Disclaimer: No me pertenecen los personajes de "Sorcerer Stabber Orphen".

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Duerme esta noche conmigo

Capítulo 18: "Un nuevo viaje"

Luego del largo descanso de Majic, los tres viajeros partieron de la ciudad. Cleao miró atrás cuando se alejaban, nunca olvidaría ese lugar, el lugar donde Orphen fue suyo por única vez.

El hechicero caminaba unos pasos delante de su aprendiz y la chica, parecía distraído.

Majic: Maestro ¿A dónde estamos yendo?

Orphen: Estaba pensando que quizá sea hora de volver a Totokanta.

Cleao¿Estaría pensando alejarse de ellos¿Llevarla a su casa y dejarla allí para luego desaparecer? –Pensó-

Nadie dijo más del asunto aunque ambos jóvenes estaban confundidos ante el repentino deseo del castaño de volver. La mente de la chica trabajaba a velocidades descomunales y se culpaba a ella por el repentino cambio de opinión. Le había dicho que lo amaba, las cosas se le habían escapado de las manos y ahora Orphen quería huir. No esperaba menos.

Cleao se acercó a él y por lo bajo comenzó a hablarle.

Cleao: Orphen ¿Por qué quieres ir a Totokanta¿Es acaso por lo de anoche?

Orphen: Simplemente iremos allá y fin de la discusión –se mostró frío-

Lo miró con tristeza, por culpa de ella no viajarían más juntos. Nunca debí aceptar, pensó. Sabía que era muy probable que una vez que llegasen a su pueblo natal él se iría, sin ellos, sin ella.

Continuaron caminando. Cinco días llevaban viajando ya sin parar a descansar. En todo el trayecto Orphen sólo había hablado con Majic, para él ella le parecía invisible o al menos así lo sentía Cleao. Quería llorar, quería gritar, gritarle a él. Pero no podía, sabía que esto ocurriría y aún así lo dejo pasar. Ella eligió pasar la noche con Orphen sabiendo que él no sentía lo mismo que sentía ella por él.

Cleao¿A quien quiero culpar? Yo sabía los riesgos... –Pensó y un sollozo escapó de su boca-

Aún así siguieron viajando, Cleao permaneció inmutable. Ocultando su dolor caminó junto a él con una gran y fingida sonrisa. Cada paso que daba ella sentía que pronto él se iría de su lado y no quería que eso pasara, no podría soportarlo.

El trecho a Totokanta se acortaba a cada día de viaje. Hacía una semana ya que había dejado Jioh atrás y Orphen actuaba como si nada hubiese sucedido allí.

Empezó a vislumbrarse el pueblo, pronto Orphen se alejaría de ella para siempre.

Majic: Maestro... sé que volverá. Entiendo que tenga que hacer este viaje solo pero lo esperaré porque usted me prometió enseñarme hechicería avanzada y sé que lo hará. Usted nunca rompe una promesa –Le sonrió y llegando a "Bagub´s" (la taberna del padre del rubio) se despidió de ambos- Aquí me quedo yo, Cleao te veré en el pueblo ¿Verdad?

Cleao: - Forzando una sonrisa- Claro... –continuaron caminando-

Orphen: Vamos, ya casi estamos en tu casa.

Cleao: No quiero.

Orphen¡Cleao no actúes como una necia!

Cleao¡Entonces tú no actúes así!

Orphen: No estoy actuando de ninguna forma ¡Ahora vamos!

Cleao¡Claro que sí! –le gritó- ¿Qué fue todo eso? Pues si no estas actuando ahora tendré que entender que estabas actuando aquella noche.

Orphen: Cree lo que quieras.

Cleao¿Cómo puedes decir eso? Ya no necesito que me acompañes, vete. –Y se alejó corriendo hacia su casa dejando a Orphen parado en medio de las calles de Totokanta-

Orphen: - Bajando la mirada- Oh Cleao... Qué haré contigo...

Habían pasado ya dos días desde que había visto a Orphen por última vez y aquella no era la despedida que la chica deseaba. Ahora se encontraba en su casa, bebiendo té con su hermana pero su mente estaba en otro lugar y su vista se clavaba en el árbol frente a la casa donde lo había hablado con él por primera vez.

Mariabelle: Cleao ¿Qué te pasa? No es tu estilo estar triste.

Cleao: - Sonriendo a la fuerza, había perdido ese brillo de alegría que la caracterizaba- Oh, nada. No te preocupes hermana, sólo estoy cansada por el viaje.

Mariabelle: Pero desde que volviste hace dos días que te veo así, apagada.

Cleao: En serio, no es nada ¿Sabes? Iré a tomar aire al balcón –Y así abriendo ambas puertas de cristal salió y apoyó sus codos en el borde- Todo es tan aburrido por aquí ¿Dónde estará? Ya debe estar lejos...

Hacía ya media hora que se había ido a acostar pero tras dar muchas vueltas en la cama no pudo conciliar el sueño. Se levantó y miró por la ventana.

Cleao: Que bonita noche, iré al lago –miró al cachorro de Dragón Lobo que se alistaba para acompañarla- No Leki, esta vez iré sola. Tú espérame aquí.

La luz de una luna inmensa bañaba las cristalinas aguas del lago, la torre de en medio aún permanecía allí igual que la primera vez que vio a Orphen. Aquel lugar le traía demasiados recuerdos, recuerdos que no podía reconocer como buenos o malos. Lo extrañaba demasiado.

Se sentó en la orilla, al ver aquel paisaje perdió todos los deseos de nadar. Miró al cielo, miles de estrellas poblaban un negro firmamento, sintió unos pasos y pudo notar que había alguien detrás de ella. Se puso de pié y giró asustada.

Cleao¡Orphen! –dijo al ver a la figura del muchacho ante ella- ¡Me asustaste¿Cómo se te ocurre aparecerte así?

Orphen: Si no fueras tan descuidada me habrías visto.

Cleao¡¿Ahora resulta ser mi culpa?!

Orphen: -Retrocediendo- No, solo decía.

Cleao¿Qué haces aquí¿No tenías apuro en irte?

Orphen: Decidí quedarme unos días antes de partir.

Cleao¡Pues por mí puedes irte cuando quieras!

Orphen¡Maldición Cleao! –dijo gritando-

Cleao: - La chica se asustó y retrocedió, luego comenzó a gritarle- ¡¡¿Cuál es tu problema?!!! Actúas como sí no te importara, luego me propones que pase la noche contigo. Fuiste tierno, me cuidaste, me hiciste sentir bien. ¡¡Y luego actúas como si no me conocieras por cinco días¡¡¡Cinco largos días que se hicieron una semana¿Qué demonios sucede contigo? Sólo huyes, es lo único que sabes hacer.

Orphen¡No huyo!

Cleao¡Actúas como si dominaras tus emociones, como si nadie ni nada te pudiera tocar o te afectara¡Cuándo logras bajar la guardia y dejar a alguien acercarse te asustas¡¡Te asustas de no poder ser capaz de entender que te pasa¡¡¡Y hieres a quien, antes, habías dejado entrar para alejarla y así no note que eres en verdad débil¡Qué como todo el mundo sufres y lloras!

Orphen¡No hables como si lo supieras todo de mí!

Cleao: Siempre dices eso y aún así sigues haciendo lo mismo ¿Cuándo te darás cuenta que no hay nada de malo en mostrar tus emociones de vez en cuando?

Orphen¡No digas tonterías!

Cleao: No puedes permitirte sentir, tienes que complicarlo todo. Bloquearlo y confundirte. Y aún así ese estado no es suficiente para ti, tienes que probarle al mundo que tu corazón no se derrite. ¿Sabes? Desde que te conozco sólo te he visto llorar una vez; por Azalie –y su voz de quebró al decir ese nombre- Si es a ella a quien amas, vete. Haz lo que tengas que hacer pero aléjate de mí –y comenzó a alejarse llorando-

Orphen: - Una mano la sujetó por la muñeca- No te vayas –le susurró al oído-

Cleao: Orphen... no hagas esto. No juegues.

Orphen: Nunca jugué contigo, tienes razón te traté mal y Lo siento, pero quiero que sepas que aquella noche no fingí contigo. Nada de lo que hice o dije fue una mentira.

Cleao: - Llorando más que antes- Nunca debí permitir que eso pasara.

Orphen: No digas eso, yo quise que pasara. Perdona... tenía que saber.

Cleao¡¿Saber¿Así que para ti solo fue una prueba?

Orphen: No, estaba seguro que lo deseaba. Pero no sabía, no entendía que me estaba pasando. Primero me enteré lo del bebé y luego me encontré a mí mismo confundido.

Cleao: Y decidiste hacerlo conmigo.

Orphen: Y fue perfecto.

Cleao: - Ante esas palabras se ruborizó -¿Qué...?

Orphen: Jamás me había sentido así, no era la primera vez que lo hacía... pero, creo, sí fue la primera vez que hice el amor. Nunca había sentido lo que sentí estando contigo ¡Demonios es tan difícil hacer esto!

Cleao: No entiendo...

Orphen¡Jamás hice el amor porque nunca antes amé...! –lo dijo, finalmente- ¿Entiendes la diferencia? –bajando la voz-

Cleao¿Orphen acaso quisiste decir que...?

Orphen¡Sí! –Y la acercó a él con fuerza y unió sus labios con los de Cleao- Ahora ya lo sabes...

Cleao: - Le sonrió- ¿Te irás?

Orphen: Sólo si tú vienes conmigo...

Cleao¿Ésta noche?

Orphen: Eso pensaba...

Cleao: - Recobrando ese brillo de alegría propio de ella, ese que había perdido hacía una semana- Espérame ¡Iré por mis cosas!

Orphen¿Qué mas necesitas? –Le dijo besándola con dulzura-

Cleao: Nada.

Orphen: Bien entonces estamos listos para irnos.

Cleao¿Y Majic?

Orphen: -Sonriendo- Vendremos por él dentro de unas semanas, por ahora seremos tu y yo.

Sin decirse una palabra más ambos partieron ¿Destino? Incierto, aún así nada importaba. Cleao sabía que todo estaría bien siempre que él estuviera con ella.

Orphen¿Te sucede algo? –Le preguntó al verla pensativa-

Cleao: No –y tomando de su mano empezó a correr- ¡¡Ven, vamos!!

Un nuevo amanecer en el horizonte les prometía un largo viaje, un viaje distinto a cualquier otra que jamás hubieran realizado. Esta vez estarían juntos, y aunque las discusiones jamás desaparecerían, definitivamente, esta vez, algo había cambiado.

FIN