Ey! Segundo Capi!! Enjoy it! n.n
-Sasuke...- Llamo con su melodiosa voz. -Sasuke, mira...-
-mhn- Fue la única respuesta del joven que se encontraba recargado en un árbol, antes de acercarse a un chico que se encontraba arrodillado frente a un río.
-Ves esa flor?- Pregunto indicando con su dedo una flor que se encontraba sobre la superficie del río mientras se mecía suavemente por el movimiento del agua; su color era blanco difuminado a un gris brillante con los pétalos del centro inundados de un tinte violeta, era muy parecida a la "Flor del loto" exceptuando por sus colores y el tallo que la sostenía y protegía de ser arrastrada por la corriente, se podría decir que parecía una combinación entre el loto y el liro acuático. -Es una flor muy rara... únicamente florece en otoño.- Comenzó a decir con su vista brillante y vidriosa. -Se llama "Noche de lotus", su nombre se debe a que, según se dice, en las noches de otoño, cuando la luna esta en su zenith parece que esta flor adquiere un brillo reflejando el de la luna. -Desde sus ojos comenzaron a deslizarse sigilosas lágrimas. -Es mi favorita.-
-¿Por qué?- Pregunto suavemente el ojinegro con su profunda mirada fija en la flor al tiempo que se sentaba junto al rubio.
-Es... única, especial... Oculta una belleza que únicamente algunos pueden apreciar... y todo eso lo logra tras haber luchado contra la corriente y el estrepitoso clima... contra la adversidad y eso la hace lo más hermoso...-
-Te equivocas...- El joven tomo el rostro del rubio para hacerlo girar hacia él y poder observar esos ojos brillantes, tan encantadores que le daban un aspecto tan inocente y lindo. Acerco sus manos hasta secar su lagrimas para después colocarlas sobre sus mejillas y comenzar la tarea de acariciarlas. -Tu eres lo mas hermoso...- Ante este comentario el chico sus mejillas arder pero se dejo conducir por la mano de Sasuke hacia la boca de este. -Tenlo por seguro.- Agregó antes de eliminar la distancia entre ambos y unir sus labios.
El beso era la viva encarnación del cariños, la ternura y el amor juntos, mezclados, haciendo sentir choques eléctricos en todo su cuerpo, desde sus bocas, por sus columnas, pasando por sus agitados corazones, permitiéndoles conocer el éxtasis del cariño, lo que pueden crear unos simples besos mimosos y tiernos, dulces y apasionados a la vez.
La mano izquierda de Sasuke rodeo la cintura del chico atrayéndolo más hacia el, queriendo sentir ese calor que lo hace sentir vivo, ese suave olor a naturaleza que lo embriagaba hasta volverlo loco, continuo con su juego de degustar aquellos rosados labios sin profanar en la boca. El menor coloco sus manos sobre los hombros del moreno buscando refugio, cariño, queriendo sentir el calor que hace vibrar su corazón y su cuerpo, queria estar por siempre así.
Sin embargo, el cruel oxigeno decidió desvanecerse de sus pulmones obligándolos a separarse en busaca de aquella esencia vital. Sasuke sonrió con ternura y cariño para después abrazar al joven el cual coloco su cabeza sobre el pecho del moreno disfrutando de las caricias en sus dorados cabellos.
El silencio les hizo compañía al igual que la luna llena en el cielo que comenzaba a despejarse provocando que su platina luz llegue al río para hacerlo relucir como si de cristal tratase, mientras que la solitaria flor se permitía brillas como una estrella en la tierra dándole la ultima pincelada a aquel bello paisaje, que seria grabado en sus mentes, agradeciendo a la naturaleza misma que pareciera querer acompañarlos en aquel amor profesado.
-Sabes...- Comenzó a hablar nuevamente el menor. -Esa flor... era la favorita de mi madre.- Finalizo acurrucándose más en el pecho del azcabache tratando de encontrar refugio de aquella punzada de dolor que se hacía presente en su interior.
-Naruto...- Fue lo único que salio de los labios del moreno, no quería decir mas, no quería arruinar el momento. Decidió solo mirar el cielo, disfrutando de ese calor brindado y de lo que probablemente seria su ultima noche juntos...
-Naruto!-
Se levanto de golpe sintiendo una fuerte punzada en su pecho. Poco a poco fue recayendo en donde se encontraba... una fría celda de piedra oscura. Apretó con furia sus puños. Lo siguiente que se oyó fue un gruñido y el sonido de un golpe que rompía algo.
-Mi niño...- Susurro dolido dejándose caer de rodillas al suelo frente a la pequeña mesa de noche destrozada a causa de su puño. -Mi pequeño... mi Naruto...- Dijo en un susurro mientras apretaba con fuerza los parpados intentando retener las lagrimas. Se sentía importante, lo extrañaba, lo extrañaba demasiado, había jurado protegerlo, estar a su lado y ahora... ahora no podía cumplir ese juramento. Una rebelde lagrima rodó por sus mejillas.
Se levanto y se seco la lagrima adquiriendo la misma expresión seria de siempre, necesitaba mantener la cabeza fría. Se aproximo a la puerta de metal y poso su vista en la pequeña abertura y miro el pasillo... vacío, lo único que se alcanzaba a distinguir eran las antorchas a lo largo del pasillo. Una fría corriente atravesó el lugar causándole un escalofrió... la temperatura ha descendido, significa que ya es de noche...
Suspiro y se coloco en el centro de la celda, junto sus manos a la altura de su pecho, cerró los ojos y se concentro. Comenzó a sentir la energía recorrer su cuerpo, su chakra estaba fluyendo de nuevo. Abrió sus ojos que ahora estaban inundados en un tinte carmesí, como la sangre; bajo sus pies apareció un símbolo que relucía con tonos rojos difuminados hacia amarillo pasando por naranja. Era un círculo con tres astas; la luz comenzó a iluminar la habitación con una luz anaranjada.
Sasuke reforzó su concentración y apretó sus dientes antes de que el sello1 desapareciera y caer de rodillas al suelo. Maldijo y golpeo el duro suelo con su puño; su poder aun no había vuelto completamente y si sus cálculos eran correctos la quedaban al menos tres horas antes de la media noche, momento en que los Hebi partirían.
El sonido de unos ágiles pasos lo saco de sus pensamientos obligándolo a levantarse de lugar y observar en dirección hacia la puerta, los pasos se oyeron esta ves del otro lado de la puerta de metal. El moreno permaneció sin moverse hasta que se escucho como las cerraduras de la puerta comenzaban a abrirse, viendo una oportunidad de escape se escondió detrás del marco de la puerta para que esta misma, al abrirse, lo ocultara.
La puerta se abrió lentamente revelando una figura completamente oscura, como si de una sombra tratase. El intruso se adentro hasta el interior del lugar dejando emparejada la puerta, parecía estar buscando algo.
Antes de que se diera cuenta de su presencia se abalanzo sobre la figura tomándola de los brazos y apisonándola contra la pared.
-Hey!- Se quejo el intruso.
-¿Quién eres?- La voz del joven sonaba fría, sus orbes negros se toparon con unos ojos rojizos pero de un tono extraño, rojos con destellos anaranjados, además de que la constante danza de la única antorcha de la habitación los hacía relucir como si de dos rubíes se tratara.
-Solo vengo a ayudarte, malagradecido.- Entrecerró los ojos con molestia.
-Yo nunca pedía ayuda.- Respondió algo petulante el azcabache que recién salía del transe de aquella mirada rojiza para toparse con una extraña voz que parecía la combinación de una voz suave y melodiosa con otra algo grave, casi como si dos personas estuvieran hablando a la vez.
-Y... No creo que puedas salir de aquí por tu propia cuenta ¿O si?- Acerco se rostro, que estaba cubierta por una mascara de tela negra que le cubría completamente la cabeza a excepción de la parte de los ojos dejando ver ambos rubíes. -Tu chakra todavía no fluye con normalidad.-
-¡¿Cómo lo...-
-Lo sentí, hace unos momentos intentaste utilizarlo ¿No es así?-
-Si...- Contestó entre dientes para después posar su oscura mirada nuevamente sobre la rubí. -Dime... ¿Te he visto antes?- Pregunto examinando a la figura frente a él; llevaba una traje negro de la misma tela que su mascara Prácticamente ceñido al cuerpo, bostas de cuero negras y guantes del mismo material, lo único que rompía con la gama de negro era un listón de tela anaranjado oscuro amarrado a la cintura con sus dos extremos cayendo hasta la altura de los tobillos.
-Lo... lo dudo...- Respondió algo nervioso por la cercanía que estaba provocando el moreno.
-mmm...- Se separo de el y se cruzo de brazos tomando una aire de superioridad. -De acuerdo te permitiere ayudarme... dobe.-
-¿¡QUÉ!? ¿¡Qué te crees!? No soy un dobe... idiota.- Una vena se hizo claramente visible sobre la tela que cubría la frente del misterioso.
-Vamos a salir ¿Si o no?- Respondió sin darle mucha importancia a lo otro.
Suspiro y asintió. -Ven, sígueme.- Comenzó a dirigirse hacia la salida de la celda pero una mano en su muñeca se detuvo.
-Soy Uchiha Sasuke... y tu eres...-
El intruso lo miro por unos segundos y después le extendió la mano la cual el moreno recibió sin mucho interés. -Puedes decirme Kitsune.-
-Así que tu eras el pequeño zorrito que andaba buscando el viejo ese.-
Un rubor se apodero de sus mejillas por el apodo que le había puesto el azcabache. -Em... si... Vámonos.- Salio de la celda seguido del joven. -Ah!- Se detuvo de golpe para encarar al chico. -Toma.- Le entrego algo que iba envuelto en un trozo de tela naranja, parecido al que llevaba en la cintura, de hecho el objeto lo llevaba atado en esta.
Sasuke comenzó a quitar la tela para encontrarse con sus queridísima espada.
-Es tuya ¿no?-
-Si, pero cómo...?- El ojinegro lo miro sorprendido, le habían confiscado el arma en cuanto se convirtió en preso.
-No es momento de explicaciones, será mejor que sigamos antes de que...-
-HEY! ¿Quién anda allí?- Se escucho una ronca voz del otro lado del pasillo.
-Oh! No!- Exclamo bajito el kitsune antes de tomar la mano del chico y comenzar a correr en dirección opuesta a la de la voz. -Rápido!-
-Bien hecho dobe...- "Alabo" el joven cuando se encontraron frente al final del pasillo.
-Cállate!!- Se dirigió hacia una de las celdas y la abrió para poder adentrarse en esta seguido de un moreno.
-Oe, dobe, que se supone que hac...- Se callo de inmediato al notar como el zorrito jalaba la base donde se supone debería haber una antorcha para que la pared del fondo se abriera.
-Abriéndonos paso.- Sonrió antes de comenzar a adentrarse en el pasadizo al igual que un sorprendido moreno. -Date prisa!- Exclamo antes de jalar otra palanca del otro lado del pasadizo logrando cerrar la entrada.
-¿Y ahora?- Pregunto serio el Uchiha.
-Ven.- Tomo la blanquizca mano y comenzó a avanzar lo más rápido que podía. -Si no me equivoco, este pasadizo nos va a llevar hasta los pasillos principales de palacio y de allí podemos salir por una de las ventanas que dan hacia el patio trasero para después poder...-
-¿Cómo es que sabes todo eso?- Interrumpió aun sorprendido Sasuke.
-Quizá te lo diga después, ahora tenemos que darnos prisa.- Apresuro el paso hasta encontrarse con lo que precia una pared de madera la que el kitsune empujo hacia un lado dejando un a habitación llena de botellas de diferentes tipos de alcoholes. -Esto es...-
-Una bodega... dobe... creí que dijiste que saldríamos en uno de los pasillos principales.-
-Em... jejeje...- Se rasco la cabeza. -Creo que me equivoque...-
-Mhn... dobe.- Fue lo único que dijo el moreno.
-Bueno, pero no estamos tan mal, esta bodega esta conectada hacia la cocina y esta tiene una puerta hacia la sala principal.-
-¿Estas seguro?- La voz denotaba desconfianza.
-Por supuesto!!- Se defendió con calor.
-Bien, entonces vamos.- Avanzo hacia la puerta y la abrió con cuidado y se dio cuenta de lo que decía el zorrito era cierto, esa puerta daba hacia la cocina. -Camino libre.-
-Por acá.- Avanzo hasta una puerta del lado izquierdo de la habitación y la abrió chocando que nadie estuviera cerca. -Date prisa Sasuke.-
-Shhh.- Lo callo el moreno al notar unos paso cerca. Avanzaron con rapidez y sigilo por los pasillos.
El kitsune comenzó a avanzar hacia una esquina pero antes de que pudiera asomarse el moreno lo atrajo hacia él rodeándolo con sus fornidos brazos haciendo que la cabeza del chico quedara pegada al pecho del mayor y sus manos atrapadas entre ambos cuerpos.
-¿¡Pero qué...- El zorrito comenzaba a reclamar pero fue callado por el moreno y justo en ese momento pasaron unos guardias sin notar sus presencias perfectamente ocultas.
-Ten más cuidado.- Dijo sin soltar al misterioso.
-Em... si... gra... gracias.- El kitsune sentía su corazón latir con tal brutalidad que temía que sus latidos fueran a atraer a algún guardia.
-¿Qué tienes?- Pregunto algo divertido al ver los nervios del pequeño rebelde.
-Na... nada... solo... ¿Puedes soltarme?- Pregunto bastante nervios y agradeciendo que su mascara ocultara su rubor.
-¿Y si no quiero?- La voz del moreno había bajado de tono a uno más suave que hizo templar al kitsune.
-Tenemos que darnos prisa, si no...- Se callo al sentir un dedo posarse sobre sus labios cubiertos por sus mascara.
-Shhh... tengo un plan.-
-¿Cuál?- Pregunto algo molesto ya que parecía que el líder del Hebi disfrutaba el molestarlo.
-Mira.- Dijo señalando una amplia ventana abierta a al menos diez metros arriba de ellos. -Por allí podemos salir.-
-¿Estas loco? Es demasiado peligroso... además, esa ventana da hacia el techo del palacio, ¿Acaso piensas brincar de techo en techo?-
-Exactamente- Sonrió con superioridad.
-¡Que! ¿Pero como...- Se callo al notar como el moreno lo soltaba y se ponía de espaldas a el para después agacharse y darle señas al zorrito de que subiera a su espalda. -Pe... pero...-
-Solo sube!- Dijo con cierto fastidio. l kitsune se subió a la espalda del mayor rodeando el cuello del moreno con ambos brazos. -Listo?- El menor asintió.
Antes de que pudiera decir algo más Sasuke dio un impresionante brinco con el que logro agarrarse de un cuadro que estaba en la pared y con esto darse un segundo impulso y llegar a la cornisa de la ventana y salir por la misma. -Ves... no fue tan difícil.-
-mmm...- Fue lo único que respondió el zorrito. -¿Hacía donde tienes que ir?-
-Hacia la costa norte, en el acantilado.- Dijo intentando ubicarse entre la oscuridad e la noche y es que no sabia exactamente hacia donde ir.
-El acantilado del muerto...- Razono al tiempo que miraba hacía todas partes intentando ubicarse. -Para allá...- Comento señalando una dirección con el dedo.
-¿Estas seguro?- El kitsune únicamente asintió. -Bien, entonces... agarrarte.- Dicho esto, el menor se aferro con mas fuerza al tiempo que el azcabache agarraba con más fuerza los muslos del chico y comenzaba a saltar entre los tejados que conformaban los diferentes niveles del palacio, en dirección hacia donde el pequeño señalo.
-Señor, no hemos podido hallarlos, pero...-
-¿Hallarlos?- Repitió el peliblanco alzando una ceja haciendo temblar de terror al pelinegro y a la chica. -¿A que te refieres con "hallarlos"?-
-Yo... pues vera...- El pelinegro enfoco sus ojos blancos sobre la chica que temblaba al igual que él y es que si sabían de su rey era que últimamente su temperamento no era nada agradable de conocer. -El prisionero fue visto con alguien más y se cree que podría ser...-
-MALDITO KITSUNE!!- Grito con rabia y desesperación para dirigir su puño hacia una de las paredes del palacio y golpearla con fuerza al tiempo que una luz café salía del contacto de la piedra y el puño dejando un hueco en la pared y el puño sin ninguna herida.
-Se... señor... por favor... cálmese.- La chica intentaba controlar la ira del señor temiendo que su intento fuera un suicidio.
-CALLATE!- Miro con ira a la pelirosa. -NEJI!- Llamo aun más molesto.
-Si!- El pelinegro contesto inmediatamente temiendo su muerte.
-Reúne al resto de los Anbu y salgan en su búsqueda ¡YA!-
-En seguida!- Se coloco la mascar blanca y salio del lugar lo más rápido que le permitieron sus piernas.
-Jiraiya-dono... ¿se encuentra bien?- Pregunto tímidamente al ver como el semblante frustrado y furioso del rey se tornaba melancólico y preocupado.
-No voy a permitir que nadie me quite a mi familia...-Su voz sonaba distante. -Ni siquiera ese tal kitsune.-
-No se preocupe mi señor.- Comento la dama Haruno con una tierna sonrisa. -Ya vera que todo saldrá bien.-
-Mas vale que sea así, Sakura.- Se dio la media vuelta y comenzó a caminar. -Sakura.- Llamo sin voltearse y detener su camino.
-¿Si, mi señor?-
-Dile a mi hijo que lo quiero ver en mi estudio... ya-
-Se refiera a...-
-Sabes a quien me refiero.- Su voz sonó más seria de lo normal haciendo que la chica entendiera y dejara de preguntar.
-En seguida mi señor.- Se dio la vuelta y avanzo rápida pero elegantemente por los pasillos en dirección opuesta al rey. -Si... todo será como debe ser...- Dijo para si antes de perderse entre el laberinto de pasillos de mármol blanco.
Miraba con suma atención las imágenes que se proyectaban en un hermoso espejo de pie con el marco de plata. En sus labios de dibujo una sonrisa de victoria. -Tardaste...- Dijo sin siquiera voltearse ante la persona que se aproximaba lentamente.
-Disculpa... tenia cosas que hacer.-
-Lo entiendo.-
-Dime... ¿Por qué no te molesta que escapen después de las molestias que te tomaste para que lo capturaran?-
Se encogió de hombros. -Simplemente creo que hará las cosas más interesantes.-
La segunda figura suspiro y se acerco a la única ventana y posó su mirada en la luna que se alzaba resplandeciente esa noche. -Eres demasiado... extraño.- Dejo que la suave brisa acariciara su largo cabello.
-Te lo agradezco.- Miro a su compañera y sonrió. -Es un muy lindo cumplido.-
-Em... Sasuke...- Llamo tímidamente desde la espalda del moreno que seguía saltando entre las ramas de los árboles, ya estaban bastante lejos del castillo y apunto de llegar a su destino.
-¿Qué sucede?- Preguntó con su monótona voz.
-Creo que ya... me puedes soltar.- Término hablando en susurros.
El moreno lo miro de reojo y luego se detuvo en la rama de un árbol unos momentos. -No.-
-¿¡QUÉ!?- El zorrito se estaba cansando de la extraña actitud de su "amigo".
-Dije que no, ¿Estas sordo, dobe?- Dijo sin darle mayor importancia antes de retomar su camino sin liberar las piernas del kitsune.
-No no lo estoy!! Y DEJA DE LLAMARME DOBE!! SASUKE-TEME!!-
-¿Qué dijiste?- Pregunto un sorprendido moreno.
-Nada... nada...- Suspiro con resignación. -De acuerdo tu ganas...-
-mmm...- El moreno concentro su vista en el camino y un recuerdo comenzó a apoderarse de su mente...
-JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA- Un pelinegro reía a carcajada abierta revolcándose en el piso con sus manos en el estomago que le dolía de tanto reír, además de que algunas lagrimas salían de sus ojos.
-Kiba dobe!!- Exclamo un molesto e indignidad rubio. -Deja de reírte!! NO ES GRACIOSO!!-
-Lo... lo siento Naru-chan... es que... es que...- Se atragantaba entre carcajadas, lo que le impedía hablar. -Fue tan... tan gracioso.-
-JAJAJAJAJAJA Debiste de haber visto tu cara, Naru-chan!!- Gritaba otro pelinegro con un corte algo excéntrico y con las cejas más espesas del mundo.
-No es gracioso!!- Recrimino un rubio bastante molesto. -Yo... yo no sabia que ese lugar era... era... era...- Su rostro se sonrojo y comenzó a jugar con sus dedos nerviosamente, dándole un aspecto muy tierno.
Kiba detuvo su risa y sonrió para después acercarse al rubio y revolver sus cabellos dorados en un acto fraternal. -Tienes razón Naruto... fue nuestra culpa.-
-No es nuestra culpa que el dobe no sepa lo que es un burdel.- Hablo una cuarta voz con un tono de burla y superioridad. -Es un dobe demasiado ingenuo.-
-Eso no es cierto, yo no lo sabia porque... ¿¡CÓMO ME HAS DICHO; BESTIA ESTUPIDA!?- Exclamo con un dedo acusador hacía el moreno que permanecía recargado en un árbol, con sus brazos cruzados sobre su pecho y su mirada negra dirigida hacia otro punto distante.
-Lo que oíste, DO-BE.- Sonrió como diciendo "Acéptalo... sabes que es verdad...".
-SASUKE-TEME!!- Un puñetazo en la cara hizo que el Uchiha cayera al suelo al igual que sus otros dos compañeros de equipo a diferencia de que los últimos se cayeron de risa por la escena.
-Pero que te pas...!!- La furia del pelinegro fue completamente detenida al darse cuenta de una pequeña figura hincada a su lado con lagrimillas en los ojos y su mirada azulina llena de consternación.
-Lo... lo siento... Sasuke... yo no quise...- El sollozo iba en aumento hasta que el fuerte brazo del moreno atrajo a un ruborizado rubio hasta su pecho y con la mano libre comenzar a acariciar las hebras doradas que tanto le gustaban.
-No.. te preocupes... la verdad, no dolió.-
-Sasuke-teme...- Dijo con una pequeña sonrisa acurrucándose en el pecho del mayor. Los otros dos miembros del Hebi, solo miraron con una sonrisa aquella tierna escena...
-Sasuke...- Una voz detrás suya lo saco de sus recuerdos.
-Eh?-
-¿Estas bien? Has estado distraido todo el camino y apenas has hablado.-
-Si, estoy bien no te preocupes.- Comenzaba a divisar la costa norte donde se encontraba el acantilado del muerto, como le había dicho el kitsune que se llamaba.
-Etto... Sasuke...- Su voz sonaba bastante nerviosa y susurrante.
-¿Qué sucede Kitsune?- Pregunto viéndolo de reojo.
-Yo quería preguntarte...- Miro hacia otro lado como si fuera lo más interesante del mundo. -¿Po... por qué... por qué estas aquí?-
-Eh?- Esa pregunta lo desconcertó y entristeció. -Por nada que te importe.- Respondió secamente.
-Si... lo.. lo siento.- Bajo su mirada.
Suspiro. -Vine a buscar a alguien.-
-¿A alguien?- Respondió algo más animado.
-No vayas a esperar que te diga quien es.- Exclamo algo frustrado, muy común en él últimamente.
-No, solo dime... ¿Es alguien especial para ti?-
-Y eso a ti que te interesa.- Respondió tratando de ocultar su nerviosismo y su notable sonrojo.
-Solo quiero saber.- Pregunto con ojitos de cordero degollado.
Suspiro nuevamente, se estaba ablandando mucho. -Si, si lo es, es la persona más importante para mi.- Termino con una sonrisa, sincera y no prepotente. -Y no esperes que te diga nada mas!-
-No, con eso me basta.- Miro hacia delante, ya se encontraban en el acantilado y podían divisar la nave de los Hebi oculta. -Bien, cero que aquí es donde nos separamos.- Se bajo de la espalda del moreno y se alejo unos pasos.
-Espera!- El azcabache lo miro detenidamente. -¿No quieres venir con nosotros?- Ante el desconcierto del zorrito el moreno continuo. -A ti también te buscan, además es demasiado peligroso que te quedes aquí...-
El kitsune negó con la cabeza. -No te preocupes por mi, se cuidarme solo... en serio.- Miro al Uchiha. -Además... tengo el presentimiento de que nos volveremos a ver.-
Sasuke sonrió con superioridad. -Probablemente tengas razón.-
-Bien, entonces hasta luego Sasuke...- Se alejo un poco más. -Espero que nuestros caminos se crucen pronto.-
-Lo mismo digo...- Se dio la vuelta y se detuvo a la orilla del risco para mirar de rojo al zorrito. -Hasta luego... dobe.- Di un ágil salto y comenzó a bajar por las salidas del acantilado.
-Así que... viniste a buscarme...- La vos del kitsune ya no sonaba doble, ahora era suave y melodiosa. -Me alegro mucho verte... aunque no pudieras decir lo mismo.- Tomo su mascara y la saco de su rostro dejando ver las marcas en sus mejillas y su cabello dorado contrastando sus orbes, ahora, azules celste. -En verdad espero que...- Saco de entre su traje un dije plateado con forma de abanico con un bello rubí en el centro para apretarlo con ansias. -...nuestros caminos se crucen nuevamente y pronto...- Observo como el navío comenzaba a alejarse y perderse entre la oscuridad marina. -Que la fortuna gobierne tus días, la paz viva en tu corazón y las estrellas cuiden de ti2... Sasuke.- Guardo el dije entre sus ropas y se coloco la mascara, sus ojos se tornaron rojizos nuevamente y de un salto subió a una rama de una árbol y comenzar a avanzar, tal y como lo hizo el moreno, para perderse entre el espeso follaje del bosque que se ocultaba en aquella noche tan... "especial".
1 En este fic los sellos son símbolos propios de ciertas personas, estos símbolos definen el tipo de chakra que usan y ciertas habilidades especiales... más adelante explicare con mayor detalle.
2 "Que la fortuna gobierne tus días, la paz viva en tu corazón y las estrellas cuiden de ti" En este fic esta frase es una despedida o mejor dicho una especie de "bendicion" que se le suele decir a las personas cuando se despiden de ellas.
¿Y bien? Les gusto¿? Porque si quieren la continuación tendran q dejarme al menos 5 rr de 5 personas diferentes n.n
SilveR WolF
