Capitulo 5

¿Cómo se había enterado?

No importaba, lo había hecho y ahora le exigía la verdad de sus propios labios.

Se veía amenazante, intimidante y completamente decidido. Se había acercado a ella y la sujetaba por el codo exigiéndole una respuesta que ella había tratado de darle mucho tiempo atrás.

Y que ahora no estaba segura de darle.

Al menos no de la forma en que se la estaba pidiendo.

Y mucho menos que no era el momento.

Pero detrás de esa mirada decidida, podía leer la culpabilidad en sus ojos¿acaso era dolor lo que veía?

Pues se lo tenía bien merecido. Eso era poco comparado con el dolor por el que paso ella.

Levanto su mentón con firmeza, dándole a su mirada desafiante la altivez característica que había adquirido su personalidad luego de que Darien la dejara.

Forcejeo para que él la soltara, pero su mano sujetaba firmemente su brazo.

-suéltame- volvió a forcejear –no tengo por que darte ningún tipo de explicaciones ahora-

Darien no despego sus ojos de los de ella. Lo estaban desafiando y lo estaba culpando.

-no, quiero hablar ahora- la empujo contra el mesón y aprisiono su cuerpo contra el suyo, para impedirle que escapara.

Y eso altero aun más a Serena. La puso más a la defensiva y Darien sabia por que.

Serena tuvo que sujetarse con su mano libre del mesón, por que para completar su día, lo único que le faltaba era tener a Darien tan cerca de su cuerpo, sentir su firmeza y la fuerza que emanaba de él.

Su mirada enfurecida pretendía intimidarla, que le contara toda la verdad, toda aquella historia.

Una historia que ella quiso explicar tanto tiempo atrás, y que su tozudez y orgullo no le permitieron.

Cuando saco sus propias conclusiones y la acuso de algo que ella no había hecho, traicionarlo.

¡Aunque hubiese estado en todo su derecho!

Siguió forcejeando para soltarse.

La forma en que la miraba la estaba alterando, con los ánimos como estaba, podría quebrar sus defensas en cualquier momento. Y era de lo que él se había percatado.

¡Lo estaba haciendo adrede! Sabia que su cuerpo reaccionaba al calor de su contacto, que aun se sentía atraída por él pero…

¿Era posible que aun lo amase después de todo lo sucedido?

¡Maldición! Darien estaba seguro de que así era

si tan solo pudiera respirar… si tan solo su aliento mezclado con el propio no la afectara de ese modo…

Tenia que superarlo, no era el momento par flaquear. No podía bajar la guardia.

Darien se estaba aprovechando de su momento de debilidad.

Volvió a erguir su espalda y a levantan aun mas su mentón.

-si no me sueltas ahora gritare-

La firmeza de su vos, que nunca supo de donde salio, y la fuerza en su mirada desafiante, le aseguro a Darien que lo estaba diciendo en serio, que lo aria si él la obligaba.

¿De donde rayos había sacado esa altanería?

La Serena que había conocido era dulce y encantadoramente inocente y aunque y aun que con un genio de mil demonios cuando se la provocaba, el no había llagado a conocer esa parte de carácter. No le había dado el tiempo para despertar esa parte de Serena que estaba escondida.

Todo había sido demasiado rápido y su repentina huida no había dejado despertar ese demonio de carácter.

Si las cosas no hubiesen sido tan rápido, si el no se hubiese dejado llevar por lo repentino de sus sentimientos, o mejor dicho, por lo repentino de su atracción, si en ves de buscarla de manera amigable la hubiese buscado como ahora, alterando sus nervios, la hubiese conocido, hubiese desatado toda su furia y ahora sabría más o menos a que atenerse.

Pero no fue así. Serena lo había cautivado desde el primer momento. Lo había embelezado, y lo había atrapado.

Eso fue lo que lo había hecho retirarse. Sentir esa vulnerabilidad que nunca antes en su vida había sentido. Y quebraba cualquier defensa, que hombres como él jamás permitirían que pasara. Que no podían permitirse tener ninguna debilidad. Autoritarios y completamente dominantes.

Hombres como él, que el día que elegían una esposa, lo hacían por que era la indicada, por que poseía las cualidades necesarias para formar parte de su vida y ser la madre de sus hijos. Pero solo eso, un sentimiento de cariño y respeto.

Nunca amor.

Hombres como él no sabían lo que era ese sentimiento y nunca se arriesgaban a experimentarlo.

Sin embargo lo que le había pasado con Serena…

Aun hoy no sabía si se le podría haber llamado amor. Pero era obvio para él que era algo más que una simple atracción.

Enfrento su mirada. Esos ojos azules como el cielo despedían chispas. Estaban a punto de fulminarlo.

Opto por lo mas pacifico… por el momento

-te soltare- dijo mientras aflojaba la presión de su mano –pero solo porque puedo ver que no estas en uno de tus días.

El desafió que vio Serena en sus ojos le confirmo que era solo una paz momentánea. Que la cosa no se terminaba ahí. Y que en cuanto tuviera la posibilidad, la enfrenaría nuevamente.

Cuando finalmente la soltó, frunció el seño mientras caminaba asía la salida, eran solo unos metros pero a ella le parecieron kilómetros. Podía sentir la mirada de Darien sobre su cuerpo.

Cuando finalmente llego a la puerta tomo pomo, dudo, y lo observo por sobre su hombro.

-nunca estaré en mis días contigo cerca de mi- abrió la puerta –aléjate definitivamente-

Darien no pudo hacer otra cosa, más que apretar los puños y maldecir para sus adentros.

El la había alejado, pero…

Aun existía una posibilidad. La conexión física que sintieron tiempo atrás aun estaba presente. Sabia, o mejor dicho sentía como Serena se tensaba ante su presencia. Y si eso era cierto…

Tenia que elaborar un plan de acción si quería recuperarla pero…

¿Era eso lo que quería¿Quería a Serena?

Antes de elaborar un plan de acción tendría que averiguar que era lo que aun existía entre ellos.

Si es que aun quedaba algo.

Cuando Serena llego a su casa con su hija, aun le temblaban las piernas, era inútil negarse a si misma que aun sentía cosas por Darien.

Pero fuera como fuera, eso debía pasar, no tenia cabeza más que para lo que estaba pasando con Nanako.

Preparo el baño a la niña y mientras ella jugaba un rato en la bañera preparo la cena, estaba rendida y lo único que quería en esos momentos era en confor de su cama y dormir.

Pero el sueño nunca llego.

A la mañana siguiente se levanta completamente ojerosa. Como no, si apenas había logrado dormir una hora.

Con Nanako aun dormida y al cuidado de la criada, salio a caminar un rato, decidió mientras pasaba por los establos que era el mejor momento para sacar a estirar las piernas a su yegua. El animal lo necesitaba y ella también le vendría bien algo de adrenalina.

Ordeno a uno de los peones que ensillara su yegua y en cuanto estuvo lista cruzo la puerta del establo primero al trote luego a medio galope y finalmente al galope.

Cabalgo hacia el sur, rumbo a un pequeño muelle abandonado que sabia no se frecuentaba desde hacia ya algún tiempo.

Era un precioso lugar que afortunadamente nadie más que ella conocía. Era de difícil acceso a caballo y demasiado largo para hacer a pie, por lo que solo expertos en cabalgatas podían acceder a el. No es que ella misma se considerara una experta, pero al menos se las apañaba bastante bien.

Para cuando llego a la entrada del difícil camino ya había descargado gran parte de adrenalina y con ella su frustración. Ahora solo le quedaba organizar sus ideas. Y para ello tendría un buen rato. Si no se equivocaba la pequeña Nanako dormiría hasta bien tarde.

Mientras tironeaba de las riendas para detener el completo andar de su yegua, observo hacia todas direcciones para asegurarse de que nadie la estuviese observando, era un lugar que quería guardar para ella el mayor tiempo posible, y cuandoº estuvo segura de ello cruzo la espesa cascada de ramas verdes de los viejo sauces que llegaban hasta el suelo.

Serena emprendió nuevamente la marcha.

El primer tramo tenía varios obstáculos, como su vida últimamente. Y todo en tan poco tiempo.

Primero la sorpresa de encontrarse con su mejor amiga viviendo en el mismo lugar. Y no es que no la quisiera ahí, no, todo lo contrario. Si Rai no estuviese ahora con ella definitivamente su vida se abría transformado en un verdadero vendaval. Pero el hecho de saber que ella estuviera ahí implicaba que volvería a cruzarse con él. Que Darien Chiva volvería a cruzarse en su camino y aunque fuera solo en alguna ocasión que visitara a su hermana, de todas formas tendría que verlo y saber que aun estaba vivo.

Bueno, una vez de tanto en tanto podría soportarlo.

Pero no! Resulto que el muy patán también viviría aquí y nada más que a dos kilómetros de distancia de su estancia. Ese había sido el primero de los problemas. El segundo también lo involucraba a Darien Chiva. Con un demonio! No podía tener tanta mala suerte de tener que trabajar en el mismo sitio que él.

Sus días de trabajo serian interminables!

Resoplo cansinamente luego de acomodarse tras dar un pequeño salto en su montura. Lo mas difícil del camino y había pasado, solo quedaba el camino recto de tierra ya casi borrado por el desuso. Espoleo a su yegua y salio de nuevo al galope.

Pero lo más importante por el momento era lo sucedido con Nanako, sus padres le habían dicho que o se preocupara que ningún juez en su sano juicio le daría la tenencia de la niña a ese hombre. Pero que de todos modos se había ido justo a tiempo del país con la niña. Si algo llegara a salir mal. De todos modos tendrían que pedir una orden de extradición y eso si se demoraba bastante.

Muy bien… si sus padres lo decían debía de ser cierto. Ellos no se caracterizaban por ser una pareja especialmente seria, Serena temblaba cada vez que su madre o su padre se cruzaba con alguno de sus pretendientes, y es que por alguna extraña razón ella terminaba tan sonrojada que no se podría distinguir entre un tomate y su cara.

Finalmente llego a su destino y tuvo que sonreír. Sus padres eran un caso perdido. Aun no entendían como es que estuvieran tan peleados con su hijo que llegaron al punto de dejarse de hablar. Y era algo que aun no llegaba a aceptar.

Levanto la vista mientras desmontaba. Esa parte del lago era como una bahía, nadie podría llegar allí sin pasar por el camino que recorrió ella y mucho menos verla. Y a pesar de ser apenas las nueve de la mañana el sol ya empezaba a calentar.

Dejo a su yegua atada a un tronco seco y camino una par de metros por la arena hasta llegar al pequeño muelle.

Observo las maderas, que a pesar de estar viejas aun se notaban firmes como para soportar su peso cuando caminase por ella.

Y lo hizo, camino hasta el extremo y se sentó, se quito sus botas de montar, arremango sus pantalones y dejo que sus pies colgados tocaran el agua.

Se sentía un poco mejor, nada de su actitud tenia sentido, se había propuesto años atrás nunca mas derramar una lagrima, nunca mas volver a ser la débil Serena que todos había conocido. Ya no lo era, solo… que los acontecimientos la habían tomado muy de sorpresa. Entonces… ya sabía lo que debía hacer.

Según sus padres le habían escrito, no debía preocuparse por el asunto de Nanako, y eso era lo que aria. No exactamente desentenderse del asunto, pero si dejarlo en manos de un muy buen abogado de familia. Y para ello nadie mejor que Nicolas.

Y en cuanto a Darien… Darien era un asunto del que no podía desprenderse por más que quisiera. Había pensado que todo lo que sentía por él ya se había apagado hacia tiempo. Pero no era cierto. De alguna forma, una chispa de ese sentimiento había quedado prendida, esperando ser reavivara. y eso fue precisamente fue lo que paso. Ahora lo entendía, entendía por que se había vuelto llorona, por que esa pared que ella se había esforzado en construir se derrumbaba tan fácilmente.

Darien derribaba todas sus barreras.

Sonrió con desprecio propio por que ahora lo entendía ¿como demonios aun podía estar enamorada de él!

Eso era una completa locura pero…

Bien solo le quedaba una cosa por hacer.

El sufriría del mismo modo que ella lo hizo durante tantos años.

Notas de la autora

Regrese! Finalmente y espero que no me maten. Juro que tengo buenos motivos para haberme desaparecido de este modo. Se los juro jaja. No de verdad ciento mucho haberme demorado pero es que mi vida se había complicado demasiado este ultimo tiempo.

El trabajo ocupaba gran parte de mi tiempo y el poco que tenia se lo dedicaba a mi hijo.

Pero ya no más! Finalmente conseguí con mucho esfuerzo que me cambiara el horario de trabajo. Tengo tiempo para mi gordo el trabajo y para poder sentarme aunque sea media hora por día a escribir y también leer. Es que ni tiempo de arreglar mi comp. Que se habia roto tenia jaja. Que fiasco 5 meses con la pc rota buaaa. Jaja

Bueno les cuento muy por encima por que estoy muy apurada en subir el chap.

Nos leemos pronto

Muchos saludos silene-luna

PD: En el próximo capitulo agradecer uno a unos los review que me han dejado hasta no hace mucho tiempo. Eso también es lo que me ah dado ánimos para seguir.

Nuevamente muchas gracias y lamento la demora.