Jeje... Bien... aqui esta... El segundo Capi!
Disfrutenlo!!
Un suave ronroneo escapo de los labios del castaño involuntariamente, no podía evitarlo... adoraba estar abrazado a su cachorro. El rubio, por su parte, sentía que estaba en la novena nube, se sentía tan feliz, como hacia tiempo no se sentía, sin embargo una pequeña molestia surgió en su pecho. -"No.. no quiero que nada le pase a Seto"- y el rubio sentía que a todos los que quería siempre les pasaba algo malo, que él no estaba destinado a ser feliz y por eso la vida le quitaba lo que más amaba y jamás se perdonaría si algo le pasara a Seto. "No te dejes vencer Joey... recuerda que siempre algo bueno te va a suceder" la voz de su padre sonó en su cabeza a partir de un viejo recuerdo. No pudo evitar estremecerse. No se iba a rendir, iba a luchar, hasta su ultimo suspiro iba a estar junto a Seto, sin embargo el recuerdo de sus padres lo entristeció. -"Les hubiera agradado Seto".-
-¿Sucede algo, cachorro?- Pregunto el castaño al ver la expresión afligida del rubio.
Joey retomo su sonrisa y negó con la cabeza efusivamente a lo que el castaño sonrió imperceptiblemente y volvió a acercar sus labios con los del rubio, este se dejo llevar pero aun así el color carmesí no abandonaba sus mejillas. Cerraron los ojos y sintieron el suave rose de los labios contrarios, pero...
-¿¡Qué demonios!?- Una voz con un tono marcadamente sorprendido se hizo escuchar por toda la habitación, provocando que la pareja desviara su mirada hacia el extraño. Los ojos del CEO mostraban una peligrosa combinación de confusión, molestia, fastidio y enojo, pero los ojos miel se abrieron enormemente y el rubor en sus mejillas volvió de golpe y haciendo que su dueño se separa por completo de Kaiba, a lo que este frunció aun más el sueño.
-¿Se podría saber quien coño eres tú y que mierda haces en mi casa?- Su voz era fría, molesta y amenazante, pero el extraño ni se inmuto.
El intruso mantenía un porte firme pero su expresión era de asombro completamente, pasaron unos segundos antes de que recobrara su compostura y curvear ligeramente una de las esquinas de sus labios mostrando una afable, pero misteriosa y elegante sonrisa. -Pero que descortés de mi parte, dispénseme señor Kaiba.- El hombre se acomodo su corbata negra que iba a la perfección con su camisa blanca y su traje rojo, el conjunto en si era de lo mas elegante que podía haber pero el porte del hombre lo hacia resaltar enormemente además de que el largo cabello plateado caía por frente a su rostro, dejando a la vista únicamente la nariz y uno de los ojos castaños, le daba un aire sumamente misterioso y formal a la vez. -Mi nombre es, Maximilian Pegasus.-
Pegasus... por supuesto ¿Cómo no reconocer a ese hombre? El mejor y más famoso abogado de todo Japón, tan legendario como el mismo Seto, conocido por su táctica y manera de tratar a las personas y el nunca haber perdido un caso. Pero aun quedaba una pregunta que rondaba la cabeza del CEO... -¿Se puede saber que haces aquí?-
-Pues vera...- Su mirada oscura se poso en la miel, algo que molesto de sobremanera al castaño. -Estaba buscando a Joey, como el ultimo lugar al que asistió fue este, pues... pensé que era un buen lugar para empezar.- Su sonrisa creció un poco.
-¿Y exactamente para que lo quiere?- La voz del CEO exigía una respuesta.
-Joseph no ha ido a su casa en tres semanas.- Miro de manera reprobatoria al rubio, este solo bajo un poco la mirada y empezó a jugar con uno de los mechones que caían por su frente. -Me entere apenas hoy en la mañana y me preocupe.-
-Estuvo enfermo y me tome la libertad de cuidarlo.- Su voz sonaba tan fría como Joey jamás la había escuchado.
-¿Ha estado enfermo?- Se acerco a Joey y lo miro intensamente. -¿Te sientes mal?- El rubio respondió con un movimiento de negación de la cabeza. -Entonces será mejor que nos vayamos, Joey, no hay que ser una molestia.- Se dio le vuelta para dirigirse hacia Seto pero este ya se había ubicado detrás del rubio y lo había abrazado de manera extremadamente protectora, como si se tratara de un dragón cuidando un tesoro invaluable.
-¿Porqué habría de dejar que alguien como tu se lo llevara? Ni siquiera sé que eres de él.- Estrecho los ojos de manera amenazante y peligrosa; a diferencia del rubio que estaba hiperventilando, con un tinte color vino pintando sus mejillas.
El peli plata arrugo un poco el entrecejo, le molestaba un poco la manera en la que el castaño abrazaba al mayor de los hermano Wheeler. -Soy el abogado de la familia Wheeler y padrino de Joseph.-
-Mhn.- Miradas azulinas y oscuras se cruzaron y se mantuvieron fijamente. -Lo siento, señor Pegasus, pero Joey se va a quedar aquí conmigo.- Una sonrisa netamente prepotente se dibujo en sus labios.
Frunció aun más el ceño. -¿Y eso?-
-¿Acaso hay algo malo en que quiera vivir con mi novio?- Pregunto con un tono de victoria, esto lo noto el rubio por lo que lo miro de manera reprobatoria.
-¿Novios?- Repitió con expresión sorprendida. -¿Eso es verdad, Joey?- Miro al rubio que asintió algo cohibido sin estar muy seguro ¿Eran novios? La verdad, ni el lo sabía. Miro nuevamente a Seto y se mantuvo en silencio por algunos momentos. -Señor Kaiba ¿Me permitiría hablar con usted?- Miro como el rubio tenia la curiosidad brillando en sus ojos mieles. -A solas...-
Kaiba solo frunció el ceño pero asintió. -¿Porqué no sacas a jugar a Taiyo y a Kage?- Murmuro en el oído del rubio provocando un leve rubor en él. -No te preocupes, no me tardare mucho.- Tomo el mentón del rubio y lo hizo ladear un poco su cabeza para depositar un casto beso en los labios de su, aparentemente, ahora novio.
Joey solo enrojeció hasta la medula y se apresuro hasta los caninos y despertarlos y llevarlos al jardín trasero para jugar un rato con ellos y distraerse un poco, muchas habían ocurrido en tan solo un instante y necesitaba relajarse.
El castaño lo miro alejarse y después se volvió hacia el peli plata con una expresión fría. -Dejemos de tonterías ¿Le parece?- Directo ¿No?
-¿Porqué no nos sentamos para poder platicar más cómodamente?- Ignorando olímpicamente al CEO, avanzó hasta sentarse en uno de los sillones y acomodarse. -Me apetece un poco de vino tinto... ¿Cuál es su mejor cosecha?- Pregunto con una tranquila sonrisa.
Seto lo miro atónito ¿Acaso ese sujeto no sabia con quien estaba hablando? Frunció el entrecejo y crispo los labios. Se obligo a si mismo a relajarse, después de todo no podía montar una pela allí mismo; Maximilian Pegasus era el mejor y más famoso abogado de todo Japón, sabía de antemano que el peli plata tenia talento y no seria inteligente iniciar una rivalidad con él. Dispuesto a seguir su juego se sentó en uno de los sillones frente al sujeto y se acomodo con una posición aparentemente relajada pero lista para atacar si se necesitaba.
-Selección Especial 2001 de la bodega de Abadía Retuerta.- Dijo mirando a Jack; este asintió rápidamente y salió del lugar.
-Buena cosecha.- Dijo Pegasus. -Aunque algo cara.-
-Lo que sea por el padrino de mi novio.- Una pequeña sonrisa prepotente se dibujo en sus labios.
No respondió, solo lo miro. Se mantuvieron en un silencio mortal, la tención podría cortarse con tan solo una navaja de afeitar, el aire se podía sentir tenso, demasiado, incluso Jack lo sintió cuando regreso con una botella de vino tinto y un par de copas. Coloco las copas en la mesa de la sala y tembló ligeramente al sentir la tensión; sirvió el vino en ambas copas y le entrego una a cada hombre.
-Gracias, puedes retirarte.- Seto no había quitado la mirada del peli plata.
-Si, señor Kaiba.- Sin más salió de manera apresurada del lugar.
Maximilian le dio un sorbo al vino y movió un poco la copa en su mano mientras degustaba el sabor de la bebida. -Buena, muy buena.- Volvió a mirar el castaño. -Exactamente... ¿Qué es lo que quieres de Joey?- Pregunto sin más rodeos.
-Es mi novio ¿Qué mas necesita saber?- Un sorbo al vino.
-La verdad... no lo se, señor Seto.- Miro el la copa de vino y luego al nombrado. -Joey me acompaño a su fiesta hace poco más de tres semanas.- Capto el interés del castaño. -Me retire bastante temprano por otro compromiso, pero fue una buena fiesta.- Sonrió tranquilo. -Joey me insistió en que quería quedarse, después de todo el quería convivir con más gente y aprender a desenvolverse en una ambiente así.- Noto como Seto alzaba su ceja izquierda en señal de curiosidad. -Sus padres... ellos... le dejaron toda su herencia al morir y yo soy quien se encarga de administrarla pero Joseph insiste en ser él quien se encargue del dinero.- Sonrió con un poco de nostalgia.
-Sus padres...- Fue su turno de hablar. -¿Ellos como murieron?- Dio un sorbo un poco más largo.
Los orbes castaños lo miraron algo incrédulos. -¿No se lo ha dicho?-
-No y no quiero presionarlo, no le agrada hablar sobre eso y yo lo respeto.- Miro al hombre que le sonrió de manera imperceptible.
-Entiendo.- Dijo suavemente antes de dar otro sorbo al vino. -Sus padres eran doctores, de los mejores, pero hace tres años aproximadamente ocurrió...- Dejo la palabra al aire para dar un sorbo más largo de lo normal. -Un asesinato...- Dijo en un susurro.
-¿Asesinato?- Repitió con sus orbes azules abiertas enormemente.
Otro largo sorbo, llego hasta la mitad de la copa. -Egipto, Cairo... una epidemia azoto el lugar, extraña por cierto, solo afectaba a ciertas personas... mujeres especialmente.- Otro sorbo, pero esta vez pequeño. -Los padres de Joey fueron a este lugar a ayudar; fue hace cuatro años... pero un año después de su llegada, recién que Joey cumplió los 18, fue junto con su hermana menor, Serenity, a visitarlos.- Guardo silenció, como queriendo recuperar el aliento.
"¿Una hermana? El cachorro jamás lo menciono... supongo que no le agrada recordar cosas dolorosas." Apretó la copa entres sus dedos. "No puedo imaginarme lo difícil que seria si perdiera a Mokuba..."
-Fue durante esa visita que Serenity contrajo la enfermedad.- Sorbo de vino. -Sus padres intentaron todo para ayudarla... pero era demasiado difícil... aun no habían logrado encontrar una cura.- Sorbo de vino y suspiro. -Fue una noche, que unos ladones entraron el la tienda donde se dormían, supongo que buscaban algo de medicina o quizá algo de valor... pero los padres de Joey y Serenity se intentaron defender y murieron cruelmente asesinados... al igual que la pequeña...- Se termino lo que quedaba en su copa de vino de un solo trago. -Enfrente de Joseph.-
Los ojos de Seto se abrieron aun más, se escucho el crujido de la copa quebrándose pero sin llegar a romperse, su cuerpo se había paralizado al oír eso.
-Cuando llego aquí, gracias a unos amigo de los Wheeler, estaba en estado de Shock y no emitía palabra alguna... ni una sola... estuvo en un hospital por varios meses... cuando salió era el mismo de siempre, excepto por el no hablar.- Miro la copa vacía. -Jamás se supo el porque de ello.-
-Yo no...- Intento decir algo, pero las palabras simplemente no salieron de su boca.
-Desde entonces yo me he encargado de cuidar Joseph.- Alzo la mirada castaña concentrándola en el CEO. -Es casi un hijo para mi.- Su mirada se estrecho. -Y me temo... Que su relación con él no va a poder seguir por mucho tiempo.-
-¿Qué?- Esas palabras lo sacaron completamente del hilo de pensamientos que estaba teniendo. -¿De que esta hablando?- Se había levantado como resorte.
-Como le dije, señor Kaiba, su relación con Joey no va a poder seguir.- Dejo la copa en la mesa y respiro tranquilo. -Porque Joseph esta comprometido.-
Esas palabras fueron como un fuerte golpe para el castaño, sintió como su corazón se detenía por unos segundos y la sangre sus venas dejaba de circular, sus piernas lo traicionaron y lo dejaron caer sobre el sillón.
-Lamento decirle eso... pero es algo que ya estaba planeado desde que Joey cumplió la mayoría de edad.- Miro como Seto mantenía una expresión incrédula en su rostro. -No me sorprende que no lo supiera, después de todo... tampoco Joseph lo sabia.- El CEO alzo la cabeza mirándolo expectante. -Sus padres lo comprometieron desde que este era muy chico, por si acaso necesitaba ayuda de alguien con respecto al maneo del dinero y dejaron dicho en su testamento que todo el dinero que posen pasaría a manos de Joseph pero hasta que contrajera matrimonio.-
Seto simplemente no sabia que decir. Sintió como el corazón le volvía a latir pero esta vez con rabia y desesperación. Pobre de aquel imbécil de mierda que era el supuesto prometido del cachorro porque se encargaría de borrarlo del mapa.
-Los Wheeler solo querían que Joey no se quedara solo, querían que tuviera una buena vida.- Desvió la mirada hacia la ventana. -Algo que no siempre tuvo...- Lo ultimo lo agrego en un suspiro que ni el CEO escucho.
-Yo puedo darle una mejor vida que cualquier otro imbécil!- Grito furioso estampando sus manos contra la mesa.
-Posiblemente... pero lo hecho, hecho esta.- Miro como Seto se levantaba y lo miraba desafiante.
-Me vale una puñetera mierda lo que ese testamento diga, no voy a permitir que él se case con alguien que no se yo, así tenga que desáseme de ese documento, no me importa!-
-No tiene porqué alterarse de esa manera señor Kaiba.- Se puso de pie y sacudió un poco de polvo de su traje. -Hay una manera de evitar ese compromiso.- Una sonrisa divertida cruzo en sus labios.
-¿Cuál?- Soltó en un gruñido.
-Faltan tres semanas para que Joseph cumpla los 21, si para ese entonces no lleva el titulo de esposo con alguien más aparte de su prometido, pues...- Comenzó a caminar en dirección a la salida. -El compromiso previamente planeado quedara anulado.-
-Eso quiere decir que...-
-Tiene que casarse con Joseph antes de su cumpleaños o si no, el se casara con quien ya se le ha comprometido.- Le pidió a Jack que lo guiara hasta la puerta.
-¿Esta seguro?- Siguió al peli plata.
-No por nada soy el mejor abogado de todo Japón.- Sonrió divertido. -Nos vemos, señor Kaiba, por favor despídame de Joseph.- Sin más salió de la mansión Kaiba.
Seto camino hasta su estudio en completo silencio. Entró, cerro la puerta con seguro... no quería molestias de nadie, pidió que no le pasaran ninguna llamada. Se dejo caer en su asiento favorito, un sillón negro con toques azules claros y de respaldo alto y que se encontraba de un enorme escritorio de madera.
Soltó un suspiro mientras analizaba su estudio: Alfombrado rojo opaco tirando a negro, paredes con tapiz negro con una cenefa rojo en la parte de en medio, aunque un par de grandes ventanales con cortinas de un morado opaco iluminaban el lugar, cierto aire serio y sombrío llenaba la habitación; no tenia muchos muebles, solo el sillón sobre el cual estaba sentado, otro de un tono carmín algo brillante, con toques negros, del otro lado de la habitación, su escritorio, una mesilla junto al sillón, una mesa de marco de madera con el centro de vidrio y un sofá del mismo color carmín y negro del otro lado de la mesa. Pero lo que mas resaltaba en la habitación era un juego de ajedrez con las piezas algo gastadas y acomodadas como si estuvieran en mitad de un juego.
Suspiro nuevamente y miro sobre su escritorio y noto el dibujo que Joey le había echo, se lo había atraído y ni cuenta se había dado. Sonrió y lo miro nuevamente. Abrió uno de los cajones de su escritorio y busco algo, al final saco un marco para foto bastante grande y elegante, era negro y con una pequeña línea plateada, se lo había regalado Mokuba de cumpleaños diciendo que lo usara para poner una foto realmente especial. Coloco el dibujo en él y lo coloco en una de las esquinas de su escritorio y lo observo. Era extraño ver una decoración en su escritorio, de echo era la única que tenia, pero no le desagradaba, más bien todo lo contrario.
Cerro el cajón inferior y su vista se coloco en el superior, en el que cerraba con llave, un recuerdo asalto su mente, un recuerdo de su difunta madre... una mujer dulce, amable, bondadosa, alguien que Mokuba jamás llego a conocer ya que ella muro cuando su hermano era solo un bebe y fue cuando se quedaron con su padrastro... Kosaburo Kaiba, no era precisamente el hombre más amable del mundo.
Se quito la llave que colgaba de su cuello y la metió en la cerradura del cajón, giro la llave y se activo en viejo mecanismo haciendo un simple clic. Abrió el cajón que estaba repleto de fotos, papeles, entre otras cosas... cosas muy importantes para él, pero había algo que buscaba y lo encontró: una pequeña cajita forrada de terciopelo blanco. La saco con cuidado y la coloco sobre el escritorio y la miro detenidamente y recordó que su madre se la había entregado cuando apenas era un niño... un niño muy pequeño... cuando recién conoció al nuevo esposo de su madre.
Acaricio el terciopelo de la caja y la abrió con cuidado y observo su contenido: Dos precioso anillos. Quiero que tengas esto Seto. La voz de su madre sonó en su cabeza. Son los anillos con los que tu padre y yo nos casamos... el mando hacerlos especialmente para nosotros, pero quiero que tu los tengas para que cuando encuentres a tu persona especial puedas usarlos... por favor, cuídalos... es mi tesoro más importante aparte de tu y Moky... Ni siquiera Kosaburo los ha tocado...
Observo los anillos: Uno de ellos, el que había usado su padre biológico, era negro, con la forma de un dragón, sobre la cabeza del dragón había un hermoso rubí y las alas era un pequeño adorno junto esta, la cola del dragón era lo que formaba el hueco para el dedo. El otro añillo, el que había usado su madre, era parecido pero era de un dragón blanco y la gema sobre su cabeza era un zafiro puro y hermoso.
Tomo el anillo que había usado su madre y lo paso entre sus dedos mirando como relucía con el sol; se sonrojo al imaginarse al rubio portando ese anillo y al mismo con el negro, ambos agarrados de la mano. -Tendré que pedirle matrimonio al cachorro.- El rojo aumento en sus mejillas y su corazón se acelero... el no tenia duda en pedírselo, pero ¿El cachorro aceptaría? Le había dicho que lo amaba, pero ¿Y si se asusta? Si realmente el rubio no lo ama y solo es un amor pasajero. ¿Lo aceptaría?
El rubio se encontraba caminando por los pasillos de la mansión, Seto lo había pedido que fuera a un salón que tenían en la terraza ¿Para qué? No tenia ni las mas mínima idea, pero lo agradaba estar con Seto. Se sonrojo al recordar el beso que le dio el castaño, realmente es bueno...
Llego hasta una enorme puerta que sabia que daba a la terraza. Se miro a si mismo, Seto le había dicho que era algo formal, por lo que se puso lo único que pudo encontrar, un traje sencillo color miel y una camisa blanca, no llevaba corbata porque no había ninguna que fuera con el traje.
Respiro hondo y toco la puerta. No pasaron ni dos segundos para que Jack le abriera la puerta. -Buenas noches, joven Joey.- Este solo asintió con una sonrisa y fue conducido por Jack hasta una mesa en el centro del lugar. Al instante en el que entro, los oídos de Wheeler fueron acariciados por una suave canción que sonaba de fondo.
All I know
Is everything is not as it's sold
but the more I grow the less I know
And I have lived so many lives
Though I'm not old
And the more I see, the less I grow
The fewer the seeds the more I sow
Mientras caminaba observaba el lugar, bastante espacioso, al aire libre, con algunas plantas dándole un toque natural, pero lo que mas llamo su atención fue una mesa que se encontraba en el centro del lugar, con un mantel blanco decorándola, dos sillas forradas del mismo material del mantel y en una de ellas un castaño que vestía un traje azul marino muy elegante.
Then I see you standing there
Wanting more from me
And all I can do is try
Then I see you standing there
Wanting more from me
And all I can do is try
Se ruborizo completamente al verlo, sonriéndole de manera encantadora y a la vez sensual. Se sentó con algo de nerviosismo, pero la voz del CEO atrajo su atención.
-Te ves muy bien, cachorro.-
Ese cumplido provoco que las mejillas del rubio se inundaran de un intenso rojo, lo que lo obligo a desviar la mirada hacia la mesa dándose cuenta de un precioso ramo de rosas blancas.
I wish I hadn't seen all of the realness
And all the real people are really not real at all
The more I learn the more I cry
As I say goodbye to the way of life
I thought I had designed for me
-Son para ti, espero te gusten.- Sonó la voz suave de Kaiba.
-/Son hermosas, gracias Seto/.- Alzo la mirada y tomo las rosas entre sus manos cuando hubo terminado de "hablar".
-Lo hermoso solo merece estar con lo hermoso.- Sonrió al notar como el rubio se sonroja enormemente por el cumplido y alcanzo a leer un nervioso y tembloroso "Gracias" en los labios del cachorro.
Then I see you standing there
Wanting more from me
And all I can do is try
Then I see you standing there
I'm all I'll ever be
But all I can do is try
Try
La cena paso tranquila, con comida que el rubio disfruto y el castaño también, se podría decir que fue una velada de lo más agradable. Jack sirvió el postre musse de chocolate.
-Joey...- Llamo el castaño. El rubio alzo la vista de su postre y miro como Seto mantenía su vista gacha y podría jurar que estaba sonrojado. -Yo...- Se levanto y se coloco junto al rubio, todo bajo la curiosa y atenta mirada de este. -Tu eres una persona muy especial para mi, en tan poco tiempo te has ganado un... un hueco en mi corazón.- Se maldijo as si mismos mentalmente, nunca le habían salido las coas románticas. -Yo quiero que te quedes conmigo siempre.- Tomo la mano del rubio. -Por eso...- Se arrodillo frente al rubio que abrió enormemente los ojos y dejo caer la cuchara, que aun sostenía, sobre la mesa.
-"Acaso Seto... e... esta..."- Sus mejillas están al rojo vivo, por no decir ardiendo.
Metió la mano el bolsillo de su saco; mantenía contacto con los ojos miel, pero su corazón latí desembocado, como si en cualquier momento pudiera estallar. -Jo... Joseph... Joseph... Whe...- Trago algo de saliva, jamás en su vida había estado tan nervioso y sudado tanto. -Joseph Wheeler... quieres...- Saco de su saco una cajita de negra y la sostuvo en una mano y con la otra la abrió dejando ver un hermoso anillo de compromiso en forma de un dragón blanco con un zafiro.
All of the moments that already passed
We'll try to go back and make them last
All of the things we want each other to be
We never will be
And that's wonderful, and that's life
And that's you, baby
This is me, baby
And we are, we are, we are, we are
Free ... In our love
We are free in our love
-... casarte conmigo?-
¿Q dira el cachorro? Jejeje... ¿Como saberlo? ... FACIL!! Dejando 5 rr de 5 personas diferentes... esa es mi condición para actualizar n.n
La canción que aqui esta es Try de Nelly Furtado
SilveR WolF
