Cuánto vacío hay en esta habitación
En lo profundo de un bosque perdido entre las montañas, una solitaria silueta descansa a los pies de un árbol. Frente a él se observa una gran roca con una inscripción en japonés:
Son Milk.
Gracias por todo lo que nos diste,
Especialmente,
Por tu incondicional amor.
Tu familia…
La silueta voltea ligeramente, observando el ocaso en su plenitud. Se levanta solemne y se aleja con porte melancólico.
Recorre el camino arrastrando los pies, se detiene frente a la puerta de una casa vacía, da un lento suspiro, y penetra en la profunda oscuridad.
...
-Abuelito.. lo.. lo que ocurre es..- calló un momento, después, de improviso, tomó una gran bocanada de aire y soltó cerrando los ojos y conteniendo su llanto- La Abuela murió!!.
Gokú abrió sus hermosos ojos y vio a su querida nieta cubrirse el rostro con sus manos y caer de ellas un pequeño río salado… Entonces era verdad.. Milk estaba muerta?
No la volvería ver; no volvería a oír sus gritos; sus regaños; probar su comida; relatarle su día mientras comían, con voz entrecortada y excitación infantil?
No podía creerlo.. no quería creerlo.
Se sentía devastado… Pero.. debía ser fuerte, para su familia. Se trago su dolor y consoló con ternura a su nieta, aún cuando sus ojos le reclamaban una respuesta.
Ella jamás le había visto llorar, no era el tiempo de que empezara. Como evadir sus dudas?.. El era Gokú.. de la manera mas simple: comida.
Su nieta solo atino a verlo con más dudas. Pero no podía retractarse, ya lo había dicho.
La convenció al fin y se dirigieron a su casa. Ahí vio a Gohan. Cuando él lo vio, intuyó algo malo, lo notó en sus ojos fríos.
Cuando soltó ese:
-Papá.. hay algo que debes saber- con un tono tan sombrío, supo lo que era.
-Ya lo sé Gohan-. No soportaría ver a su hijo sufrir, así que de nuevo desvió el tema. Aún cuando sentía que sus ojos lo fulminaban lentamente.
Comida!
Su eterno consuelo de todo.. menos de esto. No sabia ni remotamente tan delicioso como lo que preparaba Milk.. su Milk. O era acaso el dolor que da un sabor insípido a todo?
Aun así lanzo sus conocidos elogios y comió con relativa normalidad… Pero una pregunta taladraba su cabeza:
-Porque murió?-. Disimuló su interés dirigiéndolo al siguiente plato. Notó un sobresalto en su hijo y su nieta.
-Ehmp.. verás papá. Recuerdas la enfermedad que contrajiste en el planeta de Freezer?- asintió con desgano-. Al parecer mamá se contagió. Aún no sabemos porque el virus duro tanto tiempo en reposo… Lamentablemente el antídoto se había terminado, y en este tiempo aún no existe una cura.. ni una máquina del tiempo-. Esto no podía ser peor.. entonces la muerte de su esposa era su culpa?
Se arriesgó a un dolor mayor:
-Sufrió?-. Abandonó la táctica en la mesa y se cubrió bajo una máscara de seriedad.
No imaginaba el golpe bajo que sufriría con la respuesta…
-Físicamente.. si. Y espiritualmente.. ehmp.. poco antes de morir ella nos reunió a todos y nos lo hizo saber. Dijo que no se arrepentía de nada. Que había tenido un par de extraordinarios hijos, que estaba muy orgullosa de nosotros. Que le alegraba dejar por lo menos a uno de nosotros totalmente realizado, y que esperaba que Goten siguiera mis pasos y tuviera una familia.
'Que la disculpáramos por todos los errores que cometió, por habernos detenido en los momentos mas críticos, por haber evitado tantas veces que fuéramos a entrenar o a enfrentarnos a un enemigo peligroso.
'Todo eso se debía a que su peor temor.. era perdernos. Que su vida se resumía en estas cuatro paredes: en cocinar, lavar, cuidar y amar a sus tres saiyajines.
'Por ultimo, nos prohibió avisarte de su muerte. Dijo que no quería despedirse de ti.. que no lo soportaría. Y que por favor la disculparas porque, por primera vez desde que se casaron, no pudo esperar tu regreso-. Gohan calló, dolido. Bajó la mirada, dejando escapar un par de lágrimas. Después levanto su rostro y finalizó:
-También nos pidió que cuidáramos de ti. Si lo deseas puedes quedarte en esta casa, Videl se encargara de cocinarte y lavarte-.No soportaba mas tiempo en esa casa, y ahora le pedían que se quedara?
Se levantó y rechazó la oferta de su hijo, era tiempo de que supiera lo que es vivir solo.
Se alejó hacia la puerta, se detuvo y preguntó:
-Dónde la enterraron?-
-Cerca del arrollo, frente al enorme árbol que tiene un hueco en el centro. El camino que lleva a él esta repleto de flores. Ella misma decidió que esa fuera su última morada-. Ese lugar lo conocía de sobra, pero, porque su esposa decidió que la enterraran ahí?
Se dirigió al bosque, con su objetivo marcado.
Curiosamente el lugar le pareció sin vida, como si todos se hubieran detenido para dejar pasar a esa alma en pena, eso en lo que se había convertido.
No tardo en llegar al lugar citado. Frente al árbol observó la tumba de su mujer; a decir verdad, no tenia diferencia con todas las demás, salvo una: ahí no solo estaba la mujer que amaba, la madre de sus hijos; también enterraron una parte de el, una parte de su alma.
Se dejo caer sobre ella, alejando de el las máscaras y la represión a la que él mismo se sometía.
Ahora lloraba… Sí, Gokú estaba llorando.
Cómo era posible?... Era posible porque había entendido que hay golpes que no necesariamente deben tocarte para hacerte sufrir.
Golpes que iban directo al corazón, y dolían.. eran los mas dolorosos.
Su esposa supo jugar bien sus cartas… Sabia el daño que causaba la indiferencia.. ella misma ya lo había sentido tantas veces.
El apuesto guerrero siguió llorando, silenciosamente y con el cuerpo encorvado, como regando la tumba de su mujer.
Una voz dulce entra de lleno en sus oídos:
-Porqué lloras, Son Gokú?- El levanta los ojos asombrados.. no cree lo que ven sus ojos.
-Milk?- Susurra aún sorprendido, frotándose los ojos con fuerza. Sobre la piedra, con un hermoso vestido blanco y un par de alas del mismo color, su esposa le mira con ternura.
-Así es Gokú, pero aún no respondes mi pregunta. Porqué lloras?- Gokú se eleva hasta estar a su altura. Trata de tocarla, pero sus manos la traspasan
-Entonces de verdad estas muerta.. no quería creerlo-. Cubrió sus ojos con un mechón rebelde, una solitaria lágrima rodó por su mejilla, y después… Sintió una calida mano quitarla y acariciarlo con suavidad. Levanto el rostro, sin dar crédito a lo que acababa de sentir. Pero se asombro aún más al ver que frente a él no había absolutamente nada.
...
La silueta se derrumba en un viejo sofá, un rayo de luz se cuela por la ventana y le da en el rostro: Gokú.
Los ojos hinchados, las mejillas sonrojadas y la mirada vacía.
-Qué se siente, Gokú?- él no voltea, sabe de quien es la voz.
-Por qué lo hiciste?- inquiere sin tono.
-Hacer qué? No fue por placer que enfermé, y ambos lo sabemos.
-No me refiero a eso. Por qué no quisiste que me avisaran? Pudimos haber pasado tus últimos momentos juntos, como la familia que somos. Fue cruel, Milk.
-Por favor Gokú, no digas tonterías. Sabes mejor que nadie lo frágil de la existencia, y más en los humanos. Si te interesara tanto, no me habrías abandonado-
-Precisamente, yo también moriré algún día. Tenía que entrenar a Uub para que ocupara mi lugar-
-De verdad era eso? O eran tus ansias de pelear con alguien fuerte? No trates de engañarme a mí, te conozco mejor que nadie. Una vez que sales de esa puerta dejas de tener familia…-
-No digas eso, ustedes siempre están en mi pensamiento. Y tienes razón, también lo hacia por esas ansias de pelear. Pero, eso no justifica tus actos-
-Quizás.. pero, dime Gokú, cuántas veces has muerto?-
-Mmm…2 veces, con Raditz y con Cell. Pero eso qué tiene que ver?-
-Mucho Gokú… Cuántas veces te despediste de mí antes de morir?-. No se esperaba eso… comenzó a reflexionar. Ella tenía razón, aún con Cell, sabia que no regresaría, y no fue capaz de despedirse adecuadamente.
-Sabes lo que es esperar durante años tu regreso, con tanta esperanza, con tanta ilusión; solo para que te vuelvas a ir al minutos siguiente?-. Gokú mantenía su cabeza reclinada.
-O lo que es criar sola a un niño? Evadir las preguntas sobre si su papá regresara algún día? Aunque debo admitir que eso no fue tan malo, Gohan maduro muy rápido. No tenía otra opción, era lo más cercano que tenía Goten a un padre-. Lágrimas salían de sus orbes oscuras. Su tono se volvió duro.
- Y a pesar de todo eso, yo te amaba Son Gokú… yo te amo-. Levantó la vista y la confrontó.
- Y yo a ti Milk-. Ella se estremeció.. cómo cada vez que él la veía así. Pero sobre todo, la frase que salió de sus labios. No la esperaba. El sonrió ante su sorpresa y ella le correspondió el gesto.
-Perdóname Gokú… No quería verte sufrir, y sin embargo un parte de mí lo reclamaba-. Lo dio una cálida mirada.
-Por qué regresaste?-
-Quería despedirme de ti, verte una vez más. En cuanto a la forma… Ser la esposa del salvador del universo tiene sus ventajas-. Le guiñó un ojo. Ambos se sonrieron, perdiéndose cada uno en las pupilas del otro.
-Pero debo irme ya. Mi alma esta en paz, me despedí de ti y te eh perdonado. Espero que tú también a mi. Adiós Son Gokú. Y cuando mueras, allá nos vemos!- le soltó con tono pícaro. El sonrió, mientras veía su figura desaparecer.
Tenía razón. Ahora sentía a su alrededor el profundo vació, el silencio, la infinita oscuridad que carcomía su razón.
Su único consuelo… Saber que se verían muy pronto.
FIN
Notas de la autora:
Muchas Gracias a todos por sus comentarios, por leer y seguir este fic.
Espero haya sido de su agrado.
Me gustaría saber su opinión sobre el final.
Les agradezco mucho su apoyo.
Pronto publicare más.
Hasta entonces!
Mitzuki Hiwatari.
