Capitulo 6
Lo que nunca se espero, fue lo que sucedió después… eso definitivamente término de alterar sus nervios.
¡Y es que pensó que ya estaban lo más alterados que podían!
Había estado demasiado tiempo ensimismada en sus pensamientos, muy concentrada! ¿En que momento había bajado la guardia de ese modo?
Cuando se levanto, quedo parada unos segundos viendo el enorme paisaje del lago frente a ella. Demasiado en el borde se había quedado.
Luego de despejar su mente estiro sus brazos por encima de su cabeza.
-muy bien… a partir de ahora conocerán a la nueva Serena– sonrió por ultima ves al majestuoso paisaje y volteo. Demasiado rápido, segura de que no habría nadie. Muy en justo sobre el borde de la madera.
La sorpresa que se llevo cundo volteo hizo que inconscientemente tratara de retroceder. En falso, sobre la nada.
Consecuencia…
Termino en el agua
¡Con un genio de los mil demonios!
¿Qué rayos estaba hacinado ahí?
No pudo verle la cara, ¡pero sabia que se estaba riendo de ella!
¡Maldito Darien Chiva y la hora en que se cruzo en su vida!
Después de maldecir hasta en idiomas que ni ella misma sabia que conocía, se acerco hasta el muelle apoyó sus manos y se impulso para poder salir.
Darien aun la observaba a diez metros de distancia. Al menos era sensato y priorizaba su vida.
Termino de salir, completamente empapada de pies a cabeza, el lago tenía al menos dos metro de profundidad, y comino, rígida como una estatua, con su mirada clavada en sus ojos.
Se estaba burlando de ella, lo sabía por el brillo travieso de sus ojos, a veces tan sinceros, a veces tan esquivos. Hoy era uno de esos días en los que él estaba de buen humor.
Cuando estuvo lo suficientemente cerca de él, noto la curvatura de sus labios. Estaba aguantado la risa a duras penas, y con sus brazos cruzados sobre su pecho.
¡Se burlaba de ella!
Pero eso no era exactamente lo que tanto divertía a Darien.
Cuando llego solo pocos minutos después que ella, lo había sorprendido encontrar a alguien en aquel lugar. Estaba demasiado alejado de todo y era de un acceso casi imposible, si no se era un buen jinete. Pero la cabellera rubia, completamente desparramada por su espalda, le dijo en seguida de quien se trataba.
Pero no había querido importunarla, se notaba muy concentrada en sus cavilaciones… y se veía tan tierna sentada allí… la vio estirarse y arqueo una ceja interrogándose a si mismo cuando escucho lo que supuestamente fue un auto propósito.
Bien, el también quería conocer a la nueva Serena.
Tenía una alta carrera por delante para intentar convencerla…
- que demonios estas haciendo tu aquí – Estaba parada frente a él con los brazos en jarra el ceño completamente fruncido y una altanería que en ese momento resultaba completamente ridícula. Estaba enojada, Muy enojada.
Y eso la hacia más adorables a sus ojos. Nunca se había imaginado que verla enojada, tan enojada lo divertiría tanto.
Compuso su postura, sus brazos al costado de su cuerpo mientras arqueaba una de sus espesas cejas negras. Y carraspeo
-esa es la pregunta que debería hacerte yo a ti, estas en mi propiedad-
Serena abrió más sus ojos, la indignación que sentía le había echo erizar el cabella de su nuca.
Pero no dijo nada más. Después de un sonoro bufido y zapateo casi caprichoso sobre la madera, siguió su camino. Paso por al lado de Darien rumbo hacia su caballo.
Emprendería el regreso a casa
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Suspiro en cuanto cerro la puerta tras de si después de despedir a la grácil que se perdió rumbo al sendero del este montada en la enorme yegua blanca. Una gran campeona, pudo deducir y si mal no estaba entendido una yagua bereber, muy raras hoy en día. Y muy caras, toda una excentricidad, jugaba su fortuna en ello.
Serena a de haber estado muy entendida en el tema para elegir precisamente esa raza, excelente para la expedición por la que estaba seguro la había escogido.
El único camino que se conocía para acceder a esa zona del lago, era muy truncado. Estaba seguro que por eso mismo precisamente Serena había escogido a su yegua.
Lo que nadie sabia es que la casa donde el vivía ahora, estaba ubicada justo detrás de una colina escondida en medio del bosque y que daba justo a ese sitio. Lo había descubierto justo el mismo día en que se instalo en su nuevo hogar y cuando había salido a inspeccionar minuciosamente sus nuevas tierras.
Fue gracioso por que las largas horas que había durado el trayecto su hermana Rai lo había acompañado, o mejor dicho torturado con un largo discurso en donde le explicaba por que no podía vivir en ese lugar.
Que viajaba mucho y el rancho necesitaba de alguien que lo mantuviera, para lo que el se había encargado de contratar un buen capataz.
Estaba a mas de dos horas de la ciudad y el debía viajar constantemente para estar al tanto de las empresas familiares, argumento aun más tonto por que él prácticamente no estaba ni entendido en el tema, por algo ella se había llevado la oficina a su propio hogar. Rai era la encargada de los negocios.
Finalmente y para dejar tranquila a su hermana tuvo que decirle:
-descuida Rai, no estaré aquí el tiempo suficiente como para importunarte a ti o a Nicolas, como tu has dicho viajo demasiado, estoy muy apegado a la vida citadina y cuando finalmente decida instalarme estaré ocupado con mi propia familia como para meterme en tu vida- termino de decir y espoleo a su caballo que se había parado justo al lado del de su hermana. Giro para volver al camino no sin antes felicitarse a si mismo por dejar muda a la morena.
Sabia lo que estaba pensando, que rumbo estaban tomando sus ideas, pero era cierto, el no había escogido ese sitio para instalarse en esos momentos. El ver a Rai tan feliz con su familia lejos del bullicio de la ciudad, un lugar puro para criar a la pequeña Megumi, lo había convencido de que eso era precisamente lo que quería él también para su propia familia. Y lo que había dejado tan sorprendida a su hermana era que saber que él ya estaba pensando en eso.
El problema estaba en que aun debía de escoger a la mujer ideal, hasta ese momento, muchas habían pasada por su vida. Muchas más por su cama. Pero ninguna cumplía con los requerimientos mínimos. Se había vuelto muy exigente desde que había conocido a Serena, practica, vivaz, alegre, y sin ser demostrativa afectivamente cuando estaban en publico, cuando estaban solos podía serlo lo suficiente con una sutileza que en ningún momento llegaba a ser melosa.
¡Como la gran mayoría de las mujeres! Que… si no ponía el alto a tiempo llegaban al punto de atosigarlo.
Ese era el gran problema de Darien, nadie era lo suficiente mente buena como Serena y le costaba horrores no comparar a todas con la niña que le había robado el corazón solo… que esa niña ya no existía.
Ahora estaba convertida en toda una mujer, una madre, una profesional…
¡Maldición era perfecta!
Aun que… aun en el fondo seguía conservando esa actitud de niña caprichosa cuando las cosas escapaban de sus manos. Como esa mañana, cuando ella había tratado de irse y él la había detenido.
Cuando ella estaba desanudando las riendas se su yegua.
-¿A donde crees que vas así empapada como estas?-
Serena dio un respingo, cuando volteo estaba parado solo a un metro de distancia ¿es que ese hombre era humano? ¿Cómo es que nunca lo escuchaba acercarse? La observaba, y ahora era Darien quien tenia el entrecejo fruncido.
-a mi casa ¿A dónde mas?- intento subir a su montura pero con solo dos pasos de sus largas piernas en ya la había tomado del brazo y le impedía subir. ¿Por qué demonios siempre tenia que usar la fuerza física con ella? Nunca nadie antes lo había hecho con ella, nunca la habían obligado a hacer nada, mucho menos un hombre. Y sin embargo él… pesar de ser una persona sumamente agradable, hacia notar su poder de liderazgo, con el simple hecho dar una orden con su potente vos.
-para cuando llegues allí ya tendrás una pulmonía en el estado que estas-
La pregunta de Serena llego acompañada de una de sus finas cejas –¿y a donde se supone que puedo ir?
Sin esperar que ella dijera nada la condujo a un sujeta del brazo, asi el extremo de la playa
-del otro lado de esa colona- señalo con la cabeza –esta mi casa, allí podrás secarte-
-claro que no- con un ágil movimiento de su hombro logro zafarse –no voy contigo a ningún lado, eso si que no, ni muerta-
Ahí estaba, esa era la actitud que le confirmaba a Darien que la Serena que había conocido años atrás aun se encontraba en ella, escondida, pidiendo a gritos que la dejaran salir. Y si el fue él que la hundió tan en el fondo, él mismo se encargaría de sacarla. Acompañada de su mentón erguido y orgulloso ese gesto de sus labios la hacían verse altanera, una niña caprichosa y altanera.
Pero no era el momento de regocijarse por su descubrimiento, era un arma que utilizaría cuando ella bajara la guardia.
-no me obligues a llevarte con migo- había usado ese tono grave y tranquilo, que ponía nervios a cualquiera.
-gritare- le desafió sosteniendo su mirada
-estamos solos, nadie conoce este sitio mas que tu y yo- y espero su respuesta, pero no que se rindiera tan pronto.
Pero que mas podía hacer, era cierto, estaban solos en el medio de la nada, solo lograría quedarse sin vos y a pesar de eso y la llevaría a su casa sobre sus hombros si era necesario.
Finalmente suspirando accedió –tu dime por donde-
El trayecto hasta su casa no duro más de diez minutos, diez tensos minutos. Pero en algo debía darle la razón a Darien, y intentaba volver directamente a su casa en ese estado llegaría con una pulmonía, por que a pesar de que estaban en verano y el sol había empezado a calentar mas de la mitad del trayecto debía hacerlo bajo la sombra de los árboles y a pesar de que solo fueron diez minutos de caminata para cuando llego a la entrada de la casa del moreno estaba tiritando de frió.
Darien le abrió la puerta y la invito a pasar. Lo que vio la deslumbro.
A pesar de ser una casa enorme, estaba decorada con un calido estilo campestre, con los pisos de parqué y las paredes revestidas en madera. Enormes ventanales que le daban una gran luminosidad y un decorado perfectamente del mismo estilo.
-por la escalera en el ala izquierda, al final esta el curto de invitados, ve a darte una ducha, te prestare algo para que te pongas mientras se lava tu ropa, preparare algo de café mientras tanto-
Serena asintió tontamente, asía mucho que no la trataba como una niña.
Darien nunca dejaría de tratarla como tal.
Lo que a Serena le faltaba por descubrir era que él la quería como su niña, pura y exclusivamente.
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Para cuando termino de bañarse, por suerte ya se le había pasado el frio y con lo friolenta que era de seguro no llegaba viva a su casa si tenía que volver desde el lago.
Pero tampoco estaba mejor ahora. Si una semana atrás alguien le hubiese dicho que ella se encontraría en la casa de Darien a solas y medio desnuda, por que si la toalla apenas tapaba sus partes mas intimas era decir mucho, lo hubiese tratado de loco.
Sin embargo esa era la situación del momento.
Envuelta en la toalla, tomo el pomo de la puerta tras dar un profundo suspiro abrió la puerta.
Se tranquilizo cuando al asomarse no encontró a nadie en la habitación, pero si en el borde de la cama una camisa, que no hacia falta ser adivino para saber a quien pertenecía. Y rogo por que en la casa hubiese alguien más en la casa que se hubiera encargado de eso, el solo pensar que estuvo a solo una puerta de distancia y ella desnuda… un escalofrió recorrió su cuerpo de solo imaginarlo.
Después de ponerse la prenda y secarse un poco el pelo con la toalla, bajo.
Encontró a Darien el la cocina de espaldas a la puerta sirviendo dos tazas de café. Se que inmóvil, observando el movimiento de los músculos de su ancha espalda, sus largos brazos bien formados y sus enormes manos. Todo ello formada un conjunto completamente fascinante, hechizante.
Su corazón dio un vuelco, se acelero de un modo que la asusto, de repente sus piernas se ablandaron y tuvo ganas de salir corriendo de allí, por que confirmo que Darien Chiva seguía siendo una gran debilidad.
Pero tenia que resistir. Sacudió sus ideas y a punto estuvo de decir algo cuando Darien le hablo, aun de espaldas a ella.
-encendí el hogar, siéntate en el sillón, en seguida estaré con tigo-
Las mejillas de Serena se encendieron, Darien supo todo el tiempo que ella lo estuvo observando. Y antes de que él lo notara se giro y salió de la habitación.
Un minuto más tarde Darien se reunió con ella como lo había dicho, con una bandeja en sus manos que apoyo en la mesa ratona. Le arrimo una taza a ella y se repantigo en el sillón de orejas frente a Serena.
-podrias prestarme el teléfono un segundo, es que quiero avisar a casa… Nanako esta con la criada y… -
-ya llame- Darien noto la tencion que tomo el cuerpo de la rubia –la criada me dijo que Nanako se la llevo un tal Seiya- Serena intento decir algo pero él prosiguió –en mi opinión no deberías dejar que la niña ande por ahí con cualquiera-
-Seiya no es cualquier persona- se defendió –es como un hermano para ella, un padre… mejor dicho-
Darien se encojio de hombros
-como sea te han dejado dicho que volverían en la noche… con una sorpresa-
La indiferencia con que Darien trato el tema no la intimido, sino que la animo a seguir. Relajandose un poco más en el comodo sillón le dijo:
-con Seiya todo es sorpresa- suspiro –en fin solo me queda esperar hasta la noche- sorbio un poco de la taza y luego de saborear el liquido en su boca, miro a Darien sorprendida.
-una gotita de leche, cacao, dos de azúcar, y espumoso-
El pulso de Serena volvió a dispararse, no esperaba que Darien recordara esos detalles.
-después puedes poner la ropa en la lavadora en un rato estará lista- dijo sin darle importancia al asunto anterior.
Serena movió su cabeza afirmativamente, aun lo observaba sorprendida.
-no sabia que tuvieras un hermano-
La afirmación saco a Serena de su ensoñación. Ya no podía evitar más el tema con él. Llego la hora de poner las cartas sobre la mesa. Se relajo en el sillón con la taza caliente entre sus manos.
-mis padres y Eigi se pelearon mucho antes de que ustedes se mudaran al la casa de junto. Yo apenas tenia tres años cundo él se marcho de casa. Se fue a estudiar a los EEUU, pero venia a visitarme una ves por año, a pesar de todo el siempre estuvo en contacto con migo. Un año después de que tu te fueras recibimos una llamada del hospital de New York y nos dieron la trágica noticia. Viajamos enseguida, pero la sorpresa que nos llevamos cuando llegamos fue aun mayor, mi hermano se había casado y tenia una hija, la única sobreviviente de la tragedia. Su esposa no tenia familia y nosotros no lo dudamos un segundo, en seguida nos hicimos cargo de Nanako-
-¿por que no me lo dijistes ese día?-
-por dios Darien, tu sacaste tus propias conclusiones y no me distes tiempo a decir nada. ¡me dejaste ahí parada con la palabra en la boca!- se paro de un solo movimiento –te explique todo lo que había pasado, eso es todo, ya no quiero hablar mas del tema- dejo la taza sobre la mesita –ire a lavar mi ropa- subía a la habitación y bajo enseguida con un manojo de ropas completamente empapada y ella mojada nuevamente.
Cuando llego al final de la escalera levanto la mirada para observar a Darien que aun seguía sentado donde lo había dejado, completamente ruborizada. –Podrías… decirme- levanto levemente el manojo de ropas mojada-
Darien se levanto en un ágil movimiento completamente masculino. Con la mirada fija en ella, completamente insondable.
La ropa mojada que Serena tenia apoyado en su pecho había mojado la fina tela de la camisa que ella traía puesta. Solo que esta vez ella no traía nada abajo no había nada que quedara a la imaginación por lo transparente que se había tornado la prenda.
Cuando se acerco a ella le dijo con vos tan grave que serena se estremeció.
-estas mojada otra vez- La vio bajar la vista así su cuerpo y sus majillas rosadas se tornaron de un rojo intenso.
Rápidamente se cubrió con lo que tenía las manos sus pechos
-dame eso- se la quito de las manos -pongo esto a lavar y te traeré algo mas para que te pongas-
Cuando lo vio desaparecer por una puerta al costado de las escaleras, deseo, ya no sabia cuantas veces en el día lo había hecho, que la tierra la tragase. Había hecho tantos papelones en ese rato frente a Darien que los que hubiese hecho en toda su vida.
Cuando bajo la vista nuevamente y vio que tan transparente era esa camisa mojada como estaba, volvió a enrojecer, cruzo los brazos sobre sus pechos para tapar sus erguidos pezones, producto del frio, y camino para ponerse frente al hogar para calentarse nuevamente.
Estaban en verano ¡maldición! Como es que a ella sola podía pasarle algo así en el único día fresco de toda la temporada.
¡Todo era culpa de Darien!
Continuara…
JA, creo que Darien tendrá que hacerse de tripas corazón para no acorralar a Serena. Si es que logra conseguirlo.
Como sea. Ya sabremos que paso después de eso.
Artemisa: Bueno, como ya ves esta ves no me desaparecí por tanto tiempo, y digo tanto, por que es mas del que yo esperaba. Pero bueno aquí estoy nuevamente con un nuevo chap. Ya veras como aremos que Darien sufra ¡se lo tiene merecido! Jaja.
Monyk: pues bueno, tengo que pedir disculpas por mi pequeño GRAN error con los nombres de las niñas, pero es que después de tanto tiempo sin sentarme a escribir, una pierde el hilo de la historia, cuesta mucho ponerse en el tema nuevamente y complementarse con la historia. Pero ya en la historia metida de lleno nuevamente espero no cometer más errores.
Seretsu: si jaja, ya creo que Darien va a tener que hacer unos esfuercitos muy grandes para conquistar a Serena (bueno entre nosotras creo que en realidad la sigue trayendo loquita), lo que va a costar es derribar la barrera del orgullo y altanería que adquirió. Y bueno… (me sonrojo con esto pero en fin una buena historia no seria nada sin una buena escena) tengo planeada una buena noche de amor para ellos. Solo se un poco paciente.
AZUCAR: ¿verdad que no me demore tanto verdad? Hubiese sido menos si un condenado virus no me hubiese hecho perder algunos capítulos que ya tenía terminado. Ahora estoy en ascuas devuelta buaa (ya me parezco a Serena de llorona jaja). Pero fue culpa mía por no hacer copias de respaldo. Y bueno con respecto a los demás… no pensaba incluir a todos. Pero creo que al final lo haré sobre todo por que Mina tendrá un papel decisivo en todo este embrollo. Pero más adelante se sabrá. Y si ya me daba mucha pena el pobre Nicolas todo el mundo lo relega jaja. ¿Y verdad que es bastante perspicaz? A y una cosa más… se paciente ya vendrá el lemon.
Xxx: pues solo déjame decirte que no es ningún show de celos ni nada. Pero no digo nada más. Se sabrá cuando avancen los chap. ¿Soy mala verdad? Y tengo una cabezota muy retorcida.
Mechita: jaja. Bueno se paciente ya pronto lo sabrás. Pero te adelanto algo… creo que sufrirán los dos.
Pandora: ¡todas las ideas y sugerencias son bien recibidas! Puedes dar las tuyas cuando quieras.
Serenity-venus: bueno me alegro que te gusten mis historias. Por ahora voy con esta, ya pronto arrancare con las otras. Es que cuesta agarrar el ritmo nuevamente. Pero ya pronto comenzaré.
Moon: jaja, aquí esta el 6º chap, espero que te guste
Mariluna: ¡Perdón! Me habían dicho muchas cosas pero nunca inconsciente jaja.
Cosita rica: ¿verdad que seria romántico? Pero tengo pensado algo distinto y también muy romántico. Ya prontito lo podrán leer.
Los que no estoy contestando aquí seguramente ya les habrá llegado mi respuesta por un reply, y si no es así por favor háganmelo saber. Darienlover, Annyfansailormoon, SoniaMS, NeoReina-Sailormoon, Lauradrazen.
Bueno, lo único que me queda por hacer ahora es agradecer a todos por sus hermosos comentarios, realmente creo que si no hubiese recibido tantos mensajes, no me hubiera puesto de verdad nuevamente con eso.
MUCHAS GRACIAS.
Silene-luna
