Capítulo 14:Día 5; I Won't say I'm in love
El día había pasado muy natural. Ellos se cruzaron varias veces e intercambiaban miradas, pero ni una sola palabra. Harry daba por sentado tenerla a sus pies, y ella daba por seguro estar haciendo muy bien su trabajo. Lo estaba confundiendo tanto, al punto de no ser capaz de distinguir ya si era capricho, cariño, o amor. Ambos se equivocaban. Los dos se sentían claramente inseguros a los resultados de sus planes, lo cual era obvio ya que desconocían el plan del otro.
-¡¿Qué hiciste que?!
-Fue para seguirle el juego...
-¿En el cine?
-Único lugar donde nadie vería, nunca estamos solos.
-Pero...
-No estoy enganchándome, pero él lo pensará dos veces la próxima vez- sonrió- tendrías que haber visto su rostro Herms...
-Mejor que no lo vi.
-Sin embargo, es tan lindo...
-Ginny no quiero verte mal luego, todo es muy lindo ahora, pero...
-¡Hey!, sé en lo que me meto.
-De acuerdo.
-¿Sabes en que puedes ayudarme?
-¿En que?
-Puedes hablar con él y ver cuales son sus intenciones.
-¡Ya quisieras!, no me lo contaría de ninguna manera.
-Puedes intentarlo ¿no?
-Podría...
Ginny abrió su ventana y miró a la nada, vacilando sobre todo lo que sucedía en su vida. Bajó la vista y lo vio en una situación muy parecida a la propia. Harry se encontraba completamente solo, mirando el pequeño lago que atravesaba la parte trasera de la madriguera.
-Herms, está solo, ¡ve a hablarle ahora!
-Pero...
-¡Vamos!- la empujó a la puerta de su cuarto.
-De acuerdo, pero puedo sola.
Hermione bajó y lo vio afuera, por la ventana. Se le acercó.
-Que raro tú solo...
-Algún día debía ser ¿no?- sonrió sin mirarla.
-Y, si... ¿Hay algo de lo que quieras hablar?- Ginny observaba desde arriba, pero imposible escuchar desde allí. Ni siquiera aún con las orejas extensibles.
-¿Por qué preguntas?
-Bueno, te ves algo solo y distante, a lo mejor hay algo en tu mente que te perturba y no sabes con quien compartirlo. Probablemente no quieras contarme pero quería que supieras que si me necesitas, o necesitas hablar con alguien, siempre estaré para ti- él la miró y le sonrió con sinceridad.
-No, de hecho, agradezco que preguntaras. Hace mucho que no hablamos y... no tengo a quien contarle lo que me pasa en este momento... Ron nunca lo entendería.
-Te escucho- dijo sorprendida ya que pensó que su amigo no soltaría una sola palabra al respecto.
-Bueno, supongo que estás al tanto de la parte personal de mi vida y de mi reputación...
-Si, de algo me entero.
-Pero últimamente no he dejado de pensar en una sola chica...
-Y, eso es... ¿malo?
-Eso es raro. ¡Nunca me pasó!
-Y, ¿crees que es amor?
-Definitivamente no. Es decir, nunca me enamoré pero estoy muy lejos de amarla y esto está muy lejos de ser amor... Lo siento como una obsesión, un capricho, ya que ella y yo no...
-¿no estuvieron juntos?
-Si, dos veces, pero mucho antes de sentirme como me siento ahora... Fue asombroso, pero luego, fue todo un coqueteo y, no sé, tengo el deseo de volver a tenerla y sé que está mal... sé que ella está muy enganchada y yo no quiero hacerla sufrir, pero si no estoy con ella, la obsesión crecerá y, no sé...
-¿sabes?, eso que dices suena muy parecido a...
-...no digas amor.
-Iba a decir cariño, pero bueno.
-No, yo me conozco y...
-Escucha... yo también te conozco, y te conozco de antes de esto, y de antes de tu etapa mujeriega. En este momento, creo que tu estás muy confundido para estar seguro de que es y que no es... Nunca te importó lo que tus acciones pudieran causar en las chicas si tu placer se interponía... y que ahora dudes, yo creo que te has vuelto un poco más considerado ¿no crees?
-¿Tú dices?
-Así es... y no tiene porque ser amor... y si así fuera, ¿a que le temes? ¿al compromiso?, no tiene porque tener ningún título, ¿le temes a volverte dependiente?, es un riesgo que debes tomar como cualquier otro que se enamore.
-Le temo al amor en sí...
-¿Crees que puedes enamorarte de ella?
-Pues creí que no, pero ahora... no lo sé, solo sé que ahora no siento eso y...
-De todas maneras Harry, ¿qué es el amor?
-¡Exacto!, ¿qué es?
-Y si no lo sabes Harry, ¿cómo estás tan seguro de que no lo sientes?- Harry abrió la boca pero no supo que decir- Bien, te he creado una duda, piénsalo, ¿quieres?- se levantó- Dime, Harry, ¿La chica es la que asoma por esa ventana?- señaló y Ginny disimuló mirando el lago "voy a matar a Hermione" pensaba la pelirroja- Porque, si es ella, ¡mírala!, ¿a que le temes?. No hay nadie más dulce, inocente y sensata en el mundo, que ella. Solo piénsalo ¿si?- Le dio un beso en su frente y se fue.
Harry continuó mirando la ventana y ella lo miró, ambos sonrieron. La castaña se fue más que emocionada por haber sido confidente de los grandes cambios que habría de ahora en más. Se fue contenta al notar que su amigo confiaba en ella, y que estaba cambiando para bien. Pero decidió no contarle nada a Ginny por respeto a la privacidad de su amigo, y porque no quería ilusionarla sin motivo, solo por precaución.
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Ginny dormía plácidamente. Un ruido en su ventana, que se hacía ya algo monótono, comenzaba a perturbarla entre sueños. Abrió los ojos. Se levantó con pesadez. Miró por la ventana y al verlo allí abajo, la abrió de dos en dos.
-¿Qué haces?, duermes al lado ¿por qué no tocas la puerta?- preguntó en un susurro audible.
-No hubiera sido muy original ¿o no?
-Como sea... no me digas que necesitas de mi ayuda especial ahora- él lanzó una pequeña carcajada.
-¡No tonta!, entonces si hubiera tocado tu puerta... No, es que no puedo dormir.
-Yo si dormía- se quejó.
-Solo iba a caminar por ahí, pero solo es muy deprimente, ¿me acompañas?
-¿Qué hora es?
-La una.
-De acuerdo, pero ¿tengo que bajar por la ventana?-preguntó con inocencia.
-Claro, tú tírate, yo te agarro.
-Muy gracioso. Me abrigo y bajo.
-De acuerdo.
Ella se calzó sus pantuflas y un sobretodo que tapaba la misma proporción de cuerpo que su absurdo camisón, por lo que parecía no llevar nada debajo del mismo. Bajó las escaleras sigilosamente, aún algo dormida y tropezó con el último escalón. Harry la sostuvo desde abajo.
-¿No quieres tirarte de la ventana pero de la escalera si?
-No me tiré, me tropecé, ¡genio!- dijo con sarcasmo.
-Tu querías que te sostuvieras...
-¿sabes que?, mejor vuelvo a dormir- se dio media vuelta.
-No lo hagas...- la tomó del brazo con suavidad pero sin dejar de sentirse estremecer ante el pequeño contacto- solo bromeaba. No quiero ir solo, por favor- la miró con una sonrisa.
-Bien...
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Comenzaron a caminar sin dirección aparente.
-Ruego que no nos perdamos...
-Descuida, estamos caminando derecho.
-¡Que lindo está el cielo!
-¿verdad?, se puso así para nosotros- ella lo miró.
-¿Estamos románticos hoy, Harry?
-Yo SOY romántico, está en mi sangre- ella rió despacio.
-Bueno, eso no lo sé, pero te haces querer...
-Entonces, me quieres.
-Claro que si, siempre te quise. Aunque tú no me aprecies.
-Bueno, de los errores se aprende. Hoy no dejo de apreciarte...
-Y eso, ¿cuándo lo aprendiste?- lo miró fijo.
-Cuando me fuiste indiferente.
-Nunca fui...
-Me dolió. Nunca me había dolido, es más, siempre lo preferí...
-No nos pongamos serios...
-¿Hay algo que quieres ocultar?
-No, simplemente prefiero no hablar de ciertas cosas...
-Tengo ganas de hacer algo.
-¿Qué?- La tomó por el cuello y la besó con suavidad y ternura. Ella lo besó también. Al separarse se miraron unos segundos en silencio- Y... eso ¿por qué fue?
-Por lo de ayer- le sonrió- en el cine...- ella le devolvió la sonrisa- haría muchas otras cosas para agradecértelo, pero no me parece muy adecuado.
-Entonces no lo hagas, no quiero hacerte sentir incómodo.
-¿Tú?, ¡Jamás!
-Entonces bésame de nuevo...- le ordenó y él obedeció complacido.
