U.U seeee... se q puse una condicion especial pero parece q muchos se la pasaron por los huevos o.ó pero en fin..

Este capi lo quiero dedicar a Mimi Kinomoto The Wicked la UNICA q me ha dejado un review (lo q valoro mucho n.n)

Respustas a Reviews!! n.n

Mimi Kinomoto The Wicked: (Q nick tan largo . jeje) Sorry por no habert contestado en el capi anterior pero es q... se me olvide n/n jejeje pero ps aqui ya te contesto, nee-chan. Aunq... em... como te digo q... soy hombre u/u pls porcura tomarlo en cuenta para prox reviews n.n ¿ok? X3
Se q dije q no iba actualizar si no habia suficientes rr pero nee... parece q a casi nadie le importo T.T pero tu si me dejas reviews T.T snif... gracias nee-chan.. i love u!
¿Quieres saber quien es el prometido del koino (cachorro)? Pero... O.o si te dijo ya perderia el misterio la historia! X3 Asi que tendras q esperar, pero t dire q aun falta muuuuuuucho para q salga, pero no creas q las cosas seran rosa y miel para nuestros chicos.. no no no!! Muajajaja... cof... cof... lo siento u/u
Los problemas d verdad empiezan despues de... bueno... despues del siguiente capi jejeje (sin contar el capitulo especial de navidad q va justito despues de esto)
Quiza actualize la porx semana n.n depende mi humor y si no estoy ocupado jajaja
Bueno... ahora si t dejo leer el fic n.n
Nos Vemos Nee-chan!! OwO
P.D. ¿No crees q deveria de haber una manera d responder reviews mas rapida q esta? O.o en fin...

AH! No se si lo mencione... pero cuando se v un dialogo asi: -jajajajajaja- Es Joey comunicandose con la libreta y cuando esta asi: -/lalalala/- Es Joey usando el lenguaje de las manos n.n

El único sonido que se escuchaba era el suave pasar del viento entre las plantas de la terraza y alguno que otro insecto escondido por el manto de la noche, bueno, eso y dos corazón latiendo con brutalidad y desesperación

El único sonido que se escuchaba era el suave pasar del viento entre las plantas de la terraza y alguno que otro insecto escondido por el manto de la noche, bueno, eso y dos corazón latiendo con brutalidad y desesperación.

La cara del rubio era todo un poema: Su quijada desencajada, sus ojos miel abiertos de par en par, su rostro completamente rojo desde el cuello hasta las orejas; su corazón latía de una manera, que él juraría era inhumana, y por supuesto la incredulidad pintada en todas sus facciones. "Seto... Se... Seto me... me pido matrimonio..." La sola idea le parecía inconcebible.

Seto agacho su mirada aun sosteniendo con firmeza la cajita con el anillo, sentía que había pasado una eternidad desde que dijo esas dos ultimas palabras. Sintió su respiración contarse, sus pulmones enchicarse, su corazón latía demasiado rápido y su rostro se contaría... se sentía... estúpido... si, así se sentía. "Wheeler... por favor... acepta..." Sus pensamientos se quebraron, y su corazón también, así como se destroza un coche que iba a una velocidad muy alta y terminaba estrellándose contra un muro de contención... es lo que había en su pecho, alma y mente... una colisión de emociones, sentimientos e ideas. Sintió su garganta secarse y volverse un nudo, su estomago se achico y sus ojos se empañaron, dejando caer silenciosas lagrimas mojando el piso.

Se escucho el chirrido de la silla al moverse y luego el golpe de la misma contra el suelo. La mirada azulina se levanto y se tomo con los flequillos cubriendo la mirada miel pero las lagrimas se revelaban deslizándose por sus ojos. Joey se había puesto de pie de una manera tan brusca que había tirado la silla en el proceso. -Joey...- Dijo el CEO con una voz tan quebrada como jamás se imagino que tendría.

El rubio dio pasos para atrás... hasta tropezarse con la silla y caer de sentón en el suelo. -/Lo... Lo dices en serio?/- Fue lo único que pudieron formar las temblorosas manos del rubio.

-Jamás bromearía con algo así.- Se acerco a gatas hasta donde estaba el cachorro. -Te amo... quiero casarme contigo...-

-/NO!/- No solo fueron las manos si no también los silenciosos labios los que formaron esa palabra. Seto sitio como si algo le hubiera aplastado el pecho, algo muy pesado, y le quitaba todo el aliento. -/Tu... tu no puedes... tu no puedes casarte conmigo.../-

Las ultimas "palabras" del rubio lo descolocaron completamente. -Joey.- Llamo con un hilo de voz estirando la mano para acariciar el dorado cabello pero este rehusó la caricia.

-/NO!/- Quedo arrodilladlo frente al castaño, sus manos temblaban en su pecho, su mirada se mantenía agachada pero las lagrimas seguían mojando sus pantalones. -/Yo... yo solo causo problemas.../- Cada palabra que tenia que formar era un suplicio. -/Si... si algo... te pasa.../- Sus manos no dejaban de temblar a causa de los sollozos. -/No... no podría vivir con ello.../- Su llanto se volvió mas pesado y tuvo que cubrir su rostro con sus manos, odiaba llorar y aun más que lo vieran llorar.

-¿Qué podría pasarme?- Su voz seguía quebrado, pero su mente le impedía ponerse a llorar.

-/Algo... malo... A todas... las personas... que... que yo quiero... les pasa... algo... malo.../- Se abrazó a si mismo, aun con la mirada agachada. Alzo el rosto en cuanto sintió una mano tomar la suya y colocar un frio metal en uno de los dedos.

-Si quieres cuidarme... si quieres que nada malo me pase...- Miro a Joey con algo que jamás miro a los demás: Suplica. -Entonces no me dejes, déjame vivir una vida contigo.

"Seto...". El rubio se abrazó con fuerza al castaño y recargo su cabeza contra el pecho del mayor empapando de lagrimas de felicidad y tristeza mescladas. "Te amo... te amo... te amo" Algo en su interior le decía que Seto escuchaba lo que pensaba.

-¿Entonces?- Se separo un poco del cachorro para alzar su rostro y secar las lagrimas que aun se deslizaban por las blancas mejillas. -¿Aceptas ser mi esposo, Joseph Wheeler?-

Joey solo sonrió y negó suavemente con la cabeza. -/Es Joseph de Kaiba/.- Sonrió aun más.

-Cachorro.- Se acerco a los labios del rubio y lo beso con ternura, suave, lento pero decido y determinado a saborear cada momento, cada segundo con su hermoso rubio. "Joseph de Kaiba... Suena bien..."

Caminaba tranquilamente por el jardín aunque hacia algo de frio, por no decir mucho; pero era normal, después de todo era invierno. Se acomodo la bufanda gris y la chamarra café y se tallo las manos enguantadas. Tenía bastante frio pero eso le ayudaba a pensar con más tranquilidad. Miro hacia su izquierda y le sonrió al canino castaño que caminaba a su lado, estiro la mano y le acarició la cabeza; le agradaba mucho la compañía de Taiyo.

Se detuvo cuando llego a una parte muy conocida del jardín de la mansión Kaiba: un enorme árbol de cerezos, que en ese momento esta sin follaje, con dos cuerdas amarradas en una de las ramas mas duras y estas a su vez atadas a un pedazo de madera, algo podrida; en otras palabras un columpio; frente al árbol una fuente circular que se encontraba congelada... un paisaje hermoso, algo triste, pero aun así hermoso.

Se sentó en el columpio y se meció ligeramente. Taiyo se recostó en el pasto a su lado. Se quito uno de los guantes y miro uno de sus dedos de la mano derecho, en este relucía un hermoso anillo de plata con un zafiro en el; un calor lo invadió por dentro y llego hasta sus mejillas haciéndolas sonrojar levemente. Aun sentía que todo era un sueño.

Suspiro con cansancio, hacia ya tres días que Seto le había pedido matrimonio y ya se tenia planeada la boda para dentro de dos semanas, le parecía bastante abrumador... todo lo que había que preparar: los invitados, la comida, el lugar, la música, las flores, todo era mucho. Al menos Seto parecía manejarlo todo a la perfección.

Metió su mano a su bolsillo y saco una hoja blanca, doblada y arrugada, la miro y sonrió con algo de tristeza. La verdad era que el tenia planeada su boda, pero al parecer no era como Seto la quería; Joey tenia pensado una pequeña ceremonia, pero no por eso nada impresionante; él había pensado en todo... una ceremonia solo con amigos y conocidos cercanos, una pequeña fiesta en la misma casa, todo pequeño pero perfecto. El único problema era que el CEO parecía querer una gran boda y no tomaba muy en cuenta sus ideas.

Sacudió su cabeza intentando alejar esos pensamientos; Seto quería lo mejor para los dos y por eso lo dejo en sus manos. -"Y ahora que lo pienso... dentro de cinco días va a ser navidad... jeje... con tanto alboroto se me había olvidado, me pregunto... ¿Qué podre regalarle a Seto?"- Se mantuvo ocupado pensando en el regalo perfecto.

Sintió como unos brazos se colocaban suavemente en su espalda y era ligeramente empujado provocando que se meciera en el columpio. Sintió el aire frio acariciar su rostro y rápidamente se aferro a las cuerdas del columpio. Sintió su cabello moverse hacia el frente en cuanto la fuerza de gravedad lo empujo de regreso. Volvió a sentir las manos, pero esta vez sosteniendo sus manos, que aun se mantenían sobre el columpio, deteniendo por completo el movimiento de este.

-... Seto...- Escapo silenciosamente de los labios del rubio mientras echaba la cabeza para atrás y alzaba al vista.

-No es bueno que este afuera con este frio, cachorro.- Dijo suavemente sin soltar las manos del rubio. -Podrías enfermarte.- Deslizo las manos por los brazos de Joey y paso rozando los hombros para después abrazar su cuello e inclinarse para quedar a la altura de su oído. -No quiero que mi futuro esposo se enferme.- Susurro suavemente.

-/Seto/- Sonrió tontamente con un sonrojo pintado en sus mejillas. -/¿Cómo va todo?/-

El CEO solo soltó un suspiro. -Pues bien...- Soltó el cuello del rubio, le dio la vuelta al columpio para después levantar a Joey para el sentarse en el columpio y sentar al rubio en su regazo, abrazando su cintura para evitar que se callera. Joey solo se ruborizo y coloco sus manos sobre los hombros de sus prometido para adquirir mayor apoyo y poder ver bien el rosto de Seto.

-/¿Sucedió Algo?/- Pregunto mudamente, moviendo los labios despacio para que el castaño entendiera el mensaje.

-Nada que no pueda arreglar.- Soltó en otro suspiro. El rubio se limito a acurrucarse en el pecho del castaño y descansar un momento y resguardarse del frio. Kaiba enterró su rostro entre los mechones dorados. -La verdad es que ya quiero que llegue el día de nuestra boda.- Beso suavemente los cabellos de su cachorro. -Aunque con estos preparativos y los torpes con los que tengo que lidiar, me hace pensar que va hacer muy difícil.-

-/¿Por qué no hacemos una boda mas chica y más sencillas?/-

-Eso si que no, Joey.- Dijo bastante serió. -Yo quiero darte lo mejor, lo que mereces.- Se podía percibir decisión en su tono de voz.

-/Seto.../- Acarició la mejilla del castaño. -/No necesito una gran boda, solo con casarme contigo soy feliz, en serio/- Estas "palabras" hicieron sonrojar al CEO que escondió su rostro en los dorado cabellos. -/De echo.../- Saco nuevamente la hoja de papel y se la paso. -/Había planeado que nuestra boda fuera así.../- Se sonrojo. -/Faltan detalles, pero seria una bonita ceremonia./-

-¿Por qué no me dijiste nada?- Pregunto mirando la hoja, era una boda bien planeada; sencilla pero elegante.

-/Pensé que... que no querías mi opinión./- Su mirada miel reflejo un deje de tristeza.

El CEO rió, algo que no hacia muy a menudo. -Por supuesto que quiero tu opinión.- Acarició la cabellera rubia. -De echo, es la tuya la que más me importa.- Movió con delicadez la cabeza del rubio paraqué quedara en un ángulo en el cual pudo unir sus labios. -Si quieres que la boda sea así, así la haremos...-

-/En serio?/- La emoción brillaba en sus ojos, estaba emocionado de por fin poder ayudar a su prometido. -/Empecemos a prepararlo todo./- Hizo ademan de querer levantarse pero fue detenido por unos fuertes brazos sosteniendo su cintura.

-Aun tenemos un poco de tiempo m cachorro.- Le susurro al oído de manera seductora, lo que lo estremeció y sonrojo.

Se tenso al sentir al castaño besando su cuello y mordiéndolo suavemente; se estaba poniendo nervioso pero se dejaba hacer, al menos hasta que sintió una traviesa y curiosa mano acariciando su pierna y deslizándose por su muslo interno.

Se levanto de golpe con la respiración agitada y la cara roja. -/Sera mejor que nos apresuremos, la boda no se organizara sola./- Se dirigió con pasos nervioso hacia la casa mientras era seguido por el canino castaño y la mirada azulina.

Seto soltó un bufido exasperado, siempre que buscaba ese tipo de contactos con el rubio este siempre rehúya, no sabia bien porque pero lo hacia... y eso comenzaba a molestarlo; no solo amaba al rubio, también lo deseaba con locura... y ese deseo iba en aumento.

Aun algo molesto se levanto y siguió al rubio a una distancia considerable. Cuando se metieron a la casa el rubio fue directamente a sentarse en la sala, Kaiba solo lo miro y suspiro. Seria paciente, esperaría el momento adecuado para hacer completamente suyo al rubio.

El sonido del timbre lo saco de sus pensamientos y noto como el rubio se levantaba con la intención de ir a abrir la puerta, pero antes de que pudiera dar un paso más, lo atrapo de la cintura y lo atrajo contra su pecho. -Jack puede abrir.- Dicho esto beso con pasión al rubio.

Joey soltó un gemido de sorpresa que se ahogo en los labios de su prometido. Casi al instante correspondió el beso que mezclaba, amor, pasión, deseo... eso y más hervía en ese beso. Dejándose llevar por esas sensaciones rodeo con sus brazos el cuello de su amante.

El castaño al sentir como ere correspondió deslizo una de sus manos hasta a parte trasera del rubio y la apretó con delicadeza a lo que el rubio gimió pero no detuvo el beso. Cuando sus pulmones empezaban a clamar por aire se separan lentamente mirándose de una manera llena de una pasión y una locura incomparables.

-Siempre tan hermoso.- Ronroneo el castaño con voz suave y sensual. Se acerco lentamente a los labios del rubio con la intención de volver a devorarlos.

-¿Interrumpimos?- Hablo una voz que obligo a que el CEO se detuviera en lo que estaba a punto de hacer. Esa voz le era familiar... demasiado.

-¿Moki?- Giro con cierta molestia pero sus ojos se abrieron ante la sorpresa de no ver solo a su hermano; estrecho la mirada y miro con enojo al segundo intruso. -Yami...-

-Me alegro verte de nuevo, Seto.- Dijo el mencionado anteriormente: Un joven de alrededor 25 años, cabello rubio teñido de negro con rojo, peinado en punta y con unos mechones rubios cayendo desde su frente; unos profundos y misteriosos ojos amatistas; un porte elegante y serio; vestía unos sencillos pantalones de mezclilla, ligeramente ajustados de la parte de arriba y acampanados en la parte de abajo; una camisa blanca, sin corbata, desfajada, con los primeros botones desabrochados, sobre la camisa un saco informal negro desabrochado.

-Yo también, hermano.- Dijo el otro recién llegado, el que mostraba una tierna y sincera sonrisa, Mokuba Kaiba, hermano menor de Seto: No pasaba de los 20 años, cabello negro, largo y alborotado que le llegaba hasta la cintura; unos brillantes ojos color plomo; vestía un pantalón de mezclilla negro sencillo, una playera azul cielo de manga larga y un chaleco negro. -Ah! Y lamentamos interrumpir...- Miro con curiosidad al rubio que estaba junto a Seto, por no decir que este lo mantenía abrazado contra su pecho. Joey se ruborizo al saber que los habían visto besarse.

Kaiba solo soltó un bufido molesto. -Moki, Yami...- Dijo para que estos se acariciaran un poco y despejo al rubio de su pecho pero no le soltó la mano. -Les presento a Joey Wheeler, MI prometido.- El mencionado solo se sonrojo e hizo una cortés reverencia. -Joey, ello son mi hermano menor: Mokuba y mi primo: Yami.-

El rubio solo atino a hacer nuevamente la reverencia, en ese momento ni siquiera tenia papel para poder responderles escribiendo.

El de cabello teñido fue el primero en acercarse al rubio, tomo la mano libre del rubio y la elevo un poco. -Es un honor y un placer conocerte, Joey.- Dicho eso, guio la mano que sostenía y deposito un suave y cortés beso sobre ella, lo que hizo que los colores se le subieran aun más pero recibió el gesto con una pequeña sonrisa.

El castaño solo observo a su primo como si quisiera matarlo y este solo sonrió con tranquilidad.

-Si, bienvenido a la familia Kaiba, Joey.- Se acerco al rubio dispuesto a darle un inocente beso en la mejilla pero al ver la cara de su hermano mayor decidió que era mejor solo darle un apretón de manos, algo que el rubio recibió con una hermosa sonrisa. -¿Y como fue que se conocieron?- Pregunto algo curioso.

Joey solo movió los labios como una especia de balbuceo, pero ni un solo sonido escapo de ellos. Seto lo observo y sintió algo encogerse en su pecho; su prometido tenia una mirada apagada y triste y no le gustaba para nada; en ese momento sintió a Kage jalándole el pantalón y mirándolo de manera suplicante, como si quisiera que lo sacaran. Sonrió internamente, esos perros, de alguna manera, siempre sabían cuando el necesitaba algo de ayuda. -Joey...- Lo llamo con voz suave. -¿Por qué no sacas a pasear a Kage y Taiyo? Al parecer están algo nervioso ¿Si?- Noto como el rubio lo miraba con una ceja alzada y entendió el mensaje. -No te preocupes, de todas maneras tengo que hablar con ellos.- Miro a su hermanito y a su primo de reojo.

El ojimiel solo asintió con una pequeña sonrisa y con un enorme alivio en el interior; ahora Seto les explicaría su situación y ya no se sentaría tan incomodo. Se despidió con una reverencia y una sonrisa de los recién llegados y empezó a caminar hacia los jardines con dos perros prácticamente brincando de emoción.

Los ojos azules observaron como se iba el rubio y después se fijaron en un los dos recién llegados. -A mi estudio.- Dijo cortante mientras comenzaba a caminar en dirección a la habitación mencionada.

Atravesó la puerta de madera y dejo pasar a su primo y a su hermano, cerro la puerta y se fue a sentar en el sillón que se hallaba en la habitación; los otros dos imitaron su acción en el sofá.

-Pensé que llegarían dentro de una semana...- Dijo como si fuera algo malo.

Yami solo se encogió de hombros. -Me encontré con Moki en Egipto y decidimos regresarnos juntos...-

-Y como vimos que había vuelos disponibles para un poco antes, pues... decidimos regresarnos un poco antes.- Jugo distraídamente con uno de los mechones de su cabello. -No pensé que te molestaría tanto, Seto.-

El castaño los miro... suspiro... y dijo tranquilamente: -No me molesta... mucho...- Agregó.

-Lo siento.- Dijo Moki.

-Si, no queríamos importunarte, Seto.- Un brillo divertido brillo en los ojos amatistas, algo que el castaño sabia no era bueno. -Aunque debo decirte que jamás espere entrar a tu casa y encontrarte casi violando a un joven que fácilmente podría ser el novio de Mokuba.- Sonrió de manera imperceptible al notar como el CEO fruncía el ceño molesto y estrechaba los ojos de manera amenazante; pero con un sonrojo pintando en sus mejillas.

-Parece una buena persona.- El pelinegro intentaba relajar el momento. -Me callo bien, aunque es algo...-

-Callado.- Termino el oji amatista por su primito.

Seto desvió la mirada a su escritorio y observo el dibujo que le había regalado su Joey. -Hay algo que no les pude decir...- Se levanto y camino hasta pararse frente a uno de los ventanales de su estudio, miro como Joey jugaba con los perros de manera animada y enérgica. -Por razones que preferiría no decir... Joey... él... no puede hablar.-

Eso dejo con cierto asombro a ambos primos Kaiba.

-Es... ¿Es mudo?- Pregunto Moki.

-No exactamente, fue en un accidente en el que perdió el uso del habla...- Se mordió levemente el labio inferior.

-¿Un accidente?- Yami alzo la ceja en señal de curiosidad.

-No pienso contarles más.- Sentenció serio. -Eso es todo lo que necesitan saber.-

-De acuerdo.- Contesto Moki algo molesto. -Al menos dimos donde lo conociste o cuando...-

Para sorpresa del oji violeta y el moreno, Seto se sonrojo violentamente pero se dio la vuelta rápidamente para que no lo notaran. -E... Eso no tiene importancia ahora.-

-Pe...- El menor de los Kaiba intento hablar pero fue cortado por su hermano mayor.

-Los he llamado para que sean mis padrino, la boda se llevara a acabo dentro de dos semanas, Joey y yo nos encargaremos de organizarlo todo.- Había hablado más rápido de lo normal. -Bien, eso es todo... pueden quedarse en una de las habitaciones de huéspedes.- Salió rápidamente del lugar sin siquiera recalcar que era su estudio personal.

Se recargo en una de las paredes cercanas a su estudio y soltó un suspiro. Si, Seto Kaiba se había puesto nervioso, pero no quería tener que contar como es que conoció al rubio... su hermano y su primo pensarían que esta loco y que solo quiere abusar del rubio.

Más tranquilo recupero su común compostura y camino en dirección a su habitación, se sentía tremendamente agotado y lo que más quería era descansar un poco.

Lanzó la pequeña pelta roja lo más fuerte que pudo logrando que se perdiera entre unos árboles, mientras observaba con una brillante sonrisa como ambos caninos corrían tras ella.

Se acomodo un poco su dorado cabello y se limpio el sudor de la frente; había estado todo la tarde jugando con los perros y entre lanzarles la bola, correr, evitar que se le lancen enzima... se había cansado.

Se dejo caer en el pasto y se recostó y miro el cielo; los colores de la tarde comenzaban a pintar el cielo, con toques amarillos, naranjas, rojos, violetas, entre otros; se veía realmente hermoso, a pesar de haber amanecido con mucho frio, parece que ese día le fue bendecido con una linda tarde.

Escucho unos pasos animados y luego sintió como una pelota era puesta en su mano con algo húmedo, lo que clasifico como baba de perro. Dejo la bola en el pasto y con el mismo se limpio la mano; después sintió un cálido y húmedo aliento cerca de su cara y después dos cosas húmedas que le lamian el rostro, lo que le ocasionaba cosquillas.

-"Jajaja... Basta!"- Acaricio a Taiyo con una mano y a Kage con la otra. -"¿Les parece si descansamos un poco?"- Sonaría estúpido pero... realmente sentía que ambos caninos le entendían.

En respuesta obtuvo a ambos perros recostándose y recargando su cabeza sobre su pecho. Joey estiro sus manos y con cada una acaricio la cabeza de cada canino para después dedicarse a observar el pasar de las nubes y como su blanco color se manchaba de un tinte naranja difuminado a rojo claro.

-"Seto..."- Fue el único pensamiento que logro aflorar en su mente; quería mantener su mente despejada pero no lo lograba. -"Yo...siento... me siento... cansado"- Un suspiro escapo de sus labios. -"Aun sigo sin poder creer esto... la boda, tú... es demasiado... Algunas veces creo que es solo un sueño."- Cerro los ojos y sonrió. -"Pero no lo es..."-

Se sentía tan... feliz... pero había algo que lo molestaba y era la manera en la que a veces Seto actuaba; no es que fuera algo malo es solo que... algunas veces empezaba a darle caricias que, sinceramente, lo volvían loco, lo... excitaban, pero algo en su interior se alarmaba con esas caricias, se asustaba y salía corriendo; no conocía el porque de esa reacción ¿Sera inseguridad? No estaba seguro, solo sabia que él era, bueno... virgen... y le daba algo de miedo, pero quizá también era el no saber complacer a Seto lo que lo hacia ponerse nervioso; la verdad no estaba seguro.

Soltó un suspiro pesado intentando sacar toda su frustración y de cierta manera lo logro. Sacudió su cabeza para terminar de sacar todas esas ideas que lo confundían de su cabeza y decidió concentrarse en otras cosas.

La boda, por ejemplo: Buen distractor. Aun había muchas cosas que organizar, pero al menos ahora seria un boda mucho más chica y menos conflictiva pero aun así aun quedaban muchas cosas por hacer: Elegir la flores, la banda que tocaría, en que parte del jardín se realizaría la ceremonia, la decoración, los trajes, la comida, las mesas, la lista de invitados, las bebidas... todo eso y más. Al menos le aliviaba de cierta manera que Seto estaría ocupado con eso y no intentaría intimar con él.

Otra cosa que aun le tenia ligeramente preocupado era el asunto de los padrinos; lo más probable es que Seto escoja a su hermano y a su primo, pero él aun no estaba seguro; había logrado contactar a su primo Yugi por correo informándole la situación y pidiéndole que sea su padrino y de paso pidiéndole que por favor le informe a su viejo amigo, Tristán, de lo mismo y con la misma proporción.

-"Ja! Me encantaría ver la cara de Yugi y Tristán cuando se enteren... lo más probable es que Tristán me exija una explicación."-

-¿Joey?- Un voz lo saco de sus pensamientos y lo obligo a incorporarse para ver de quien se trataba, el hermano menor de Seto... Mokuba según recordaba. -Hola... ¿Te molesta si te hago algo de compañía?-

El rubio negó con una sonrisa que provoco un color carmín en las mejillas del moreno.

-Toma...- Le paso un cuaderno y una pluma. -Así podremos platicar mejor.- Le sonrió mientras se acomodaba junto al rubio y acariciaba a Taiyo que era el que estaba más cerca de él.

-Gracias, Mokuba-

-Solo dime Moki.- Dijo con una sonrisa.

-De acuerdo.- La sonrisa también la mostro el rubio.

-Y dime... ¿Cómo... como es que conociste a mi hermano?- Pregunto con air distraído.

-"¿Eh?"- El rubio se tenso y después se ruborizo. -Pues... es una extraña historia...-

-Jajaja... Entiendo.- Miro al rubio. -¿Y podrías decirme como te lo propuso mi hermano? La verdad no me lo imagino siendo romántico.- Lo ultimo lo agrego con aire divertido.

El rubio se sonrojo aun más pero le "conto" más o menos como fue.

Mokuba rio divertido. -Sigo sin poder imaginarme a Seto siendo romántico.-

-Pues a mi me pareció bastante bien.- Ambos rieron.

-¿Y que has pensado para la boda?- Jugo con uno de sus mechones.

-La verdad tenemos un plan, pero apenas estamos organizando todo.-

-¿O sea que todavía no eligen la canción para su primer baile como esposo?- Pregunto con emoción. El rubio se sonrojo cuando escucho la palabra "esposos" y negó con la cabeza. -¡Genial!- Exclamo aun más emocionado. -Porque tengo algunas ideas, pensé en mostéaselas a Seto pero es demasiado serio y no creo que ni siquiera me haga caso.- Se cruzo de brazo en una expresión infantil de molestia. -Y quizá a ti si te gusten ¿Te parece si te las muestro?-

El rubio asintió con una brillante sonrisa; le encantaba el apoyo que le estaba dando y al parecer Moki era una persona muy agradable y podrían llegar a ser grandes amigos.

-Yey!- Busco algo en su bolsillo y saco un pequeño aparato negro con forma cuadrada, con una pantalla y unos botones, además de unos audífonos blancos enroscados alrededor del aparato. Joey reconoció el aparato como un reproductor de música. Desenredo los audífonos y se coloco uno en la oreja y el otro se lo coloco a Joey. -Escucha.- Apretó un botón y la pantalla se iluminó y después apretó otros botones con flechas de arriba y abajo para después apretar el botón de reproducir.

Se escucho el sonido de una guitarra con un rito suave pero constate y después la batería que acompasaba los acordes de la guitarra en un ritmo suave y de cierta manera alegre, al mismo tiempo que sonaba la voz de una mujer.

Kiss me out of the bearded barley
Nightly, beside the green green grass
Swing, swing, swing the spinning step
You wear those shoes and I will wear that dressOh, kiss me beneath the milky twilight
Lead me out on the moonlit floor
Lift your open hand
Strike up the band and make the fireflies dance
Silver moon's sparkling
So kiss meKiss me down by the broken tree house
Swing me upon its hanging tyre
Bring, bring, bring your flowered hat
We'll take the trail marked on your father's map

Oh, kiss me beneath the milky twilight
Lead me out on the moonlit floor
Lift your open hand
Strike up the band and make the fireflies dance
Silver moon's sparkling
So kiss meKiss me beneath the milky twilight
Lead me out on the moonlit floor
Lift your open hand
Strike up the band and make the fireflies dance
Silver moon's sparkling
So kiss me
So kiss me
So kiss me
So kiss me

Bien... quizá no era la canción con la letra más profunda del mundo, pero era muy hermosa, además de tener un buen ritmo... aunque no es exactamente para bailar en una boda como canción de apertura, no era una mala opción.

-¿Te gusto?- Pregunto Moki quitándole el audífono para volver a guardar su reproductor en su bolsillo. El rubio asintió con efusividad. -Jeje... me alegro...- Miro detenidamente al rubio. -Sabes... desde la primera vez que te vi, me pareciste... especial.-

-¿En serio?- Eso si que confundió a Joey. -¿En que sentido?-

-No estoy muy seguro...- Miro al rubio, cada detalle, cada facción. -Quizá no me vuelvas a hablar después de esto y mi hermano me odie...pero...- Dejo la frase al aire, confundiendo aun más al rubio.

-¿De que hablas Moki?-

Sus ojos miel se abrieron por la sorpresa al igual que sus manos dejando caer el cuaderno que sostenía; su cuerpo su paralizo y su mente volvió un torbellino de confusión... No entendía... no entendía... ¿Por qué lo hacia? Quería moverse pero simplemente no podía, su cuerpo no reaccionaba, la impresión lo dejo inmóvil. Todo eso y mas sintió cuando los labios de Mokuba se unieron sorpresivamente a los suyos.


La cancion q aqui muestro es: Kiss Me de Six Pence None The Richer (Lo se WTF con el nombre)

Proxi Capi!

"White Walk To The Altar"

¿Q pasara en la boda del gatito necio y el cachorro corazon de oro? Jejeje... lo descubriran el siguiente capi pero antes...

"Especial. White Day and Silent Night" (Especial de Navidad) Se q navidad ya paso pero este lo escribi en navidad n.n

SilveR WolF