CAPITULO 4: Amigos, salidas y sorpresas inesperadas.

Cuando la joven de cabellos largos llegó a donde el par de castaños se encontraba se detuvo en frente de ellos. Sakura miró a Shaoran con un enorme signo de interrogación escrito en la cara. Él no la miró. Estaba sonrojado. La morocha miró a Sakura, luego a Shaoran y sin exclamar ni una pequeña palabra abrazó a Shaoran.

-Suspiró- Sabía que tarde o temprano esto sucedería...- dijo él para sus adentros.

Sakura los miraba extrañados. Parecía no entender qué sucedía.

-Obviamente ellos dos ya se conocen...- pensó tratando de adivinar qué vínculo los unía. Mientras tanto, la chica de largos y oscuros cabellos no dejaba de abrazar al ambarino.

-Ejem...- exclamó Shaoran, ya sintiéndose un poco incomodo con la situación. La chica de cabellos oscuros reaccionó al gesto del ambarino y lo soltó rápidamente.

-Hola- dijo saludando a Sakura en un tono un poco autosuficiente.- Soy Meiling L... Meiling.- no quiso terminar de pronunciar su nombre, para que no se diera cuenta de que ella y Shaoran eran "familia".

-No ha cambiado en nada...- pensó el castaño al mismo tiempo que suspiraba.

-Hola- respondió Sakura con una sonrisa muy alegre, con la que Shaoran quedaba embelezado- Soy Sakura Kinomoto, compañera de Li- no quería decir que estaba en una cita con él pues no lo quería comprometer a nada, ya que no sabía qué relación los vinculaba.

Al ver esto, Shaoran se levantó de su asiento, apretando fuertemente los puños, y las presentó debidamente.

-Meiling, ella es Sakura, una amiga muy especial,-empezó diciendo el ambarino, mirando a la castaña con una dulzura incalculable en los ojos, lo que hizo que ésta se sonrojara y que Meiling se enfadara levemente-y Sakura, ella es Meiling, mi pr...-no pudo terminar la palabra que estaba a punto de pronunciar, porque...

-¡¡Su prometida!!- lo interrumpió Meiling. Al escuchar esto Sakura quedó completamente confundida. Muchas cosas cruzaron por su cabeza...

Su... ¿prometida? Pero... ¿Shaoran no estaba saliendo conmigo? ¿En realidad será ASÍ de "leal"? ¿Será ella en verdad su prometida?...

-No, no... Sakura... Meiling es mi prima... -Li, al ver la mueca de confusión mezcla de angustia y una pequeña pizca de celos, exclamó apurado, mientras le tapaba la boca a Meiling con una mano.

Sakura lo miro.

-Yo provengo de una larga dinastía de Hong Kong, la dinastía Li -explicó- ambos vivíamos en china.

- Oh, ya veo... -Sakura suspiró aliviada, mientras que Meiling, por otro lado, echaba humo por las orejas. Sentía un profundo odio, con un poco de resentimiento, hacia Sakura. ¿Cómo se atrevía a sacarle a su Shaoran?

El azabache tuvo la intención de soltar a Meiling e ir a abrazar a Sakura, pero la chica de oscuros cabellos lo sujetó fuerte del brazo.


Mientras tanto, Eriol se encontraba en su habitación, pensando. No podía entender por qué no logro hablar con Sakura esa tarde, y se recriminaba su incompetencia. Odiaba no poder hacer lo que quería, porque algo, en su interior no se lo permitía. Quizá era temor, quizá timidez... no estaba seguro de lo que era, pero estaba seguro de lo que quería: estar con Sakura.

Decidido en dejar de torturarse, decidió salir a caminar.

Suspiró- ...cambiar de aire...tal vez eso me ayude a despejarme...-se dijo en voz alta-...y quizás me dé alguna que otra idea para superar ese "algo" y invitar a salir a Sakura...-festejó.


En una gran mansión, una joven de largos cabellos oscuros con toques violáceos caminaba de un lado a otro frente a una pequeña mesita sobre la cual había un teléfono. Aparentemente estaba esperando que éste sonara, cosa que no sucedió. Suspiró.

-Creo que Sakura no ha regresado aún...- Tomoyo suspiró resignada, mientras observaba impacientemente el aparato.

Un rato después, ya cansada de esperar, se fue a hacer unos vestidos que había diseñado para su amiga.


Un rato después de las "amistosas" presentaciones, los tres se sentaron en el banco luego de pedir el helado para Meiling. A Sakura no le molestaba la presencia de Meiling, pero ciertamente le gustaría más estar sola con Shaoran. Éste le hizo saber que pensaba lo mismo solo con una mirada, lo que le sorprendió bastante. Le resultaba increíble en cuanto coincidían. Por un momento dudó si eso en realidad estaba pasando, pero rápidamente borró esa idea de su cabeza al comprobar que definitivamente no era un sueño. Se sintió feliz. Observó a Shaoran y luego a Meiling, quien no paraba de hablar y que, según la expresión en el rostro de Shaoran, era algo característico en ella. A Sakura se le escapó una risa de los labios. Los primos oyeron esta risa y ambos quedaron sorprendidos, aunque por diferentes motivos. Meiling estaba realmente, bueno, lo que su rostro expresaba era una fatal combinación entre furia y confusión, pues aparentemente, lo que estaba relatando era una de sus historias "tristes" y le sorprendía que ella se riera por algo así... mientras que Shaoran quedaba perdido en la belleza que emanaba del rostro de la esmeralda al reír. Sakura notó la reacción del castaño e, inevitablemente, se sonrojó.

Mientras trataban de prestar algo de atención a los interminables relatos de Meiling, Shaoran pensaba cómo "deshacerse" de ella... o mejor dicho, cómo hacer para que ella "decidiera irse"...

Minutos más tarde empezó a oscurecer. Esto entristeció a Sakura pues ella quería ver el atardecer junto a Shaoran, tomados de la mano, caminando por la playa... bueno, ahí iba de nuevo, ella siempre soñadora... pero, que por el momento sea un sueño, no quita que pueda llegar a pasar en el futuro. Ese era el lado positivo de los sueños, que siempre había una esperanza...

Debido a la caída de la noche y la baja temperatura a esa hora, decidieron entrar al local. Las mesas estaban casi todas ocupadas. Eran mesas cuadradas de cuatro personas, ubicadas dos a cada lado de manera que quedaran enfrentadas. Las chicas escogieron una justo en una ventana. Sakura se sentó de un lado y Meiling en frente de ella. Ahora Shaoran se encontraba en un dilema: si se sentaba con Sakura, Meiling le haría una escena de celos en frente de la esmeralda -cosa que no quería-, y si se sentaba al lado de Meiling, lo más probable era que ésta no lo soltara y que Sakura se molestara, cosa que tampoco quería. ¿Qué hacer? Cuando ambas estuvieron sentadas lo miraron expectantes. Rápidamente y sin dudarlo se sentó junto a Sakura, quien se sonrojó mientras Meiling apretaba los puños tratando de contener los celos que sentía en ese momento por Sakura.

Meiling olvidó su enojo y pasó un buen rato charlando con Sakura, pues obviamente el castaño no estaba interesado –o mejor dicho, no estaba incluído- en la conversación. Se reprendía mentalmente por no haberle pedido a Meiling que se marchara cuando tuvo oportunidad, aunque no podía dejar de contemplar la belleza de la chica que se encontraba a su lado. Ella notó esto y, cuando él se encontraba distraído mirando el menú, le tomó de la mano, lo que hizo que él diera un leve respingo. Sakura solo sonrió. Sí, un acto algo extraño proviniendo de Sakura… y en la primera cita… pero bueno, "casos desesperados requieren medidas desesperadas…"

-No te mortifiques...- dijo Sakura mirando a Meiling, quien probablemente estaba contando una de sus "malas experiencias". Eso fue lo único que Shaoran escuchó de la conversación que estaban teniendo las jóvenes. Por un momento se preguntó si se lo había dicho a él o a Meiling...

El gesto de la castaña hizo que Shaoran deseara con más fuerzas que Meiling tuviera algo que hacer o algo que la obligara a irse...

Dicen que cuando alguien desea algo con muchas fuerzas, ese deseo puede llegar a hacerse realidad... -pensó el castaño, repleto de esperanza.

-...Bueno, lamento mucho tener que irme Saku... pero debo hacerlo... acabo de recordar que quedé de verme con unas amigas... nos veremos luego, ¿de acuerdo? -¡¿Qué?! Había sido suerte, obra del destino o cualquier otra cosa… lo que importaba era que estaba de su lado.

Sakura asintió con una sonrisa que, según el ambarino, la hacían lucir aún mucho más bella, si era posible...

Shaoran suspiró aliviado. Al oír el suspiro, Meiling, que ya se había puesto de pie y se dirigía a la salida, se giró hasta quedar frente a ellos nuevamente.

-Aunque... ¿Sakura, no les gustaría venir conmigo y mis amigas?- preguntó a propósito, queriendo ver la reacción de cada uno de ellos.

-Ay Meiling... muchísimas gracias... en verdad te agradezco la invitación, pero quedaríamos descolocados contigo y tus amigas... será otro día...- respondió Sakura con una enorme sonrisa, aún mas grande y más bella que la anterior. Shaoran se limitó a mirar a su prima. Cuando ésta su hubo retirado, ambos regresaron a la mesa y, agarrando el menú, Shaoran llamó al camarero, un muchacho alto, de rubios cabellos y ojos azules.

-Tráigame una copa de helado de chocolate y...-hablándole a Sakura- ¿tu que vas a pedir?

Sakura estaba estudiando el menú muy concentrada.

-Mm... Una copa de helado de chocolate también...- dijo girando su cabeza para luego mirar al camarero, quien tampoco la había visto.

-¡¿Fye?!- dice casi gritando, lo que sorprende a Shaoran.

-¡¿Sakura?!- responde el camarero, también casi gritando del asombro.

Sakura se levanta y abraza fuertemente al camarero, quien le devuelve el abrazo. A todo esto, Shaoran aún estaba sentado, observándolos. Todavía no entendía nada. Por un momento pensó que Sakura pudo haberse sentido así al ver a Meiling abrazarlo.

Sakura está emocionada... ¿quien será él? ¿Un... ex novio? ¿Un "amigo" muy querido, quizás...? si fuera así, no sería apropiado su comportamiento pues, según yo, estamos saliendo.-se dijo para sus adentros.

-¡¡Ay Fye... qué gusto verte de nuevo!!- exclamó muy animada.

-¡A mi tabién me alegra mucho verte Sakura!¿Como has estado en estos últimos años?Se ve que no has cambiado nada...-logro decir el camarero antes de ser interrumpido por Shaoran, quien se hizo notar haciendo un sonido con su garganta y levantándose de su asiento.

-¿Qué te sucede? ¿Te encuentras bien?-susurró Sakura en el oído de Shaoran, lo que hizo que el azabache se sonrojara. El castaño se limitó a asentir con la cabeza.

-Ejem... bueno...- dijo ahora refiriéndose a sus dos acompañantes- Fye, él es Shaoran, Shaoran, Fye.

-Mucho gusto- saludó el rubio muy amablemente.

-Lo mismo digo- respondió Shaoran también con amabilidad.

Cuando hubieron terminado la orden, Fye se retiró, y Shaoran aprovechó para hablar a solas con la esmeralda.

-Eh.. Sakura...- balbuceó

-¿Si?¿Que pasa Shaoran?- respondió Sakura, quien previamente estaba mirando hacia fuera por la ventana.

-¿Puedo... preguntarte algo?- dijo con un hilo de voz, un poco apenado -Qué estúpido!! Si ya he preguntado algo!!-pensó.

-Si claro, adelante- contestó Sakura muy amable e inocentemente, como siempre. No estaba segura de qué podría preguntarle, pero tenía una leve impresión... una corazonada... la verdad tenía un buen sentido de la intuición, aunque era una despistada y de las peores…

-Bueno... Pues... ¿Quién...? Es decir... ¿Tu... conoces a ese camarero?- preguntó casi tartamudeando de los nervios –Ay Shaoran... aún diciendo estupideces... era obvio que lo conocía...- volvió a regañarse.

-A decir verdad, sí. Lo conocí de pequeña, por Kurogane, un amigo común, y desde entonces somos amigos.- dijo Sakura para luego reír mirando hacia la mesa.

-Oh… ya veo- alcanzó a exclamar Shaoran antes de que Fye regresara con las órdenes.

-Muchas gracias Fye- agradeció Sakura con una sonrisa, ahora mirando al camarero, quien le devolvió la mueca mientras depositaba las copas de cristal sobre la mesa.

-Gracias…- dijo Shaoran por pura obligación ya que no le gustaba ser hipócrita y hacerse "amigo" de gente que no le caía bien. Estaba más interesado en el chocolate que en mantener sus buenos modales. Fye se retiró, dejándolos solos, ya que el lugar estaba casi completamente vacío.

Mientras Sakura comenzaba a comer su helado, Shaoran, muy ruborizado, pensaba en la forma de entablar una conversación.

¿Qué le diré? ¿Y si le pregunto sobre sus ex novios y le hago un cumplido? No… hay que dejar lo mejor para el final…-eran algunas de las ideas que se paseaban por la cabeza de Shaoran- ¿Qué le diré? ¿Qué le diré?- no cesaba de preguntarse.

Sakura estaba muy feliz: había vuelto a ver a un amigo de la infancia que no veía hacía ya varios años, pues él se había marchado para completar sus estudios ni bien terminó la secundaria. Pero esa no era la razón base de su felicidad, sino que estaba sola, con Shaoran, en la noche, comiendo un helado de chocolate. Era el mejor día de su vida…

Sakura cayó en la cuenta del estado de Shaoran por su cara, y rápidamente bajó de su nube.

-Shaoran… ¿te encuentras bien? ¿Te sucede algo? Te has puesto colorado… ¿no tendrás fiebre?- exclamó la chica, muy inocentemente. Se levantó de su asiento para acercarse al azabache, le pasó la mano por su frente y comprobó que no tenía nada; con esto Shaoran se quedó más rojo que un tomate.

-Eh.. No, no, Sakura.. Estoy bien, en serio… no me pasa nada…- explicó el castaño tratando de calmarla.

-¿Estás seguro?- insistió la esmeralda.

-Sí, si.. No te preocupes por mi…-exclamó para después seguir con su helado.

No puedo no preocuparme por ti Shaoran…!! Pensó mientras lo miraba con una sonrisa. Quería guardar esa frase en su mente, pero no pudo-No…¡¡No puedo no preocuparme por ti, Shaoran!!- se levantó y dijo casi gritando al mismo tiempo que sus mejillas se tornaban de un color rojo fuerte y ardían. Bajó la cabeza en señal de vergüenza. Shaoran también se levantó de su asiento, se acercó a ella y, sujetándola del mentón, dirigió su cabeza hasta encontrar sus miradas. Se acercó más y más hasta que cada uno podía sentir la respiración del otro en su rostro, lo que hizo que Sakura se sonrojara más aún. Shaoran sonrió.

-Yo tampoco puedo…- dijo casi en un susurro para luego acortar mas y mas la pequeña distancia que los separaba…

Shaoran quería besarla –obviamente-. Sakura se dio cuenta de esto y lo empujó alejándose entre sí. Se tomó unos segundos -los que le tomaban a Shaoran reponerse del empujón- para pensar en lo que acababa de hacer y se arrepintió. Corrió a ayudar al castaño a pararse, pues había caído al piso.

-Shaoran… Lo siento tanto… No fue mi intención… Perdóname…- dijo Sakura desesperadamente mientras le tomaba la mano y tiraba de ella para que él pudiera separarse del piso. El azabache empezó a reír. Sakura no entendía nada.

-No… Ya te he dicho que no te preocupes… Estoy bien- dijo entre risas mientras se levantaba. Miró a Sakura a los ojos y ella se sonrojó. Bajó la mirada y se dio cuenta de que sus manos estaban aún juntas con las de Shaoran…

-Estee… y si nos sentamos…?- dijo la esmeralda, no muy convencida de lo que estaba diciendo. Shaoran asintió y la siguió, pero cuando dio el primer paso, sintió un fuerte dolor en su tobillo derecho y, dominado por el dolor, se dejó caer nuevamente. Sakura se agachó hasta quedar a su altura y, preocupadamente, le preguntó que le había ocurrido.

-No es nada Sakura… solo me duele un poco el tobillo, es todo… no me pasará nada…- le dijo para tranquilizarse, aunque su mirada y el gesto en su rostro dijeran lo contrario. Sakura se dio cuenta de esto y le agarró nuevamente la mano.

-Shaoran, yo… lo siento!! Todo esto es por mi culpa!! Si yo no te hubiera empujado…- terminó de decir antes de ser interrumpida por Shaoran, quien selló sus labios con un beso…

Mientras tanto, en la casa Kinomoto, Touya y Yukito se encontraban en la cocina tomando una taza de té. Ambos estaban esperando al regreso de la esmeralda.

-Touya… ¿Te encuentras bien?- preguntó Yukito mientras Touya tomaba un sorbo del té que había preparado.

-Si… Solo estoy preocupado por el monstruo…- admitió el hermano Kinomoto, para después continuar con su té. Yukito se limitó a sonreír.

Es cierto Touya. Yo también estoy preocupado por ella. Pero no importa cuanto tenga que esperarla, tengo algo muy importante que decirle… -pensó el ojigris.

Continuará…


Notas: Hola!! Bueno, por fin el cuarto capítulo… como se los prometí…

Esta semana se me hizo larguísima y tenía muchas ganas de subirlo, así que le hice unos arreglos especiales.. jeje..

Pido disculpas ante las fans de Shaoran pero he estado viendo series de abogados y se me pegó un poco de maldad.. jaja (todo bien con los abogados)

Bueno, creo que a Shaoran no le gustó para nada el "amistoso" encuentro entre Fye y Sakura, aunque después ella aclaró todo así que… un respiro para él. Entre los castaños estará todo bien… por ahora, pero, ¿qué será lo que le tiene que decir Yukito a Sakura? Él se llevará una gran sorpresa en el próximo capítulo... Aunque no solo él... ¡Je! Touya pasará de chef a cupido provisorio e intentará ayudar a un amigo... ¿A quién? ¿Logrará su objetivo como casametero o fallará en el intento?

Averíguenlo en el próximo capitulo!!

Bueno, creo que eso es todo por ahora… me despido hasta la próxima semana…

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-White-Wings-6-