Oye ya vengo con el segundo capi!! w mil gracias por los reviews! Me alegro que les gustase y espero que este cap les guste tanto como el anterior ovó aunque siento que sea mas cortito... No time T-T
ATTENTION: Allen es muuuy Kawaii en mi fic bueno, y fuera de mi fic tambien ¬
Pero pronto se olvidaron de ese detalle y empezaron a discutir sobre qué hacer con aquel extraño regalo. Todos excepto Komui que seguía mirando al niño con cara de concentración y Kanda, que simplemente observaba todo hastiado por tanto alboroto. Justamente fue ese alboroto el que hizo despertar a Allen que, ante la atenta mirada de Komui, bostezó y se sentó a observar la escena con la barbilla apoyada en el filo de la caja y mirada somnolienta. Komui vio que la única prenda que llevaba era una especie de abrigo de rombos azules y rojos, que parecía quedarle bastante pequeño. El golem dorado voló en un perezoso aleteo y se colocó en su blanca cabecita.
-Tim… -dijo el niño con algo de dificultad mirándolo sonriente.
Un silencio sepulcral inundo el edificio y todas las miradas se dirigieron al nuevo inquilino que los miraba de igual forma desde la caja con unos enormes ojos grises brillando de curiosidad y, ahora que lo veían mejor, una extraña cicatriz que le cruzaba el ojo izquierdo. Pero Komui se fijo en mucho más.
-¡¡KAWAIIIIII!! –un Lavi eufórico se abalanzó sobre el pequeño asfixiándolo en un abrazo- que monada…
-Chicos… creo que realmente es un cachorro –habló Komui por primera vez con la mano en la barbilla, haciéndose el interesante- la inocencia debió volverlo humano.
-¿Y de dónde sacas eso, hermano? –preguntó Lenalee sin dar mucho crédito.
-De eso –dijo el chino señalando un punto exacto en la cabeza del peliblanco donde se asomaban dos orejitas de perro del mismo color que el pelo de su dueño.
Todos soltaron gritos de emoción. A Kanda por fin le picó la curiosidad y se acercó a mirar. Al principio no mostró nada de interés por Allen, pero en cuanto vio las orejas todo cambió.
-¿Qué demonios…?
El japonés se inclinó sobre el niño para ver el interior de la caja y descubrir que debajo del abrigo también asomaba una cola de perro blanca y de aspecto esponjoso. Ya se iba a retirar cuando Allen se acercó a su rostro y lo lamió lentamente, para luego dedicarle una cálida sonrisa. Lenalee gritó cual fan yaoi haría (N/A: seh…¬), al igual que su hermano y Lavi sonreía pícaramente como trazando un maquiavélico plan en su mente. Los demás mantenían expresiones de terror, temiendo por la vida del inocente cachorro. Kanda lo miró largamente con un ligero sonrojo que disimuló con una cara de cabreo.
-¡¡Yuu!! –Lavi corrió a interponerse entre los dos al ver una venita palpitar en la frente del japonés- Déjalo, no es más que un pobre animalito que…
-No me llames por mi nombre.
-Pero, Yuu…
-Que no me llames por mi maldito nombre.
-…Y-uu
-¿¡Quieres que te mate maldito conejo?! –sacando mugen.
-¡Eh! ¡Alto, alto! ¡Esta vez no he sido yo!
De nuevo la expectación se formó alrededor de Allen.
-¡Yuu! –exclamó este contento sin saber que podría haber sido el autor de un asesinato.
-¡Kanda eres su primera palabra! –gritó desquiciada Lenalee- bueno, en realidad la segunda si contamos "Tim"
-Yupi… -dijo Kanda, todo sarcasmo.
-Vamos no seas soso… ¡creo que realmente le has gustado!
-Bueno, el caso es que ahora es exorcista ¿no? Habrá que asignarle una habitación… -intervino Reever después de mucho tiempo.
-Aún es un cachorro –sentención Lenalee mientras leía un libro titulado "Tu mascota y tú" que había sacado de Diosabedónde- Según esto no debería dormir sólo, ya que si viene de una camada estará acostumbrado a dormir junto a sus hermanos y un cambio tan brusco podría ser perjudicial para su posterior educación.
Largo silencio roto por Allen, que estaba montando la de Dios para salir de la caja. Se notaba que aún no dominaba del todo lo de andar a dos patas.
-Kanda –dijo de pronto Komui.
Allen se cayó de bruces al enganchársele el abrigo en uno de los clavos de la caja. Kanda vio como se incorporaba y hacía un gracioso puchero mientras el golem le tiraba ligeramente del pelo, animándolo a levantarse.
-Ni hablar –le espetó a Komui con una mirada envenenada.
-Por fa…
-No pienso meter al Moyashi en mi cuarto.
-Vamos Kanda… ¡solo puedes ser tu! –Le rogó Komui con lágrimas de cocodrilo- Lenalee es una chica y no le pienso meter a un hombre en su cuarto y Lavi… ¡Es Lavi! Además en la sección científica tenemos demasiado trabajo como para ocuparnos de él.
-No –y sin decir nada más se fue de allí.
Cuando hubo desaparecido del ángulo de visión Lavi…
-Bueno, Yuu sólo tiene una cama ¿De dónde sacamos la otra?
Ahí queda!! 3
CHAU!! Se os kiere! oó
