con una radiante sonrisa. Dejando a los chicos, todavía, riendo a carcajadas. Tenían que aprovechar que no estaba Patrick.

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Cuando las chicas salieron del apartamento, Harry decidió que, para no perder el tiempo, lo mejor sería que se pusiera a leer algo de "defensa" para las tutorías de la pelirroja. Entonces, tomó el libro que ella había dejado en la mesita de café y se acostó en el sofá, dispuesto a pasar horas leyendo todos los capítulos de ese delgado libro de 589 páginas. Si, eso haría. Seguro.

Cabe destacar, que su disposición se fue al diablo en el preciso momento en que posó su cabeza en el suave cojín del sofá, con la brisa entrando por la puerta del balconcito, previamente abierta para que le diera más la luz al leer; con su estómago lleno del desayuno y sus ojos cansados de la lectura del periódico. En resumen, su disposición se fue al diablo cuando se encontró con las condiciones idóneas para DORMIR

Pero no. No dormiría, debía leer y así, estaría preparado para las clases de Ginny. Esa pelirroja pasaba el examen porque sí. Porque él iba a ser su maestro. Porque él nunca había fallado en ninguna misión o prueba; y que conste que eran mucho más peligrosas que ésta – aunque si tomamos en consideración todo lo dicho por Ron, como precaución era mejor comenzar a rezar -. Porque no descansaría hasta estar seguro de que ella ya estaba preparada, que ella le restregaría el examen al profesor, que le diría que Harry Potter era mucho mejor profesor que él, que Harry Pot…


·· ¡Fuera, Satanás¡Fuera¡Fuera¡Sal de este cuerpo! ··
dijo, exaltada, la vocecita que residía dentro de él.

"¿Qué diablos te pasa?", le respondió, contrariado por la interrupción.

·· ¿Diablo? Diablo, es lo que tienes tú adentro. ¿O es que acaso no estás poseído¡Oh, no¿Es Voldemort? ··

"No seas idiota¿poseído?" - pensó, confundido - "Ah sii¿hablas de ti? Porque por lo único por lo que me siento poseído es por ti."

·· No sabes lo que dices, estás poseído ·· dijo la voz, algo orgullosa e indignada.

"Se enojó". Bah, estúpida voz. No es como si se enojara con él uno de sus mejores amigos…

Hablando de mejores amigos.

¿Dónde estaban esos dos ahora¿Por qué no le decían nada¿Por qué no lo esperaron para salir con ellos?


·· Querían estar solos, tal vez ··

"¿No se supone que estabas enojada?"

·· No te librarás de mí tan fácilmente, lo de antes fue un leve desliz de tu parte. Tranquilo, te perdono ··

"Pero… yo no te estoy pidiendo perdón. No me importa que te molestes…"

·· … ··

"¿Y ahora qué demo…?"

Ya va, rebobinemos.

"Querían estar solos, tal vez".

Claro, eso era. Querían privacidad, los entendía. ¿Será que POR FIN se habían decidido a hablar de su CASO? No importa lo que fuera, de todas maneras les armaría su rollo cuando llegaran; sólo para verles las caras de "culpabilidad".

Bostezó. El sueño le estaba ganando. Cerraría los ojos, sólo para descansarlos. No se dormiría. Cuando sus párpados ya iban a medio camino de cerrarse…

- ¡Ronald¿podrías quitarte las manos del pecho?! – Escuchó que gritaba su queridísima amiguita Hermione a su queridísimo amiguito Ron (Sarcasmo marca "Potter" incluido).

- Pero tengo frío¿no entiendes? – le respondía Ron. Los dos chicos se habían aparecido directamente en la cocina – sólo ellos sabían por qué en la cocina y no en la sala u otro lugar – y, por supuesto, no habían notado para nada la presencia de Harry; que estaba en la sala, acostado en el sofá, con los ojos cerrados: haciéndose el dormido.

- ¿Frío¿Frío¿De qué planeta vienes Ron? Primero tienes calor, después frío, luego calor otra vez y te vuelve a dar frío. Además tienes la camisa medio abierta y tus brazos cruzados en el pecho desde hace como media hora.- decía, Hermione, muy enojada. Harry, que no entendía "ni papa" de lo que estaban hablando, pensó que toda su teoría de la unión de sus dos amigos ya se había ido a la basura. Estaban peleando… otra vez. Y como siempre que eso pasaba, nunca se acordaban de él. Vaya, eso sonaba casi depresivo.

- ¿Por qué siempre tienes que querer saberlo todo? Déjame en paz, déjame ser. – dijo Ron, intentando no gritar. Demás está decir que no lo logró. – Ahora resulta que no puedo tener frío…

- ¿Cómo quieres que no me preocupe por ti¡Qué te dej…!

- ¡YAAA!

El grito y el salto de Harry en el sillón, en conjunto; hicieron que Ron y Hermione se llevaran tal susto, que Ron profirió un agudo grito y alzó sus manos al aire moviéndolas frenéticamente, y Hermione pegó un brinco digno de cualquier atleta olímpico, y se abrazó a Ron como si su vida dependiera de ello. Harry, al ver las reacciones, no hizo más que reírse a carcajada limpia y revolcarse en el sofá.

- ¡Vaya… serás… un gran… auror…, Ron…, de seguro¡Que… valen… tía! – dijo Harry entre risas, con mucho sarcasmo (marca Potter, del mejor) de por medio.

Hermione, avergonzada por su reacción, se separó de Ron rápidamente y se sentó en el sillón más cercano, fulminando a Harry con la mirada. Ron, por su parte, sentía que el corazón se le iba a salir. No por el susto – bueno, si. Un poco por eso – sino porque entre tanto grito, salto y abrazo; había descruzado los brazos sobre su pecho. Allí calladito como estaba, le pedía a Merlín que Hermione no hubiera notado nada.

Cuando Harry, por fin, recuperó la compostura. Les miró y cambió su expresión a una enojada y al mismo tiempo ellos, al ver su expresión, cambiaron la de ellos de una enojada a una de susto extremo.

- Se puede saber ¿Dónde estaban mis queridísimos amigos? – Les dijo, aparentando un enojo que no sentía ya que con la risa se le había esfumado – No me dejan ni una nota, no me esperan y como "nunca": llegan peleando…

- Mira, Harry… Tu no eres nuestro padre ni mucho menos para que nosotros te tengamos que dar explicaci… - comenzó a decir el pelirrojo, pero fue interrumpido por Hermione que lo veía como si quisiera matarlo.

- Harry, no te pongas así… - dijo la castaña, pero al parecer era el "día internacional de las interrupciones" por lo que Harry, siguiendo con la tradición, la interrumpió.

- Si lo que querían era pasar tiempo a solas me hubieran dicho y ya… - dijo el de la cicatriz, pero su comentario fue recibido con un sonrojo enorme por parte de Ron y con una mirada fulminante por parte de su amiga.

- Harry, cállate y escucha – le dijo Hermione. Tomó aire y continuó: - Harry, no podíamos esperar por ti. Yo tenía que entregar una redacción súper importante hoy… a las 7 de la mañana… y tú no despiertas sino hasta más tarde… - respondió Hermione algo cohibida y atemorizada de que Harry empezara a pegar gritos. Miro a Ron en busca de ayuda; pero éste estaba muy concentrado viendo dentro del espacio que quedaba en su camisa por el botón abierto, y ahora había introducido una mano dentro. Fue demasiado para ella. – RONALD¿Qué rayos te pasa! Yo aquí tratando de defendernos y tú viéndote el pecho… y tocándote… y… Hasta pareciera que… - de repente Hermione lo comprendió todo: la camisa abierta, las miraditas dentro de la camisa, la tocadera, el hecho de que TODAVÍA no se le hubiese declarado, el hecho de que ella lo sintiese a veces más cercano a ella que a los demás, que no tuviera ninguna novia a pesar de que toda la Academia estuviera tras él… todo. Lo de los brazos cruzados y el cambio de temperatura no cuadraba; pero ya eran suficientes pruebas…

- ¡Tú!… ¡Tú!... – dijo, la castaña, señalando a Ron con un dedo tembloroso y con los ojos abiertos de la impresión; mientras éste la veía como si estuviera loca. Y es que en ese momento parecía más loca que la mismísima Lunática Lovegood. Y eso, ya era mucho decir.

- ¿¡Yo qué!? – le preguntó, hastiado.

- ¡Oh por Merlín, Ron¿Por qué no nos habías dicho? – dijo ella, agarrándose la melena con ambas manos, desesperada.

- ¿Decir qué?, por Merlín. ¡Habla, mujer! – Ron estaba que se moría de curiosidad y ni que decir de Harry, que veía la "conversación" como si viera un partido de tenis. Lo único era que el partido de tenis lo entendía – o eso creía -, pero esto no llegaba a entenderlo.

- Que tu… tu… ¡Oh, por Merlín! – decía Hermione a la vez que se tomaba la frente con las manos y se levantaba del sillón caminando de un lado a otro. Cuando se detuvo, agarró a Ron de los hombros y lo zarandeó - ¡ERES GAY!

Ron quedó en estado de shock, se puso blanco como la cera y empezó a sudar frío; frunció el ceño en señal de confusión, no entendía nada. ¿De qué estaban hablando hace algunos minutos? Ah si, de que por qué no le decían a Harry para que saliera con ellos y ¿ahora hablaban de sus tendencias sexuales?

¿De qué iba todo aquello? Una broma. Si. Eso era. Porque… ¿Gay¿Gay¡Por Merlín! Esa mujer estaba loca, loca de remate, loca de San Mungo, de Psiquiátrico, de Manicomio, de Azkaban, de… de… LOCA.

Es que ya sabía él que tanta inteligencia no podía ser tan buena.

Por su parte, Harry no-entendía-NADA, como siempre que se trataba de éstos dos. Ron¿gay? El mundo está cada vez más loco. No. Hermione está cada vez más loca. O quizás estaba en sus días. Si, tal vez eso influya. (N/a: Harry no sabe nada de la vida xD)

Pero…

Ahora que lo pensaba bien, la cosa era comiquísima. Si, la cara de Ron era un poema. Y la de Hermione…. No pudo reprimir una pequeña carcajada al ver a Hermione, caminando de aquí para allá como león enjaulado, pasándose las manos por el enmarañado cabello y con esa expresión de haber hecho el mayor descubrimiento del último siglo. No, mejor aún, del último milenio; contraía sus facciones como si en su cabeza estuviera luchando contra sus pensamientos y de repente su expresión cambiaba a una de entendimiento total.

Si, comiquísimo. Definitivamente, el mundo está loco.

Hermione, tal y como Harry pensaba, luchaba internamente con una invitada – para nada – especial.

·· ¿Gay¡Nuestro bello Ronnie, Gay! ··

"increíble, increíble, increíble… Todo cuadra, todo encaja, ahora entiendo todo… Tú sabes¿no? No soy yo nada más¿verdad? Tú me entiendes. No estoy loca." Le decía inocentemente una desesperada Hermione a su invitada, creyendo que ésta la apoyaría hasta morir – si es que las voces dentro de la cabeza mueren o viven-

·· ¿Loca? Noo, para nada ·· dijo sarcástica. Hermione no lo notó y suspiró aliviada tomando entre sus manos su enredado cabello ·· Ya esa definición se quedó corta para ti, tendremos que hablar con los medimagos de San Mungo para que realicen nuevos estudios. Afortunadamente para ti, te usaran como modelo de experimento, así que podrás participar "activamente" en él. A la nueva teoría la llamarán "teoría de la Hermionaniedad". Si, es que… tú me dirás… ¿gay? Que explicación tan… Hermioniana, para una acción tan normal como lo es cruzar los brazos… ¿Por qué gay¿Por qué no… tullido, parapléjico, tetrapléjico, o cualquier otra cosa que de seguro él no entendería…? ·· Le reprendió su, ahora si indeseada, invitada.

"No se, no se, no se, no se… Es que me iba a volver loca… Toda la tarde con los brazos cruzados… ¿Y al estúpido de Harry que le pasa¿De qué se ríe¿Y el imbesil de Ron porque no dice nada? Arrg"

·· ¡Que qué le pasa¿Te parece poco lo graciosa que fue la escena que montaste? Por no decir patética e incoherente y… muy Hermioniana. Y Ron, pues¿tu qué harías si de repente te dijeran que sospechan… no, mejor dicho, que están seguros… de que tú te revuelcas con… Ginny, todas las noches? ··

"Yo nunca dije nada de que se revolcara con nadie. NO dije nada de eso." Pensó Hermione, poniéndose colorada y sin dejar de dar vueltas.

·· Fue lo único que te faltó. Decir que se revolcaba con Harry o con el director de la academia, con Snape, con Hagrid… ¡No, tengo una mejor! Con Dumbledore… ··

"¡Oh, cállate! Soy una estúpida, lo sé. Pero es que él es tan…" reprimió un gritito de desesperación y masculló casi inaudiblemente:

- Hombres…

Harry la escuchó y ante todo esto ya no pudo más y se largó a reír como nunca lo había hecho en toda su vida, ni cuando hizo que Ron se apareciera en medio del patio de la Academia en ropa interior se había reído tanto.

- Her… Ione… tás… oca… de… rema… te…- medio se le entendió entre carcajadas. Ron al fin había reaccionado y ahora estaba rojo como un tomate y sus manos firmemente cruzadas en su pecho; porque si ahora, que no tenía ninguna justificación, Hermione pensaba que el era "del otro bando" no quería ni imaginarse lo que pensaría si llegase a ver lo que tenía escondido.

- ¡¡¡GAY¡¡¡GAY!!! – Gritó fuera de si – Dime pobretón, imbesil, bruto, comadreja, lento, insensible, todo lo que quieras… pero NUNCA, óyeme bien: N-U-N-C-A me digas que no me gustan LAS mujeres – dijo haciendo énfasis en "LAS".

Hermione estaba muy apenada, o eso parecía, se encontraba sentada nuevamente en el sillón y lo miraba con miedo y cautela.

·· "LAS MUJERES" o sea… si entiendes la indirecta "directa" ¿no? ··

Hermione quería llorar, nunca se había sentido tan avergonzada en su vida y para rematar su estúpida invitada se había tomado la molestia de tomar apuntes de las palabras de Ron como si estuviera en una clase.

- Ron, discul… ¡Oh, Harry, CÁLLATE! – le gritó a su amigo, que ahora estaba tendido boca arriba en la alfombra riendo con la misma energía de hace 6 minutos.- Ron, discúlpame, ya sabes como soy… me pongo a pensar… las ideas me llegan y… pues… y… yo… tú…

- NADA. YO y TÚ NADA, HERMIONE. ME OFENDISTE, ADIÓS.- gritó y, contra pronóstico de Harry - que dejó de reír creyendo que su amigo al decir "adiós" saldría por la puerta, chimenea o desaparecería -, se fue a su habitación (N/a: Ron es impredecible xD). Dejando a una abatida Hermione junto con un, ahora si, serio y consolador Harry.

- Tranquila, Herms. Ya se le pasará, sabes como es el pequeño Ronald – le dijo con una sonrisa a la castaña que no se la correspondió, todo lo contrario, se le escapó un pequeño sollozo que hizo que a Harry se le encogiera el corazón. Su debilidad eran las mujeres cuando lloraban.- ¡Ya voy a hablar yo con ese idiota! – dijo enojado, dispuesto a ir a la habitación, pero Hermione lo detuvo y se abrazó a él.

- No te preocupes, él tiene razón esta vez. Actué como una loca.- le dijo la castaña, entre sollozos. Mientras, Harry le daba torpes palmaditas en la espalda y le pasaba tiernamente la mano por el cabello enmarañado, pensando que ese Ron si que era idiota y que Hermione… bueno, ésta estaba muuy… No, no podía decirle así a su mejor amiga-casi hermana. Bueno, comienza por "Lo-" y termina en "-ca". Ya está.

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Ron entró enojadísimo a la habitación que compartía con Harry. Cerró la puerta de un portazo. Se tiró en la cama y abrió los brazos de par en par, cual Titanic. ¡Oh, al fin sentía sus brazos libres! Le dolían de tanto tiempo por llevarlos cruzados. Lanzó un gruñido. Hermione estaba loca. Mira que pensar que el era gay… ¡Por Merlín! Él. Es que si ella pudiera ver todas las imágenes que le llegaban a la cabeza cuando ella lleva puestos esos jeans y camina de esa manera que… uff. Gay… Si, cómo no. No había más hombre que él. (N/A¡Porque yo soy MACHO, compadree! xDDDD Ya verán qué Macho.). Rápidamente se levantó de la cama, se desabrochó la camisa un poco y extrajo la raíz de todos sus problemas:


Corazón de Bruja

Se leía en la portada con unas letras grandes y moradas (el color correspondiente a la edición de ese mes), debajo de éstas se encontraba la foto de una celebridad. Una rubia de ojos grises y cabello liso, nariz respingona y sonrisa "colgate", en fin, una rubia totalmente plástica. Según la revista, la cantante llevaba por nombre Sherry Jones "¡Vaya nombre! Sus clubes de fans deben ser: El club de los tomatitos Cherrys" pensó Ron (N/a: Amo sus pensamientos xD), y estaba metida en un rollo porque sus canciones al escucharse de atrás para adelante tenían un poder hipnotizante.

Sherry, hipnotizantemente encantadora: descubra el secreto tras sus canciones ¿por qué no se muestra tal y como es¿Qué esconde tras esas movidas canciones y sus movimientos de cadera? Déjate hipnotizar por Sherry Jones. Pag. 33.

Decía la noticia de la portada; y así seguían otros más de farándula, escándalos, test, consejos, artículos para chicas… ejem, que podrían interesar a un chico…


¿Nunca te has preguntado cómo sería tu chico ideal¿Ese con el que sueñas hasta despierta? Pues ahora te daremos una ayudadita: podrás descubrir tu modelo de chico ideal
atendiendo a tu personalidad. Si quieres seguir leyendo, pag. 45.

Ron, demasiado intrigado como para esperar; abrió la revista desesperado y dispuesto a leer en ese mismo instante todo ese bendito artículo, que le ayudaría a conocer cómo es el tipo de chico que estaría buscando Hermione y al saber esto, cambiaría para ser todo lo que ella espera y hasta más.

Genial, la verdad es que era brillante. Sus ideas eran brillantes.

No. Lo que brillaba ahora ante sus ojos era la BLANCA dentadura de Sherry Jones; al parecer habían hechizado la fotografía correspondiente al artículo de la mujer, para que brillara incesantemente. Cegado por la brillantez (y no la suya, sino la de la dentadura de Sherry Jones) pasó las hojas rápidamente hasta llegar a la página 45. Emocionado, se sentó y comenzó a leer.


Descubre cuál es tu chico ideal, según tu personalidad

Esto sería genial. Ya quería ver a Hermione cuando él actuara justo como ella esperaba que actuara su "chico ideal". Él sería su chico ideal. Estaba seguro que ella no se resistiría a él. Excitado como estaba con la idea, continuó leyendo:


¿Confundida¿Indecisa¿No sabes si es ÉL el correcto¿El amor de tu vida¿Tú media naranja¿Tu otra mitad¿Tu complemento¿El sol que ilumina tu noche¿El motivo de tu existencia¿Tu estrellita matutina¿La flor más bella del jardín de tu corazón¿El aire que respiras¿Tu terroncito de azúcar¿Tu príncipe azul¿La miel de tus panqueques¿El …

Ron soltó asqueado la revista y la miró como si estuviera viendo a Dumbledore en ropa interior (¡y Merlín sabe que esa experiencia fue muy desagradable! Los gemelos la pagarán algún día). En su emoción de poder conocer si era el chico ideal para Hermione, se le pasó por alto que en ESAS revistas utilizan una expresión un poco… un poco… de chicas… Y teniendo en cuenta que Hermione acababa de llamarlo gay, creyó necesario continuar con la lectura otro día, más específicamente: un día en el que su orgullo masculino estuviera intacto y menos dolido; así que hechizó la revista para que si alguien la viera, lo único que pudiera ver fuera un catálogo de escobas del año pasado, y luego la escondió debajo del colchón ¿dónde más sino allí? (N/A: sarcasmo marca Potter xD)

Satisfecho de haber logrado que Hermione no notara la razón de su extraño comportamiento, se dirigió al baño a darse un relajante baño y a tratar de analizar si en algún momento le había dado razones a Hermione para que pensara que él era gay. Eso le había dolido, si. Y lo había traumado, no tanto por lo de gay – bueno, si. Hirió su orgullo masculino – sino más bien porque fuera ella quien se lo decía, el amor de su vida, la chica que le robaba el sueño, por la que era capaz de dar la vida si era necesario, su locura, su media naranja, su complemento, su…

¡¡SPLAT!!

- ¡Auch! – gritó, sobándose el trasero. Se había resbalado y caído dentro de la bañera, que estaba a medio llenar, al percatarse del rumbo que estaban tomando sus pensamientos en ese momento "su media naranja, su complemento, su…"

"Esas revistas no me hacen bien, todo sea por el bien mayor. Todo sea por MI Hermione"

·· Definitivamente, pareces más gay de lo que crees ··

"…"

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- Ay no, Luna, te mereces un premio por ese plan. ¡Fue fantástico! – decía muy alegremente una chica pelirroja a una sonriente rubia mientras se dirigían hacia la puerta del departamento de la primera.

- Si¿verdad? Se lo tenía bien merecido el creído ese – dijo Luna, mirando pacientemente como su amiga empezaba a desesperarse porque no encontraba las llaves en su enorme bolso nuevo, ya ella le había dicho que eso era una exageración de bolso (y eso que ella si sabía de cosas exageradas).

La pelirroja bufó y abrió hasta el máximo el bolso, metió su mano y empezó a buscar. Bueno, más a revolver que a otra cosa. Aquello parecía el bolso de Merry Poppins o Felix el Gato. (N/a: o el de uno de los teletubies... xD.)

- Ginny¿sabías que somos brujas? Si¿verdad? – preguntó Luna con una sonrisita. Ginny se sintió tonta por un momento, pero luego descubrió que no lo había sido tanto después de todo pues no recordaba si Harry había activado las barreras anti-aparición.

- ¡Oh, gracias Harry! Si fuera por Gin nos hubiéramos quedado aquí hasta el próximo siglo – dijo Luna. Ginny se sobresaltó, por haber estado distraída no se había percatado de que Harry había ido a abrir la puerta, de seguro alarmado por el escándalo que ella había armado cuando no encontraba sus llaves.

- ¿por qué tanto escándalo? – preguntó Harry, ayudando a las chicas con sus bolsas.

- Es que Gin no encontraba sus llaves…

- No eso no, el primer escándalo – dijo él, divertido, observando a Ginny que lo veía con una mueca en la cara.

- Ah, es que… - comenzó Luna, sonriendo - ¿Sabes, Hesshem? El de la academia…- Harry asintió, claro que sabía quien era. Ese chico siempre le miraba con odio, nunca sabía por qué; debía ser uno de esos chicos que le envidiaban. Fuera vanidad y modestia, por supuesto.- Bueno, él tiene una pequeña obsesión…- Ginny bufó y sonrió socarronamente – bueno, bueno, una pequeña "gran" obsesión conmigo… - Harry alzó ambas cejas – Si, y pues hoy nos encontró en el Callejón Diagon y nos invitó a almorzar, junto con un amigo suyo muy mono. ¿No, Gin? – la pelirroja asintió y Luna continuó, sin notar que las cejas de Harry casi llegan al techo cuando Ginny asintió - Lo que él no sabía, y nunca sabrá, es que en el restaurante que eligió trabaja un gran amigo mío, y que con su ayuda, le hicimos pasar un muuy mal rato... – Ginny soltó una risita - Oh, nunca olvidaré su expresión cuando César se despidió de él.- terminó Luna, comenzando a reírse y contagiando con su risa a Ginny y a Harry, quien ni siquiera sabía por qué se reía, pero la risa era muy contagiosa.

Cuando terminaron de reírse, pudieron hablar y fue Harry quien lo hizo, cambiando su semblante a uno mucho más serio.

- Bueno, mientras ustedes se la daban de "Daniel el Travieso" (N/a: xD…), aquí las cosas no han estado muy bien que digamos.- le dijo a las chicas que abrieron los ojos y lo miraron expectantes – Nada grave, tranquilas.- añadió, al notar sus expresiones - Sólo una pelea entre los "enamorados secretos".

"Enamorados secretos". Era así como acostumbraban a llamar a Ron y Hermione, porque aunque TODO EL MUNDO supiera lo que uno sentía por el otro, entre ellos, su amor seguía siendo secreto.

- Ash¿y ahora qué hizo el idiota de mi hermano? – preguntó Ginny, fastidiada de tanta pelea. Harry negó con la cabeza y con una extraña sonrisita le respondió:

- Esta vez no fue Ron, bueno, no totalmente. Esta vez, la que "puso la torta con velitas y todo" fue Herms… ¿A qué no adivinan qué le dijo a Ron? – las chicas negaron ansiosas por el chisme. Harry sonrió. "Todas las chicas son unas chismositas". Bah, él era mucho peor por regocijarse de la ansiedad que causaba su historia y de ser el único en conocerla.- Pues… le dijo a Ron que era… Gay.- soltó así sin más, estallando en risas.

Ginny no tardó en acompañarlo con las carcajadas, ya estaba llorando de risa, se sentó en un sillón y mientras reía se daba fuertes palmadas en el muslo, repitiendo entre cada respiro "Gay, Ron, gay". Luna, en cambio, estaba muy seria y miraba con sus profundos ojos azules a Harry (que trataba de controlar su risa), analizando las posibles razones del comportamiento estúpido de Hermione, bueno, eso era al principio porque después se descubrió pensando que Harry tenía la sonrisa más linda que hubiera visto nunca. Quizás sólo la de su madre le ganaba.

Harry reía con ganas y fue a hacerle compañía a Ginny en el sillón, sentándose en el reposa-brazos. De repente dejó de reír al darse cuenta de que sólo eran dos las risas que se escuchaban, según sus cálculos y sus rápidas matemáticas debían ser tres. Levantó la vista y encontró a Luna mirándolo fijamente, esa mirada lo intimidó pues los ojos de la rubia eran muy grandes y muy azules.

Luna, al verse descubierta en su observación, continuó seria y pensativa y dijo:

- El comportamiento de Hermione puede deberse a una reciente fuga de "chumchem de la locura" aquí en la ciudad.

Ante este comentario Ginny continuó riendo con más fuerza, mientras Harry comenzaba a retomar la risa; haciendo que Luna se sintiera satisfecha por poder lograr que él mostrara su "hermosa" sonrisa nuevamente.

Gracias a su satisfacción, emoción y aturdimiento por la sonrisa de Harry, no notó que los otros dos chicos ahora estaban, en medio de su ataque de risa incontrolable, abrazados a medias (N/a: ya saben, Harry con un brazo por los hombros de Ginny y viceversa), riendo y llorando a causa de ello, diciendo cosas indescifrables. Hasta parecían grandes amigos, en fin… se veían felices juntos, así como hacía mucho tiempo no se les veía, aunque las razones no sean tan románticas como antes.

Si lo hubiera notado, de seguro no estaría tan encantada con ello y hubiera pensado que la sonrisa de Harry ya no era tan encantadora y hermosa sólo porque no la estaba compartiendo con ella sino con Ginny. Porque si los hubiera visto, se hubiese percatado de que, aunque ellos no lo supieran, las cosas habían cambiado entre ellos. Era tanto así, que se notaba incluso hasta en una cosa tan simple como la risa compartida y contagiosa.

O quizá no hubiera pensado nada.

Pero sólo se pueden hacer conjeturas, porque no lo notó.

Nadie lo notó, ni siquiera ellos mismos.

Estaban cegados por el pasado, o… por las lágrimas de risa…

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- Hermione, eres una loca, una estúpida, una… una demente. Tienes problemas mentales… muy serios…

Palabras muy fuertes, si, pero no tanto cuando uno se las dice a sí mismo.

·· Ya lo dije yo: eres digna de un experimento en San Mungo. Y de que se formule una teoría en tu nombre: Teoría de la Hermionaniedad ··

"Siii… Siii"

La castaña se encontraba encerrada en su cuarto, echada sobre la cama con una almohada en la cabeza que ahogaba sus gritos de histeria.

- Sólo a mi se me ocurre decirle gay a Ron… ¡A Ron, por Merlín! – decía en voz alta, presionando la almohada contra su cara.- Lo he ofendido, he herido su orgullo… En realidad tengo problemas mentales serios.

- Precisamente, yo también pensé lo mismo cuando me enteré de lo que hiciste… Bueno, también pensé que de seguro estás en tus días y eso de alguna forma afecta el buen funcionamiento de tus neuronas…

Hermione, se incorporó de inmediato en su cama para ver a la pelirroja que se acercaba hasta allí y se sentaba en la esquina de la misma.

- Gin, no se que me pasó… me puse histérica porque él llevaba todo el día en esa ridícula pose, decía que tenía frío, luego calor y después se miraba el pecho, se lo tocaba y no prestaba atención a lo que yo decía y… todo eso… - suspiró (N/a¡SUSPIROS, Gloria! xDD) – Yo no quería.

- Pues… ya veremos como arreglarte con Ron, Herms. No estará enojado contigo para toda la vida ¿no? – Le dijo la pelirroja, sonriéndole – Pero te puedo asegurar que mi hermanito podrá ser lo que sea, pero no es gay.

- Si, lo se.

- Bueno, ahora tengo algo que contarte… (N/a: Aja si, Herms, tu problema no importa. Más importo yo! xD...)

- Dime – dijo Hermione, algo más animada. – ¿de qué se trata?

- Es de Luna… y de Harry… - dijo, sintiéndose algo inquieta e incómoda por haber mencionado aquellos nombres juntos como si fueran un conjunto, un par. Pareja, para ser exactos. Frunció el ceño.

Si esa perspectiva no le gustaba, mucho menos lo hacía el hecho de que ella se sintiera disconforme con ello y que, incluso, se sintiera… extraña.

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¡Hi!

grito de desahogo

Este fue el cap más estresante de todos los que he escrito (see, muchísimos xD). Escribía y borraba. La inspiración llegaba y se iba. De repente tenía todo el tiempo del mundo y de pronto sólo tenía tiempo para sacar fórmulas y aprender limites y derivadas en la Uni. Incluso, después de terminado, el cap no iba a quedar así; PERO quiero pasar de cap, este me hartó. xD…

Ya.. respiraa Ya me desahogué.

Ahora¿qué les pareció? A mi me pareció súper loco.

··· Ojo (aclaración): no tengo nada en contra de los gay's. ¿Ok? Pilas pues. ···

Herms y Ron:

- Hermione está loca de remate. Es eso o estaba en sus días (xD). ¿Y la teoría de la Hermionaniedad? xDDDD – Ron,… chasqueo la lengua pobre chico… anda herido de orgullo y para rematar se pone a leer esas cosas… Está desesperado. Sólo el puede hacer tanto misterio por una revista. Bueno X's, lo importante es que el es un MAAACHOO (nunca han visto HUEVO CARTOON? xD)

Luna, Ginny y Harry:

Ay Cristo. – Ginny, Ginny, Ginny… quedó con la agujita del comentario de Luna. "Celoss, malditos celoss…" ejem. – Luna, pues cada día más chifladita. Culpo a Harry de ello. – Harry, cada día más bello y sin darse cuenta de que las chicas babean por él… o si.

Patrick y Hans:

- Patrick¡juas¡Vaya MACHOO! Jajaja, que risa. Pobrecito. – Hans, pues… si, se parece a Neville, pero más lindo y… con el cerebro de Hermione. Nunca lo había pensado así. xD

¿Clases de defensa impartidas por Harry Potter? Umm… suena interesante. Yo me anoto.

¿Alguien más?

Reviews[respuestas breves… xD

Pottersita: Nelly…¡Graciass! Diox, que rollo con los reviews y tu computrashdora. xD.. Don't worry, no es un H/L. Las actualizaciones, ya ves. No hay tiempo, por lo tanto no hay inspiración. Tranqui, ya llegará las dos cosas. Besos.

xMariana Radcliffex: ¡Hola! Gracias por leer. Los sims… yo también quieroo… no hay tiempo xD. Besos.

geilajauregui: Hola!! Lectora Nuevaa hace el baile loco Que bieen que te guste el fic, lo hago con muucho esfuerzo (xDD). Gracias por tomarte tu tiempo y leerme y dejar review. Besos, espero que te haya gustado este cap.

Sowelu: ¡Gloriaa! (así escrito parece de Iglesia Evangélica "Aleluya" xD) ¡Vaya review! xD… Eres genial¿nunca te has propuesto ser Beta? Si te lo propones quiero anotarme de primerita en la listaa! xD.. Es en serio. Gracias por seguirme leyendo, tenerme paciencia, aconsejarme, no haberme matado todavía, leer Suspiros, leer Realidad y todo… Ya sabes, plantéate lo de ser beta mujer. xD… Besos, Estefanía.

ginny-potter151: ¡Hola!, Graciasss!!.. ¿Mas H/G? Si, yo también ya quiero escribir más de ellos, pero es que no los puedo poner de buenas así de repente ¿no? xD. Paciencia,… Besos, Estefanía.

fatty73: Holaa! Sii, no te olvides de mi :(. Espero que te haya gustado este capítulo. Ay, actualizar más seguido… ojala. Besos, Estefanía.

astrid91: Hola!! Shss… que no te escuchen (lean) las demás que quieres un H/L… Shss… jaja. ¿Te gustó? Gracias, gracias. Espero que sigas leyendo. Besos, Estefanía.

pottershop: Hola! Me imagino que tú te anotas a esas clases de defensa impartidas por Harry Potter ¿no? xD… Gracias por leerme… Review ¿siempre? Aww, eso espero. Espero que me sigas leyendo y que te haya gustado este cap. . Besos, Estefanía.

Y a todos aquellos que leyeron y no dejaron review… Ps gracias también, pero no es la idea xD.

Ah, Gracias a los que se pasaron por "Realidad de sueños, sentidos y esperanzas" (lo mío no son los nombres cortos xD).

Muchas Gracias de verdad.

Nos vemos en el siguiente capítulo (espero no tardar tanto), o en alguno de sus fics.

Besos

●●◊est-potter◊●●