SEGUNDO CAPI! YEAH!! Y SEGUIDO!!

KERO MI PREMIO!! X3


-¿Cuál es estado del paciente

-¿Cuál es estado del paciente?- Preguntaba mientras caminaba con paso rápido y abotonándose la bata, realmente no tenía muchas ganas de regresar al hospital esa noche, pero una emergencia era una emergencia.

-Fractura en la pierna izquierda, varias cortadas provocadas por los objetos sobre los que cayó, y una herida en el pecho por haberse clavado un tubo de hierro en la caída.- Hablaba un chica peli azul que caminaba junto al doctor.

-mmm...- El doctor torció ligeramente la boca, algo no encajaba bien. -¿Esos es todo?-

-Eh?- Se extraño un poco por la pregunta repentina. -Pue... pues... si...- Contesto con su clásico carácter nervioso y tímido.

El doctor se detuvo frente a una puerta blanca. -Dices que cayó desde un quinto ¿No es así?- Miro a su joven asistente, la cual se dispuso a abrir la boca con la intención de responder pero se vio inesperadamente interrumpida.

-Doctor Uchiha!- Exclamo un sujeto rubio que no pasaba de los 26. -Lo necesitamos! ¡YA!- Se volvió a meter a la habitación seguido por el doctor mencionado y su asistente. -Deprisa debemos detener la hemorragia!!- Exclamaba el rubio mientras intentaba hacer dicha operación.

-¿Cuál es el estado del paciente, Deidara?- Pregunto el doctor moreno colocándose junto a su colega.

-Estable, aunque tenemos problemas para detener la hemorragia de la herida, no es muy profunda, pero aun así...- Dejo al aire la frase.

-Bien.- Miro al paciente. -Hinata!- Llamo a su asistente sin mirarla. -Necesito tu ayuda!-

-Si.- Sin chistar la chica se dirigió hacia el paciente.

Nhn... Nhn... ¿Qué?... ¿Qué sucedió?... ¿Do... donde... donde estoy?... Nhn... No... no recuerdo... no recuerdo que fue lo que sucedió... porque... estoy aquí... pero... que es aquí?... Recuerdo estar en una casa... era alta, pero... no... Ahhhhh!! Todo en esa parte esta borroso... solo recuerdo aire... si... sentía aire... el viento rodeando mi cuerpo y después... oscuridad...Mi cuerpo... me duele... pero no mucho... aunque no me sorprende... puede que no recuerde lo que paso pero... se perfectamente lo que soy... Uh?? Ese... ese aroma... ¿Qué es ese aroma? No me agrada... huele como... como a... a... medicina... ¿Medicina? Extraño... Siento como mi energía regresa a mi... supongo que debo estar recostado, pero aun así no puedo moverme... siento adolorido todo mi cuerpo... pero quiero abrir los ojos... quiero saber donde estoy... para irme lo mas pronto posible... lo mejor es que vuelva a casa...

Lentamente comenzó a abrir los ojos, pero lo cerro instintivamente al sentir una luz golpeándolo en los ojos, una vez que se hubo acostumbrado a la luz los volvió a abrir y poco a poco lo que lo rodeaba se fue tornando más claro hasta tomar una forma concreta, paredes blancas, techo blanco, una puerta igualmente blanca... mucho blanco para su gusto... lo único que rompía con esa gama de color blanco era un sillón beige en un lado opuesto a donde él se encontraba, un cuadro sobre su cabeza con el dibujo de un paisaje tropical y una pequeña mesita de noche con un garrón de cristal con forma cilíndrica que mostraba un ramo de rosas azules, le parecían realmente hermosas... tan maravillosas. Estuvo contemplando las flores hasta que escucho un ruido desde el otro lado de la puerta provocando que desviara su mirada hacia dicho objeto.

La perilla dorada de la puerta giro lentamente para después abrirse y dejar pasar a una chica que no pasaba de los 18 años, piel blanca que casi podría confundirse con el resto de la habitación además de que el traje de enfermera que portaba era completamente blanco, lo único que la hacía resaltar era su largo cabello azulino amarrado en una sencilla coleta pero que hacia resaltar la belleza natural de la chica.

La enfermera al darse la vuelta dio un pequeño salto y sus mejillas se tiñeron de rojo al verse objeto de la mirada del paciente que descansaba en la cama. -Ho... hola...- Saludo tímidamente mientras apretujaba su falda con nerviosismo. Su rubor aumento al recibir una sincera sonrisa y un débil pero amable hola. A pasos lentos se acerco al chico que allí descansaba hasta quedar junto a él. -¿Cómo te encuentras?- Pregunto casi en un hilo de voz.

-Bien... em...- Comenzó a buscar con su mirada algo que le diera mas información. -Hinata.- Termino de decir con una sonrisa.

-Eh?!- La peli azul se sobre salto al escuchar su nombre desde los labios del paciente. -Me... me alegro...- Se dio la vuelta y se dirigió hacia la ventana ubicada junto a al cama y abrió un poco la ventana. -Espero que no te moleste que abra la ventana, es que de esa manera entrara un poco de aire.-

-No, no me molesta gracias.- Desvió su mirada hacia la ventana y cerro los ojos permitiendo que la brisa lo acariciara levemente.

La enfermera no podía quitar la vista del chico y es que... era realmente apuesto. Según sabía tenia 17 años, pero no necesitaba papeles para saber lo bien parecido que era; un cuerpo delgado pero bien formado y ligeramente marcado, una tez un poco bronceada que hacia resaltar su cabello rubio, algo largo, que caya por su rostro y sus ojos azules turquesa pero con destellos de azul cielo formando un tono imposible de clasificar, también tres marcas a cada lado de sus mejillas afinando un poco mas su rostro que poseía facciones suaves pero bien delineadas. Salió de si ensoñación al notar como el rubio intentaba incorporarse a lo que se apresuro hasta quedar junto a la cama. -Ten cuidado, todavía estás débil.- Lo ayudo a incorporarse a lo que el chico le dio las gracias con una amplia sonrisa que hizo sonrojar a la chica, debía admitir que la sonrisa del chico era lo mas hermoso que poseía. -Necesitas algo...-

-Naruto.- Interrumpió el rubio, haciendo sobresaltar ligeramente a la enfermera. -Me llamo Naruto Uzumaki, pero solo llámame Naruto.- Le sonrió.

-De... de acuerdo Naruto-kun- Termino de decir con ligero rubor en sus mejillas pero con una sincera sonrisa.

-Ne... ne... y ¿Cuentas años tienes Hina-chan?- Pregunto el rubio ladeando un poco su cabeza, adquiriendo una expresión de curiosidad.

-Eh... pues... 17...- Contesto algo apenada.

-¿En serio? Yo también ´ttebayo!!- Miro a la chica. -Pero si tienes 17 años ¿Por qué estas trabajando de enfermera?- Sabia que era muy preguntón y curioso pero no podía evitarlo.

-Soy una pasante...- Contesto con una sonrisa pero sus mejillas aun teñidas con cierto tinte carmín, al parecer este rubio sabía como hacerte entrar en confianza.

-¿Pasante? ¿Qué es eso?-

La peli azul se extraño un poco por la pregunta pero aun así la contesto con una sonrisa. -Estoy empezando a estudiar medicina y para aprender mas vengo aquí y así también puedo ganar algo de dinero... eso es un pasante.-

-Ohhhhhhh...- El rubio parecía maravillado por la nueva información, pero antes de que el rubio pudiera preguntar otra cosa, la puerta se abrió y dio paso a un hombre alto que aparentemente no tenia mas 26 años, cabello negro, largo y amarrado en una coleta baja, su rostro de mostraba tranquilo y una pequeña sonrisa indescifrable adornaba su rostro, además de unas marcas debajo de sus ojos que lo hacían aun mas atractivo y pese a traer su uniforme se podía notar un cuerpo bien formado.

-Oh! Hola!- Saludo alzando una mano. -Me alegra ver que ya te despiertas Naruto.- Sonrió un poco mas.

-Si...- Fue lo único que contesto el rubio ya que desvió la mirada hacia un punto de su cama con un ligero tinte rojo cubriendo su cara y es que el sujeto que acaba de entrar era tan apuesto. -Me... me siento bien.-

-Es fabuloso oír eso!- Dijo mientras se acercaba a la cama y tomaba un ficha ubicada en la mesita de noche. -Oh! Es verdad, Hinata! Deidara me pidió que fueras a... a...- Se rasco la cabeza intentando a recordar. -Ah! A su despacho.- Termino de decir con una amable sonrisa.

-Si, enseguida Uchiha-sama.- Dicho esto se aproximo al puerta y se dispuso a salir no sin antes despedirse del rubio con una amplia sonrisa y un ligero color vino en sus mejillas. -Hasta luego Naruto-kun.-

-Adiós Hina-chan.- Le respondió el gesto de igual forma.

-Veo que te llevas bien con Hinata, es muy simpática.- Dijo el doctor.

-Si...- Miro de rojo al medico. -Usted... ¿También es un pa... pasante.- Tuvo ciertos problemas al intentar recordar la palabra.

El moreno se echo a reír. -No, Naruto, yo soy tu medico, me acabo de graduar de la escuela de medicina hace poco.-

-Wow! Eso es asombroso Uchiha-sama!- Exclamo con sus ojitos brillando de admiración algo que provoco cierto rubor en el mayor, cosa que rápidamente escondió desviando la mirada.

-Jeje... pues si... supongo, pero no me llames Uchiha-sama, me haces sentir viejo, dime solo Itachi.- Le dijo con una sonrisa una vez que el rubor se hubo desvaneció.

-Ita-chan?- Dijo el rubio mirándolo con carita de niño de cuatro años.

El Uchiha solo se echo a reír, este paciente suyo era realmente gracioso y tierno... sacudió la cabeza ante el ultimo pensamiento. -Si tu quieres.- Se dio la vuelta para encarar al paciente y se encontró con unos ojos azulinos que lo miraban atentamente, lo que le causo un ligero rubor. -¿Pasa algo?-

El rubio lo miro unos momentos, directamente a los ojos. -No, nada.- Sonrió y desvió su mirada hacía las flores. -Son bonitas... ¿Usted las escogió?-

-No, Naruto y no me hables de usted...- Le reprocho con una pequeña sonrisa.

-Gomene, Ita-chan.- Contesto sin quitar su vista de las rosas. -Me gusta más el color naranja pero en estas flores se ve muy bien el azul.- Hablaba bajo la curiosa y atenta mirada de Itachi que se sorprendía de la personalidad tan inocente del rubio, no parecía de 17 años. -Nunca había visto ese tipo de flores.-

-Son rosas, Naruto.- La pequeña y divertida sonrisa parecía no borrarse de los labios.

-Eso si lo se! ttebayo- Replico inflando levemente sus mejillas y cruzándose de brazos. -Lo que decía es que jamás había visto de este color.-

-Jeje... eres tan gracioso Naruto.- Soltó entre risas, lo que ocasiono que el rubio volviera a inflar sus mejillas y cruzarse de brazos. -Lo que necesito es preguntarte algunas cosas.-

-¿Qué cosas?-

-Pues...- Se sento en la orilla de la cama mientras continuaba viendo la ficha. -Aquí dice que caíste de un quinto piso... ¿Se podría saber como fue que sucedió?- Clavo su oscura mirada en el rubio.

-Eh!? Pues... la verdad no lo recuerdo.- Agacho su mirada apenada. -Lo siento.-

-No te preocupes, pero ¿Qué hacías en el quinto piso de un edificio en demolición?- Su voz sonó extrañada.

-Eh... pues...- El rubio se mordió el labio inferior, bien era cierto que no recordara mucho de aquella noche pero si sabia el porque estaba allí, esa era su misión, nada de otro mundo, solo necesitaba robar un libro de la biblioteca principal y listo, pero algo sucedió, cuando iba de regreso algo paso, pero...

-¿Naruto?-

-Eh? Ah!- El rubio reaccionó. -Pues yo... estaba paseando... jejeje...- Rio torpemente.

-¿Paseando?- Alzo una ceja en señal de incredulidad.

-Si! Paseando!- Se empezó a rascar la nuca. -Es que me gustan los lugares tranquilos y solitarios.- Termino de decir con una sonrisa.

-De acuerdo.- Dijo aun no muy seguro. -Solo ten mas cuidado ¿De acuerdo?- Se levanto de la cama.

-Hai.-

-Oh! Es verdad!- Se dio la vuelta en cuanto recordó algo. -Hace rato vino un hombre a visitarte pero seguías dormido.-

-¿Un hombre? ¿Cómo era?- Miro al Uchiha a los ojos.

-Mmmm...- Se rasco la barbilla. -Algo alto, cabello blanco, en realidad se veía algo anciano pero no por eso evito coquetear con la recepcionista.

-Ero-sensei.- Soltó el rubio en un suspiro con una cara de circunstancias.

-¿Uh?- El doctor lo miro extrañado.

-Es mi... tutor...- Dijo con algo de vacilación. -Y siempre ha sido un pervertido.- Termino con una sonrisa que el moreno respondió.

-Jejeje, bueno Naruto, me tengo que ir pero volveré en un rato para ver como sigues.- Dejo la ficha en la mesita de noche y se dirigió hacia la puerta.

-Ok, Ita-chan!- Fue lo ultimo que escucho el moreno antes de cerrar la puerta.

Una vez que se vio solo el rubio desvió su mirada hacia la ventana y soltó un suspiro. -Oba-chan me va regañar, pero no fue mi culpa ttebayo!- Busco algo entre su bata y se sorprendió un poco, por lo que sabia en los hospitales guardaban tus pertenecías, pero ahí estaba... el dije de una hoja con una espiral grabada en el... (n/a: El mismo que traía su madre, Gomene por no explicar su forma exactamente). -Aunque realmente no recuerdo lo que paso... uhm...- Se acostó en la cama y poso su azulina mirada sobre la puerta. -Podría jurar que vi... un rojo en sus ojos...- Cerro sus ojos y recordó los ojos del moreno doctor... sentía que había oculto en ellos. -Estoy casi seguro.- Soltó antes de quedar profundamente dormido.

Caminaba tranquilamente por los pasillos del hospital provocando miradas embobadas de toda mujer y alguno que otro hombre, algo que pasaba de alto. Pero en ese momento se encontraba encerrado en sus propios pensamientos que giraban entorno a cierto rubio revoltoso, por alguna razón no había podido sacárselo de la cabeza, había algo en él que le parecía... extraño, pero a la vez llamativo, era extraño pero...

-Itachi!- Una voz lo saco de sus pensamientos, una voz bastante familiar. -¿Cómo esta el paciente?-

-Bien.- Respondió sin mucho interés comenzando a caminar junto a su compañero de trabajo y viejo amigo.

-Mmm...- El rubio coloco su dedo sobre su barbilla a modo pensativo. -Es un chico extraño...-

-¿A que te refieres?- Giro levemente su rostro para poder mirar de reojo a su amigo.

El doctor simplemente se encogió de hombros. -No lo se... es solo que se ha recuperado bastante bien y rápido, demasiado rápido diría yo.- Miro a su amigo por el rabillo del ojo.

-Mmm...- Era verdad, la recuperación del paciente rubio era bastante rápida, todas sus heridas ya habían cicatrizado y casi desaparecido, excepto la que tiene en el vientre y las marquitas en sus mejillas, aunque sinceramente eran bastante curiosas.

-¿Itachi? ¿Te encuentras bien?- Pregunto Deidara al notar cierto color en el rostro de su amigo.

-¿Eh? Ah! Si!- Desvió un poco la mirada... de nuevo pensando en el pequeño rubio más delo debido, debía pensar en el solo como su paciente, quizá como un amigo, pero nada más... después de todo era su paciente y estaría mal además de que el rubio tiene 17 años y el 25 y seria mal visto y... NO!! NO!! Sacudió su cabeza levemente, estaba alucinando, mucho trabajo, si, eso era.

El doctor rubio estaba apunto de preguntar acerca de la extraña reacción del moreno cuando una voz desde la entrada llamo su atención, aparentemente alguien estaba discutiendo con la recepcionista.

-Pero... ¿Esta segura de que no puedo verlo?- Preguntaba un hombre que no pasaba de los 30 años, cabello castaño amarrado en una sencilla coleta alta y una curiosa cicatriz en la nariz.

-Lo siento mucho señor, pero las horas de visita ya han acabado.- Dijo la recepcionista con el tono mas dulce que pudo.

-Pero debo verlo!- Exclamo bastante molesto.

-¿Cuál es el problema?- Intervino el doctor moreno.

-Doctor Uchiha...- Susurro la recepcionista con un ligero rubor en sus mejillas. -Pues vera... este señor...-

-¿Doctor Uchiha?- Pregunto el castaño ignorando a la recepcionista. -Entonces usted debe ser el que atiende a Naruto ¿No es así?-

-Así es ¿Qué hay con eso?- Respondió lo mas frio que pudo, si algo sabia era que no se puede confiar en la gente.

-Necesito verlo, por favor.- Sus ojos se humedecieron un poco.

-¿Cuál es su parentesco con él?- Pregunto el doctor rubio.

El castaño no pudo evitar soltar un suspiro. -La verdad es que ninguno, pero...- Apretó los puños. -Es como un hijo para mi...- Soltó en un susurro perfectamente audible para los doctores.

El moreno estaba apunto de decir algo pero su colega se le adelanto. -Venga con nosotros señor...-

-Iruka.- Dijo al tiempo que se ponía a caminar junto al rubio seguidos por un moreno.

-Iruka... y dígame ¿Cuál es su relación con Naruto-kun?-

-Como ya le dije es como un hijo para mi.- Sus ojos se veían algo húmedos.

-¿Y como es que lo conoce?- Pregunto con cierta curiosidad.

-Le puede sonar estúpido, pero yo le rento una habitación en un edificio comunitario que es mío.-

-¿Le renta una habitación?-

-Hai, vera... lo que sucede es que...- Se detuvo y miro el suelo ante la atenta mirada del rubio y el moreno. -Naruto... no tiene familia.-

-Oh... ya veo...- Fue lo único que atino a decir el rubio.

-¿Qué hay de un hombre llamado Jiraiya , hace rato estuvo auqui y Naruto me dijo que era su tutor.- Itachi aun desconfiaba. -Además fue el quien pago la estancia de Naruto.-

-Jiraiya-sama, si, en efecto es el tutor de Naruto, pero por razones que desconozco no vive con él.-

-Oh...- El rubio realmente no sabia que decir.

-Por favor, solo quiero verlo...- Soltó como una suplica viendo al moreno.

El Uchiha lo miro unos instantes, cerro los ojos, suspiro y dijo. -Segunda puerta a la derecha, pero no se tarde demasiado.-

-Oh! Muchísimas Gracias!- Sus ojos destellaron de la emoción y se fue lo mas rápido que pudo hacia la habitación que en ese momento ocupaba el rubio.

-Ahhh...- Exclamo el rubio una vez que el hombre hubo desaparecido de su vista. -Tan lindo como siempre, ¿Nee Itachi?- Le sonrió con cierto son de burla.

-Cállate Deidara.- Respondió secamente antes de darse la vuelta y comenzar a caminar.

-Naru...- Susurro levemente al ver al rubio que dormitaba tranquilamente en la cama, se veía tan tranquilo y lleno de paz que parecía que ningún problema lo asechaba. Se acerco lentamente hasta quedar ubicado junto a la cama del rubio, y acarició sus dorados cabellos en un gesto paternal. -Naru... ¿Qué ha sucedido ahora?- Se mordió levemente el labio inferior, pero es que no podía evitar esa molesta sensación de de impotencia, esa que le carcome por dentro al saber que no pude ayudar al rubio. No importa cuanto trate, Naruto jamás le cuenta sobre las cosas que hace en la noche, a donde va... todo eso no se lo dice y cuando le pregunta el rubio siempre sonríe y dice: "El que sabe demasiado puede pagarla caro" Sabias palabras para un rubio testarudo de 17 años.

-¿Iruka?- Una voz muy conocida lo saco de sus pensamientos.

-Naruto!- Se abalanzó contra el rubio abrazándolo de manera protectora. -Estaba tan preocupado!-

-Jeje, tranquilo Iruka, estoy bien ¿Ves?- Decía al tiempo que le mostraba una sincera sonrisa. -Pero...- Algo vino a su mente. -¿Cómo te enteraste de que estaba aquí?-

-Jiraiya-sama me lo dijo- Respondió cierto deje de molestia, la verdad no le agradaba mucho ese hombre... jamás estaba con Naru pese a decir ser su tutor, según el pervertido no podía estar con Naru porque ambos correrían peligro, nunca entendía a lo que se refería.

-¿Se entero alguien más?- Pregunto.

-Si, Garra y Kiba.- Contesto con tranquilidad. -Les tuve que decir porque son tus amigos y estaban preocupados por ti.- Agregó ante la mirada de reproche del Uzumaki.

El rubio solo se limito a soltar un suspiro y mirar el ramo de rosas azules que se hallaba en el jarrón sobre la mesita de noche. -A veces creo que les causo demasiados problemas.-

-No digas eso Naru... Han sido tus mejores amigos desde hace mucho tiempo.- Acariciaba lentamente los cabellos rubios.

-Si...- Era verdad, han sido sus mejores amigos desde hace tanto tiempo en especial Garra... ellos dos eran los únicos que conocían su secreto, bueno ello y Akamaru. Sonrió ante el último pensamiento.

-Naruto...- Soltó en un suspiro.

-No voy a poder pagarte este mes de alquiler.- Su voz se notaba claramente triste y preocupada pero su mirada seguía en las flores.

-Ya te dicho que lo olvides, tu no tienes que pagarme alqui...-

-Pero no seria justo para los demás inquilinos.- Interrumpió esta vez mirándolo a los ojos.

-Si...- Soltó en un suspiro resignado. -No tiene que preocuparte por este mes, me lo pagaras después.- No importaba cuanto le insistiera que no le pagara el alquiler, no le hacía caso, siempre insistía en que pagarle a tiempo y por ello trabajaba como mesero en un bar.

-Iruka... ¿Podrías hacerme un favor?- Pregunto el rubio que empezaba a jugar con una pequeña pelusita que volaba juguetona por toda la habitación.

-Seguro.-

-¿Podrías traerme mi guitarra? Onenagi.-

Miro al rubio. -Si, mañana te la traeré en la mañana.-

-Hai! Gracias Iruka-san!!- Se abrazo al castaño y este le correspondió.

El tiempo que pasaron juntos paso volando, la verdad es que se la pasaban muy bien, pero llego el momento en el qué el castaño se tenía retirar pero no sin antes abrazar paternalmente al rubio y desearle unas buenas noches. Lentamente se dirigió hacia la salida del hospital aun meditando, atrapado en sus pensamientos... hasta que se dio cuenta de que paso junto a una de las mejores universidades de arte de toda la ciudad... una triste sonrisa se apodero su rostro. Lo que hubiera dado porque Naruto estuviera allí, ya había acabado la preparatoria en una escuela publica pero ahora... ya no tenia como ingresar y eso es una lastima pues Naruto realmente tiene talento.

Giro la llave y abrió la puerta de su lujoso departamento, ya era bastante tarde y lo que mas quería en esos momentos era descansar, había sido un día bastante agitado en el hospital.

Cerró la puerta detrás de él y dejo las llaves en una pequeña mesa junto a la puerta y al entrar un poco más escucho una ligera melodía que salía de una de las habitaciones.

She eyes me like a pisces when I am weak
Ive been locked inside your heart-shaped box for weeks
Ive been drawn into your magnet tar pit trap
I wish I could eat your cancer when you turn back

Su ototo ya había llegado, no le sorprendía, a esta hora es cuando sus hermano acababa sus clases y se regresaba a casa. Dejo lo que traía en las manos en la mesa de centro de la sala de estar, se quito su chaqueta y la dejo sobre el sillón de cuero negro. Volvió a agarrar lo que dejo en la mesa y miro alrededor y busco el mejor lugar para ponerlo y le pareció que la mesita de centro era perfecta, acomodo algunas cosas mientras tarareaba la canción, también le gustaba.

Hey! wait!
Ive got a new complaint
Forever in debt to your priceless advice
Hey! wait! (alt: hate! haight!)
Ive got a new complaint
Forever in debt to your priceless advice
Hey! wait!
Ive got a new complaint
Forever in debt to your priceless advice
Your adviceMeat-eating orchids forgive no one just yet
Cut myself on angels hair and babys breath
Broken hymen of your ...

La música se detuvo y la puerta de donde salía se abrió dejando paso a un muchacho de piel blanca, cabello negro con destello azulados y unos orbes negros profundos, además de un buen formado cuerpo para sus 20 años de edad, algo que se podría apreciar ya que únicamente llevaba un pantalón de dormir negro liso y algo holgado.

-Itachi... Hola...- Saludo sin mucho afán al ver a si hermano mayor mientras se dirigía a la cocina.

-Hola, Sasuke.- Contesto, igual, sin mucho afán pero con una pequeña sonrisa surcando su rostro. -¿Cómo te fue en la facultad?-

-Bien.- Respondió mientras salía de la cocina con un vaso de agua en la mano. -¿Y a ti?- Pregunto sin mucho interés, solo por cortesía.

-También bien.- Sonrió un poco más mientras acomodaba un jarrón negro de forma cilíndrica con ciertos toques de un rojo sangre del cual salía un ramo de rosas azules que empezaban a abrir.

-¿Y eso?- Pregunto alzando una ceja.

-Nada mas... Se me ocurrió darle un toque diferente a la sala.- Se alzo de hombros para después alejarse un poco y observarlas. -¿No son hermosas?- Dijo de repente.

-Si.- El menor de los hermanos Uchiha miro con atención las flores y luego un gesto se formo en su boca, algo parecido a una pequeña sonrisa, pero algo casi imposible de decir. -Lo son.-


¿LES GUSTO?

La canción q sale en este capi! Es Heart Shaped Box de Nirvana n.n

SilveR WolF