Holaaa! Aquí dejo un nuevo capítulo después de mucho tiempo, lo sientoo! es que me da pereza en esta página, que me da muchos problemas, en fin espero que os guste!

Capítulo tres¿Celos?

Con los ojos entreabiertos paseaba su empañada vista por la habitación, todo lo veía borroso, pero no debido a su vista sino al placer que estaba experimentando en aquel momento. Una agradable sensación en su entrada le estaba distorsionando los sentidos, una lengua caliente y húmeda se movía de manera experta por los alrededores de su entrada sin llegar al punto en concreto, haciéndole perder toda cordura en su más que excitado cuerpo. Bajó el rostro para ver entre sus piernas abiertas aquella cabeza que subía y bajaba con ímpetu, segundos después ésta emergió para dedicarle una sonrisa que se podía descifrar como traviesa, sexy, malvada...

-Ahora vamos a la parte más divertida ¿Preparado? -le dijo con una voz tan sensual que no pudo más que mover sus caderas con desesperación para demostrar que estaba listo.

Sintió el contacto de la otra piel en su ano levemente, para en breves momentos encontrarse con el glande del otro en su interior, a su parecer iba muy lento, lo quería dentro y lo quería ya, movió más la cintura.

-Veo que estas impaciente ¿Eh? -dijo con ese tono que le enloquecía -Dime ¿te gusta cuando lo hago así? -dio una envestida tan de repente que el otro soltó un grito mezcla de dolor y éxtasis -¿O lo prefieres de este modo? -salió muy despacio para volver a entrar del mismo modo provocando un largo gemido de su acompañante. Él, por el contrario, mantenía esa sonrisa perversa del principio. Viendo los resultados conseguidos con sus movimientos decidió que prefería gritos apasionados y gemidos que llevaran su nombre, así que marcó un ritmo aleatorio que estaba llevando al cuerpo de Iruka a límites desconocidos. -Ah...Iruka, eres...eres deliciosamente estrecho... -el jounin sabía que diciendo su nombre de esa manera conseguiría que el otro se sintiera en el cielo, por lo que siguió con ello -Iruka...oh Iru-chan...

-...ruka...Iruka... ¡Iruka!

Se exaltó al escuchar aquel grito y fue cuando comprobó que se encontraba recostado sobre el escritorio del salón de clases. ¿Pero que...

-...estabas soñando! -continuó a su pregunta la persona que le había sacado de aquel letargo en el que se había sumergido.

-¿Que? Eh...Ah no, nada... -temía lo que se le había podido escapar mientras dormía.

-Pues esos soniditos que hacías parecen decir lo contrario -dijo casi con burla.

-Déjame en paz Genma que no estoy para tus bromitas -contestó de mal humor, queriendo zanjar el tema para no delatarse después.

-¿Siempre tienes ese carácter después de la siesta? -recibió una mirada de hastío por parte del castaño -tranquilízate hombre que vine por una buena razón, acompáñame -y dicho esto tiró de su mano para hacer que se levantara.

-¡Espera¿A donde me llevas? -trató de deshacer el agarre.

-¡Shh es una sorpresa!

Corrieron hasta llegar al patio, donde Genma le obligó a cerrar los ojos, Iruka se detuvo mirando con curiosidad a su alrededor pero accedió a hacer lo que le pedía su compañero. ¿Una sorpresa¿Para él¿Porque?

-Bien ¡Ya puedes abrirlos!

Al abrir los ojos lo primero que vio frente a él fue algo difuminado, no captó que podía ser al principio, pero al alejarse un poco más se encontró con un cuadro en el que había dibujado un chico mirando por una ventana entre trazos borrosos, lo miró más de cerca y percibió que era una pintura hecha sin pinceles, con los dedos, lo cual distorsionaba la figura que intentaba representar.

-Está genial -atinó a decir Iruka con voz sorprendida.

-¿Te gusta? -expresó con rostro feliz -toma, es tuyo -se lo extendió con una sonrisa enorme.

-¡Muchas gracias! -dijo recibiendo el cuadro con expresión sonriente -¿Lo has hecho tu? -añadió admirándolo de cerca.

-¡Claro! Un pasatiempo que tengo -sonrió con una mano en la nuca de manera modesta -¿Que te parece?

-Me gusta mucho el efecto de los dedos para marcar el rostro, te quedó muy bien.

-¿Aun no te has dado cuenta?

-¿De que? -preguntó Iruka con inocencia.

-El personaje del cuadro...eres tu -ante estas palabras, el chuunin volvió a mirar la pintura para fijarse mejor, observándolo detenidamente, sí se parecía a él, el pelo y los ojos castaños, la piel morena...Iruka no pudo evitar su expresión de asombro.

-Genma...no se que decir...es fantástico, debió tomarte mucho tiempo.

-Sí, pero quería hacerlo -le volvió a sonreír de manera conciliadora. Iruka le devolvió el gesto y se acercó para abrazarle fraternalmente en agradecimiento.

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¡Y ahora le abrazaba! Vaya momento más estúpido estaba presenciando desde arriba de ese árbol, si tuviera menos sentido común hubiera bajado para interrumpirles pero prefirió dejarlo por la paz, no vaya a ser que Iruka luego se enfade.

Había decidido ir a hablar con él porque se sentía un poco mal por no haberle hecho caso el día anterior, pero ahora que lo veía así tan feliz con ese amiguito suyo no se sentía tan mal como creía ¿Porqué le hacía ese regalo a Iruka? No era su cumpleaños, de eso estaba seguro, se acordaba perfectamente de la fecha, como no hacerlo, si le había dado un muy buen regalo. Sonrió para si mismo recordando aquello. Volvió a mirar a Iruka y ese ¿Genma? Da igual como se llamase, el caso es que ahora entraban a la escuela y se veían los dos muy contentos, lo cual por alguna extraña razón, no le agradaba en absoluto.

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¡Qué vergüenza había pasado! Teniendo esa clase de sueños con el desconsiderado de Kakashi en horas de clase, no había dormido en toda la noche pensando en el trato que le había dado el peliplateado, al principio se sintió dolido, pero meditándolo mejor, comenzaba a enfadarse, no se merecía aquello.

Terminó de recoger sus cosas, cuando se disponía a salir, recogió el cuadro que había dejado recostado cuidadosamente sobre la pared de la pizarra, estaba deseando colgarlo en su casa, aunque de momento no tenía pensado un lugar que le pareciera adecuado.

Caminó relajado por las calles de Konoha, se detuvo a comprar unas cosas que le hacían falta para su departamento y tuvo que responder varias veces lo mismo siempre que alguien le preguntaba sobre la pintura que llevaba bajo el brazo.

Cuando por fin estuvo en las escaleras de su departamento, vislumbró una figura conocida apoyada con pose relajada frente a su puerta, contó hasta tres segundos antes de acercarse y tranquilizar la expresión del rostro, no quería mostrarse vulnerable ante él.

-¡Hola Iruka! -saludó con su ojito feliz.

-Kakashi -respondió al saludo con un movimiento de cabeza mientras sacaba las llaves con dificultad debido a todo lo que cargaba en brazos.

-Deja que te ayude -se ofreció el peliplateado y tomó el cuadro que llevaba Iruka, facilitándole la labor. Una vez dentro Iruka dejó la bolsa con las compras en el suelo y se giró para encarar al jounin, a quien encontró mirando detenidamente la obra -¿De donde sacaste esto?

-Me lo regalaron -contestó con simplicidad.

-¿Quien?

-...Mis alumnos -dada esa respuesta Kakashi desvió la vista de la pintura para mirarle enarcando una ceja, como si no se lo creyera, y era normal, pues no era la verdad ¿Pero porqué le salió esa respuesta? Se reprendía el chuunin mentalmente, a quien las mentiras no agradaban para nada, por muy pequeñas que fuesen.

Kakashi por su parte sintió cierta molestia ¿Porqué Iruka dijo que fueron sus alumnos si él mismo vio que fue ese como quiera que se llamase? Pero no le iba a decir nada que pudiera delatar que le estuvo 'espiando', en realidad él no quería hacerlo, él iba a hablar con Iruka pero no encontró la oportunidad porque le encontró con ese cuyo nombre le costaba o no le importaba recordar.

-Em... ¿Kakashi¿Me das el cuadro? -pidió Iruka con miedo de interrumpir sus pensamientos.

-Ah, toma, lo siento... -le dio el cuadro. Cuando se lo estaba pasando rozó sus dedos con los del castaño y una sensación electrizante le recorrió el cuerpo, que extraño, eso solo le sucedía con Iruka, y entonces sintió una punzada de dolor, tal vez porque le había mentido o porque le molestaba que aquel tipo le haya hecho un regalo, quizás las dos cosas. Entonces a su mente le vino un episodio de Icha Icha en donde el protagonista hacía toda clase de juegos sucios para evitar que la preciosa chica se fuera con su rival ¿Como había llamado Jiraiya a esa aptitud del hombre? Ah si, celos, una alarma se encendió en su interior ¿Era eso lo que sentía?

Continuará…

En respuesta a vuestros reviews

kashirushi'nii: Hola! Es un gusto tenerte de nuevo en el segundo capítulo de esta historia! No machaques mucho a Kakashi que el pobre no tiene la culpa de ser tan despistado, ya se irá dando cuenta de lo que le pasa con Iruka xD Perdón por tardar tantísimo! Muchas gracias por leer! Besoos!

Megumi Gabbiani: Yo también soy fan de esta parejaa! Se nota o que? jajaj perdón por no haber puesto este antes si solo era copiar y pegar, pero es que soy muuuy vaga y la pereza finalmente me venció…agradezco mucho que hayas tomado tu tiempo para leer esta salida mia! xD besitos!

CocoRunbi: Ya esta aquí la continuación! Miles de perdones por la larga espera! Odio hacer esto sobre todo si yo misma me pongo de los nervios cuando las historias quedan inconclusas u.u en fin, muchísimas gracias por leer! Espero que estés muy bien! Cuidate y muchos besos!

uchihauzumaki: Me parece que esa es la pregunta que nos planteamos todas jajaj como sería la vida de un Kakashi casado? Bien, we will see! xD gracias por leerte esto y tomar tiempo de dejar review! Cualquier comentario me parece profundo jajja cuidate muchoo! Besitos!