Yey! Primer Capi!!


- TIERRA A LA VISTA!!- Grito efusivamente.

-LEE!- Le recrimino la rubia. -Deja de gritar eso, ya lo sabemos...-

-Vamos Tsunade-sama, no tiene porque ponerse así... Disfrute la primavera de su juventud!!-

-¿Juventud?- Pregunto algo divertido otro chico moreno. -Tsunade tiene de todo, menos juvent...- Fue callado por un poderoso puñetazo de la mujer.

-Vuelve a decir algo así y te tirare por la borda, ¿escuchaste?-

-¿Acaso no puedes pensar antes de hablar, Kiba?- Pregunto un chico algo serio, su boca era cubierta por una amplia bufanda negra y roja y sobre sus ojos unos gogles oscuros.

-No sigas, Shino...- Replico el joven. -Bien, bien... en fin... hay algo que todavía no entiendo...- Se cruzo de brazos. -¿Por qué tenemos que ir a la ciudad imperial?-

El chico serio se encogió de hombros. -No lo se, pero yo creo que es suicido, no tenemos muy buena reputación que digamos.-

-Ustedes no irán.- Hablo firme una voz que recién aparecía en cubierta.

-¿A que te refieres?- Kiba alzo una ceja.

-A que yo seré quien vaya, ustedes solo esperaran.- Dijo al tiempo que se acercaba a una de las orillas del barco, no era muy grande, pero era ligero y rápido.

-¿Acaso estas loco?- Shino se acerco hasta el chico. -Ir hasta allá es...-

-...suicidio...- intervino Lee algo serio, extraño en el.

-Lo se...- Miro la luna y dejo que la brisa marina acariciara su rostro. -... llegaremos al amanecer, me tardeare aproximadamente un par de horas en llegar hasta la ciudad desde la costa norte...- Silenció. -... si no he llegado cundo la luna alcance su zenith1, se irán sin mí-

-¿¡QUÉ!?- Exclamaron todos los presentes.

-Pero, Sasuke, no podemos...- Kiba intentaba persuadirlo.

-Es una orden.- Dijo cortante.

-Si así lo quieres...- Agrego Shino en un disimulado suspiro.

El sol comenzaba a calentar el ambiente, dándole un aspecto un aspecto tranquilo al ambiente. El bosque que rodea la ciudad de Shura, capital del reino de Konoha, era extenso y verdoso, quizá porque era primavera.

Una sombra veloz cruzaba sigilosa el lugar, sus ágiles movimientos la hacían parecer una ilusión, se perdía fácilmente entre el espeso follaje de los árboles, asegurándose de no ser detectado por ninguno de los viajeros que cruzaban el camino directo a la ciudad imperial. Tenia que llegar, entrar, encontrarlo y salir antes de la media noche... todo eso sin ser detectado, sonrió de medio lado, parecía algo fácil.

No faltaba mucho para el medió día cuando diviso el castillo, se veía desde lejos ya que se encontraba en la parte más alta de Shura2, fabuloso, ya le faltaba poco, solo necesitaba llegar hasta el castillo. Brincó hacia otra rama y se dio cuenta de otras cuatro presencias, se maldijo en silenció, ¿Cómo no se había dado cuenta de esas presencias? Estaba demasiado distraido pensando en cierta persona. -"Genial Sasuke, ahora tienes que encontrar la manera de perderlos."- Pensó el moreno mientras intentaba descubrir de donde venían aquellas molestas presencias.

Después de unos segundos recayó en algo, lo estaban rodeando, llevo su mano hasta su cintura para tomar el mango de su espada que se mantenía oculta por la amplia gabardina. Sonrió de medio lado antes de desenfundarla y lanzar un ataque al aire para evitar que un par de dagas le hicieran daño alguno.

Dio un ágil salto hacía otro árbol para esquivar otra serie de navajas que volaban sigilosas contra el moreno. Aterrizo con gracia en un pequeño claro al tiempo que adoptaba una posición de defensa. -Salgan, muestren sus rostros.- Amenazo el chico.

Como respuesta obtuvo un ligero crujir de ramas para después aterrizar con la misma gracia que él, cuatro personas que lo rodearon.

-"Maldita sea"- Pensó el joven al notar la vestimenta que traían puesta sus atacantes; una capucha negra acompañada de una camisa negra de manga larga ceñida al cuerpo al igual que un pantalón de cuero negro sobre el cual iban las botas negras con broches plateados, y encima de todo esto una ligera armadura azul oscuro que constaba de rodilleras, protección en los antebrazos, hombros y pecho, además de unos guantes de malla del mismo color, aparentemente la armadura no debía pesar mucho ya que las cuatro personas podían moverse con mucha facilidad. Sus rostros eran cubiertos por unas mascaras blancas que únicamente poseían dos pequeñas aberturas para los ojos, la única diferencia entre las mascaras era el símbolo dibujado a la altura de la frente. -"El escuadrón Anbu"-

Antes de que pudiera reaccionar los cuatro personajes se abalanzaron contra el azcabache con ágiles y rápidos movimientos. Sasuke dio un veloz giro a su espada logrando golpear a uno de sus enemigos en el pecho para tirarlo al suelo, otro de los individuos tomo entre sus manos varias dagas, tres en cada mano, para lanzarlas después de que un brillo anaranjado recorriera sus manos y las dagas se vieran envueltas por fuego. El moreno dio un giro hacia atrás logrando esquivar fácilmente el ataque, pero antes de que pudiera reaccionar recibió una fuerte patada en la espalda que lo llevo hasta el suelo.

-"¿Cómo demonios se enteraron de que estaba aquí?" Fui bastante cauteloso, inclusive oculte mi presencia"-

-Así que era verdad...- murmuro para sí.

-Por supuesto... ¿Acaso crees que te mentiría?- Dijo otra voz oculta entre las sombras. -Al fin y al cabo... tenemos un trato.-

-... y necesitamos trabajar en equipo para cumplir nuestros objetivos.- Una sonrisa maliciosa se dibujo en sus labios. -En verdad es una pena, ese chico es muy apuesto. -Observaba con atención la imagen que se formaba en el agua. -El escuadrón Anbu fue informado a tiempo de nuestro "invitado".- Rió al igual que su acompañante.

-"Mierda!"- Maldijo para si, no había logrado vencerles, apenas le había dañado la pierna a uno y el brazo a otro. -Tsk.- Su rostro se contrajo levemente de dolor al caer después de brincar para esquivar un ataque. Miro su costado, no era una herida profunda y no sangraba mucho, pero aun así llegaba a ser bastante molesta.

-Uchiha Sasuke, ríndete si no quieres que te capturemos por las malas- Hablo un miembro de los Anbu.

Sasuke sonrió de medio lado y enfundo su espada, alzo las manos en señal de rendición. Los cuatro miembros del escuadrón especial se acercaron cautelosos dispuestos a arrestarlo.

En un rápido movimiento Sasuke llevo sus manos hasta el suelo haciendo aparecer un símbolo anaranjado a sus pies, para después lograr formar una espiral de fuego a todo su alrededor y alejar a los miembros de la policía secreta del rey.

Aprovechando la distracción, Sasuke brinco entre las ramas de los árboles y comenzó a perderse entre el denso follaje. -"No es honroso huir, lo se, pero son demasiados, podría contra uno o dos pero..." Sus pensamientos fueron interrumpidos por una ligera esfera de fuego que por poco lo golpea. -Mierda.- Maldijo en voz baja, no lograba librarse de esos sujetos.

Una bola de humo frente a el lo detuvo para después revelar a uno de los atacantes que lo pateo fuertemente en el estomago haciéndolo caer hasta el suelo.

El moreno se levanto pesadamente antes de escupir algo de sangre, se dispuso a desenfundar su espada pero un golpe a la altura de su nuca lo dejo inconsciente.

Había un silencio completo que era únicamente traicionado por un rápido caminar, la figura atravesaba los amplios pasillos del castillo con prisa.

Sus botas de tacón resonaban en el piso de mármol que llevaba a la ala privada de palacio. Se detuvo ante una enorme puerta de madera de roble finamente tallada, respiro hondo para recobrar la compostura y comenzó a acomodar la falda de su vestido. Toco con suavidad para recibir un "Adelante" algo molesto. Poso su enguantada mano sobre la puerta y la abrió lo suficiente para poder ingresar en el enorme estudio.

Comenzó a avanzar con tranquilidad a través de todos los estantes atiborrados de libros antiguos y pergaminos, se detuvo frente a un amplio escritorio de caoba, tallado a la perfección, que estaba lleno de diversos documentos, pergamino y libros.

-¿Qué quieres?- Pregunto algo exasperad la voz de un hombre que se mantenía oculto tras el enorme respaldo de su sillón de un tono azulado mientras le daba la espalda a la chica.

-Bueno, su majestad...- La chica comenzó a jugar nerviosamente con una punta de su rosado cabello. Se acerco un poco más al escritorio para intentar ver la figura oculta en el sillón y es que a pesar de los enormes vitrales de la habitación lo único que realmente iluminaba el lugar era la chimenea de mármol blanco detrás del escritorio.

-Habla ya, Sakura...- Sentenció el hombre.

-H...Hai... Vera mi señor ya lo hemos capturado.-

El hombre giro su sillón para quedar frente a la chica mostrando una expresión seria y expectante. Miró atentamente a la chica en frente suyo, unos 20 años aproximadamente, cabello rosa bastante largo que hacia juego con su vestido de copa violeta adornado con bordados de un rosa pálido. -¿De que estas hablando?-

-De Sasuke Uchiha, Jiraiya-dono3...- Ante estas palabras el peliplateado se levanto de golpe y miro a la chica con una seriedad que la hizo temblar.

-¿Cómo fue que lo capturaron?-

-Pue... pues recibimos información anónima de que estaba aquí y se lo comunicamos al escuadrón Anbu y...-

-¿Anónima?- Pregunto el rey con algo de incredulidad.

-H..Hai, mi señor... llego esta nota...- Dijo extendiéndole un pequeño papel sepia. -No tenemos remitente.-

El hombre se limito a mirar el papel comprobando que lo que decía la joven era cierto. -Bien, ¿Dónde esta?-

-En la cámara principal de las mazmorras, resguardado por los Anbu.-

El hombre se dirigió hacia la salida del lugar seguido de la chica, la capa del hombre ondeaba ante sus imponentes pasos.

-Jiraiya-dono...- Trato de decir la chica tímidamente. -Si me permite... ¿No debería avisarle al príncipe que...-

-Mi hijo se encuentra fuera, buscando a ese desgraciado ladronzuelo de ku...-

-MI SEÑOR!!- Una agitada voz atrajo la atención de ambos.

-¿Qué quieres Moegi? ¿No ves que su majestad esta ocupado?- Intervino la pelirosa con aire petulante.

-Dispénsenme, su majestad, dama Haruno.- Hizo una reverencia. -Pero, es sobre el prisionero, él...-

-¿Qué sucede con el?- La chica seguía presionando a la joven mensajera.

-Esta oponiendo resistencia y esta ganando terreno entre el escuadrón Anbu.-

-¡Qué! Eso es imposible!-

-Sakura.- Hablo serio el hombre al tiempo que aceleraba su paso hacia las mazmorras.

-Si mi señor.- Miro con desprecio a la niña. -Bien, ya puedes largarte.- Comento ácidamente antes de seguir los pasos del rey.

Después de unos cuantos minutos, ambos personajes se adentraron hacia las mazmorras, todo el lugar estaba completamente oscuro, ocupaban la parte inferior del castillo, llegan inclusive a estar bajo tierra. Todos los pasillos estaban cubiertos por piedra negra al igual que las paredes, la oscuridad era prácticamente total de no ser por unas pequeñas antorchas ubicadas en ciertos puntos a lo largo del pasillo.

Una enorme puerta de metal se abrió para darle paso al rey y a su consejera hacia una enorme habitación circular con el mismo material de los pasillos y diversas puertas repartidas alrededor de todo el lugar, un enorme candelabro negro que caía del techo era toda la iluminación.

Un joven moreno que se encontraba atado de manos brincaba ágilmente esquivando con facilidad los ataques de los cuatro encapuchados.

El azcabache aterrizo en el centro de la habitación, sus ojos se volvieron de un rojo sangre mientras adoptaba una posición de combate.

-Sakura...- Ordeno el rey al observar la acción del joven.

-Hai.- La chica coloco sus manos a la altura de su rostro, dio un rápido movimiento de manos para que únicamente quedaran los dos dedos indicies tocándose y de esta unión saliera un destello violeta directo hacia el Uchiha provocando que todo su cuerpo colapsara.

-Ni lo intentes.- Dijo el rey el ver como el joven intentaba juntar sus manos para realizar un hechizo. -Tu chakra ha sido anulado... ¡Atenlo, YA!-

En el acto los enmascarados lo ataron y lo pusieron de rodillas en el suelo. El hombre miro a su consejera la cual asintió y se aproximo hasta quedar junto al rey antes de abrir un pergamino y comenzar a leer en voz alta.

-Uchiha Sasuke, líder de los Hebi, se te acusa de ladrón, causar desorden público y blasfemar en contra de la corona de Konoha.- Sentenció la chica.

-Eso amerita pena de muerte... solo por ser líder de los rebeldes.- El rey miro al joven frente a él. -Pero puedo librarte de eso Uchiha.-

El joven alzo la mirada y sonrió de lado. -A cambió de algo ¿No es así?-

El rey solo frunció el seño. -Si...-

-¿Realmente cree que yo le ayudaría en algo?-

-Calla y deja terminar a su majestad!- Exclamo la chica.

-Es solo información...- Dijo el rey sin cambiar su semblante algo serio.

-mhn... ¿Qué clase de información?- Pregunto un tanto intrigado.

-Si tú me dices donde encontrar al kitsune, yo te dejare libre.-

-¿Realmente espera que yo le crea? Además, no se de que esta hablando, lo único que se es que el kitsune es un rebelde, pero no se donde en...- Fue callado por un puñetazo del rey.

-Bien, aparentemente tienes la boca bastante grande.- El rey observo como el chico lo miraba con burla. -Si esa es tu decisión.- Miro a los enmascarados. -Llévenlo a la celda de alta seguridad, Ya!- Ordeno el peliplateado.

-En seguida su majestad.- Contestaron los cuatro al omisolo al tiempo que uno de ellos levantaba al Uchiha en hombros y se lo llevaba por una de las puertas de metal.

-Si algún día quieres volver a ver la luz del sol, me dirás lo que quiero saber.- Sentenció el mayor de todos antes de que la puerta se cerrara.

-Disculpe Jiraiya-dono, pero creo que el no sabe nada.- Intervino tímidamente la chica.

-Lo se, pero no me importa.- Se dio la vuelta dispuesto a irse. -Lo que importa es capturar al kitsune.-

No podía acostumbrarse a la escasez de luz pese a que ya llevaban más de media hora caminando en entre los túneles de las mazmorras.

Junto sus manos intentando hacer algo, pero nada, ese extraño hechizo aun mantenía anulado su chakra. Miro a su alrededor y se dio cuenta de que estaba solo a excepción de los 2 miembro del escuadrón Anbu colocados en frente y detrás suyo, los otro dos ya se habían retirado.

No sabia mucho sobre los Anbu, excepto que son un grupo selecto de guerreros que están al servició privado del rey, su misión es proteger a toda la familia imperial y obedecer todos los mandatos del rey, pero sin ser descubiertos, era algo así como una especie de guardia secreta que la gente de los pueblos y ciudades toma por un mito.

-¿Por qué no le dijiste donde estaba el kitsune?- Pregunto el Anbu que se encontraba frente a el.

-Porque no se donde esta...- Dijo con desinterés. -Además, ¿Por qué el rey esta interesado en capturar a esa pequeña rata? Por lo que se, no es más que un pequeño revoltoso que se sabe esconder bien.-

-Se ve que no estas bien informado, no me sorprende que no sepas donde esta el kitsune.- Dijo nuevamente el de adelante suyo.

-Konoha esta compuesto por tres islas principales, además de varias islas más chicas, es difícil enterarse de cosas que únicamente ocurren en Bai He4.- Hablo con aire de superioridad.

-Bien, supongo que tienes razón.- Comento desinteresado el mismo Anbu al tiempo que colocaba sus manos sobre su nuca.

-El kitsune no es solo un... "pequeño revoltoso", como tu le dices...- Comenzó a hablar el Anbu detrás del moreno. -... Se ha convertido en un problema "extraño"-

-¿Extraño?- Repitió algo interesado el Uchiha.

-Pues... ha demostrado un alto de magia... es bastante hábil con los hechizos, además de que oculta a la perfección su presencia, pero eso no es lo que molesta al rey...-

-¿Entones?-

-Es que...- El primer Anbu intervino. -quien quiera que sea este sujeto ha logrado dar "conciencia" a la gente de que deben abrir los ojos y no dejarse oprimir por un gobierno injusto.- La voz del enmascarado sonaba algo... triste.

-Ha logrado que muchos aldeanos y ciudadanos se unan a los rebeldes.-

-Por eso es que el tipo ese pensó que yo sabia donde encontrarlo.-

-Así es...- Ambos sujetos se detuvieron ocasionando que el moreno detuviera bruscamente sus pasos.

-Pero ya les he dicho que no se nada de ese sujeto.- Gruño Sasuke.

-Aunque eso fuera cierto...- El segundo Anbu agarro del brazo a Sasuke, mientras el primero abría una puerta de metal para meter bruscamente al chico. -Tenemos la orden de encerrarte.- Lo siguiente que se escucho fue el sonido de la puerta cerrarse con fuerza y se escuchara la cerradura y un candado sellar la puerta. -No causes problemas.- Dijo uno de los Anbu desde un pequeño orificio con forma cuadrada en la puerta para después alejarse junto al otro Anbu.

-¿Realmente crees que este chico sepa algo sobre el kitsune?- Pregunto uno de los Anbus.

-No lo creo, Iruka.- Respondió el otro con desinterés.

-Manos mal.- Dijo en un suspiro al tiempo que se quitaba la mascara y se bajaba la capucha para postrar su cabello castaño largo, amarrado de una forma algo peculiar. -Con el trabajo que nos ha costado cubrirlo.-

-Nah! No te preocupes, será mejor que nos encarguemos de vigilar este pasillo, lo más probable es que venga a rescatarlo.- Dijo el segundo que, igual, se quitaba su mascara y su capucha para dejar a la vista una cabellera paleteada y un ojo que se mostraba divertido, ya que el resto de su cara estaba aun cubierta con una mascara de tela negra que iba desde la frente hasta el lado izquierdo de su rostro y tapaba su boca.

-¿Realmente crees que sea ten terco como para venir hasta acá y rescatarlo, Kakashi?-

-Hai... y será mejor que estemos aquí, no vaya a ser que se meta en un problema y lo atrapen...-

Suspiro con resignación. -Si, tienes razón.-

-Jeje...- Miro hacia delante y continuaron su camino en silenció.

-Pero...- Iruka coloco su dedo índice en su barbilla adquiriendo una expresión pensativa. -¿Quien fue el informante?-

El peliplateado se encogió de hombros. -No lo se, a mi Sakura-chan me dijo que recibió una nota anónima para los Anbu-

-¿Recibió?- Dijo algo incrédulo. -¿Cómo fue que la obtuvo?-

Kakashi se encogió de hombros nuevamente. -Dice que la encontró en su estudio, en lo personal no confió en esa niña.-

-mmm...- Miro el techo reflexivo. -... pero aun así es en la que más confía Jiraiya-dono, es prácticamente imposible contradecirla o desafiarla.-

-Nha... por eso me alegro de que únicamente el rey pueda darnos ordenes, esa niña jamás estará encima mió.-

Callo pesadamente sobre la cama, con trabajos se había logrado liberar de sus ataduras pero aun así no podía usar su chakra. -Maldita bruja.- Murmuro recordando a la chica que había hecho eso. Se dio la vuelta hasta quedar completamente boca arriba y miro como la suave danza que realizaba la única antorcha que alumbraba la celda.

Tomo el medallón de su cuello y lo observo atentamente... sintió como su corazón se aceleraba levemente al recordar como ese medallón llego hasta sus manos. -Naruto...- susurro. Sus ojos se cerraron intentando enfocar en su mente aquella bella imagen... aquella figura que lo cautivo con tan solo verlo una vez.

Se sintió vació, incompleto, como si le faltara una parte importante de su ser. -Maldita sea!- Grito para después golpear con fuerza la pared a su lado. Se sentía terrible, había viajado hasta acá tan solo por verlo una vez más, pero ahora esto... no solo no podría verlo, si no que abandono a su equipo. Sus ojos lucharon por retener las lagrimas, ¿Cómo pudo haber pasado esto? ¿Cómo fue que todo empeoro? Lo tenía perfectamente calculado, entraría por los túneles ocultos debajo de Shura que llegan hasta la orilla del palacio, entraría sin ser detectado y lo vería. Todo eso algo sumamente sencillo para él, pero... algo salio mal, de alguna manera se enteraron de su presencia, pero ¿Cómo?

Suspiro aliviado, al menos no encontrarían al resto de los Hebi... estaban perfectamente ocultos y quizá, al estar en palacio, podría verlo de nuevo, a su ángel y cumplir esa promesa...

Un chico que parecía no tener más de 17 años corría aprisa entre removiendo con los brazos las ramas que estorbaban su paso, miraba hacía atrás repetidamente, como si temiese que algo lo fuera a alcanzar.

El sol que se filtraba, esa tarde, entre los árboles descendía hasta el joven haciendo relucir su rubio cabello para que reluciera como si de oro se tratase, formando la ilusión de una dorada cascada que se deslizaba por su rostro hasta la altura del cuello por la parte de atrás y el fleco rozando las broceadas mejillas ocultando varias marcas sobre estas.

-¿Te vas sin despedir?- Una voz desde lo alto de un árbol hizo detener el rápido avanzar del chico.

-Sasuke...- Murmuro el chico con sus orbes de un azul zaphiro brillante abiertos a más no poder.

-¿Por qué te vas?- Pregunto acercándose al cuerpo del pequeño.

-Yo... debo irme, es lo mejor...- Se callo de golpe al sentir unos fuertes brazos rodeándolo y atrayéndolo hacia un fornido cuerpo.

-Quédate...- Susurro suavemente al oído mientras jugaba con uno de los mechones dorados del menor.

-No... no puedo... lo sabes.- Su rostro estaba inundado de un tinte carmín.

-Por favor...- Sus labios rozaban levemente el oído del rubio haciéndolo estremecer. -... te necesito.-

-Sasuke... por favor... no... hagas esto más difícil.- Se abrazó al moreno y hundió su rostro en el pecho del mayor intentando retener las lagrimas.

-Naruto... yo... te... a...-

-Por allí!- Se oyó una voz que se acercaba con prisa, seguida de varias personas.

-Lo siento.- Susurro el rubio logrando separarse del mayor.

-Naruto.- Lo intento retener pero el rubio se libero de su agarre.

-Escucha... te prometo que un día nos volveremos a ver.- Tomo el dije de su cuello y se lo quito para entregárselo al Uchiha. -Y esto es una manera de sellar esa promesa.- Los pasos se escuchaban más cerca, Sasuke parecía estático contemplando el objeto entre sus manos. -Hasta luego, Sasuke...- Se acerco y deposito un dulce beso en su mejilla para luego sonreírle y darse la vuelta y continuar presuroso su camino.

-Te amo...- Susurro al viento, su atención fue captada por los pasos que ya estaban bastante cerca, brinco hasta lo alto de un árbol para ocultarse entre el follaje, lo ultimo que fue la capa oscura del joven rubio perdiéndose entre la espesura del bosque.

Cerró los ojos y apretó fuertemente el medallón que llevaba en su mano. -Te encontrare, Naruto, tenlo por seguro.- Se coloco la cadena alrededor del cuello para después ocultar el dije entre sus ropas. -Pero, por ahora... espera...- Susurro nuevamente al viento antes de comenzar a avanzar entre el espeso follaje de los árboles...


1 Significa que la luna a alcanzado su mayor punto, es cuando se encuentra más alta en el cielo

2 Si no quedo claro... Shura (que es la capital del reino Konoha) también es conocida como la ciudad imperial.

3 Por si no lo saben, el honorífico "-dono" es utilizado para mostrar un enorme respeto, su nivel es aun mayor que "-sama".

4 Si no me explique, el reino de Konoha esta dividido en 3 islas principales, además de otras mas chicas, Bai He es la isla principal del reino donde se encuentra Shura(la ciudad imperial) y otros poblados.