''Del Odio al Amor''
I Capítulo:
Conociéndote
Hace muchos siglos en los años 1600 épocas de reyes, reinas y princesas. En un reino vivía una familia real con el apellido Kinomoto eran personas muy finas, el Rey se llamaba Fujitaka, la Reina tenía el nombre de Nadeshiko, su hijo mayor el Príncipe tenia el nombre de Touya, y la Princesa llevaba el nombre de Sakura tal como su nombre ella era hermosa, bondadosa todos los príncipes del reino y de los demás países habían caído bajo su encanto, pero ella no le daba mucha importancia, a ella solo le gustaba andar con su prima y mejor amiga Tomoyo, ellas dos eran como hermanas ya que habían vivido mucho tiempo juntas.
Se puede decir que era la persona más encantadora del mundo. Tenía 17 años de edad, sus ojos eran color esmeralda, piel de un color entre morena y blanca, era alta y flaca, cabello entre castaño y dorado, le llegaba un poco más debajo de los hombros, las puntas eran un poco enroscadas, era la chica perfecta. Interiormente era bondadosa, era muy tierna, algo despistada, inocente, tenía un gran corazón, a pesar de todo el dolor que había enfrentado, nunca dejo de tener un corazón invaluable para volverse una persona de corazón frío, no existía persona como ella, perdonaba aunque le hicieran daño, aunque la hicieran sufrir como a nadie, ella si que era una persona muy valiosa, no existía rencor en su corazón.
Sakura bajaba por las escaleras iba a la sala que le daba a la salida del palacio iba a pasear junto a su prima Tomoyo.
Cuando llegaron.
-¡Hola!- dijo la princesa muy contenta -¿Hay postre?-.
-¡Oh alteza!- saludo con una leve reverencia-¿Por supuesto, que desea?
-Primero le voy a pedir que no se incline por favor, solo cuando no este nadie de mi familia- dijo Sakura con una sonrisa es su cara –Y deseo, si usted puede, un trozo de torta-dijo Sakura un poco hambrienta.
-Pero prin…- no pudo terminar de decirlo porque Sakura la interrumpió- No, no, no nada de peros- dijo la joven –De acuerdo Sakura, ya le digo a la joven que se lo traiga-Dijo la señora, mientras que la princesa llevaba una gran sonrisa.
-Buenas tardes alteza aquí le dejo su postre- Dijo la muchacha.
-Muchas gracias- y esta le respondió con una sonrisa muy amable.
Estaban paseando y en eso Sakura tropezó con un joven.
-Discúlpeme-dijo apenada la princesa.
-No hay cuidado-Dijo secamente.
Sakura se lo quedo observando un rato, le había llamado mucho la atención, pues se veía serio pero era muy lindo tenia los ojos marrones, cabello castaño claro muy claro, era alto, pero ¡en que rayos pensaba!, ella no podía enamorarse ¡jamás!.
Pasaron los días y Sakura no se podía sacar de la cabeza al joven, ¿que era lo que sentía?
-No, no, no- Decía la joven, que mas confundida no podría estar-¿Qué me sucede?-dijo algo confundida- Ya se solo son impresiones-dijo.
Pasaron unos minutos y alguien toco la puerta…
-Adelante-dijo animada.
-Buenos días su alteza, le vine a decir que su madre la espera abajo-dijo la joven del otro día.
-Muchas gracias-dijo la joven.
-A su orden- respondió la joven.
Sakura bajó tal y como su madre le había mandado a decir.
Cuando bajo se encontró con un muchacho pues parecía de la realeza por su vestimenta y aspecto.
-Hola-saludo animadamente la joven –Mucho gusto-dijo haciendo una reverencia.
-Princesa Sakura, un gusto conocerla-dijo el joven haciendo una reverencia al igual que la joven.
-Sakura, el es Lord Eriol Hiragüisawa, tu prometido-Dijo su padre.
-¡QUE!-dijo-¡No me pueden hacer esto!-dijo gritando, evitando llorar.
Salió corriendo desesperadamente y se tropezó con el muchacho de antes que había visto en la calle cuando salió de visita solo que no le vio la cara quien quedo pasmado al ver la expresión de la joven princesa.
-Señorita ¿Qué le sucede?-dijo preocupado cuando logro alcanzarla.
-Nada, no se preocupe ya regreso al castillo si eso es lo que le ha pedido mi madre-dijo llorando, sentada en el suelo con la cabeza recostada de la silla tapando esta con sus brazos.
-No esa no es la razón por la que vine, yo he llegado hasta aquí porque, porque, porque…-trataba de decir algo pero le salían las palabras ¿Qué tenía?
-No se preocup…-pero no pudo terminar de hablar porque cuando se voltio a ver, lo primero que se encontró con los hermosos ojos de ese joven, ¿Qué era lo que sentía en ese momento?
-Y-y-yo lo siento mucho-dijo apenado pues se encontraba en el suelo, al lado del banco donde se encontraba la princesa, ¡casi abrazándola!, pues la tenia entre sus brazos consolándola.
-No, no se preocupe yo soy la que debe preocuparse, porque si mis, mis padres me vieran por acá me matarían-dijo exagerando.
-Escuche, no la voy a dejar ir, hasta que me diga que es lo que le pasa, no vine hasta acá para verla así pues yo vine porque, porque, porque ¡Me preocupo!-dijo casi gritando esto último.
-Gracias- dijo con una sonrisa secándose sus lágrimas-Por preocuparse por mi-dijo mientras se levantaba y le dio al joven un beso en la mejilla, lo que hizo que el se quedara pasmado, sin palabras y pues su cara estaba totalmente roja, parecía un tomate- ¡Adiós! Y gracias por todo-dijo las joven.
-¿Qué fue eso?-dijo recordando lo que había pasado hace ya unos minutos, ya que tenía tiempo caminando, se iba a ir al castillo pero se termino desviando hacia otro lugar.
-No entiendo, ¿Qué fue lo que me sucedió? Eso fue, eso fue…-se pregunto-Hay ya no pienses mas estupideces- se dijo a si misma-Pero es que…- se dijo- Hay no, no puedes estar pensando eso, no yo no puedo…-pero no termino ya que se vio interrumpida.
-¿Dijiste algo?- le pregunto su prima que se le acababa de encontrar.
-Acaso… ¿Algún encuentro romántico?- dijo su prima.
-¡Ah! ¿Qué rayos pretendes?- grito la chica- Como puedes pensar eso, yo no podría, yo nunca haría eso- dijo muy apenada.
-De acuerdo como digas, pero te observare- dijo sin aguantarse la risa.
