Capítulo 4: I adore you, I can't ignore you

Ginny estaba frustrada, él no hacía más que mirarla de mala gana, y bufar cada vez que ella y Dean entorpecían su paso. Un par de veces había sucedido que había intentado separarlos argumentando que estaba cansado de que ellos le quitaran el apetito. Pero a pesar de ello, su plan no estaba resultando. Y era de esperarse. ¿Cuándo, en la historia de Hogwarts, Harry Potter se había molestado porque una de sus "chicas" atacaba otra boca?. ¡Nunca!. Entonces, ella no sería la excepción. A lo mejor debía resignarse a significar algo para él, quizás ella no era la indicada para hacerle pagar todas las malas acciones para con las chicas de Hogwarts (y todas las que en un futuro vendrían si no se lo corregía de alguna forma). Quizás ella contaba con menos ventaja, había centenares de chicas más lindas, entonces¿por qué iba a celarla a ella?. Una cosa era segura, no iba a hacerle pagar todas, pero la suya, por supuesto que si. Era SU DIGNIDAD. A ella también la había engatusado y ella había logrado algo que la mayoría de las demás aún ansiaban; acostarse una segunda vez con él.

Sonrió. Quizás no corría con "tanta" desventaja. Definitivamente continuaría con el plan, no iba a tirar por la borda lo poco, pero importante, que había logrado.

-¡Dean!- Lo llamó al verlo cruzar la sala. Él se acercó y la besó con pasión. Ella se separó desconcertada- ¿Qué haces?

-Pensé que estaba Harry, últimamente solo me llamas cuando hay que actuar.

-No, el hecho es que debemos actuar con más rapidez.

-¿A que te...?

-A que debemos ser MÁS exhibicionistas y atrevidos.

-¿Más...¿Cómo?

-Eso déjamelo a mí, tú solo tienes que seguirme la corriente y saldrá perfecto... ¿okay?

-¡Bien!...

-Averigüé que suele darse baños en el de los prefectos, esta tarde hay práctica así que seguro lo hará... así que nos vemos allí por la tarde¿de acuerdo?

-Si, hay práctica y adivina que... ¡Yo también debo asistir!

-¡Demonios!... no importa, sal unos minutos con excusa, la que sea, y veme aquí¿podrás?

-Intentaré pero... ¡seguro!

-Genial... prepárate para darte un baño conmigo- Le guiñó un ojo y él quedó petrificado- ¡Chao!- salió de la sala y chocó con Harry.

-¡Huy...¡Por fin sola!

-¿Me permites pasar?

-¿Y tu novio?

-¿Te incumbe?

-Me perjudica... Estoy cansado de su exhibicionismo.

-Pues me pregunto como haces para convivir contigo mismo...

-Me tolero- sonrió- porque me agrada...- se le acercó. Ella lo corrió.

-Pues haz que lo nuestro te agrade también porque no voy a dejar de vivir mi vida porque entorpezca la tuya...- y dicho esto continuó su camino.

Harry, con cara de pocas pulgas, entró a la sala común y lo vio a Dean sentado en el sillón.

-¡Oh!... ¡Ahora entiendo!... ustedes dos pelearon ¿verdad?... ¿Por eso ella se enojó?- Lo provocaba.

-En realidad te equivocas, se enojó contigo, porque conmigo está más cariñosa que nunca- Harry lo desafió con la mirada.

-Ron va a matarte cuando sepa que estás con su hermana...

-¿Cómo te mataría a ti si se enterara que tú, su mejor amigo, se aprovechó de ella y luego la botó como basura...?. Jajajaja, créeme sería mucho peor si se entera de ti, antes que de mí. Además, él ya sabe lo nuestro y corroboró que no la uso, es más, notó como ella me busca y provoca a mí.

-¡Que conveniente es que te busque ¿verdad?!... por lo fácil que debe ser encontrarte...

-Créeme que si ella buscaba algo fácil, no me buscaba a mí, sino a ti- dio media vuelta y subió a su cuarto.

Harry permaneció en la sala pensando y repitiéndose lo que Dean le había comentado. ¿Sería eso verdad?. En todo caso, lo parecía. Ella ya no lo buscaba más, no lo deseaba, supuestamente porque Dean era lo que ella quería, pero eso no se lo creía... No era tan ingenuo. En realidad, desde que ambos habían comenzado a exhibir su pasión por los rincones, no creía que hubiera llegado a mayores, no como con él. ¡Esos eran solo besos!.

º-º-º-º-º

-¡Vamos Dean!... Esto debe salir perfecto.

-Pero¿Qué es lo que tienes en mente?

-Tú siéntate en el sillón, cuando él baje las escaleras debes murmurarme al oído y luego decir, como para que él escuche, que anoche me extrañaste¿De acuerdo?

-¿Eso solo?

-Si, luego... solo sigue mi juego.

-De acuerdo... Ahí baja y... solo- sonrió.

-Genial, comienza.

º-º-º-º-º

Harry había decidido recostarse un poco esa tarde. No estaba muy bien. Tenía un sentimiento de frustración y pesadumbre de los cuales desconocía su causa. Se restregó los ojos y se dirigió al baño a lavarse la cara. Una vez impoluto, bajó las escaleras hacia la sala común y, resopló al ver a Dean y Ginny en sus normales actividades. Bufó. Notó como él le hablaba bajito y ella sonreía.

-Te extrañé anoche- dijo en voz baja.

-Lo siento, tuve muchas tareas que hacer... pero puedo compensarte hoy ¿No crees?

-¿Cómo lo harías?

-Así...- Rodeó su cuello y lo atrajo para besarlo. Harry resopló y continuó bajando, pero quedó atónito ante lo que vio. La pelirroja estaba tomando la iniciativa de la situación. Se había acomodado a horcajadas de su amigo y se lo estaba devorando. Dean con sus manos en la espalda de la chica, la acercó más a su cuerpo.

Harry, por unos segundos, imaginó ser su amigo, ser acosado de esa manera por aquella... chica. De pronto se encontró envidiando aquella situación. Dean había sido obligado a recostarse en el sillón con ella encima. Parecía que ambos desconocían la presencia del morocho.

-¡Hey!- Gritó él- ¿Qué creen que es esto¿un hotel?- Ninguno se molestó en detener dicha actividad para responder. Definitivamente envidiaba a su amigo en ese momento, en esa situación. Es que verla a ella tan ajena a todo, tan pasional...- ¡Hey!- Los separó con arduo labor- No soy prefecto pero puede esterarse McGonagall- Ginny, que ya estaba de pie y era agarrada de su antebrazo por él, se zafó.

-En todo caso, creo que tú eres el menos indicado para hablar del tema ¿no?

-¡Yo no me exhibo en público!- se defendió.

-No quiere decir que sea correcto tampoco... es más, tú te escondes, yo en cambio, no tengo nada que esconder, si me castigan será lo que me merezca y punto- Se enojó y se fue dejándolo con la palabra en la boca.

-¡Aguarda aquí!... hablaré contigo después- Dijo Harry y corrió tras ella.

Ginny caminaba apurada y dejando en cada huella, una marca de impotencia y enfado hacia el morocho.

-¡Ginevra!- La llamaba a la par que corría a alcanzarla. Ella continuaba sin importunarse- ¡Ginevra te estoy llamando!... ¡¡Ginny!!- La tomó del brazo y la obligó a detenerse.

-¡¿QUÉ?!

-¡Te estoy llamando!

-¿Y por eso debo contestar?

-¿Qué te sucede?

-¿Y de pronto te interesa lo que me pase?

-Pero... ¿qué?. ¡Una vez que me preocupo por ti!

-Pues gracias ¡pero no debes!... ¿Desde cuando a ti te importa lo que los demás sientan?

-¡Estás enojada conmigo y no entiendo por qué!

-¡¡NO ESTOY ENOJADA NI CONTIGO NI CON NADIE!!

-Y se nota...

-Déjame en paz...

-No hasta que no me digas...- ella se serenó un poco.

-No estoy enojada...

-Entonces ¿porque ya no me seduces?... Antes me acosabas día y noche, y ahora no haces más que ignorarme... ¿Dean va en serio, o qué?

-Y en todo caso¿a ti en que te influye?... Dejé de seducirte cuando noté la clase de persona que eres, y por ende, que no vales la pena tanto como yo creí... ¡Y no puedes recriminarme por ello!

-¡Pues es justamente lo que hago!... ¿Qué clase de persona soy¡eh!?

-No quiero perder mi tiempo, claro está que aunque lo diga no va a ser modificado, así que lo siento, pero adiós...

Ella se zafó de su mano y continuó su camino ya más serena. Una sonrisa postró su cara al notar que su plan, aunque lento, comenzaba a echar raíces.