CAP -2 De nuevo contigo

CAP -2 De nuevo contigo

Ya hacia media hora que habían acabado de cenar, todos los alumnos habían ido a su correspondiente casa.

Pero hoy, como muchas otras veces, había dos personas en aquel lugar que era su lugar. Aquel escondite era perfecto, silencioso y nunca nadie venia a molestarlos.

Allí iban después de cenar, pues era el único sitio donde ellos podían besar-se sin temer ser interrumpidos por nadie.

- Gracias por ayudarme esta mañana a recoger mi maleta en el ultimo instante – dijo ella mientras le abrazaba cariñosamente.

Jake sonrió.

- Hum… en realidad también te entretuve un poquito – dijo mientras se acercaba al cuello de la chica y lo besaba suavemente.

Ella rió tímidamente y su cara se sonrojó levemente.

Él en cambió estaba muy serio y miraba a Chloe con la mirada fijada en sus ojos.

- Te Quiero, Chloe – Dijo Jake –.

Ella dibujo una pequeña sonrisa, conmocionada por las sinceras palabras de él, le abrazó dejando caer su cabeza encima del pecho del chico y muy despacio fue cerrando los ojos intentando escuchar como el corazón de él latía fuertemente.

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Mientras tanto, en la sala común de Gryffindor, algo parecido a una fiesta clandestina se celebraba en ella.

Dos chicas bailaban al son de una música, que gracias a un magnifico hechizo (cortesía de los de último curso, pos supuesto) no podía traspasar las paredes de la sala.

Era realmente usual que estos acontecimientos ocurrieran, sobretodo en Gryffindor. Toda la escuela lo reconocía, no había otra de las casas que hiciera fiestas mejores.

Aunque la mayoría eran privadas para ellos, por supuesto.

Pues bien, aquellas dos chicas eran Victoire y Taylor, como ya se debieron imaginar.

Todo hubiera sido como siempre… a no ser que entre las dos ya se hubieran arrasado con las bebidas.

La risa las inundaba, se sentían bien, libres… Ahora no existía el pensamiento de "¿y mañana como me levantaré?"

- ¿Te has fijado en ese chico de allá, Taylor? – Dijo entre risas Victoire – Ya te ha mirado como 5 veces… ¿Es nuevo?

Las dos rieron fuertemente

- Lo es – Dijo una voz masculina que le quitaba los vasos - .

Las dos chicas se giraron con una furia repentina.

- ¡TED! – Gritó Taylor – Siempre lo estropeas…

Él se limito a mostrar una sonrisa torcida mientras no seguía sin ceder a dar los vasos a las chicas.

- Os recuerdo que sois menores, Vie… Has bebido demasiado por hoy, ¿no crees?

Victoire se abalanzo a los brazos de Ted, de tal forma que le distrajo lo suficiente como para que Taylor aprovechara el desliz para llevarse lo "suyo".

- ¡Baila conmigo Teddy! - Dijo Victoire con voz alegre-.

Ted sonrió y mantuvo a Victoire con los brazos temiendo que en cualquier momento fuera a tropezar y él no pudiera sostenerla lo suficiente. Debía de hacer ejercicio, seguro que parecía un flacucho.

Entonces se acordó que podía cambiar su imagen y sonrió de la entupida idea que había pensado.

La canción dejó de sonar, pero Victoire seguía insistiendo en bailar con Ted. Taylor estaba sentada en el sofá y se había quedado dormida. La mayoría de gente ya recogía sus cosas para irse a dormir; el día siguiente se arrepentirían de estar allá hasta tan tarde.

- Victoire – Dijo Ted – Debes descansar, mañana lo lamentarás, en serio.

Ella sonrió dulcemente y acurrucó su cabeza en su cuello, haciendo que este casi jadeara del sobresalto.

- Vie… Va… ¿Qué clase de Hermano soy si te dejo beber y te permito quedarte a una fiesta así?

Ella siguió sin decir nada, su cuerpo se movía tan solo a causa de todo aquello que había bebido, sino lo mas seguro es que hubiera caído rendida tan solo con nombrar la palabra" Cama" o "Dormir".

Entonces entro a la Sala común Chloe.

- ¿Ahora vienes? – Dijo Ted con un cierto retintín en la voz – Espero que estéis siendo prudentes, no os conviene tener criaturas mientras estéis en Hogwarts.

Chloe sonrió pensando en la cara que hubiera puesto Jake si escuchara decir eso a Ted, pues no le gustaba que nombrara ese tipo de responsabilidades ni en broma, y menos si tenía que ver con él y con Chloe.

- Espero que tú también sepas lo que te conviene – Dijo Chloe moviendo la cabeza aludiendo a Victoire.

- Ha bebido, y demasiado… - Dijo Ted sin parar de dar vueltas mientras Victoire colgaba de su cuello -.

- Oh, que situación tan amarga para el pobre Teddy – Se mofó Chloe - Venga, ja me ocupo yo de llevarlas a la habitación. No se romperán nada, ni una uñita.

Se acercó al sofá y despertó a Taylor la cual se sobresalto exageradamente y a continuación empezó a quejarse de que no quería madrugar.

- Tranquila Taylor, mañana tienes tu clase preferida a primera

Hora – dijo Chloe mientras la intentaba sostener de pie para llevarla a la habitación.

Con torpeza Chloe subió a Taylor por la escalera que llevaba al cuarto de las chicas, mientras tanto Ted aguardaba a que volviera a por Victoire.

- Teddy – llamó Victoire desde el sofá, medio dormida -.

Él se sobresalto, había estado intentando evitar mirarla y estaba concentrándose para recordar todos los nombres de los jugadores de la liga de Quidditch Británica.

- ¿Te encuentras mal, Vie? – Dijo nervioso – Es una locura, es la última vez que te dejo beber…

Ella parecía no haberle escuchado. Él se acerco y acarició su rostro mientras ella volvía a cerrar los parpados.

- No tienes remedio… - Dijo Ted con resignación - .

Se oyeron unos pasos torpes que bajaban por las escaleras.

- Una menos… – Dijo Chloe - ¿Interrumpo algo? – miró con una sonrisa a Ted y cuando él se dio cuenta que aún su mano rozaba l cara de Victoire la apartó rápidamente.

- Se ha dormido – Dijo, omitiendo la última parte que había dicho Chloe -.

Ella suspiró, hacía demasiado que conocía a Ted y sabía, por su mirada y por como se comportaba, que Victoire era algo más que su hermana postiza.

Aún así entendía que fuera tan complicado para él dar ningún paso. A veces se preguntaba si él reconocía ese sentimiento, si él se daba cuenta de que aquello no era lo normal.

Chloe recordó por un instante, como de furioso se había puesto cuando aquella chica, Taylor (que era de la misma edad que Ted y los demás, pero que nunca se había dirigido hacia ellos) había conquistado a Victoire desde el principio. Sonrió y pensó, que ya desde ese momento empezó a sospechar que tras aquellos celos había mucho más que un simple capricho.

Con delicadez cogió a Victoire y la llevo al cuarto de las chicas de 5º curso.

Después bajó a la sala y encontró a Ted sentado en el sofá. Parecía ido, como si su mente estuviera muy lejos de allá.

Le deseo buenas noches y le beso en la mejilla. Él no pareció ni darse cuenta, y tan solo contesto un "igualmente" como si fuese un robot.

A la mañana siguiente, como era de suponer, la mayoría de Gryffindors se quejaba de tenerse que levantar tan pronto.

Por supuesto, una de esas personas era Taylor. Victoire, en cambio, parecía más bien un zombi, tenía los ojos abiertos y se movía, pero su mente estaba de vacaciones temporalmente.

- ¡Quiero un café!- grito con desesperación Taylor en cuanto se sentó en la mesa para desayunar-.

Alguien le pasó la jarra que contenía café, levanto la cabeza para agradecerle el gesto y se encontró con unos ojos color miel que la miraban intensamente.

Al principio no lo reconoció, porque aquella mirada la aturdía, pero segundos después se dio cuenta que se trataba del chico nuevo que había visto ayer en la fiesta.

Ahora que le miraba bien, era un poco extraño.

No solo sus ojos destacaban, su cabello era de un negro intenso, y a simple vista le parecía que era igual de suave que el algodón. Le entraron unas ganas inmensas de alargar la mano y acariciarle el cabello para poder comprobarlo, pero algo la distrajo. Él sonrió, supongo que extrañado de que ella lo mirara de tal forma, como examinándole detenidamente. Su piel era de un pálido excepcional, supuso que se debía de ver así de blanca por el contraste con su cabello negro.

- Gracias… - Dijo algo cortada, después de bajar la mirada hacía su plato de cereales- .

Él sonrió y se volvió a girar.

"Que tipo tan raro" pensó Taylor.

La primera clase era de Transformaciones y como profesora estaba la directora de Hogwarts. Eso era un punto a favor para Taylor, pues aquella profesora le caía estupendamente, a pesar de su fama de severa.

Pero no solo le caía bien, sino que también ella era la mejor alumna de la clase. Eso hacia sacar de quicio a Ted… por que ¿No tenia que ser él el mejor de toda clase? Después de todo era él el Animago.

Pero no, desde que ella había llegado se tenía que acostumbrar con el 2º puesto.

Una patada en todo su orgullo, sin duda.

Y no es que ella le cayera mal, ni mucho menos. Al principio su rabia a ella se debía ala envidia por Victoire, pero después, con el paso del tiempo le fue empezando a caer bien aquella chica.

Solo que en Transformaciones era diferente. Eran rivales.

Los dos tenían claro que al entrar en aquella aula no importaba nada más que superar al otro.

Sin embargo, por desgracia para Ted, Taylor lo superaba sin tener que apenas esforzarse.

Por todo aquello ellos tenían que sentarse separados, y los que se sentaban a su lado sufrían los "ataques" de competitividad que arrollaba a los dos jóvenes cuando se tenía que trabajar en equipo.

No obstante aquella clase fue bastante relajada, pues era la primera y apenas dio tiempo de repartir los folletos con el temario correspondiente y comentarlo por encima.

Ted se relajó y se pregunto como le debía estar yendo a Victoire, después de todo lo que había bebido el día anterior. Entonces, de pronto, algo que no debía pesar mucho cayó sobre su mesa no sin antes golpearle la cabeza.

Era una nota, la abrió y leyó:

"¡Ted! Soy Jake, despierta de una vez, deja de pensar en Victoire y concéntrate en lo que te voy a decir!

Me temo que no podremos hacer el grupo este año, Zack dice que se lo ha pensado mejor y que no piensa cantar delante de la gente ni loco, ¿te lo puedes creer? ¡Después de todo lo que ensayemos el curso pasado! ¡Me perdí la final de Quidditch, mierda! Hablamos luego…Lo mato".

Ted levantó la vista para ver a Jake que estaba rojo e la rabia y lanzaba miradas asesinas al chico de enfrente, que era Zack, por supuesto.

No se lo podía creer. El curso pasado había tenido la brillante idea de formar un grupo de música. Si, muy típico, pero Ted tocaba la guitarra desde pequeño y le había enseñado algo a Jake. Entonces se animó la cosa y junto a otros dos compañeros, de Ravenclaw, Mathew y Zack, iban a formar un grupo.

Y por desgracia nada de eso iba a ocurrir, se habían quedado sin vocalista, y como que no les interesaba mucho tocar música sin letras.

Cuatro horas después todos los alumnos comían en el Gran Comedor.

- Pues te juro que me están entrando ganas de matarlo, y eso que suelo ser pacifico – decía Ted con rabia mientras cambiaba el color de su pelo a rojo durante un instante.

Victoire lo miraba preocupado.

- ¿Y si buscáis un substituto? – Dijo ella.

Él negó con la cabeza.

-Es demasiado tarde, además no todo el mundo tiene capacidad para cantar.

Victoire sonrió…

- Pues ahora que lo mencionas Taylor…

En ese momento, Taylor se levantó de la mesa sin apartar la vista de un punto en concreto cuyo destino desconocían los demás.

- Si me disculpáis.

Y se fue detrás de aquellos ojos dorados.

- ¿No está muy rarita? – Dijo Chloe – Lleva toda la mañana ausente…

- Comenzamos bien el curso – Dijo Victoire con un suspiro- .

- ¡Espera! – Dijo casi sin aliento-.

Había estado persiguiendo aquél chico, y sin ninguna estúpida razón.

¿Qué podía decirle, ahora que ya sin ningún apuro había conseguido llamar su atención?

Él chico se giró suavemente y sin asombro sonrió a Taylor, cuya sonrisa hizo que esta se sonrojara levemente.

- Hola – Dijo él, viendo que tal no decía nada-.

Ella, saliendo del aturdimiento, sonrió y dijo:

- Hola, esto… Esta mañana… -.

- ¿Si? – Dijo él sin perder la calma por la inquietud de Taylor -.

- Bueno… que me pregunte….Quien eras – dijo ella-

Él sonrió, ahora más abiertamente, dejando ve unos dientes blancos y perfectos.

- Evan Masen, de Séptimo curso – Dijo cortésmente-.

Taylor se relajó, ¿Cómo no hacerlo sintiendo su aura tranquilizadora?

- ¿Y tu? – pregunto Evan -.

- Ah… perdona – Se disculpo ella torpemente – Me llamo Taylor Osborn

- Me gusta tu nombre. – Taylor sonrió ante esto – Claro que…Cuando lo dices te imaginas a alguien fuerte, en cambio… Pareces bastante frágil.

Evan lanzó una sonrisa picara hacía Taylor.

- ¿Perdón? – Dijo ella haciéndose la ofendida – Si estoy en Gryffindor es por mi valentía

…él la tomo de repente de la muñeca y la hizo tambalearse y tropezarse con el pie de él, pero la tomo de la cintura antes de que pudiera caer.

-Que seas valiente no implica que seas fuerte – dijo él sonriéndole- .