Disclaimer: No me pertenecen los personajes de "Sorcerer Stabber Orphen".

Duerme esta noche conmigo

Capítulo 17: "Duerme esta noche conmigo"

Lo miró, necesitaba verlo a los ojos. Él la acarició y con dulzura le besó la boca. Sentía todo su cuerpo fuera de control, no podía explicarlo pero quería que Orphen llegara hasta el final con ella. Quería sentirlo, tan cerca de ella aunque fuese por única vez. Lo necesitaba cerca, lo rodeó con sus frágiles y temblorosos brazos y lo aprisionó contra ella. Por primera vez, desde que había empezado la noche pudo sentir la excitación de él en su muslo derecho, se tensó.

Orphen: - Notando a la chica incómoda por el roce le murmuró al oído acariciando su cabello- Tranquila.

Cleao: - Lo miró, no quería que él notara lo nerviosa que estaba. Parecería una tonta ante sus ojos. Asintió con la cabeza- Es que...

Orphen: Lo sé, esta será tu primera vez –le dijo can suavidad dándole a entender que no se preocupara y sabiendo que para ninguno de los dos la verdadera primera vez contaba pues ninguno tenía recuerdos de lo ocurrido- Para mí sigues siendo la misma inocente Cleao que me amenazó con una espada por verla quitarse la ropa-

Cleao: - Le sonrió- Esta vez no te amenazaré con ninguna espada –y lo abrazó con más fuerza sabiendo que con aquellas palabras le había dado acceso completo a todo su cuerpo-

Orphen: - Se dibujó en él una sonrisa, no esperaba una respuesta tan atrevida por parte de ella- Cleao.

Aceptando con gusto la invitación de ella comenzó a acariciarla, pasando por su cintura, acarició su cadera hasta llegar a la pierna. Pasó su mano por el muslo haciendo que se estremeciera y comenzó nuevamente a subir la mano, más y más. Comenzó nuevamente a besarla con más pasión que antes. Ella rodeó su cintura con los brazos y tomando por debajo la remera de él comenzó a desvestirlo, en un segundo tenía frente a ella su torso desnudo. Lo acarició pasando la mano por su pecho y luego por su marcado abdomen sintiendo cada músculo de Orphen tensarse. Besó suavemente su pecho acariciando con su mano la espalda de él.

Levantó la vista para encontrarse con la mirada de él, sus ojos clavados en ella. La tomó y recostó nuevamente en la cama poniéndose encima de la muchacha para evitar que se moviera. Forcejeó pero era inútil, él la tenía atrapada y ella no podría hacer nada. Sentirse inmovilizada le resultó excitante y simplemente siguió forcejeando esperando a que él la controlara de alguna forma.

Entendió su juego, la sostuvo con firmeza pegando su cuerpo al de ella y con ambas manos comenzó a deslizar los tirantes del vestido por sus pálidos hombros, pronto su boca tomó el lugar de sus manos y comenzó a besarla con ternura. Pasó sus labios por la clavícula de la chica y comenzó a besarle de la misma manera el hombro opuesto, ella lo abrazó acercándolo más a ella, pegando sus cuerpos.

Continuó deslizando el vestido de ella hacia abajo dejando al descubierto sus pechos, el rostro de Cleao se sonrojó cuando Orphen empezó a frotar sus labios por la zona. Mientras con la mano masajeaba uno de ellos, con la boca prestaba atención al otro.

Ella a tientas comenzó a desabrocharle el cinturón rozando con sus nudillos la entrepierna de él haciendo que escapara de la boca del chico un gemido de placer. Ante su reacción lo besó profundamente acariciando con su lengua la lengua de él. Temblaba pero sabía que lo deseaba.

La desnudo por completo pasando esta vez el vestido por encima de su cabeza, la miró; su cuerpo perfectamente formado, su pálida piel, sus ojos azules mirándolo a él.

Ella comenzó a quitarle los pantalones y el resto de prendas que se interponían entre sus cuerpos desnudos.

Orphen¿Estás lista? –Le pregunto acariciando su cabello con dulzura-

Cleao: Sí –Dándole un suave beso-

Se ubicó entre las piernas de la chica y tras un pequeño impulso se encontró dentro de ella, Cleao arqueó la espalda y un fuerte gemido escapó de sus labios. Orphen estaba dentro de ella y podía sentir sus caderas chocar contra las de ellas con cada suave movimiento, pronto éstos se hicieron más rápidos mientras él arremetía con mayor fuerza.

Cleao: - Respirando agitada sentía que el corazón iba escapar de su pecho en cualquier momento, se aferraba con más fuerza a la espalda de él arañando su piel y dejando las marcas de sus uñas en Orphen. No pudo contenerse y las palabras que intentaba reprimir por tanto tiempo escaparon de su boca- ¡Orphen te amo! –Le dijo entre gemidos y al darse cuenta de lo ocurrido desvió la mirada hacia un costado-

Tomando con su mano el mentón de la chica giró su rostro obligándola a mirarlo, no se detuvo. La besó y sintió derretirse tras el último movimiento, cayendo rendido sobre ella. Unió sus labios con los de Cleao un segundo y se recostó a su lado saliendo de la posición en que hacía un momento atrás se encontraban.

La muchacha aún jadeaba. Sintió cada músculo de su cuerpo relajarse, una sensación de placer que la recorrió toda.

Orphen: - Mirando a la muchacha y sonriendo, el rostro de ella estaba de un color rojo furioso y sus rubios cabellos todos revueltos- Lo sabia... –le susurró al oído-

Cleao: Olvida que dije eso... –Le dijo recobrando el aliento- por favor.

Orphen: No quiero olvidarlo –Le besó la frente y saliendo de la cama se puso de pié-

Cleao¿Adónde vas? –Le preguntó confundida-

Orphen: A dormir al otro cuarto, ya es tarde.

Cleao: - Con tristeza le suplicó- No te vayas, por favor. Orphen duerme conmigo esta noche.

Orphen: - La miró y sin decir nada volvió a meterse entre las sábanas- Bien, me quedaré pero prométeme que descansaras.

Cleao: -Sonriéndole- Si –Se giró en la cama y cerró sus ojos, el cansancio era demasiado y en cuestión de segundos estaba dormida-

Orphen: - Se detuvo un segundo para apreciar su espalda desnuda y luego rodeando con sus brazos la cintura de Cleao la abrazó por detrás y allí permaneció- Que haré contigo... –susurró y pensó- Nunca me sentí tan extraño, jamás. Jamás sentí, con nadie, esto que sentí estando dentro de ti. ¿Qué sentí? –la miró dormir unos segundos, aún el aroma de ella seguía impregnado en su cuerpo y luego de un momento cayó en un profundo sueño.

Ella fue la primera en abrir los ojos, sintió los fuertes brazos de Orphen sosteniéndola, aún dormía. Se volteó con cuidado para no despertarlo y se encontró frente a frente con la boca del chico, sintió deseos de besarla pero se contuvo.

Orphen: - Entreabriendo los ojos para encontrarse con la mirada de ella- ¿Cleao? –tras unos segundos se despabiló y se sentó apoyando la espalda en la cama, las sábanas cayeron dejando su torso desnudo descubierto-

Cleao¿Cómo dormiste?

Orphen: Bien, en realidad, hacía demasiado que no me sentía descansado.

Cleao: - Le sonrió- Me alegra oír eso –cubriendo su cuerpo desnudo con las sábanas-

Orphen¿Cómo estas tú?

Cleao: Muy bien –le contestó alegremente y se acercándose a su oído le susurró- Fuiste muy bueno conmigo...

Orphen: - Besó con dulzura su mejilla- Ven, vamos. Creo que debemos levantarnos ya.

Cleao: - Pensando para sí misma- Quisiera que este instante durara para siempre –luego notando que Orphen la miraba extrañado le contestó- Sí –Y saliendo de la cama tomó rápido el vestido del suelo y se vistió-

Orphen: Cleao... ¿Puedo hacerte una pregunta?

Cleao: - Lo miró con el entrecejo fruncido- Claro.

Orphen¿Qué nombre habías elegido para el bebé?

Cleao: Girando el picaporte de la puerta para salir de la habitación- Krylancelo –y sin voltearse a mirarlo cerró la puerta tras ella-

Orphen se quedó allí unos segundos, bajó la vista y una sonrisa se dibujó en sus labios. Se recostó hacia atrás dejándose caer nuevamente en la cama.

Se vistió y se preparó para bajar a desayunar, camino a las escaleras golpeó la puerta del cuarto de la muchacha pero no respondió y suponiendo que ya habría bajado se dirigió solo al desayunador. En una de las mesas centrales estaban Cleao y Majic, quien había regresado de su viaje.

Orphen¡Buenos días Majic¿Cómo te fue?

Majic: Bien Maestro pero estoy exhausto, la cabalgata me dejó agotado.

Orphen: Claro que si, fue un viaje muy largo.

Cleao: Ten Majic, es la llave de mi habitación –y le entregó el objeto metálico al chico- ¡Descansa! Te lo mereces.

Majic: - Mirando a Orphen- ¿Está bien Maestro que vaya a dormir?

Orphen¡¿Por qué me lo preguntas muchacho¡Sólo vete!

Majic: - Le sonrió- ¡Gracias! –y subiendo las escaleras desapareció de la vista de ambos-

Cleao: - Untando mantequilla en una rebanada de pan- No te preocupes, desarmé la cama para que pareciera que dormí allí.

Orphen: Bien –sonrió-

Cleao: - Desvió la mirada de la mesa y comenzó a acariciar a Leki quien se encontraba sentado junto a ella- ¿Me extrañaste? –le preguntó al cachorro, el pequeño con un ladrido de ternura le respondió y lamió la mano de su ama- Yo también.

Orphen: - Mirándola fijamente pensó para sí mismo- Me vuelves loco; un segundo eres feroz y llena de energía y al segundo eres tierna y serena. Discutes conmigo y me besas. Aún después de anoche no puedo descifrarte.